¿Puede la contaminación de los neumáticos llegar a nuestros alimentos? Un estudio destapa una nueva vía de exposición
Cada kilómetro recorrido por nuestros vehículos deja un rastro invisible de partículas desprendidas por los neumáticos que acaba dispersándose por el aire, el agua y el suelo. Ahora, un estudio demuestra que algunos de sus contaminantes químicos también pueden ser absorbidos por cultivos como la lechuga, lo que abre una inesperada vía de exposición alimentaria.

