El misterio de las gigantescas vasijas de piedra de Laos empieza a resolverse: eran parte de complejos rituales funerarios

Durante décadas, las enormes tinajas de piedra repartidas por las montañas de Laos fueron uno de los grandes enigmas arqueológicos de Asia. Ahora, el hallazgo de restos humanos y objetos rituales dentro de una de ellas sugiere que estas estructuras formaban parte de sofisticados rituales funerarios hace más de mil años.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Vista de algunas de las gigantescas vasijas megalíticas del páramo de las tinajas, en Laos.

Vista de algunas de las gigantescas vasijas megalíticas del páramo de las tinajas, en Laos. La nueva investigación arqueológica sugiere que estas estructuras de piedra fueron utilizadas hace más de mil años en complejos rituales funerarios y como depósitos colectivos de restos humanos. Cortesía: Christopher Voitus

Durante casi un siglo, las gigantescas vasijas de piedra que salpican las montañas del norte de Laos han alimentado leyendas, hipótesis arqueológicas y fantasías locales. Algunos de estos recipientes alcanzan los tres metros de altura y pesan varias toneladas. En palabras de Nicholas Skopal, arqueólogo de la Universidad James Cook de Australia, «existen muchas historias antiguas asociadas a ellos, según las cuales se fabricaron para gigantes que los utilizaban para elaborar vino de arroz».

Nadie sabía con certeza para qué servían. Ahora, una nueva investigación científica en la que ha participado Skopal acaba de aportar la prueba más sólida hasta la fecha: aquellas misteriosas estructuras fueron utilizadas como parte de un complejo ritual funerario que se prolongó durante siglos.

El hallazgo procede del llamado páramo de las tinajas, un conjunto histórico cultural megalítico situado en la meseta de Xieng Khouang, en las tierras altas del norte de Laos. Allí se han identificado más de 120 yacimientos con cientos de recipientes pétreos excavados en roca. Desde que la arqueóloga francesa Madeleine Colani estudió la zona en los años treinta del siglo pasado, los investigadores han intentado responder a las mismas preguntas: quién construyó las vasijas, cuándo lo hizo y cuál era su función.

Qué han descubierto los arqueólogos en Laos

El nuevo estudio, publicado en la revista Antiquity, parece acercarse por fin a una respuesta convincente. Un equipo internacional dirigido por Skopal desenterró una enorme vasija, bautizada como Jar 1, que estaba situada en el yacimiento 75, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Phonsavan. Dentro de ella encontraron restos humanos pertenecientes al menos a 37 personas, además de cuchillos de hierro, cuentas de vidrio, cerámica y pequeños objetos rituales.

➡️ «La evidencia más clara es que las tinajas formaron parte de una compleja secuencia funeraria», señalan los autores del trabajo, que describen la estructura como un gran depósito colectivo de restos humanos.

La escena que emergió bajo la tierra no se parecía a una tumba convencional. Los huesos aparecían mezclados, desarticulados y agrupados deliberadamente. Había conjuntos de cráneos y mandíbulas colocados juntos, haces de huesos largos y muy pocas conexiones anatómicas completas. Para los investigadores, aquello indica que los cuerpos no fueron enterrados enteros en las vasijas, sino trasladados allí después de descomponerse en otro lugar.

«Se trata de un descubrimiento de enorme trascendencia —ha declarado en la revista New Scientist Nigel Chang, también de la Universidad James Cook, que no participó en la investigación—. Tras casi cien años de especulaciones, este es el primer jarrón de piedra que se ha estudiado y que presenta una relación irrefutable con prácticas funerarias».

Restos óseos hallados en el interior de la tinaja Jar 1 durante las excavaciones arqueológicas en el páramo de las tinajas de Laos.

Restos óseos hallados en el interior de la tinaja Jar 1 durante las excavaciones arqueológicas en el páramo de las tinajas de Laos. Los investigadores encontraron huesos pertenecientes al menos a 37 individuos, una evidencia clave que refuerza la hipótesis de que estas gigantescas vasijas de piedra fueron utilizadas como osarios colectivos en complejos rituales funerarios hace más de mil años. Cortesía: Nicholas Skopal et al.

Restos humanos, rituales y enterramientos secundarios

«La tinaja habría funcionado como un osario para enterramientos secundarios», explican los arqueólogos, que creen que los cadáveres eran tratados en varias fases antes de su depósito definitivo.

La idea encaja con otras evidencias halladas previamente en la región, aunque nunca se había documentado una concentración tan grande de restos humanos dentro de una sola de estas vasijas. Hasta ahora, los arqueólogos habían encontrado enterramientos secundarios alrededor de algunas tinajas y fragmentos óseos aislados en determinados emplazamientos, pero no un depósito funerario de esta magnitud.

Los análisis por radiocarbono permitieron además fechar el uso funerario de la vasija entre los años 890 y 1160 de nuestra era. Es decir, durante un periodo de intensa expansión comercial y cultural en Asia. Ese periodo coincide con el auge de grandes potencias regionales como:

✅ La dinastía Song en China.

✅ El Imperio jemer.

✅ El reino de Pagan en Myanmar.

✅ Los estados medievales de Vietnam.

✅ Las redes comerciales del océano Índico.

Las cuentas de vidrio encontradas en el interior ayudan a reforzar esa cronología y aportan otra pista fascinante: algunas procedían de la India y otras probablemente de Mesopotamia.

Las cuentas de vidrio revelan antiguas rutas comerciales entre Asia y Oriente Próximo

Los científicos identificaron distintos tipos de vidrio fabricados mediante técnicas características del sur de Asia y del mundo islámico medieval. Eso significa que las comunidades que utilizaban las vasijas no vivían aisladas en las montañas de Laos, sino integradas en enormes redes comerciales que conectaban China, el sudeste asiático, la India y Oriente Próximo.

«El hallazgo de vidrio procedente del sur y el oeste de Asia demuestra que estas redes comerciales llegaban también a las tierras altas de Laos —sostienen los autores—. Las tinajas pudieron situarse en puntos estratégicos de rutas terrestres que conectaban Asia Oriental y el sudeste asiático».

La imagen que emerge es la de una sociedad mucho más sofisticada de lo que se pensaba. Las vasijas gigantes ya no parecen simples monumentos enigmáticos levantados por pueblos desconocidos, sino parte de una compleja tradición funeraria ligada a intercambios culturales y comerciales de larga distancia

Panorámica del páramo de las tinajas

Panorámica del páramo de las tinajas (zona 1). Cortesía: Emmanuel Campos

Por qué la mayoría de las tinajas están vacías

Los arqueólogos sospechan incluso que el proceso mortuorio era más elaborado de lo que revelan los restos hallados. Según plantean en el estudio, las tinajas más pequeñas podrían haber servido inicialmente para depositar cadáveres completos y dejar que los cuerpos se descompusieran.

Después, los huesos seleccionados se trasladarían a grandes recipientes colectivos como la Jar 1. Más tarde, algunos restos quizá se retirarían de nuevo para otros rituales o enterramientos definitivos.

Esa hipótesis ayudaría a explicar un viejo misterio: por qué la mayoría de las vasijas del pármamo de las tinajas aparecen vacías. Durante décadas, muchos arqueólogos interpretaron esa ausencia de restos humanos como una señal de que las estructuras tenían otro propósito, quizá relacionado con el almacenamiento de agua, alimentos o bebidas fermentadas.

De hecho, una de las leyendas locales, como ha contado Skopal, asegura que los gigantes que habitaron la región utilizaban las vasijas para preparar vino de arroz tras las victorias militares.

La arqueología, sin embargo, apunta en otra dirección.

Unos recipientes para toda la familia

Las excavaciones ofrecieron además detalles sorprendentes sobre las personas depositadas en las megavasijas. Entre los restos hay individuos de distintas edades, desde niños de aproximadamente año y medio hasta adultos. Algunos dientes presentan ablaciones rituales: incisivos arrancados de forma deliberada, una práctica documentada también en otras sociedades prehistóricas del sudeste asiático.

Para los investigadores, este tipo de modificaciones corporales refuerza la idea de una identidad cultural compartida entre diferentes comunidades de la región.

También sugieren que las vasijas podían pertenecer a linajes familiares o grupos extensos que regresaban periódicamente al mismo lugar para honrar a sus antepasados.

Mujeres y niñas hmong posan sobre una de las gigantescas vasijas de piedra del yacimiento 1 del páramo de las tinajas.

Mujeres y niñas hmong posan sobre una de las gigantescas vasijas de piedra del yacimiento 1 del páramo de las tinajas. Las nuevas investigaciones apuntan a que estas estructuras megalíticas fueron utilizadas hace más de mil años en complejos rituales funerarios y ceremonias vinculadas al culto a los antepasados. Cortesía:  Oliver Spalt

Por qué este descubrimiento es importante para la arqueología

El yacimiento excavado presenta, además, una característica excepcional: la gigantesca Jar 1 parece única. Su tamaño y forma no coinciden exactamente con las de otros recipientes conocidos en Laos. Eso abre la posibilidad de que existieran tradiciones funerarias locales distintas dentro del mismo paisaje megalítico.

El páramo de las tinajas sigue siendo, en cualquier caso, uno de los grandes enigmas arqueológicos de Asia. Muchas zonas permanecen inexploradas, en parte debido a la enorme cantidad de bombas sin detonar que quedaron dispersas tras la guerra de Vietnam. Laos fue uno de los países más bombardeados del planeta durante los años sesenta y setenta, y amplias regiones continúan siendo peligrosas para la investigación arqueológica.

Aun así, el interés científico por lastinajas no deja de crecer. En 2019, la Unesco declaró el conjunto Patrimonio de la Humanidad, reconociendo tanto su singularidad como el valor histórico de un paisaje cultural prácticamente único en el mundo.

Quién las fabricó y cuándo

El nuevo estudio no resuelve todos los interrogantes. Los investigadores siguen sin saber con exactitud quién construyó las vasijas originales ni cuándo comenzó realmente esta tradición megalítica. «Parece estar quedando claro que hubo mucha actividad en torno a los yacimientos de tinajas aproximadamente durante la segunda mitad del primer milenio —afirma Chang. Y precisa—: Sin embargo, mi opinión personal es que las vasijas en sí son más antiguas que eso: de hace 2000 años o más».

Algunos trabajos previos sugieren que ciertas jarras podrían haberse tallado siglos antes de ser reutilizadas como espacios funerarios. Tampoco está claro por qué aquella cultura abandonó finalmente estas prácticas.

Pero las excavaciones en Jar 1 aportan algo fundamental: por primera vez, existe evidencia directa y contundente de que las enormes vasijas formaban parte de rituales relacionados con la muerte y los ancestros.

Después de décadas de especulación, el misterio empieza, poco a poco, a tomar forma humana.▪️(19-mayo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Tinajas Gigantes y Laos

⚱️ ¿Qué son las vasijas gigantes de Laos?

Son enormes recipientes pétreos distribuidos por el norte de Laos, especialmente en la región conocida como el páramo de las tinajas. Algunas tienen hasta tres metros de altura y forman parte de uno de los paisajes megalíticos más importantes de Asia.

⚱️ ¿Para qué servían las tinajas de piedra?

La nueva investigación arqueológica indica que fueron utilizadas en rituales funerarios y como osarios colectivos donde se depositaban restos humanos después de la descomposición de los cuerpos.

⚱️ ¿Cuántos restos humanos encontraron los científicos?

Los arqueólogos hallaron restos pertenecientes al menos a 37 individuos dentro de una sola tinaja conocida como Jar 1.

⚱️ ¿Qué antigüedad tienen las tinajas gigantes de Laos?

Las dataciones por radiocarbono sitúan el uso funerario de la vasija excavada entre los años 890 y 1160 después de Cristo.

⚱️ ¿Por qué es importante este descubrimiento?

Porque aporta la evidencia más sólida hasta ahora sobre la función funeraria de las vasijas y demuestra que las comunidades de Laos estaban conectadas con grandes redes comerciales asiáticas medievales.

  • Fuente: Skopal N., Pradier B., Bounxayhip S. et al. The death jar: a new mortuary tradition at the Plain of Jars, Lao PDR.Antiquity (2026). DOI: 10.15184/aqy.2026.10352

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