La moda vuelve cada 20 años: un estudio matemático confirma el ciclo de las tendencias

Lo que durante décadas fue una intuición de la industria tiene ahora respaldo científico: las tendencias de moda siguen patrones medibles en el tiempo. Un análisis matemático de más de un siglo revela que los estilos reaparecen en ciclos de unos 20 años, aunque hoy lo hacen de forma más diversa.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Un vestido de inspiración romántica y silueta voluminosa evoca cómo los estilos del pasado reaparecen reinterpretados: la moda, según un estudio reciente, sigue ciclos de unos veinte años en los que las tendencias resurgen adaptadas a nuevas sensibilidades. Foto de Aritra Roy en Unsplash

La industria de la moda ha repetido casi como un mantra que las tendencias regresan cada veinte años. Lo que parecía una intuición heredada de diseñadores, estilistas y revistas especializadas acaba de encontrar un respaldo inesperado: las matemáticas.

Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern (Estados Unidos) ha analizado más de un siglo de vestimenta femenina —unas 37.000 imágenes que abarcan desde 1869 hasta la actualidad— y ha confirmado que, efectivamente, los estilos tienden a reaparecer con una periodicidad cercana a las dos décadas.

No se trata solo de nostalgia o reinterpretación cultural: es un patrón cuantificable.

Un modelo matemático explica el ciclo de la moda

La autora principal del estudio, Emma Zajdela, lo resume con cautela pero también con cierta sorpresa ante la coincidencia entre teoría y práctica:

🗣️ «Hasta donde sabemos, es la primera vez que alguien desarrolla una base de datos tan extensa y precisa de medidas de moda a lo largo de más de un siglo. Tenemos resultados muy interesantes, incluido que el ciclo que encontramos en los datos (veinte años) coincide con el conocimiento de la industria. Históricamente, la falta de datos había sido una barrera para un estudio cuantitativo explícito de este sistema».

El trabajo, presentado en la cumbre global de la Sociedad Estadounidense de Física, se apoya en una de las bases de datos más ambiciosas construidas hasta la fecha en este ámbito. Los investigadores recurrieron tanto a patrones históricos de costura como a colecciones de pasarela, convirtiendo miles de prendas en información medible.

Para ello, diseñaron herramientas capaces de traducir elementos aparentemente subjetivos —como el largo de una falda, la forma del escote o la altura de la cintura— en variables numéricas. Así, la moda dejó de ser solo una cuestión estética para convertirse en una serie de datos analizables en el tiempo.

La clave: diferenciarse sin dejar de encajar

A partir de ahí, el equipo construyó un modelo matemático basado en una tensión bien conocida: la necesidad de diferenciarse sin dejar de pertenecer. Es decir, destacar sin resultar extraño.

🗣️ «Con el tiempo, este impulso constante por ser diferente del pasado reciente hace que los estilos oscilen hacia adelante y hacia atrás” —explica Daniel Abrams, profesor de Ingeniería y Matemáticas Aplicadas y coautor del estudio. Y añade—: El sistema quiere oscilar de forma intrínseca, y vemos esos ciclos en los datos».

Evolución de los vestidos femeninos entre 1920 y 2010: la alternancia entre largos, cortes y siluetas ilustra el patrón cíclico de la moda que, según un estudio matemático, reaparece aproximadamente cada 20 años.

Evolución de los vestidos femeninos entre 1920 y 2010: la alternancia entre largos, cortes y siluetas ilustra el patrón cíclico de la moda que, según un estudio matemático, reaparece aproximadamente cada 20 años. Cortesía: Northwestern University

Ejemplos históricos: de la minifalda a los largos midi

Los resultados muestran una onda repetitiva en la evolución del estilo. Las tendencias emergen, alcanzan su punto máximo de popularidad, caen en desuso y, pasado un tiempo, regresan.

Uno de los ejemplos más claros es el largo de las faldas: de los vestidos más cortos de los años veinte se pasó a estilos más largos en los cincuenta, para volver a acortarse con la minifalda a finales de los sesenta.

La moda actual: más diversidad y menos reglas

Sin embargo, el patrón no es completamente uniforme. A partir de los años ochenta, la señal se vuelve más difusa. En lugar de una tendencia dominante, empiezan a convivir múltiples estilos simultáneamente.

«En el pasado había dos opciones: vestidos cortos y vestidos largos —señala Zajdela—. En años más recientes hay más opciones: vestidos muy cortos, vestidos hasta el suelo y vestidos midi. Hay un aumento de la variabilidad con el tiempo y menos conformidad».

Este fenómeno refleja una transformación más amplia en la cultura contemporánea: la fragmentación de las referencias y la proliferación de nichos.

Más allá de la moda: cómo se propagan las tendencias en la sociedad

Más allá de la moda, los investigadores apuntan a que estos resultados pueden ayudar a entender cómo se difunden las ideas en la sociedad. Las tendencias —estéticas, culturales o incluso políticas— siguen dinámicas similares: nacen, se expanden, saturan y resurgen.

Por primera vez, una intuición ampliamente aceptada en la industria queda respaldada por datos y modelos matemáticos. La moda, al fin, puede leerse también como una ecuación matemática.▪️(19-marzo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Moda y Ciclos

👗 ¿Cada cuánto tiempo vuelven las tendencias de moda?
Las tendencias de moda suelen repetirse aproximadamente cada 20 años, según un estudio basado en datos históricos y modelos matemáticos.

👗 ¿Por qué la moda es cíclica?
Porque existe una tensión constante entre diferenciarse y encajar socialmente. Cuando un estilo se vuelve demasiado común, pierde atractivo y es reemplazado, pero con el tiempo vuelve a reinterpretarse.

👗 ¿Qué datos se analizaron en el estudio?
Más de 37.000 imágenes de vestimenta femenina desde 1869, midiendo variables como largo de falda, escote y cintura.

👗 ¿Sigue existiendo ese ciclo hoy?
Sí, pero de forma más difusa. Actualmente hay más diversidad de estilos y menos una única tendencia dominante.

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