La inteligencia artificial genera desnudos más atractivos que las fotos reales, según un estudio científico

Un experimento con más de 600 personas revela que las imágenes de mujeres desnudas generadas por inteligencia artificial se perciben como más atractivas y agradables que las fotografías reales. El hallazgo apunta a un cambio profundo en cómo la tecnología puede redefinir los estándares de belleza y deseo en la era digital.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Imagen femenina generada con inteligencia artificial que ilustra el tipo de retratos hiperrealistas capaces de optimizar rasgos físicos y estéticos; estudios recientes sugieren que este tipo de imágenes creadas con IA pueden resultar más atractivas que las fotografías reales. Imagen de loytnu134 en Pixabay

La inteligencia artificial ya no solo escribe textos, compone música o responde preguntas: también está transformando la estética del deseo. Un estudio reciente publicado en Archives of Sexual Behavior sugiere que las imágenes eróticas generadas por IA pueden resultar, para muchas personas, más atractivas que las fotografías de desnudos reales.

El hallazgo, que podría parecer anecdótico o propio de la cultura digital, abre en realidad una serie de preguntas sobre cómo cambian los estándares de belleza, la percepción de lo real y el futuro de la representación sexual en la era de los algoritmos.

La investigación fue realizada por un equipo del Instituto Nacional de Salud Mental de la República Checa y de la Universidad Carolina de Praga, liderado por la neurocientífica Ellen Zakreski.

Un estudio científico sobre atractivo sexual y generación de imágenes con IA

El objetivo de Zakreski y sus colegas era sencillo en apariencia: comparar cómo reaccionan hombres y mujeres que se sienten atraídos por mujeres ante distintos tipos de imágenes de desnudos femeninos. Pero el diseño del estudio reflejaba la diversidad visual en internet que hoy convive en la Red.

Los participantes no solo evaluaron fotografías de mujeres reales, sino también representaciones creadas por inteligencia artificial, modelos generados por gráficos por ordenador (CGI), imágenes de mujeres con rasgos corporales aparentemente modificados mediante cirugía estética, muñecas sexuales de silicona y personajes dehentai, el estilo pornográfico japonés derivado del manga.

En total participaron 649 adultos, la mayoría hombres, de entre 18 y 91 años. Cada persona observó treinta imágenes —cinco por cada categoría— y las valoró en cuatro dimensiones:

1️⃣ Cómo de reales les parecían.

2️⃣ Cuánto les gustaban estéticamente.

3️⃣ Cómo les resultaban atractivas desde el punto de vistasexual.

4️⃣ Qué tipo de emoción les generaban, desde desagradable hasta agradable.

Los investigadores buscaban algo más que una simple preferencia: querían entender cómo se perciben los distintos tipos de cuerpos y representaciones sexuales en una cultura saturada de imágenes digitales.

Un estudio con más de seiscientos participantes muestra que las imágenes de desnudos femeninos generadas por inteligencia artificial fueron valoradas como más atractivas y estéticamente agradables que las fotografías de mujeres reales.

Un estudio con más de seiscientos participantes muestra que las imágenes de desnudos femeninos generadas por inteligencia artificial, como la que aparece sobre estas líneas, fueron valoradas como más atractivas y estéticamente agradables que las fotografías de mujeres reales. Imagen de Wolfgang Eckert en Pixabay

Las imágenes generadas por IA resultan más atractivas que las fotografías reales

El resultado más llamativo fue que las imágenes generadas por inteligencia artificial (IA) obtuvieron las puntuaciones más altas en atractivo sexual, valor estético y sensación agradable. Las fotografías de mujeres reales ocuparon el segundo lugar. En otras palabras: aunque los participantes sabían —o podían sospechar— que algunas imágenes eran artificiales, las creaciones eróticas de la IA les resultaron, en promedio, más atractivas que las fotografías de personas reales.

Paradójicamente, las imágenes reales siguieron siendo percibidas como las más realistas. Las imágenes generadas por IA quedaron en segundo lugar en esa categoría. Es decir, los participantes distinguían que las fotografías eran más auténticas, pero aun así preferían la estética artificial en términos de belleza y erotismo.

El hallazgo no resulta tan sorprendente si se considera cómo funcionan los sistemas de generación de imágenes con IA. A diferencia de la fotografía, que captura la imperfección de los cuerpos reales, la inteligencia artificial puede producir figuras diseñadas para optimizar rasgos asociados a la atracción sexual: proporciones corporales muy concretas, simetría facial, piel sin irregularidades o iluminación ideal. El resultado puede parecer más cercano a un ideal estético que a una persona real.

Por qué la inteligencia artificial puede generar cuerpos más atractivos

Los investigadores sugieren que esa perfección visual podría explicar parte del fenómeno. En el estudio, las imágenes creadas con IA presentaban una resolución muy alta y rasgos corporales cuidadosamente ajustados. Incluso si los participantes percibían que no eran completamente reales, la estética resultante podía resultar más seductora.

El trabajo también detectó diferencias entre hombres y mujeres. En general, los hombres otorgaron puntuaciones más altas a todas las categorías: les parecieron más atractivas, más agradables y más realistas que a las mujeres. Sin embargo, el patrón de preferencias fue similar en ambos grupos: las imágenes de IA encabezaban el ranking, seguidas de las fotografías reales.

Los investigadores creen que esta diferencia podría reflejar distintas ideas sobre lo que constituye un cuerpo femenino atractivo. Algunos estudios previos sugieren que las mujeres —incluidas aquellas que se sienten atraídas por otras mujeres— pueden preferir cuerpos con mayor diversidad de formas o con porcentajes de grasa corporal más altos que los que suelen aparecer en representaciones idealizadas.

El hentai es un género de animación erótica de origen japonés, derivado del manga y el anime, que representa personajes y escenas sexuales con rasgos exagerados y elementos de fantasía, y que hoy forma parte del ecosistema global de imágenes sexuales en internet.

El factor generacional: los jóvenes prefieren el hentai

La edad también influyó de manera significativa en los resultados. Sin ir más lejos, las personas mayores tendían a valorar de manera más positiva las imágenes realistas, tanto las fotografías como las imágenes generadas por IA, mientras que los participantes más jóvenes mostraban una mayor afinidad por el hentai, el estilo de animación erótica japonesa. En este grupo, los dibujos animados eróticos podían resultar casi tan atractivos como las representaciones realistas.

Este contraste generacional refleja transformaciones culturales más amplias. El hentai, prácticamente inexistente en los listados de pornografía online hace apenas dos décadas, se ha convertido en uno de los términos más buscados en algunas plataformas de contenido adulto.

Para quienes crecieron consumiendo anime o manga, este estilo visual puede resultar tan familiar como las fotografías tradicionales.

El efecto de los rasgos eróticos exagerados

Otro resultado interesante es que las imágenes con rasgos corporales exagerados por cirugía estética —labios muy voluminosos, pechos extremadamente grandes o proporciones corporales muy marcadas— obtuvieron puntuaciones relativamente bajas en atractivo y agradabilidad.

Esto contradice parcialmente la idea, frecuente en algunos discursos evolutivos sobre la atracción, de que la exageración de los rasgos sexuales secundarios aumenta automáticamente el atractivo sexual.

Según los autores, esta preferencia podría estar influida por la experiencia cultural. La exposición temprana a ciertos estilos visuales eróticos, ya sea cuerpos naturales, modelos hiperretocados o dibujos animados sexuales, puede moldear las preferencias sexuales a lo largo de la vida. Lo que una generación percibe como atractivo puede parecer artificial o incluso desagradable para otra.

Implicaciones para la investigación científica sobre sexualidad

Más allá de la curiosidad académica, el estudio tiene implicaciones para la investigación científica sobre sexualidad y percepción visual. Durante décadas, los psicólogos han utilizado conjuntos de imágenes eróticas estandarizadas para estudiar la respuesta sexual humana.

Sin embargo, esas imágenes fueron creadas hace muchos años y pueden resultar menos estimulantes para las generaciones actuales.

La inteligencia artificial podría cambiar este panorama. Al permitir crear imágenes realistas adaptadas a diferentes preferencias culturales o generacionales, podría convertirse en una herramienta científica para diseñar nuevos estímulos experimentales. En lugar de utilizar el mismo conjunto de fotografías durante décadas, los investigadores podrían generar imágenes personalizadas ajustadas a distintos contextos sociales y culturales.

Los riesgos éticos de la pornografía generada por inteligencia artificial

Pero la proliferación de imágenes eróticas generadas por IA también plantea preguntas éticas. Estas tecnologías permiten crear representaciones hiperrealistas de personas que no existen o incluso manipular imágenes de personas reales. En el ámbito sexual, esto puede dar lugar a fenómenos como los deepfakes pornográficos, en los que se insertan rostros reales en cuerpos digitales sin consentimiento.

Además, si las imágenes artificiales se perciben como más atractivas que los cuerpos reales, podría intensificarse la presión estética que ya existe en la cultura visual contemporánea. Los estándares de belleza podrían desplazarse aún más hacia ideales corporales inalcanzables.

👉 Los propios autores reconocen que su estudio tiene limitaciones metodológicas. La muestra estaba compuesta principalmente por hombres y procedía de una base de voluntarios interesados en investigaciones sobre sexualidad, lo que puede introducir sesgos en los resultados. Además, las imágenes utilizadas tenían características similares —por ejemplo, tonos de piel claros— y no incluían diversidad étnica significativa.

Un cambio profundo en la estética del deseo

Aun así, los resultados ofrecen una primera mirada científica a una cuestión que probablemente cobrará cada vez más relevancia. A medida que las herramientas de generación de imágenes con inteligencia artificial se perfeccionan, la frontera entre lo real y lo artificial se vuelve más difusa. Y en ese terreno ambiguo, la IA no solo reproduce los deseos humanos: también puede empezar a moldearlos.

En última instancia, el estudio sugiere algo más profundo que una simple preferencia visual. En un mundo donde la tecnología permite diseñar cuerpos ideales con precisión algorítmica, la percepción del atractivo podría estar desplazándose desde la realidad hacia una estética cada vez más sintética.

La pregunta, entonces, no es solo si las imágenes generadas por inteligencia artificial pueden resultar más atractivas que las reales, sino qué ocurre cuando los ideales visuales empiezan a ser creados —y perfeccionados— por máquinas.▪️(16-marzo-2026)

  • Fuente: Zakreski, E., Marečková, A., Vaníček, O. et al. Subjective Responses of Gynephilic Men and Women to Real versus Artificial Female Nudes. Archives of Sexual Behavior (2026). DOI: https://doi.org/10.1007/s10508-025-03357-2

Siguiente
Siguiente

Cómo tejían hace 3.500 años en la península ibérica: el telar de la Edad del Bronce hallado en Cabezo Redondo