Descubiertas 42 páginas perdidas del Nuevo Testamento: así revela el Codex H cómo evolucionaron los textos cristianos

Un hallazgo excepcional rescata fragmentos ocultos durante siglos y reescribe la historia material del Nuevo Testamento. Las páginas recuperadas del Codex H o Códice de Jerusalén muestran cómo los primeros cristianos copiaban, organizaban y transformaban sus textos sagrados.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Detalle de un folio del Codex H revelado mediante imagen multiespectral, donde afloran restos de texto oculto durante siglos tras su reutilización como material de encuadernación.

Detalle de un folio del Codex H revelado mediante imagen multiespectral, donde afloran restos de texto oculto durante siglos tras su reutilización como material de encuadernación. Cortesía: Universidad de Glasgow

Un hallazgo clave para entender el origen del Nuevo Testamento

Un equipo internacional de investigadores ha logrado recuperar 42 páginas perdidas de uno de los manuscritos más antiguos y relevantes del cristianismo primitivo, el nombre que recibe el cristianismo de los tres primeros siglos de su historia.

Se trata de un hallazgo que arroja nueva luz sobre la evolución material y textual del Nuevo Testamento. Este es la segunda parte de la Biblia cristiana y reúne veintisiete libros que narran la vida y enseñanzas de Jesucristo, así como el desarrollo de las primeras comunidades cristianas; redactado entre los siglos I y II, incluye los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las cartas apostólicas, como las de San Pablo, y el Apocalipsis, y constituye la base doctrinal del cristianismo.

El trabajo, liderado porGarrick Allen, profesor de Teología y Crítica Bíblica de la Universidad de Glasgow, en Escocia, se centra en el llamado Codex H, también conocido como Codex Hierosolymitanus, Manuscrito Brienio o Códice de Jerusalén. Este manuscrito es una copia del siglo VI de las cartas de San Pablo y constituye uno de los testimonios más antiguos conservados del texto del Nuevo Testamento. Elaborado en pergamino por escribas de tradición bizantina, el códice formó originalmente un volumen completo que circuló durante siglos en contextos monásticos, hasta que en el siglo XIII fue desmembrado en el monasterio de la Gran Laura, en el Monte Athos (Grecia).

Sus hojas fueron entonces reutilizadas como material de encuadernación y páginas de guarda en otros libros, una práctica habitual en la Edad Media que explica tanto su fragmentación como su dispersión actual. Hoy, los restos del Codex H se conservan repartidos en varias bibliotecas europeas, lo que ha convertido su reconstrucción en un complejo rompecabezas histórico y filológico, clave para entender cómo se copiaban, organizaban y transmitían los textos cristianos en la Antigüedad tardía.

Qué es el Codex H y por qué es tan importante

Aunque los textos recuperados contienen pasajes ya conocidos de las epístolas paulinas, su valor reside menos en el contenido que en el contexto: las páginas ofrecen una ventana excepcional a la manera en que estos textos sagrados fueron producidos, leídos y reutilizados a lo largo del tiempo.

El hallazgo permite reconstruir no solo el aspecto original del códice, sino también las prácticas culturales que lo rodearon.

🗣️ «Dado que el Codex H es un testimonio tan importante para comprender las Escrituras cristianas, haber descubierto cualquier nueva evidencia —y más aún en esta cantidad— es, sencillamente, monumental», afirma Allen.

Qué cuentan las 42 páginas recuperadas

1️⃣ Entre los resultados más destacados figura la identificación de las listas de capítulos más antiguas conocidas para las cartas de Pablo. Estas difieren de forma significativa de la división actual de los textos, lo que sugiere que la organización del Nuevo Testamento fue un proceso dinámico y cambiante.

2️⃣ Los fragmentos también documentan cómo los escribas del siglo VI corregían, anotaban e interactuaban con los textos sagrados, dejando huellas materiales de su trabajo cotidiano.

3️⃣ Otro aspecto revelador es el uso posterior del manuscrito. Tras caer en desuso, el códice fue desmontado y reciclado: como ya se ha mencionado, sus páginas se reutilizaron como material de encuadernación o como hojas de guarda en otros libros. Este proceso, común en la Edad Media, explica tanto la fragmentación del documento como su dispersión actual en bibliotecas de Italia, Grecia, Rusia, Ucrania y Francia.

Investigadores analizan el Codex H con técnicas de imagen multiespectral en laboratorio, un proceso clave para recuperar textos invisibles y reconstruir la estructura original de este antiguo manuscrito bíblico.

Investigadores analizan el Codex H con técnicas de imagen multiespectral en laboratorio, un proceso clave para recuperar textos invisibles y reconstruir la estructura original de este antiguo manuscrito bíblico. Cortesía: Universidad de Glasgow

Cómo se recuperaron las páginas: tecnología y ciencia

El Codex H se perdió como unidad en el siglo XIII, cuando fue desmantelado en el monasterio de la Gran Laura. Allí, sus páginas fueron reentintadas y reaprovechadas, lo que paradójicamente facilitó su recuperación siglos después.

🗣️ «El avance se produjo a partir de un punto clave: sabíamos que, en algún momento, el manuscrito había sido reentintado —explica Allen en un comunicado de su universidad. Y añade—: Los productos químicos de la nueva tinta provocaron un efecto espejo en las páginas enfrentadas, lo que crea imágenes reflejadas del texto en la hoja opuesta. A veces esas huellas penetran varias páginas y son casi invisibles a simple vista, pero se vuelven muy claras con las técnicas de imagen más avanzadas».

En colaboración con la Early Manuscripts Electronic Library, el equipo empleó técnicas de imagen multiespectral para procesar las páginas conservadas y recuperar ese texto fantasma que ya no existe físicamente. Este método ha permitido reconstruir múltiples páginas de información a partir de cada hoja. Para garantizar la precisión histórica, los investigadores también trabajaron con especialistas en París que realizaron dataciones por radiocarbono, confirmando el origen del pergamino en el siglo VI.

Acceso abierto: edición digital del Codex H

Hay que decir que el proyecto ha contado con financiación de Templeton Religion Trust y del Arts and Humanities Research Council del Reino Unido, además de la cooperación del monasterio de la Gran Laura.

Sus resultados no solo se plasmarán en una nueva edición impresa del Codex H, actualmente en preparación, sino que también están disponibles en una edición digital de acceso libre, lo que permitirá a investigadores y público general examinar por primera vez en siglos estas páginas recuperadas.

Más allá del hallazgo concreto, el trabajo ilustra hasta qué punto los textos fundacionales de la tradición occidental son también objetos materiales sujetos a transformaciones, pérdidas y reutilizaciones. En ese rastro de tinta desvanecida y pergamino reciclado se esconde una historia compleja de transmisión cultural que, gracias a la tecnología contemporánea, empieza ahora a reconstruirse con mayor precisión.▪️(25-abril-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Nuevo Testamento y Manuscritos

📜 ¿Se han descubierto textos desconocidos del Nuevo Testamento?

No. Los textos ya eran conocidos, pero ahora se entienden mejor su organización y transmisión.

📜 ¿Qué hace único este descubrimiento?

La recuperación de 42 páginas completas y la información sobre cómo se estructuraban y usaban los manuscritos antiguos.

📜 ¿Qué es la imagen multiespectral?

Una técnica que permite ver textos invisibles al ojo humano detectando diferentes longitudes de onda de la luz.

📜 ¿Por qué se reutilizaban los manuscritos?

En la Edad Media, el pergamino era caro, por lo que los libros antiguos se reciclaban como material de encuadernación.

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