La huella climática del mejor amigo del hombre: cómo la alimentación de los perros puede contaminar más que la de sus dueños
Un estudio científico apunta a que la comida que ponemos cada día en el plato de nuestros perros puede generar más emisiones que la dieta de sus propios dueños. Las dietas ricas en carne, cada vez más populares, sitúan a la alimentación canina como un actor inesperado en la crisis climática, con emisiones de CO₂ que compiten con las de la aviación comercial mundial.

