Descubren en el espacio la molécula con más azufre jamás detectada: una pista clave sobre el origen químico de la vida
Durante años, el azufre ha sido una pieza perdida del puzle de la química del universo. Ahora, su rastro aparece por fin en una molécula compleja detectada en el espacio, un hallazgo que acerca como nunca la química interestelar a los orígenes de la vida en la Tierra.
La resurrección de una enzima de hace 2.300 millones de años ofrece pistas sobre la Tierra primitiva y la búsqueda de vida extraterrestre
Antes de que el oxígeno transformara el planeta y la vida se volviera compleja, unos microbios primitivos aprendieron a extraer del aire un nutriente esencial. Hoy, al resucitar la enzima que lo hizo posible, la ciencia empieza a leer con más claridad los primeros capítulos de la historia de la Tierra… y quizá también los de otros mundos.
El «mundo de los tioésteres»: un nuevo paso hacia el origen de las proteínas y la vida en la Tierra
Químicos de la University College London han recreado cómo el ARN y los aminoácidos pudieron unirse de forma espontánea hace miles de millones de años. Un hallazgo que conecta el «mundo de ARN» con el «mundo de los tioésteres» y acerca a la ciencia a desvelar el origen de las proteínas y la vida.
Un mineral común podría haber dado origen a las primeras moléculas de la vida
Un mineral abundante en la Tierra pudo haber sido clave en el origen de la vida. Nuevas simulaciones revelan cómo la alúmina ayudó a formar las primeras cadenas de aminoácidos sin necesidad de enzimas.
La vida pudo surgir de diminutas chispas en gotas de agua
¿Y si la chispa de la vida no vino de un rayo, sino de diminutas descargas eléctricas en gotas de agua? Un nuevo estudio revela que los «microrrayos» generados por olas y cascadas podrían haber sido la clave para la aparición de las primeras moléculas orgánicas en la Tierra.
Hallado el cráter de impacto más antiguo de la Tierra
Un equipo de científicos ha descubierto el cráter más antiguo del mundo causado por la caída de una roca espacial, hace casi 3.500 millones de años. Su hallazgo podría redefinir el origen de la vida y los procesos que formaron los continentes.

