Así cazan los tiburones ballena el krill en las profundidades: unas cámaras captan un comportamiento nunca visto

El pez más grande del planeta es mucho más astuto de lo que imaginábamos. Unas cámaras instaladas en las aletas de tiburones ballena han filmado por primera vez cómo persiguen bancos de krill y despliegan sofisticadas estrategias de caza en las profundidades.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Un tiburón ballena (Rhincodon typus) nada con la boca completamente abierta mientras filtra millones de litros de agua para capturar krill, plancton y otros diminutos organismos.

Un tiburón ballena (Rhincodon typus) nada con la boca completamente abierta mientras filtra millones de litros de agua para capturar krill, plancton y otros diminutos organismos. Cortesía: Ocean Conservancy

¿Qué nos descubre exactamente este estudio?

El tiburón ballena (Rhincodon typus) representa una de las grandes paradojas de la biología marina. El mayor pez del planeta, capaz de superar los 18 metros de longitud y pesar más de 21 toneladas, obtiene la energía necesaria para mantener su gigantesco cuerpo alimentándose de diminutos organismos planctónicos en mares tropicales que se caracterizan por su baja productividad.

Hasta ahora, la mayor parte de lo que se sabía sobre su alimentación procedía de observaciones realizadas desde embarcaciones o por buceadores mientras los animales nadaban cerca de la superficie. Sin embargo, esa imagen era solo una pequeña ventana abierta a un comportamiento mucho más complejo que permanecía oculto bajo decenas de metros de agua.

Ahora, un equipo internacional de investigadores de Australia y Estados Unidos ha logrado acompañar literalmente a varios tiburones ballena durante sus inmersiones gracias a cámaras de alta definición fijadas sobre sus aletas dorsales. Las grabaciones obtenidas ofrecen una perspectiva inédita de su vida cotidiana y muestran escenas que ningún ser humano había presenciado antes: persecuciones de enjambres de krill,maniobras de alimentación en pleno descenso y ascenso por la columna de agua y una sorprendente variedad de tácticas para capturar presas.

El estudio, publicado en la revista Marine Biology, no solo amplía el catálogo de comportamientos conocidos de este elasmobranquio, sino que obliga a que los biólogos marinos se replanteen cómo consigue prosperar un animal gigantesco en un entorno donde la comida aparece de forma irregular y efímera.

Cómo estudiaron a los tiburones ballena

La investigación se desarrolló en el arrecife de Ningaloo, en la costa occidental de Australia, uno de los lugares del mundo donde los tiburones ballena acuden de forma regular para alimentarse. Allí, los científicos equiparon a diez tiburones ballena con dispositivos que combinaban cámaras de vídeo de alta definición, sensores de profundidad, acelerómetros, sistemas GPS y emisores de radio.

El objetivo era seguir sus movimientos durante uno o dos días sin interferir apenas en su comportamiento natural. Finalmente, las grabaciones útiles obtenidas de cinco individuos proporcionaron más de veintidós horas de imágenes submarinas, suficientes para reconstruir con un nivel de detalle sin precedentes su rutina alimentaria.

El resultado fue una auténtica sorpresa.

Investigadores instalaron cámaras de alta definición sobre tiburones ballena salvajes para observar su comportamiento desde la perspectiva del propio animal.

Así ven el océano los tiburones ballena

Investigadores instalaron cámaras de alta definición sobre tiburones ballena salvajes para observar su comportamiento desde la perspectiva del propio animal. Las imágenes permitieron descubrir seis estrategias de alimentación nunca descritas.

Los seis nuevos comportamientos descubiertos

Lejos de limitarse a nadar lentamente con la boca abierta par filtrar el agua, como tradicionalmente se describía, los tiburones ballena alternan distintas técnicas de alimentación según la situación. Algunas implican desplazamientos pausados cerca de la superficie; otras se desarrollan mientras ascienden desde decenas de metros de profundidad; algunas ocurren prácticamente pegados al fondo marino y otras durante largos descensos por la columna de agua.

Cada una responde a una estrategia distinta para aprovechar las oportunidades que ofrece un océano donde el alimento rara vez permanece mucho tiempo concentrado en un mismo lugar.

Pero quizá el hallazgo más llamativo sea la observación directa de varios comportamientos completamente nuevos.

Las cámaras registraron seis estrategias alimentarias que nunca habían sido descritas científicamente. Entre ellas destaca un tipo de alimentación durante el descenso, en la que el tiburón mantiene abiertas las branquias mientras se sumerge hacia aguas más profundas, filtrando continuamente el agua en busca de presas. También se documentó un comportamiento similar durante el ascenso, además de desplazamientos lentos en plena columna de agua, lejos tanto de la superficie como del fondo, donde el animal continúa alimentándose sin interrupción.

Las imágenes muestran además un detalle especialmente revelador: los tiburones no esperan pasivamente a que el alimento llegue hasta ellos. En numerosos momentos modifican su trayectoria para seguir agregaciones de pequeños crustáceos, principalmente krill tropical, ajustando continuamente su velocidad y orientación mientras atraviesan las nubes de presas.

Ese comportamiento de persecución constituye una diferencia importante respecto a la imagen clásica de estos gigantes como simples aspiradoras marinas.

➡️ «Las observaciones obtenidas con las cámaras muestran que los tiburones ballena poseen un repertorio de alimentación mucho más amplio de lo que se había documentado hasta ahora y que utilizan distintas estrategias según la distribución del alimento», señalan los autores del estudio al interpretar los resultados.

Christina Barry, bióloga del Centro para Ecosistemas Acuáticos Sostenibles del Instituto Harry Butler, en la Universidad Murdoch (Australia) y autora principal del trabajo, resume así la media docena de conductas alimentarias descubiertas en estos peces:

✅ Alimentación durante el descenso.

✅ Alimentación durante el ascenso

✅ Alimentación lenta en la columna de agua

✅ Alimentación lenta cerca del fondo

✅ Alimentación durante movimientos ondulantes

✅ Planeo mientras continúa filtrando alimento

Los tiburones ballena suelen congregarse en zonas donde el plancton y el krill se concentran temporalmente, convirtiendo estos puntos calientes de alimento en paradas clave de sus largas migraciones.

Los tiburones ballena suelen congregarse en zonas donde el plancton y el krill se concentran temporalmente, lo que convierte estos puntos calientes de alimento en paradas clave de sus largas migraciones. Foto de Cameron Armstrong en Unsplash‍ ‍

Cómo entra el alimento en la boca del tiburón ballena

Para comprender mejor esa diversidad, los investigadores elaboraron incluso el primer gran etograma —un catálogo completo de comportamientos— de la especie. Tras revisar más de un centenar de estudios publicados y combinar esa información con las nuevas grabaciones, identificaron un total de 36 conductas distintas, de las cuales doce están relacionadas de modo directo con la alimentación. Seis de ellas —las ya citadas— proceden precisamente de las imágenes captadas por las cámaras instaladas sobre los propios animales.

Las filmaciones también permitieron resolver una cuestión que llevaba años generando debate entre los especialistas: cómo entra realmente el alimento en la boca del tiburón ballena.

Los científicos comprobaron que el animal alterna dos mecanismos distintos:

1️⃣ En ocasiones simplemente avanza con la boca abierta, dejando que el agua circule continuamente a través de las branquias y reteniendo las partículas alimenticias mediante filtración.

2️⃣ En otros momentos, el tiburón ballena utiliza movimientos de su cavidad bucal para generar una potente succión que aspira agua y presas hacia el interior, especialmente cuando el alimento aparece concentrado en pequeñas bolsas muy densas.

Un cazador muy flexible

Esta combinación convierte al tiburón ballena en un cazador extraordinariamente versátil. Mientras otros grandes filtradores, como muchas ballenas barbadasmisticetos (Mysticeti)— o los tiburones peregrinos, dependen de agregaciones muy densas de plancton para rentabilizar el enorme gasto energético que supone alimentarse, los tiburones ballena parecen capaces de aprovechar tanto pequeñas concentraciones dispersas como explosiones temporales de abundancia de krill, huevos de peces o larvas de crustáceos.

➡️ «Esta flexibilidad podría ser precisamente una de las claves que explica cómo una especie de semejante tamaño consigue sobrevivir de forma permanente en aguas tropicales relativamente pobres en nutrientes», concluyen los investigadores, que consideran este comportamiento una importante adaptación evolutiva a los océanos oligotróficos.

La riqueza de comportamientos observada también ayuda a explicar un viejo enigma de la biología marina. Durante años, los investigadores se preguntaban cómo era posible que un animal de semejante tamaño encontrara suficiente alimento en aguas tropicales, donde la productividad biológica suele ser muy inferior a la de las regiones polares o templadas.

Una fabulosa capacidad de adaptación

La respuesta parece estar precisamente en su extraordinaria capacidad de adaptación.

En lugar de depender exclusivamente de grandes explosiones de plancton, como hacen muchas ballenas barbadas, los tiburones ballena aprovechan prácticamente cualquier oportunidad que les brinda el océano:

✅ Si aparece un enjambre de krill cerca de la superficie, modifican su trayectoria para atravesarlo.

✅ Si las presas se concentran durante un descenso hacia aguas más profundas, continúan filtrando mientras se sumergen.

✅ Si los organismos se distribuyen formando capas a decenas de metros de profundidad, permanecen alimentándose durante largos periodos en plena columna de agua.

✅ Incluso son capaces de recoger alimento muy cerca del fondo marino sin dejar de desplazarse lentamente.

En compañía de jureles

Las grabaciones muestran además otro detalle revelador. En numerosas ocasiones los tiburones iban acompañados por bancos de pequeños peces, principalmente jureles, que parecían aprovechar la presencia del gigante para localizar alimento. Curiosamente, estos peces acompañantes iniciaban su propia actividad alimentaria mucho más a menudo cuando el tiburón estaba filtrando agua que cuando simplemente nadaba.

Para los investigadores, esta sincronía constituye otra prueba indirecta de que el tiburón localiza con eficacia las concentraciones de plancton y pequeños crustáceos.

Otro aspecto llamativo fue comprobar que muchos de estos comportamientos apenas duran unos segundos antes de dar paso a una estrategia diferente. En apenas unos minutos un mismo ejemplar puede alternar desplazamientos tranquilos, descensos alimentándose, ascensos filtrando agua y maniobras más activas cuando detecta una concentración especialmente abundante de presas.

Ese dinamismo explica por qué tantas conductas habían pasado desapercibidas durante décadas.

El médico Larry Spetka nada junto a Larry, el tiburón ballena bautizado en su honor tras ser marcado con un transmisor satelital en el golfo de Florida en mayo de 2025.

El médico Larry Spetka nada junto a Larry, el tiburón ballena bautizado en su honor tras ser marcado con un transmisor satelital en el golfo de Florida en mayo de 2025. Desde entonces, el animal ha proporcionado miles de localizaciones que están ayudando a los científicos a reconstruir sus rutas migratorias, identificar nuevas zonas de alimentación y comprender mejor la ecología del pez más grande del planeta. Cortesía: BWRI / Jamison Smith

Qué aportan las filmaciones con cámaras

Hasta ahora, casi todas las observaciones se realizaban siguiendo a los tiburones ballena desde embarcaciones o mediante inmersiones con esnórquel, técnicas que solo permiten observar lo que sucede en los primeros metros de la columna de agua. Sin embargo, los registros obtenidos mediante acelerómetros ya habían insinuado que estos peces pasaban una parte importante de su tiempo alimentándose mucho más abajo.

Las nuevas cámaras no solo confirman esa sospecha, sino que permiten contemplar directamente qué ocurre durante esas inmersiones invisibles para los observadores humanos.

Los investigadores creen que esta información también puede ayudar a interpretar mejor los datos obtenidos por satélite y mediante dispositivos electrónicos colocados sobre los tiburones. Hasta ahora, muchos movimientos registrados por los sensores solo podían interpretarse mediante hipótesis. Al disponer por primera vez de imágenes sincronizadas con esos registros, resulta posible relacionar determinados patrones de aceleración, profundidad o inclinación del cuerpo con comportamientos concretos de alimentación.

En otras palabras, las cámaras proporcionan la traducción que faltaba para entender el lenguaje de los sensores.

Qué implica este descubrimiento para la conservación

El trabajo tiene además importantes implicaciones para la conservación de una especie catalogada como amenazada. El tiburón ballena realiza migraciones de miles de kilómetros, y depende de zonas donde el alimento aparece de manera muy puntual, asociada a desoves masivos de peces, explosiones de krill o concentraciones temporales de zooplancton.

Si los científicos conocen mejor cuándo, dónde y cómo se alimenta en realidad, será mucho más sencillo identificar las áreas críticas que conviene proteger frente al tráfico marítimo, la pesca o los efectos del cambio climático.

La investigación también invita a replantear la comparación entre los tiburones ballena y otros gigantes filtradores de los océanos. Durante mucho tiempo se asumió que todos utilizaban estrategias semejantes para explotar enormes concentraciones de plancton. Sin embargo, el nuevo estudio dibuja un panorama muy distinto. Mientras especies como el tiburón peregrino o muchas ballenas limitan buena parte de su alimentación a agregaciones muy densas de presas, el tiburón ballena parece haber evolucionado hacia una estrategia mucho más flexible, capaz de sacar partido incluso a recursos relativamente dispersos.

➡️ «El repertorio de comportamientos identificado sugiere que los tiburones ballena pueden alimentarse de forma energéticamente eficiente en un rango muy amplio de densidades de presas, una capacidad que probablemente constituye una adaptación fundamental para vivir en océanos tropicales pobres en nutrientes», destacan los autores del estudio.

Un pez que nos deja con la boca abierta

Ese hallazgo ayuda a explicar por qué estos gigantes aparecen regularmente en lugares tan distintos como Australia, México, Filipinas, Indonesia o Madagascar. Aunque todos ellos comparten aguas tropicales aparentemente poco productivas, esconden episodios muy localizados de abundancia biológica que los tiburones ballena parecen detectar y explotar con una precisión extraordinaria.

Paradójicamente, cuanto más se estudia al pez más grande del planeta, más evidente resulta que su supervivencia depende de organismos casi invisibles. El krill, las diminutas larvas de peces, los huevos liberados durante los desoves o el zooplancton concentrado en capas profundas sostienen a un animal cuyo tamaño desafía cualquier intuición.

Y, gracias a unas pequeñas cámaras sujetas sobre una aleta dorsal, los científicos han podido contemplar por fin ese espectáculo oculto.

Lo que hasta hace poco era un gigante aparentemente tranquilo que simplemente nadaba con la boca abierta se revela ahora como un depredador sorprendentemente sofisticado, capaz de cambiar de estrategia en cuestión de segundos, perseguir enjambres de krill, aprovechar las corrientes y adaptar continuamente su forma de alimentarse. En definitiva, un ejemplo extraordinario de cómo la evolución puede encontrar soluciones ingeniosas incluso en algunos de los océanos más pobres del planeta.▪️(27-julio-2026)

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Científicos colocaron cámaras en tiburones ballena salvajes.
  • Obtuvieron más de 22 horas de grabaciones submarinas.
  • Descubrieron seis comportamientos alimentarios nunca descritos.
  • Observaron por primera vez persecuciones de bancos de krill en profundidad.
  • El estudio demuestra que los tiburones ballena poseen una extraordinaria flexibilidad para encontrar alimento en océanos tropicales pobres en nutrientes.

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Tiburones Ballena y Alimentación

🦈 ¿Qué han descubierto los científicos sobre el tiburón ballena?

Que los tiburones ballena poseen seis comportamientos de alimentación desconocidos hasta ahora y pueden perseguir bancos de krill en profundidad.

🦈 ¿Dónde se realizó el estudio?

En Ningaloo Reef, Australia Occidental.

🦈 ¿Cómo grabaron a los tiburones?

Con cámaras de alta definición fijadas temporalmente sobre la aleta dorsal junto con sensores de movimiento, profundidad y GPS.

🦈 ¿Qué comen los tiburones ballena?

Principalmente krill, zooplancton, huevos de peces y otros pequeños organismos marinos.

🦈 ¿Por qué es importante este descubrimiento?

Porque demuestra que el mayor pez del planeta adapta continuamente su forma de alimentarse para aprovechar recursos escasos en océanos tropicales pobres en nutrientes.

  • Fuente: Barry, C., Ferreira, L.C., Gleiss, A.C. et al. An ethogram for the whale shark (Rhincodon typus) with insights into foraging plasticity. Marine Biology (2026). DOI: https://doi.org/10.1007/s00227-026-04900-y

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