Los filamentos cósmicos permiten poner los primeros límites a la desintegración de la materia oscura en gravitones
Una nueva estrategia convierte la telaraña magnética del universo en un gigantesco detector natural: sus filamentos podrían transformar gravitones nacidos de la materia oscura en rayos gamma observables. El método abre por primera vez una vía para acotar uno de los canales de desintegración más esquivos de la física.

