La «piedra de Rosetta» de las misteriosas señales cósmicas: un estudiante descubre el origen de un nuevo fenómeno astronómico
Durante años, unas extrañas señales de radio que aparecen y desaparecen en el cosmos han desconcertado a los astrónomos. Ahora, el hallazgo de un sistema estelar extremo descubierto por un estudiante podría proporcionar la clave definitiva para descifrar uno de los enigmas más fascinantes de la astronomía moderna.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Ilustración artística del sistema binario de enanas ASKAP J1745-5051. La enana blanca, más pequeña y densa, está acumulando material de la enana roja, más grande pero menos densa. La interacción de sus campos magnéticos y el calor generado por la acumulación de material producen señales en frecuencias de radio y rayos X. Cortesía: Carl Knox (OzGrav/Swinburne) y Dr. Joshua Preston Pritchard (CSIRO).
Los astrónomos llevan años tratando de dar caza a una de las señales más extrañas detectadas en el universo. Se trata de unos destellos de radio extremadamente intensos que aparecen de forma periódica, duran apenas unos minutos y vuelven a repetirse cada hora o varias horas. Estos centelleos no encajaban con ninguna de las categorías conocidas de objetos cósmicos. Ni púlsares, ni estrellas normales, ni agujeros negros. Eran algo nuevo.
Ahora, un hallazgo liderado por un estudiante de doctorado de la Universidad de Sídney, en Australia, podría haber proporcionado la clave para descifrar este misterio. El descubrimiento de un sistema estelar denominado ASKAP J1745-5051 no solo identifica por primera vez el origen de una parte de estas enigmáticas emisiones, sino que ofrece lo que los investigadores describen como una auténtica piedra de Rosetta para comprender una nueva clase de fenómenos astronómicos.
La historia comenzó con una búsqueda rutinaria en los datos del ASKAP, uno de los instrumentos más avanzados del mundo para rastrear fenómenos transitorios en el cielo consistente en una matriz de radiotelescopio ubicada en el Observatorio de Radioastronomía de Murchison (MRO), en el Medio Oeste de Australia.
¿Qué son los objetos transitorios de radio de largo periodo?
Entre millones de fuentes de radio observadas, apareció una señal peculiar. Emitía pulsos muy polarizados que se repetían aproximadamente cada 80 minutos. Nada extraordinario, si no fuera porque pertenecía a una categoría de objetos extremadamente rara: los llamados transitorios de radio de largo periodo.
Estos objetos, conocidos por sus siglas inglesas LPT (Long-Period Transients), han desconcertado a los astrónomos desde su descubrimiento hace apenas unos años; en concreto en 2022, cuando la profesora Natasha Hurley-Walkery su equipo de la Universidad John Curtin informaron del descubrimiento del LPT GLEAM-X J162759.5−523504.3 mediante el Murchison Widefield Array del MRO, con un período de aproximadamente dieciocho minutos.
A diferencia de los púlsares clásicos, que giran varias veces por segundo, los LPT producen pulsos separados por decenas de minutos o incluso horas, algo que los modelos convencionales de estrellas de neutrones apenas pueden explicar.
Qué tiene de especial ASKAP J1745-5051
Lo que convirtió a ASKAP J1745-5051 en un caso excepcional fue que el equipo logró seguirle la pista en múltiples longitudes de onda. Además de los pulsos de radio, Rose y sus colegas detectaron emisiones ópticas, ultravioleta y rayos X procedentes exactamente de la misma región del espacio. Esa combinación permitió reconstruir la verdadera naturaleza del objeto.
Lejos de ser una estrella exótica aislada, resultó ser un sistema binario extremadamente compacto formado por una enana blanca fuertemente magnetizada y una pequeña estrella compañera de tipo M, una tenue enana roja con apenas una décima parte de la masa del Sol. Ambos soles giran uno alrededor del otro en tan solo 82 minutos, uno de los períodos orbitales más cortos conocidos para este tipo de sistemas.
La proximidad entre ambas estrellas es extraordinaria. Las separa una distancia inferior al radio solar. Tan cerca están que la gravedad de la enana blanca arranca material de su compañera en un proceso conocido como acreción. Ese gas, canalizado por campos magnéticos gigantescos, acaba precipitando sobre la superficie de la estrella muerta liberando enormes cantidades de energía.
🗣️ «Los transitorios de radio de largo período han desconcertado a los astrónomos durante años. Apenas hemos encontrado una docena de ellos y su origen seguía siendo incierto —dice Kovi Rose, estudiante de doctorado de la Universidad de Sídney y autor principal del estudio. Y añade—: Ahora hemos podido demostrar que, al menos en este caso, la fuente de estas señales es una enana blanca que está arrancando activamente material de una estrella compañera»
Kovi Rose, autor principal del estudio y estudiante de doctorado de la Universidad de Sídney, posa junto a una visualización artística de ASKAP J1745-5051, el sistema binario de enana blanca que podría haber revelado el origen de los misteriosos transitorios de radio de largo período, una de las señales cósmicas más desconcertantes descubiertas en los últimos años. Cortesía: Dr Kirsten Banks (OzGrav). Visualización: Carl Knox (OzGrav).
La clave del misterio: radio, rayos X y magnetismo extremo
Precisamente ahí parece residir la explicación del fenómeno.
Los investigadores descubrieron que los pulsos de radio aparecen sincronizados con el movimiento orbital del sistema. Al mismo tiempo, detectaron emisiones de rayos X que también siguen el mismo ritmo. Nunca antes se había observado con tanta claridad una conexión entre estos destellos de radio y un sistema binario en acreción.
«Todas estas emisiones están vinculadas al movimiento orbital del sistema. Lo interesante es que las señales de radio y de rayos X no alcanzan su máximo al mismo tiempo, lo que indica que se generan en regiones diferentes del sistema», afirma Rose.
En palabras de Tara Murphy, directora de la facultad de Física de la Universidad de Sídney y coautora del estudio, «ya se habían relacionado algunos objetos similares con sistemas binarios, pero este es el primero en el que podemos observar claramente las dos estrellas y el proceso de acreción en funcionamiento».
No obstante, la importancia del descubrimiento va mucho más allá de identificar un único objeto.
El origen de los LPT
Desde que aparecieron los primeros LPT, los astrónomos habían propuesto diversas hipótesis para explicar su origen:
✅ Algunos astrónomos defendían que se trataba de magnétares —estrellas de neutrones con campos magnéticos extremos— que giraban inusualmente despacio.
✅ Otros sospechaban que podían estar relacionados con sistemas binarios formados por enanas blancas.
Pero faltaban pruebas concluyentes. Y lo que ha hecho ASKAP J1745-5051 es proporciona precisamente esa evidencia.
Un lugar idal para estudiar física extrema
Los espectros ópticos muestran las huellas químicas típicas de una variable cataclísmica magnética, una clase de sistemas binarios en los que una enana blanca absorbe material de una estrella vecina. Además, la intensa emisión de helio ionizado y las variaciones observadas en rayos X muestran que el proceso de acreción está activo en este mismo momento.
Pero quizá lo más fascinante sea que este sistema funciona como un laboratorio natural para estudiar física extrema. «Estos sistemas son auténticos laboratorios naturales. Nos permiten poner a prueba nuestros conocimientos sobre cómo se comporta la materia bajo campos magnéticos extremadamente intensos y fuerzas gravitatorias muy poderosas», exploca Rose.
Los pulsos observados muestran propiedades extraordinarias. Están altamente polarizados, cambian de frecuencia con el tiempo y presentan estructuras extremadamente finas. En algunos momentos incluso desaparecen durante horas para reaparecer después.
Júpiter y su luna Ío forman uno de los sistemas electromagnéticos más potentes del Sistema Solar. La intensa interacción entre el campo magnético del planeta gigante y el material expulsado por los volcanes de Ío genera emisiones de radio características, un fenómeno que los investigadores consideran un posible análogo de los procesos que podrían estar produciendo las misteriosas señales detectadas en el sistema binario ASKAP J1745-5051. Crédito: NASA/JPL-Caltech/SwRI/ASI/INAF/JIRAM.
Un fenómeno similar al sistema Júpiter-Ío
Una de las características más sorprendentes es la presencia de patrones de interferencia en la señal de radio similares a los observados en las emisiones producidas por la interacción entre Júpiter y su luna Ío. Según los investigadores, es la primera vez que se detecta algo semejante en un sistema binario estelar.
La comparación con Júpiter no es casual.
Los autores creen que el fenómeno podría estar impulsado por un mecanismo parecido al que opera en el sistema joviano. La pequeña estrella compañera se movería a través del intenso campo magnético de la enana blanca y generaría corrientes eléctricas gigantescas. Los electrones acelerados producirían radiación mediante un proceso conocido como emisión máser ciclotrón, una especie de láser natural de ondas de radio.
➡️ «La interacción magnética entre ambas estrellas parece desempeñar un papel fundamental —explican los investigadores en un artículo publicado en Nature Astronomy—. Los pulsos no pueden atribuirse simplemente a la actividad normal de la estrella compañera».
Por qué este descubrimiento de este LPT es tan importante
Las implicaciones son profundas. Durante décadas, las variables cataclísmicas se han estudiado principalmente por su brillo óptico y sus emisiones de rayos X. Este trabajo demuestra que también pueden generar emisiones de radio extremadamente energéticas y complejas.
Además, podría ayudar a reinterpretar otros fenómenos descubiertos recientemente.
Varios de los transitorios de radio de largo período detectados en los últimos años muestran características similares a las de ASKAP J1745-5051. Algunos podrían pertenecer a la misma familia de sistemas binarios. Otros quizá representen etapas evolutivas distintas. Lo que parecía un conjunto caótico de objetos extraños comienza ahora a encajar en un marco físico común.
El hallazgo también ilustra cómo está cambiando la astronomía moderna. Hace apenas una década, este objeto habría pasado desapercibido. Los radiotelescopios tradicionales no eran capaces de monitorizar grandes áreas del cielo con la sensibilidad necesaria para detectar fenómenos tan raros. La nueva generación de observatorios, como el citado ASKAP y el MeerKAT, en Sudáfrica, está revelando un universo dinámico repleto de señales transitorias que antes permanecían ocultas.
Cada nueva detección amplía el catálogo de fenómenos conocidos y obliga a revisar teorías establecidas.
CANIBALISMO ENTRE ENANAS
Vídeo del sistema binario extremo ASKAP J1745-5051 formado por una enana blanca fuertemente magnetizada y una pequeña enana roja. La intensa interacción entre sus campos magnéticos canaliza el material arrancado de la estrella compañera, lo que genera pulsos periódicos de radio y rayos X que podrían explicar el origen de los misteriosos transitorios de radio de largo período (LPT). Cortesía: Carl Knox (OzGrav Swinburne University of Technology) y Dr Joshua Preston Pritchard (CSIRO Space & Astronomy)
Qué significa para la astronomía moderna
Por ahora, ASKAP J1745-5051 sigue guardando algunos secretos. Los astrónomos aún no conocen con precisión el período de rotación de la enana blanca ni comprenden completamente por qué los pulsos cambian de frecuencia o desaparecen durante largos intervalos. Tampoco está claro si todos los LPT tienen el mismo origen o si existen varios mecanismos capaces de producir señales similares.
Sin embargo, el descubrimiento supone un avance decisivo. Por primera vez, los investigadores disponen de un sistema cuya naturaleza puede estudiarse con detalle y que conecta directamente las misteriosas señales de radio con una fuente física identificable.
«Los transitorios de radio de largo período han desconcertado a los astrónomos durante años. Apenas hemos encontrado una docena de ellos y su origen seguía siendo incierto —comenta Rose—. Y concluye: Este sistema nos proporciona una forma de descifrar estas señales. Puede ayudarnos a determinar si otros transitorios de radio de largo período se parecen más a los púlsares o a los sistemas con enanas blancas, actuando como una auténtica piedra de Rosetta estelar».
En astronomía, encontrar la piedra de Rosetta de un fenómeno suele marcar el momento en que un enigma deja de ser un misterio para convertirse en una nueva rama de la ciencia. ASKAP J1745-5051 podría representar exactamente eso: la primera traducción comprensible de un lenguaje cósmico que hasta ahora nadie entendía. Y todo comenzó con la curiosidad de un estudiante que decidió investigar una extraña señal perdida entre millones de datos procedentes del cielo.▪️(1-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: ASKAP J1745-5051 y LPT
✨ ¿Qué es ASKAP J1745-5051?
Es un sistema binario formado por una enana blanca magnetizada y una estrella compañera de baja masa que emite pulsos periódicos de radio y rayos X.
✨ ¿Qué son los transitorios de radio de largo período?
Los llamados LPT son señales cósmicas que producen intensos pulsos de radio separados por intervalos de minutos u horas y cuyo origen ha sido un misterio hasta ahora.
✨ ¿Por qué se compara este descubrimiento con la piedra de Rosetta?
Porque proporciona la primera clave sólida para interpretar una nueva categoría de fenómenos astronómicos que hasta ahora no tenían explicación.
✨ ¿Quién descubrió el sistema?
El hallazgo fue liderado por Kovi Rose, estudiante de doctorado de la Universidad de Sídney.
✨ ¿Por qué es importante para la astronomía?
Porque conecta las emisiones periódicas de radio y rayos X con sistemas binarios que contienen enanas blancas y abre nuevas vías para estudiar física extrema en el universo.
Información facilitada por la Universidad de Sídney
Fuente: Rose, K., Pritchard, J., Murphy, T. et al. Periodic radio and X-ray emission from an accreting white dwarf binary. Nature Astronomy (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41550-026-02882-x

