¿Puede la sangre menstrual regenerar el cartílago? La nueva vía terapéutica contra la artrosis
Una sustancia que el cuerpo desecha cada mes podría convertirse en una de las claves para reparar el cartílago dañado. La medicina regenerativa explora cómo la sangre menstrual abre una vía innovadora —y sorprendente— contra la artrosis.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Placa de cultivo con estructuras celulares que evocan el cartílago: la investigación explora cómo las vesículas derivadas de la sangre menstrual pueden estimular su regeneración. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
La medicina regenerativa lleva años buscando una solución a uno de los grandes problemas del envejecimiento: la degeneración del cartílago. La artrosis, una enfermedad crónica que afecta a más de 600 millones de personas en todo el mundo, sigue adoleciendo de un tratamiento curativo.
Pero un estudio reciente abre una vía tan sorprendente como prometedora: utilizar partículas microscópicas derivadas de la sangre menstrual para estimular la reparación del tejido dañado.
La investigación, realizada por un equipo interdisciplinar en Lituania y publicada en la revista Scientific Reports, apunta a que unas diminutas estructuras llamadas vesículas extracelulares, que son producidas por células presentes en la sangre menstrual, podrían activar mecanismos de regeneración del cartílago. Este es un tejido resistente y elástico que recubre las articulaciones y actúa como un cojín entre los huesos, lo que permite que se muevan sin fricción ni causar dolor.
El cartílago se encuentra en zonas del cuerpo como las articulaciones (rodillas, caderas, hombros), la nariz, las orejas, la tráquea y los bronquios, y entre las vértebras (discos intervertebrales). Su función principal es absorber impactos, dar soporte y facilitar el movimiento. Está formado por unas células llamadas condrocitos y una matriz rica en colágeno, pero no tiene vasos sanguíneos, lo que dificulta su regeneración. Cuando se deteriora, puede provocar enfermedades como la artrosis, que se caracterizan por dolor y rigidez articular.
¿Qué es la artrosis y por qué es difícil tratarla?
La artrosis no es solo desgaste. Aunque durante años se ha descrito como un problema mecánico asociado al envejecimiento, hoy se sabe que es una enfermedad compleja que implica inflamación, cambios en el hueso subyacente y alteraciones en el metabolismo celular del cartílago.
Los tratamientos actuales, como los analgésicos, los antiinflamatorios o las prótesis, alivian los síntomas y problemas de movilidad, pero no revierten el daño. Por eso, la comunidad científica ha puesto el foco en la medicina regenerativa, especialmente en las llamadas células madre o células estromales mesenquimales, que son capaces de modular la inflamación y favorecer la reparación tisular.
Sin embargo, tras años de investigación, estas terapias celulares presentan limitaciones: desde la variabilidad entre donantes hasta problemas logísticos o de seguridad. De ahí surge una alternativa: prescindir de las células y utilizar solo las moléculas que producen.
¿Qué son las vesículas extracelulares y por qué son clave?
En este contexto entran en juego las vesículas extracelulares (EV). Se trata de pequeñas burbujas liberadas por las células que transportan proteínas, lípidos y material genético. Funcionan como mensajeros biológicos capaces de influir en otras células y modificar su comportamiento.
«El interés por las EV radica en que reproducen gran parte de los efectos beneficiosos de las células madre, pero con menos riesgos», señalan los autores del estudio en la revista Scientific Reports.
Hasta ahora, la mayoría de investigaciones se habían centrado en vesículas derivadas de médula ósea o tejido adiposo. Pero el equipo lituano decidió explorar una fuente mucho menos convencional: la sangre menstrual.
Ilustración de vesículas extracelulares, diminutas partículas liberadas por las células que transportan señales biológicas y pueden activar procesos de regeneración del cartílago. Crédito: IA-Nano Banana 2-RexMolón Producciones
Sangre menstrual: una fuente inesperada de medicina regenerativa
La sangre menstrual contiene células estromales mesenquimales, conocidas como MenSC, que presentan una notable capacidad proliferativa y regenerativa. A diferencia de otras fuentes, su obtención es no invasiva, repetible y éticamente menos controvertida.
Además, estas células madres adultas, que son capaces de transformarse en distintos tejidos como hueso, cartílago o grasa y se encuentran en lugares como la médula ósea, el tejido adiposo o la sangre menstrual, están influenciadas por el entorno hormonal cíclico del organismo femenino, lo que podría conferirles propiedades únicas. Sus vesículas extracelulares, por tanto, podrían tener un perfil biológico distinto al de otras fuentes.
▪️ «La recogida de sangre menstrual es no invasiva y sencilla, ya que es un material biológico que se elimina de forma natural. En cambio, la obtención de médula ósea requiere un procedimiento invasivo. —dice la doctora Ilona Uzielienė, de la Universidad Tecnológica de Kaunas, en Lituania, y coautora del trabajo—. Y añade—: Además, estas células secretan activamente moléculas que favorecen la regeneración para reconstruir el revestimiento uterino cada mes. Esto las convierte en una fuente atractiva para la medicina regenerativa, especialmente cuando la seguridad y la accesibilidad son primordiales».
El estudio partió de esta hipótesis: ¿pueden las EVs derivadas de sangre menstrual estimular la regeneración del cartílago?
La investigadora Ilona Uzielienė, de la Universidad Tecnológica de Kaunas, autora principal del estudio que explora el uso de vesículas derivadas de sangre menstrual para regenerar el cartílago en la artrosis.
Las vesículas amantes del cartílago
Para responder a la pregunta, la doctora Uzielienė y sus colegas diseñaron una serie de experimentos con células de cartílago humano, los citados condrocitos, y fragmentos de tejido obtenidos de pacientes con artrosis.
Los resultados muestran que las vesículas extracelulares son rápidamente absorbidas por las células del cartílago. En apenas tres horas, ya se detecta su entrada en los condrocitos.
Sin embargo, lo más relevante no es su llegada, sino su efecto:
✅ Por un lado, las vesículas no alteran negativamente funciones básicas de las células, como su proliferación y movilidad. Esto sugiere que son seguras a nivel celular, un aspecto clave para cualquier futura aplicación terapéutica.
✅ Por otro lado , sí desencadenan cambios más sutiles pero importantes: aumentan la producción de componentes esenciales del cartílago, como el colágeno tipo II y los proteoglicanos, fundamentales para su estructura y elasticidad.
En modelos tridimensionales, que son más cercanos a la realidad del tejido, las vesículas también potencian la formación de matriz extracelular, el entramado que da consistencia al cartílago.
Freno a la degradación
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es su análisis en condiciones inflamatorias, que imitan lo que ocurre en la artrosis. Para ello, los científicos expusieron el tejido a la interleucina-1 beta (IL-1β), una molécula que favorece la degradación del cartílago.
En este contexto hostil, las vesículas extracelulares derivadas de sangre menstrual lograron reducir la liberación de marcadores de daño, como los glucosaminoglicanos (GAGs) y la proteína COMP, ambos asociados a la degradación del tejido cartilaginoso.
Dicho de otro modo: no solo promueven la regeneración, sino que también protegen el cartílago frente al deterioro.
Además, los análisis genéticos revelaron un aumento en la expresión de genes clave para la formación de cartílago sano, como son el caso del COL2A1 (colágeno tipo II) y del ACAN (agrecano).
Un hallazgo con perspectiva de género
El estudio introduce también un elemento poco explorado: la relación entre las hormonas sexuales y la artrosis. La enfermedad es más frecuente y grave en mujeres, especialmente tras la menopausia, cuando disminuyen los niveles de estrógenos y progesterona.
Curiosamente, las vesículas aumentaron la expresión del receptor de progesterona en los condrocitos, aunque no modificaron el del estrógeno.
🗣️ «Lo que más nos sorprendió fue que la terapia funcionó incluso en células de cartílago de mujeres mayores posmenopáusicas, cuya capacidad regenerativa natural ya está muy reducida —explica la doctora Uzielienė. Y continúa—: A pesar de ello, las vesículas extracelulares de células de sangre menstrual no solo mejoraron la función de las células del cartílago y ralentizaron la degradación del tejido, sino que también aumentaron la expresión del receptor de progesterona en estas células envejecidas, donde normalmente solo quedan niveles mínimos».
Este hallazgo podría abrir nuevas líneas de investigación sobre terapias específicas para mujeres, aunque los autores advierten que aún es pronto para extraer conclusiones clínicas.
Ventajas de una terapia «sin células»
Uno de los principales atractivos de esta estrategia es que se trata de una terapia sin células (cell-free therapy), es decir, sin células vivas. Esto implica varias ventajas:
✅ Menor riesgo de rechazo inmunológico.
✅ Ausencia de potencial tumorigénico.
✅ Mayor facilidad de almacenamiento y transporte.
Además, la sangre menstrual ofrece una fuente renovable y accesible, lo que podría facilitar la producción a gran escala.
«El uso de vesículas extracelulares derivadas de células menstruales podría superar algunas de las limitaciones de las terapias basadas en células madre», destacan los investigadores en el artículo científico.
Tejido similar al cartílago cultivado en laboratorio a partir de células madre óseas: las fibras de colágeno aparecen en verde y los depósitos lipídicos en rojo. Cortesía: Catarina Moura, Dr. Sumeet Mahajan, Dr. Richard Oreffo, Dr. Rahul Tare / University of Southampton / Institute for Life Sciences
Limitaciones actuales de la investigación
Pese a los resultados prometedores, el estudio se ha realizado en condiciones de laboratorio (in vitro y ex vivo), lo que significa que aún queda un largo camino antes de su aplicación en pacientes.
Entre las limitaciones señaladas por los autores figuran la falta de ensayos en modelos animales, la necesidad de evaluar efectos a largo plazo y la variabilidad entre donantes.
También queda por determinar qué componentes específicos de las vesículas extracelulares —microARN, proteínas o lípidos— son responsables de los efectos observados.
Una nueva frontera en terapias regenerativas
La idea de utilizar sangre menstrual en medicina no es nueva, pero sí lo es su aplicación en la regeneración del cartílago mediante vesículas extracelulares.
Este estudio se suma a una tendencia creciente: explorar fuentes biológicas alternativas y menos invasivas para desarrollar terapias regenerativas.
En un campo donde las soluciones siguen siendo limitadas, cualquier avance es relevante. Y aunque todavía estamos lejos de una cura, la investigación sugiere que, en el futuro, algo tan cotidiano y desechado como la sangre menstrual podría convertirse en una herramienta valiosa contra una de las enfermedades más incapacitantes del envejecimiento.
🗣️ «Al desarrollar andamios biomiméticos, el mayor desafío es que un material biomédico debe destacar en todos los aspectos al mismo tiempo: debe ser químicamente estable, mecánicamente resistente, biológicamente compatible y viable desde el punto de vista de la fabricación —dice el doctor Edvinas Krugly, de la Facultad de Tecnología Química, en la Universidad Tecnológica de Kaunas. Y precisa—: Esto es especialmente complejo en el caso del cartílago, ya que hay que reproducir tanto su arquitectura natural como su resistencia al estrés mecánico».
En palabras del doctor Krugly, lo que le atrajo de este campo «fue el deseo de desarrollar nuevos métodos de investigación y tratamiento. Sin embargo, un nuevo método terapéutico no significa necesariamente crear un nuevo medicamento. A veces, el avance se produce cuando desarrollamos un nuevo material o plataforma que permite administrar fármacos, células o vesículas de forma más precisa, segura y eficaz».
La ciencia, una vez más, encuentra potencial donde antes nadie miraba.▪️(12-abril-2026)
SALUD Y BIENESTAR
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Artrosis y Sangre Menstrual
🩸 ¿Se puede curar la artrosis con sangre menstrual?
No todavía. La investigación es preliminar, pero muestra potencial para desarrollar nuevas terapias regenerativas.
🩸¿Qué son las vesículas extracelulares?
Son partículas liberadas por las células que transportan información biológica y pueden activar la regeneración de tejidos.
🩸¿Por qué la sangre menstrual es útil en medicina?
Porque contiene células con alta capacidad regenerativa y se obtiene de forma no invasiva.
🩸¿Cuándo estará disponible este tratamiento?
Aún no hay fecha. Se requieren ensayos clínicos antes de su uso en pacientes.
MEDICINA REGENERATIVA
Información facilitada por la Universidad Tecnológica de Kaunas
Fuente: Kugaudaite, G., Bakutyte, I., Bagdonas, E. et al. Menstrual blood-derived mesenchymal stromal cell extracellular vesicles stimulate chondrocytes and cartilage extracellular matrix synthesis in vitro. Scientific Reports (2026). https://doi.org/10.1038/s41598-026-40854-3

