Descubren en Wicklow el mayor asentamiento prehistórico de Irlanda
Lo que parecía un simple recinto fortificado en las alturas resultó ser una concentración de casas sin precedentes hace 3.000 años. Brusselstown Ring emerge ahora como el mayor asentamiento prehistórico conocido de Irlanda, cambiando el relato de su pasado.
Por Enrique Coperías
Un ambicioso proyecto de excavación revela que el espectacular recinto de Brusselstown Ring, en el condado de Wicklow, acogió hace 3.000 años una concentración de casas sin precedentes en Irlanda y Gran Bretaña.
Los arqueólogos sospechan incluso de la existencia de infraestructuras comunales, como una cisterna, lo que insinuan niveles de planificación que hasta ahora no se atribuían a las sociedades de la Edad del Bronce en la isla.
Por primera vez, la arqueología irlandesa empieza a vislumbrar cómo fue la vida cotidiana en uno de los enclaves más enigmáticos de su prehistoria: el Brusselstown Ring. Situado en lo alto de una colina del condado de Wicklow, a unos 60 kilómetros al sur de Dublín, este monumental recinto fortificado ha sido desde hace décadas una referencia para los especialistas en cultura material de la Edad del Bronce.
Descubrimiento arqueológico en Irlanda
Ahora, nuevas excavaciones apuntan a algo más sorprendente: este entorno albergaría el asentamiento nucleado más grande jamás identificado en la prehistoria de Irlanda y Gran Bretaña, una suerte de ciudad en las alturas habitada entre los siglos XIII a. C. y VIII a. C.
Un equipo de investigadores formado por Dirk Brandherm, Cherie Edwards y Linda Boutoille, de la Universidad de Queen's en Belfast; y James O’Driscolly, de la Universidad de Glasgow, ha confirmado, tras un programa de excavaciones selectivas en 2024, que numerosas depresiones circulares visibles en el terreno —más de 600 plataformas de viviendas prehistóricas según los datos de teledetección— corresponden efectivamente a plataformas de viviendas.
Los resultados preliminares del trabajo, ahora publicados en la revista Antiquity, documentan una densidad de ocupación sin precedentes para el período y sitúan a Brusselstown Ring en una liga propia dentro de los asentamientos prehistóricos del Atlántico norte.
Baltinglass y los asentamientos en altura
La región de Baltinglass, donde se ubica el yacimiento, es conocida como la capital de los hillforts o castros irlandeses. En una sucesión de colinas que forman una especie de collar geológico, se distribuyen hasta trece grandes recintos fortificados que abarcan desde el Neolítico medio hasta la Edad del Bronce.
Brusselstown Ring destaca en este conjunto por su escala monumental: dos líneas defensivas concéntricas delimitan una superficie de más de 41 hectáreas, mientras que una estructura mayor —el llamado Spinans Hill 2— extiende el límite hasta las 131 hectáreas, integrando en una sola fortificación dos cimas independientes.
Las cifras sorprenden en cualquier cronología, pero más aún en el contexto del segundo milenio antes de nuestra era. Pocos recintos europeos de esa época engloban más de una colina, una característica que en el continente solo se observa de manera regular en los oppida tardíos de la Edad del Hierro, construidos más de mil años después. Recordemos que los oppida eran grandes asentamientos fortificados de la Edad del Hierro en Europa, especialmente asociados a los celtas. Funcionaban como centros urbanos tempranos: concentraban población, artesanía, comercio y poder político, y suelen verse como antecesores de las ciudades europeas.
Resultados arqueológicos confirmados
Pero lo que define a Brusselstown Ring no es solo su tamaño, sino la cantidad inesperada de posibles viviendas circulares dispuestas en su interior.
Las prospecciones aéreas mediante tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), fotogrametría y análisis microtopográfico han identificado al menos 98 plataformas domésticas en la sección más interna del recinto y más de 500 plataformas adicionales entre el primer y el segundo anillo de fortificaciones.
Hasta ahora, los mayores conjuntos de viviendas prehistóricas conocidos en Irlanda, como Mullaghfarna y Turlough Hill, no superaban la cifra de 150 y no contaban con estructuras defensivas claras. Brusselstown Ring triplica esas magnitudes y compone un mosaico de pequeñas elevaciones circulares que se apiñan en las laderas con una regularidad casi urbana.
Mapa fotogramétrico de Brusselstown Ring con las posibles plataformas de viviendas circulares, las zanjas de prueba y la ubicación de la posible cisterna de agua. Cortesía: Antiquity (2025), DOI: 10.15184/aqy.2025.10247.
Fechado: del Bronce final a los primeros siglos del hierro
Las excavaciones realizadas en cuatro de estas plataformas revelan su origen doméstico. En una de ellas apareció un pavimento de cantos rodados ennegrecidos por un fuego intenso; en otra, un hogar rodeado por hoyos de poste que probablemente sostuvo una estructura cónica de madera.
Las muestras analizadas mediante datación por radiocarbono sitúan la ocupación principalmente en la Edad del Bronce final (1210 a. C-780 a. C.), con evidencias de uso residual en los primeros siglos de la Edad del Hierro (750 a. C-400 a. C.).
Aunque las excavaciones son todavía limitadas, todas las plataformas estudiadas han ofrecido señales de actividad doméstica: hogares, hoyos, restos de arcilla quemada o herramientas líticas dispersas. Los objetos personales son escasos, algo común en este tipo de asentamientos, pero la repetición sistemática de estructuras indica un patrón habitacional estable, quizá multigeneracional.
Este tipo de continuidad invita a replantear la imagen tradicional de las sociedades del Bronce irlandés como grupos dispersos en pequeñas granjas familiares. El equipo responsable prefiere hablar de una agregación nucleada, un término que evita la palabra ciudad, pero que, en términos poblacionales y de planificación, comienza a rozar la definición moderna.
Infraestructuras inesperadas: ¿una cisterna prehistórica?
Uno de los hallazgos más enigmáticos se encuentra en la parte baja de la ladera: una estructura alargada, con forma de barca, cuyos bordes están delimitados por grandes bloques de piedra. De su interior mana un pequeño hilo de agua que parece filtrarse desde una roca superior. Su orientación, proporciones y paredes son incompatibles con una vivienda circular, pero cuadran sorprendentemente bien con las cisternas de la Edad del Bronce y del Hierro europeo.
Si se confirma que se trata de una cisterna, sería la primera estructura hidráulica de este tipo documentada en un hillfort irlandés. Su presencia apuntaría a una infraestructura hidráulica planificada capaz de abastecer a centenares de viviendas, una necesidad lógica si la estimación de plataformas habitables refleja realmente una población densa.
Los investigadores reconocen que, por ahora, la función de la estructura es provisional. Pero el solo hecho de imaginar un suministro de agua planificado para centenares de viviendas sugiere formas de cooperación social avanzada más complejas de lo aceptado para el Bronce atlántico.
El recinto fortificado de Brusselstown, en el condado de Wicklow: parte del mayor complejo de castros de Europa, construido en la Edad del Bronce medio hacia 1500 a. C. Al fondo, se alza la silueta imponente de la montaña Keadeen. Cortesía: Monumental Ireland
Interpretación: una «ciudad» antes de las ciudades
El descubrimiento sitúa a Brusselstown Ring en el debate sobre la aparición de asentamientos nucleados en el occidente europeo. Mientras en el Mediterráneo florecían los palacios micénicos, y en Centroeuropa surgían los oppida fortificados en la Edad del Hierro, Irlanda se consideraba un territorio de asentamientos rurales dispersos. El nuevo estudio matiza ese relato.
Brusselstown Ring no es solo una curiosidad local; obliga a replantear la complejidad social de la Edad del Bronce en Irlanda. La monumentalidad de sus dobles murallas, el número de estructuras domésticas y la posible existencia de obra pública —como la mencionada cisterna— acercan el enclave a formas de vida más asociadas a centros de poder y administración.
¿Y qué llevó a centenares de familias a agruparse en una cima ventosa? Los arqueólogos barajan varias hipótesis: un centro ritualizado, un nodo de intercambio, reuniones periódicas derivadas en residencia fija o incluso una respuesta defensiva a tensiones internas o externas. Ninguna hipótesis puede excluirse por ahora, pero todas coinciden en que la agregación humana fue sostenida durante al menos cuatro siglos.
Próximos pasos: ¿hacia un modelo urbano temprano?
Las excavaciones arqueológicas continuarán en los próximos años, con el objetivo de obtener una fotografía más precisa de la vida en la Edad del Bronce dentro del recinto. Confirmar la función de la supuesta cisterna será prioridad, seguida de campañas más extensas en plataformas domésticas seleccionadas.
También se prevé estudiar el trazado de las murallas, cuya cronología exacta aún no se ha determinado.
Lo que los investigadores ya no dudan es del estatus excepcional de Brusselstown Ring: «se trata del mayor asentamiento nucleado conocido en la prehistoria de Irlanda y Gran Bretaña», concluyen. Una afirmación que redefine el mapa del pasado europeo y devuelve a las colinas de Wicklow un protagonismo que habían perdido hace 3.000 años. ▪️
Fuente: Brandherm D., Edwards C., Boutoille L., O’Driscoll J. Brusselstown Ring: a nucleated settlement agglomeration in prehistoric Ireland. Antiquity (2025). DOI: 10.15184/aqy.2025.10247

