Cómo tejían hace 3.500 años en la península ibérica: el telar de la Edad del Bronce hallado en Cabezo Redondo
Un incendio ocurrido hace más de 3.500 años dejó congelada una escena cotidiana de la Edad del Bronce en el yacimiento de Cabezo Redondo (Alicante). Los restos de un telar prehistórico con pesas, madera y cuerdas de esparto permiten reconstruir por primera vez cómo se fabricaban los tejidos en España en torno al año 1500 a. C.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística de la producción textil en la península ibérica durante la Edad del Bronce (c. 1500 a. C.), donde varias mujeres trabajan con un telar vertical con pesas de arcilla, mientras otras hilan fibras —probablemente lino o lana— en el entorno doméstico de un poblado como Cabezo Redondo (Alicante). Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
Hace unos 3.500 años, en una colina cercana al actual municipio de Villena (Alicante), alguien estaba trabajando frente a un telar. Decenas de pesas de arcilla mantenían tensos los hilos de la urdimbre, las cuerdas vegetales sujetaban la estructura de madera y, alrededor, la vida cotidiana de un poblado de la Edad del Bronce seguía su curso.
De repente, un incendio arrasó el lugar. Aquella catástrofe selló el escenario y preservó una escena doméstica extraordinaria.
Hoy, un equipo de arqueólogos de las universidades de Alicante, Granada y Valencia, en España, ha podido reconstruir cómo se fabricaban los tejidos en aquel momento gracias a los restos carbonizados de ese telar. El hallazgo, realizado en el yacimiento de Cabezo Redondo, un auténtico centro comarcal que estuvo habitado entre los años 1500 a. C. y 1100 a. C. y perteneció casi con toda seguridad a la cultura argárica, constituye una de las evidencias más completas de un telar vertical con pesas en la Europa prehistórica. Su descubrimiento permite entender mejor cómo se organizaba la producción textil en el Mediterráneo hace más de tres milenios.
El telar prehistórico descubierto en Cabezo Redondo
Un telar conservado gracias a un incendio hace 3.500 años
El descubrimiento se produjo en una plataforma elevada del poblado, un espacio parcialmente cubierto que funcionaba como zona de actividad vinculada a varias viviendas. Allí apareció una concentración de pesas de telar o ponderas junto a maderas carbonizadas y cuerdas vegetales de esparto.
Según los investigadores, todo apunta a que el conjunto corresponde a los restos de un telar vertical con pesas, una tecnología utilizada durante milenios en Europa y el Mediterráneo, que quedó abandonado cuando el asentamiento se incendió hacia el siglo XV a. C.
En palabras de Ricardo E. Basso Rial, arqueólogo de la Universidad de Granada y autor principal del estudio, la existencia de la producción textil en el sureste de la península ibérica durante la Edad del Bronce estaba bien documentada, sobre todo gracias al estudio de los pesos de telar y los husos. Ahora bien, los componentes de madera de los propios telares rara vez se conservan, lo que ha limitado la capacidad de los arqueólogos para reconstruir con detalle la morfología de los telares, su organización espacial y las prácticas de tejido.
El contexto arqueológico del nuevo descubrimiento en Cabezo Redondo resulta excepcional, porque los telares prehistóricos estaban construidos principalmente con madera, un material que rara vez se conserva. En este caso, el fuego carbonizó parte de la estructura, lo que permitió que sobreviviera hasta nuestros días.
Como detallan los autores del trabajo en un artículo en la revista Antiquity, el conjunto hallado incluía 49 pesas de telar de arcilla, restos de cuerdas trenzadas de esparto, fragmentos de madera de pino y varias torteras y fusayolas, las pequeñas piezas que se usaban para hilar fibras antes de tejerlas. Todos estos elementos permiten reconstruir una escena prácticamente congelada en el tiempo.
Las dataciones por radiocarbono sitúan la destrucción del lugar hacia 1500–1428 a. C., en plena Edad del Bronce.
Reconstrucción hipotética del telar vertical con pesas hallado en Cabezo Redondo: a) configuración con dos filas de pesas que produciría un tejido tafetán; b) disposición con cuatro filas que permitiría elaborar un tejido de sarga más denso. Cortesía: drawings by Ricardo Basso, inspired by the drawings of © A. Jeppsson and the CTR–University of Copenhagen
Cómo funcionaban los telares en la Edad del Bronce
El papel de las pesas de telar en el tejido prehistórico
Las pesas de telar son una de las claves para comprender cómo funcionaban estos dispositivos. En los telares verticales, los hilos de la urdimbre cuelgan hacia abajo y se mantienen tensos gracias al peso de estas piezas de arcilla. El tamaño, el peso y la forma de las ponderas pueden revelar el tipo de tejido que se producía.
En Cabezo Redondo, la mayoría de las pesas eran pequeñas y ligeras, con un peso medio de unos 200 gramos. Este dato llamó la atención de los arqueólog, porque muchas pesas de telar del Bronce europeo suelen ser más pesadas.
Esa ligereza sugiere un cambio tecnológico: los artesanos estaban produciendo tejidos más finos o variados que en épocas anteriores. Las pesas también tenían dimensiones relativamente uniformes, lo que indica que formaban parte de un mismo telar en funcionamiento.
A partir de estos datos, los investigadores pudieron estimar incluso las características del tejido que se estaba produciendo. Cada pesa habría sostenido entre 13 y 20 hilos, lo que generaría un tejido relativamente ligero y abierto, comparable a una gasa.
Pero también es posible que el telar se utilizara para fabricar tejidos más densos mediante un sistema diferente de disposición de las pesas.
Qué tipo de tejidos se producían en este telar
Dos posibles técnicas textiles del Bronce
Los arqueólogos propusieron dos configuraciones posibles para el telar:
1️⃣ La primera consistiría en dos filas de pesas, una disposición habitual para producir un tejido sencillo llamado ligamento tafetán, en el que los hilos se entrecruzan alternadamente. En ese caso, el telar habría producido una tela de aproximadamente un metro de ancho, con una densidad moderada de hilos.
2️⃣ La segunda hipótesis plantea cuatro filas de pesas, lo que permitiría elaborar un tejido más complejo llamado sarga. Este tipo de tela es más densa y resistente, y produce un patrón diagonal característico. Aunque las sargas se generalizaron más tarde en Europa, algunas evidencias sugieren que comenzaron a aparecer hacia mediados del segundo milenio antes de nuestra era.
Si este telar se utilizaba para ese tipo de tejido, podría representar uno de los primeros indicios de esta técnica en la península ibérica.
Localización del yacimiento de Cabezo Redondo (Villena, Alicante), con vistas aéreas y plano del asentamiento; la flecha roja señala la plataforma elevada donde se documentó el telar de la Edad del Bronce. Cortesía: Basso Rial R. E. et al / Antiquity (2026)
Cómo era la estructura del telar
Madera de pino, cuerdas de esparto y una estructura vertical
Los restos de madera encontrados en el yacimiento también aportan información sobre la estructura del telar. Los análisis anatómicos identificaron la madera como procedente del pino carrasco (Pinus halepensis), una especie muy común en el Mediterráneo.
Los fragmentos conservados permiten identificar al menos parte del armazón del telar: dos postes verticales que sostendrían la estructura y varios travesaños que formarían el soporte donde se fijaban los hilos.
Las cuerdas de esparto encontradas en el lugar probablemente servían para unir las piezas de madera y para sujetar los hilos a las pesas de telar. El esparto ha sido históricamente una de las fibras vegetales más utilizadas en la península ibérica para fabricar cuerdas, cestas o esteras.
De hecho, algunos restos indican que el suelo donde se apoyaba el telar podría haber estado cubierto por una estera vegetal.
Del lino a la lana, un cambio clave en la historia del tejido
Los hallazgos de Cabezo Redondo también encajan en un cambio más amplio en la producción textil europea en la Edad del Bronce: la transición del lino a la lana como materia prima textil.
Durante milenios, el lino fue la fibra predominante en muchas regiones europeas. Sin embargo, a partir del segundo milenio a. C. comenzaron a aparecer herramientas que sugieren un uso creciente de la lana. Las fusayolas encontradas en el yacimiento, más ligeras y de nuevas formas, refuerzan esta idea.
Aunque los restos textiles conservados en la península ibérica siguen siendo escasos, algunos indicios sugieren que los tejidos de lana empezaban a difundirse por estas fechas.
La lana tenía varias ventajas: era más fácil de teñir y permitía crear tejidos más complejos, incluidos diseños con patrones o colores.
El tejido como actividad doméstica en la Edad del Bronce
Otro aspecto importante del hallazgo es el contexto social del tejido. A diferencia de otras actividades artesanales del Bronce, como la metalurgia y el trabajo del oro, que solían desarrollarse en talleres especializados, el tejido parece haber sido una actividad integrada en la vida doméstica.
En Cabezo Redondo, las pesas de telar aparecen distribuidas en varias viviendas del poblado. Esto sugiere que la producción textil estaba repartida entre diferentes hogares.
El telar analizado se encontraba en una plataforma exterior conectada con varias casas. Los investigadores interpretan este espacio como una zona compartida de trabajo doméstico donde distintas familias podían colaborar en tareas cotidianas como hilar, tejer o moler grano.
Es una imagen muy distinta de la producción industrial moderna: en lugar de fábricas centralizadas, el tejido formaba parte del ritmo diario de la comunidad.
Restos de las maderas del telar documentadas durante la excavación arqueológica en el yacimiento de Cabezo Redondo (Alicante), correspondientes a parte de la estructura de un telar vertical de la Edad del Bronce. Cortesía: Basso Rial R. E. et al / Antiquity (2026)
Cabezo Redondo, un yacimiento clave para entender la Edad del Bronce
Cabezo Redondo es uno de los asentamientos más importantes de la Edad del Bronce en el sureste de la península ibérica. El poblado estuvo ocupado aproximadamente entre 2100 a. C. y 1250 a. C. y llegó a albergar decenas de viviendas distribuidas en terrazas sobre la ladera de una colina.
En él se han encontrado numerosos objetos relacionados con la vida cotidiana prehistórica: herramientas agrícolas, recipientes cerámicos, objetos metálicos y abundante evidencia de actividades artesanales.
La gran cantidad de pesas de telar halladas en el sitio —más de doscientas— indica que la producción textil era una actividad importante en la economía local.
El telar descubierto añade una pieza clave a ese puzzle: por primera vez se conserva parte de la estructura de madera junto con las herramientas asociadas.
Por qué este hallazgo es importante para la historia de los textiles
Durante mucho tiempo, la arqueología prestó más atención a objetos duraderos como armas, metales o cerámica. Las actividades relacionadas con los textiles —tradicionalmente asociadas al ámbito doméstico— dejaron menos rastros materiales y fueron más difíciles de estudiar.
Sin embargo, hallazgos arqueológicos como el de Cabezo Redondo están cambiando esa perspectiva.
Las herramientas de hilado y tejido, junto con los restos de fibras y estructuras como este telar, permiten reconstruir una parte esencial de la economía prehistórica: la producción de ropa y tejidos.
Una actividad cotidiana en la prehistoria que, aunque raramente aparece en los grandes relatos históricos, fue indispensable para la vida de aquellas comunidades.
El incendio que destruyó el poblado hace 3.500 años dejó una instantánea arqueológica inesperada. Gracias a ella, hoy podemos asomarnos a un momento cotidiano de la Edad del Bronce: alguien tejiendo frente a su telar, hilo a hilo, en una tarde cualquiera del pasado.▪️(16-marzo-2026)
Fuente: Basso Rial R. E., García Atiénzar G., Carrión Marco Y., Martín de la Sierra Pareja P., Barciela González V., Hernández Pérez M. S. Evidence of a warp-weighted loom in the Bronze Age settlement of Cabezo Redondo (south-east Spain). Antiquity (2026). DOI :10.15184/aqy.2026.10312

