Masripithecus: el simio del Mioceno hallado en Egipto que reescribe el origen de los grandes simios

Un fósil de 18 millones de años descubierto en el norte de Egipto cuestiona el relato clásico sobre dónde surgieron los grandes simios. El hallazgo del Masripithecus moghraensis sitúa a África del Norte y Oriente Próximo en el centro de una historia evolutiva aún por reescribir.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Reconstrucción de Masripithecus moghraensis, realizada por el paleoartista Mauricio Antón.

Reconstrucción de Masripithecus moghraensis, realizada por el paleoartista Mauricio Antón. Cortesía: Professor Hesham Sallam

En el árido paisaje del norte de Egipto, donde hoy apenas crecen arbustos resistentes al viento, un equipo internacional de paleontólogos ha encontrado una pieza que podría reordenar el relato de nuestros orígenes.

Hablamos del Masripithecus moghraensis, un simio del Mioceno que vivió hace entre 17 y 18 millones de años y cuyos restos, hallados en el yacimiento de Wadi Moghra, apuntan a que el norte de África y Oriente Próximo desempeñaron un papel mucho más relevante del que se creía en la evolución de los grandes simios.

Recordemos que los grandes simios son un grupo de primates altamente evolucionados que incluye a los gorilas, los chimpancés, los bonobos, los orangutanes y los seres humanos.

Todos ellos se caracterizan por compartir un conjunto de rasgos:

Gran tamaño corporal.

✅ Alta inteligencia.

✅ Ausencia de cola.

✅ Capacidad social y emocional compleja.

En biología forman parte de la familia Hominidae y tienen un ancestro común que vivió hace millones de años.

Un fósil clave sitúa al norte de África en el centro de la evolución humana temprana

El hallazgo, que ha sido publicado en la prestigiosa revista Science, rompe con una idea arraigada durante décadas entre los paleoantropólogos: que los primeros simios y sus parientes más cercanos estaban restringidos sobre todo al África Oriental durante el Mioceno temprano, la primera época geológica del período Neógeno.

Hasta ahora, en el norte del continente solo se habían encontrado fósiles de monos, no de simios. Esa ausencia había dejado un vacío en el árbol evolutivo que, según los investigadores, distorsionaba nuestra comprensión del origen de los hominoideos actuales. Estos se dividen en dos familias: Hylobatidae, que agrupa a los gibones, y Hominidae, dentro de la cual se distinguen dos subfamilias: Ponginae, que incluye al género Pongo (orangutanes), y Homininae. Esta última se organiza en tres tribus: Gorillini (género Gorilla) y Hominini (géneros Pan y Homo).

🗣️ «Pasamos cinco años buscando un fósil del tipo de Masripithecus porque, cuando se examina con detalle el árbol familiar de los simios tempranos, queda claro que falta algo, y el norte de África contiene esa pieza que faltaba», explica Hesham Sallam, paleontólogo de la Universidad de Mansoura (Egipto) y autor principal del estudio, en un comunicado del Mansoura University's Paleontology Center.

Vídeo de la reconstrucción del rostro del Masripithecus moghraensis.

UN SIMIO QUE DA LA CARA

Vídeo de la reconstrucción del rostro del Masripithecus moghraensis. Cortesía: Professor Hesham Sallam

Una mandíbula que dice mucho

El nuevo fósil es parcial, ya que se limita a una mandíbula inferior, pero su valor es extraordinario. Presenta una combinación de rasgos nunca antes vista en otros simios de la misma época: caninos y premolares especialmente grandes, molares con superficies de masticación redondeadas y muy texturizadas, y una mandíbula robusta.

Esa anatomía, según los autores, ofrece pistas sobre su modo de vida.

🗣️ «En conjunto, sugieren que Masripithecus estaba adaptado a la versatilidad —señala Shorouq Al-Ashqar, investigadora del Centro de Paleontología de Vertebrados de la Universidad de Mansoura y primera autora del trabajo. Y añade—: El estudio interpreta su anatomía masticatoria como evidencia de una dieta flexible, basada principalmente en frutas, pero con capacidad para procesar alimentos más duros, como frutos secos y semillas, cuando era necesario. Esta flexibilidad habría ayudado a Masripithecus a prosperar en un momento en que los cambios climáticos estaban provocando una estacionalidad más marcada en el norte de África y Arabia».

Norte de África y Oriente Próximo, puntos estratégicos

Pero la relevancia del hallazgo va más allá de la dieta. Mediante métodos bayesianos avanzados, técnicas estadísticas que combinan datos previos con nueva evidencia para estimar probabilidades y reconstruir relaciones, el equipo ha combinado datos anatómicos de simios actuales y fósiles, ADN de especies vivas y edades geológicas para reconstruir las relaciones evolutivas.

El resultado sitúa a Masripithecus en una posición clave: más cercano a los simios modernos que cualquier otra especie conocida del Mioceno temprano en África Oriental.

Además, los análisis biogeográficos apuntan a que el ancestro común de todos los simios actuales pudo surgir precisamente en el norte de África y Oriente Próximo. Durante el Mioceno temprano, esta región era un punto estratégico, en plena colisión entre las placas africana y arábiga con Asia. Las variaciones del nivel del mar reducían periódicamente las barreras marinas, creando corredores naturales para la dispersión de animales.

Fragmento mandibular de Masripithecus moghraensis, con el molar M3 derecho en el momento de su descubrimiento.

Fragmento mandibular de Masripithecus moghraensis, con el molar M3 derecho en el momento de su descubrimiento. Cortesía: Professor Hesham Sallam

Un pasado aún por descubrir

En ese contexto, Masripithecus actúa como un eslabón intermedio entre registros fósiles hasta ahora desconectados de África y Eurasia, lo que sugiere que los simios ya se estaban diversificando en la zona antes de expandirse hacia Europa y Asia cuando se establecieron conexiones terrestres.

El descubrimiento obliga a revisar hipótesis largamente sostenidas.

🗣️ «Durante toda mi carrera consideré probable que el ancestro común de todos los simios actuales viviera en o cerca del África oriental —reconoce Erik Seiffert, paleontólogo de la Universidad del Sur de California y coautor del estudio. Y añade—: Pero este nuevo hallazgo, y nuestros análisis novedosos de la filogenia y la biogeografía de los hominoideos, desafían con fuerza esa idea. Y, lo que es importante, la probabilidad de este escenario no depende de Masripithecus, aunque encaja perfectamente con él».

El nombre del nuevo género combina MasrEgipto, en árabe— y el griego píthēkos, simio; el epíteto específico hace referencia a Wadi Moghra, el lugar donde se recuperaron los restos durante campañas de campo en 2023 y 2024. Aunque por ahora el registro es limitado, los investigadores confían en que nuevas exploraciones en la región saquen a la luz más fósiles clave.

Porque, como sugiere este hallazgo, algunos de los capítulos clave de nuestra historia evolutiva podrían seguir enterrados en territorios que hasta hace poco habían permanecido al margen de las grandes búsquedas paleontológicas. En las arenas del norte de África, dicen los científicos, aún quedan muchas respuestas por descubrir.▪️(27-marzo-2026)

LA ESCULTURA DE «MASRIPITHECUS»

Vídeo del modelado de Masripithecus, realizado por el escultor Mohammed Hebeish. CORTESÍA: Professor Hesham Sallam

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Simios y Evolución

🐒 ¿Qué es Masripithecus?

Es un simio fósil del Mioceno temprano descubierto en Egipto que aporta nuevas claves sobre el origen de los grandes simios.

🐒 ¿Por qué es importante este hallazgo?

Porque demuestra que los simios ya vivían en el norte de África, algo que no se había confirmado hasta ahora.

🐒 ¿Dónde se encontró el fósil?

En Wadi Moghra, un yacimiento fósil en el norte de Egipto.

🐒 ¿Qué comía Masripithecus?

Principalmente frutas, pero también alimentos más duros como semillas, gracias a su dieta flexible.

🐒 ¿Cambia esto lo que sabemos sobre el origen humano?

Sí. Sugiere que el origen de los simios —y, por extensión, de los humanos— podría estar en el norte de África y Oriente Próximo, no solo en África oriental.

Anterior
Anterior

El experimento cuántico que cuestiona el orden del tiempo

Siguiente
Siguiente

¿Quieres perder peso? Prueba a comer casi siempre lo mismo