Una tumba en Siberia revela que nuestros antepasados ya consumían cannabis hace 2.800 años
El análisis de cabello humano y de semillas de una sepultura escita aporta, según sus descubridores, la prueba directa más antigua del consumo psicoactivo de cannabis. El hallazgo lo vincula con ritos funerarios, aunque no permite conocer la dosis ni cómo se administraba.

