La resurrección de una enzima de hace 2.300 millones de años ofrece pistas sobre la Tierra primitiva y la búsqueda de vida extraterrestre
Antes de que el oxígeno transformara el planeta y la vida se volviera compleja, unos microbios primitivos aprendieron a extraer del aire un nutriente esencial. Hoy, al resucitar la enzima que lo hizo posible, la ciencia empieza a leer con más claridad los primeros capítulos de la historia de la Tierra… y quizá también los de otros mundos.

