¿Por qué los humanos somos los únicos primates con barbilla? La ciencia descubre que se trata de un accidente evolutivo
La barbilla es uno de los rasgos más distintivos del rostro humano y, durante décadas, también uno de los más enigmáticos para la evolución. Un nuevo estudio revela que no surgió por utilidad ni adaptación, sino como un inesperado subproducto de los cambios que moldearon nuestro cráneo y nuestra cara.
Cómo la evolución del rostro y el cráneo pisó el acelerador en nuestra especie
En apenas unos millones de años, el «Homo sapiens» remodeló su cabeza como ningún otro primate. La expansión del cerebro y el aplanamiento del rostro marcaron el salto evolutivo que nos hizo únicos. Un nuevo estudio explica cómo y por qué sucedió.

