Los últimos neandertales no estaban tan aislados ni tan condenados a la extinción como creíamos
Cuando los neandertales desaparecieron de Europa, no eran una especie aislada ni genéticamente agotada. Un análisis del ADN de veintisiete individuos apunta a que mantenían contactos regionales y conservaban un alta diversidad genética, y obliga a replantear las causas de una de las grandes extinciones de la evolución humana.

