Dinosaurios de brazos diminutos: los escáneres de sus fósiles muestran que los alvarezsáuridos fueron el «oso hormiguero» del Cretácico
Los brazos diminutos de los alvarezsáuridos han desconcertado a los paleontólogos durante décadas. Ahora, escáneres digitales de sus fósiles nos descubren que estos extraños dinosaurios podrían haber sido expertos excavadores capaces de abrir termiteros y hormigueros en busca de alimento.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Reconstrucción artística de un Mononykus excavando un termitero durante el Cretácico tardío. Sus diminutos pero poderosos brazos, rematados por una única gran garra, podrían haber estado especializados para abrir nidos de insectos sociales, según sugiere un nuevo estudio biomecánico basado en escáneres de fósiles. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón producciones
Desde que fueron descritos por primera vez en 1991 por el paleontólogo argentino José Bonaparte, los alvarezsáuridos se han erigido en una de las familias de dinosaurios más extrañas y desconcertantes que han pisado la Tierra.
Tenían el aspecto de pequeños corredores emplumados, caminaban sobre dos patas, pertenecían al linaje de los dinosaurios terópodos —el mismo que dio origen a las aves— y, sin embargo, sus brazos parecían diseñados por alguien empeñado en desafiar toda lógica evolutiva.
Mientras que depredadores famosos como el Velociraptor y el Deinonychus poseían extremidades delanteras relativamente funcionales, los alvarezsáuridos llevaron la reducción de los brazos hasta un extremo insólito. En especies del género Mononykus,que vivió hace unos 70 millones de años en lo que hoy es Mongolia, los brazos eran extremadamente cortos, robustos y terminaban en un único dedo provisto de una gran garra.
¿Qué utilidad podía tener una estructura tan extraña?
Un nuevo estudio publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society B aporta ahora algunas de las pruebas más sólidas hasta la fecha para resolver este antiguo misterio.
Tras analizar mediante modelos digitales tridimensionales la movilidad de las articulaciones y la mecánica muscular de estos dinosaurios, los investigadores concluyen que aquellos brazos no eran inútiles. Muy al contrario: estaban especializados para excavar.
Y eso apunta a una posibilidad fascinante. Estos reptiles podrían haber sido auténticos especialistas en alimentarse de insectos sociales, como termitas y hormigas, de forma parecida a los actuales osos hormigueros, pangolines y cerdos hormigueros.
¿Por qué los científicos creen que estos dinosaurios comían insectos?
Los alvarezsáuridos vivieron durante el Cretácico y alcanzaron una amplia distribución geográfica. Se han encontrado fósiles en Asia, América del Norte, América del Sur e incluso Europa. La mayoría eran animales relativamente pequeños, algunos del tamaño de una gallina, y presentaban una combinación anatómica difícil de encontrar en cualquier otro dinosaurio.
Sus patas largas sugieren que eran corredores ágiles. Sin embargo, lo que más llama la atención es su extremidad anterior: un brazo muy corto, muy musculoso y rematado por una única garra de gran tamaño.
Desde que salieron a la luz los primeros fósiles, los paleontólogos han propuesto numerosas hipótesis sobre la función de estos brazos:
✅ Algunos sugirieron que podían servir para romper troncos podridos.
✅ Otros pensaron que quizá ayudaban a excavar madrigueras.
✅ También se planteó que podrían emplearse para abrir nidos de insectos.
Pero hasta ahora faltaban pruebas biomecánicas sólidas que permitieran evaluar esas posibilidades.
Escáneres digitales para reconstruir dinosaurios extintos
Para ello, un equipo internacional de investigadores, dirigido por Sidney Leedham, bioólogo de la University of Liverpool, y Emily Rayfield, paleobióloga de la Universidad de Bristol, en el Reino unido, recurrió a técnicas digitales que permiten reconstruir de forma virtual los movimientos de animales extinguidos hace millones de años.
Los científicos analizaron dos especies representativas: el Bannykus wulatensis, una forma relativamente primitiva de alvarezsáurido, y el Mononykus olecranus, uno de los alvarezsáuridos más especializados conocidos.
A partir de escáneres de los fósiles reconstruyeron en tres dimensiones las articulaciones del hombro y del codo, y calcularon el rango de movimientos que podían realizar. Además, modelaron la disposición y el funcionamiento de los principales músculos implicados en el movimiento de los brazos.
Reconstrucción biomecánica de la articulación del hombro y el codo del Mononykus, uno de los alvarezsáuridos más especializados. Los modelos tridimensionales muestran el rango de movimiento de sus extremidades anteriores y revelan adaptaciones compatibles con movimientos potentes de excavación, reforzando la hipótesis de que estos dinosaurios utilizaban sus característicos brazos de una sola garra para acceder a termiteros y otros nidos de insectos. Cortesía: Sidney Leedham et al
Un brazo cada vez más especializado
Los resultados revelan una historia evolutiva muy interesante.
Las especies más primitivas conservaban una movilidad relativamente amplia. Sus extremidades podían realizar movimientos variados y probablemente cumplían varias funciones distintas.
Sin embargo, a medida que evolucionó el grupo, los brazos se fueron transformando en herramientas cada vez más especializadas.
En Mononykus, por ejemplo, la movilidad era mucho más limitada. Algunas posiciones habituales en otros dinosaurios prácticamente desaparecieron. En cambio, los movimientos relacionados con empujar hacia abajo y ejercer fuerza contra el suelo se mantuvieron e incluso se reforzaron.
Los análisis musculares llegaron a conclusiones similares. Las inserciones musculares y las ventajas mecánicas de determinadas palancas óseas recuerdan sorprendentemente a las observadas en mamíferos excavadores modernos.
Según los autores, todo apunta a que estos dinosaurios utilizaban los brazos para realizar movimientos potentes y repetitivos de excavación.
“Los resultados muestran que Bannykus conservaba la capacidad para distintos estilos de excavación y funciones más generales del brazo, mientras que Mononykus parece haber desarrollado una técnica mucho más especializada”, explican los investigadores en el estudio.
La evolución habría seguido, por tanto, una trayectoria clara: desde formas relativamente versátiles hasta auténticos expertos en cavar.
¿Los osos hormigueros del Cretácico?
La hipótesis de que los alvarezsáuridos fueran insectívoros no es nueva. Desde hace años, muchos paleontólogos habían observado paralelismos llamativos con animales actuales especializados en alimentarse de insectos sociales.
Los osos hormigueros, los pangolines y cerdos hormigueros u oricteropos utilizan sus poderosas garras para abrir termiteros y hormigueros. Después introducen sus largos hocicos o lenguas para capturar miles de insectos.
Aunque los alvarezsáuridos no eran mamíferos ni disponían de una lengua comparable, sí compartían algunos rasgos anatómicos sugestivos:
✅ Sus mandíbulas eran estrechas y relativamente débiles para capturar grandes presas.
✅ Sus dientes eran pequeños y poco numerosos.
✅Además, su cuerpo ligero y sus largas patas habrían facilitado desplazarse rápidamente entre distintos puntos de alimentación.
Ahora, el nuevo estudio aporta una pieza clave que faltaba en el rompecabezas: evidencia funcional de que sus brazos estaban realmente adaptados para excavar.
➡️ «Las similitudes que observamos entre los brazos de los alvarezsáuridos y los de mamíferos excavadores especializados son consistentes con una ecología basada en el consumo de insectos», señalan los autores.
No se trata de una prueba definitiva —ningún fósil ha conservado el contenido estomacal de un alvarezsáurido repleto de termitas—, pero sí de una de las evidencias más convincentes obtenidas hasta ahora.
Un Mononykus permanece agazapado entre la vegetación del Cretácico mientras un gran depredador se aproxima al fondo. A pesar de sus diminutos brazos rematados por una única y poderosa garra, este pequeño dinosaurio estaba extraordinariamente especializado y podría haber pasado gran parte de su tiempo buscando insectos en termiteros y troncos en descomposición. Cortesía: https://dinosaurpictures.org/
Un ejemplo extraordinario de evolución convergente
La historia de los alvarezsáuridos ilustra además hasta qué punto la evolución puede producir soluciones sorprendentes en criaturas muy dispares desde el punto de vista evolutivo.
Cuando imaginamos dinosaurios terópodos solemos pensar en depredadores armados con enormes mandíbulas o afiladas garras. Sin embargo, este grupo siguió un camino completamente distinto.
Mientras otros dinosaurios utilizaban las extremidades delanteras para capturar presas o sujetar objetos, los alvarezsáuridos las transformaron en auténticas herramientas especializadas.
Es un ejemplo de evolución convergente: organismos muy alejados entre sí desarrollan soluciones similares para afrontar problemas parecidos. Los brazos del Mononykus no eran idénticos a los de un oso hormiguero moderno, pero ambos parecen haber evolucionado hacia la misma función básica: abrir estructuras duras para acceder a colonias de insectos.
Los investigadores creen que este proceso se produjo de forma gradual durante millones de años. Las especies primitivas conservaban cierta versatilidad, mientras que las más recientes fueron sacrificando movilidad en favor de una mayor potencia excavadora.
El resultado final fue uno de los diseños corporales más extraños conocidos entre los dinosaurios.
Un nuevo vistazo a la diversidad perdida
Más allá de resolver una curiosidad anatómica, el trabajo también ayuda a comprender mejor la extraordinaria diversidad ecológica de los dinosaurios.
Durante mucho tiempo se consideró que la mayoría de los terópodos ocupaban nichos relativamente similares como depredadores. Sin embargo, estudios recientes muestran una realidad mucho más compleja.
Algunos eran pescadores especializados. Otros filtraban pequeños organismos acuáticos. Algunos desarrollaron dietas omnívoras e incluso herbívoras. Y ahora las evidencias apuntan con más fuerza que nunca a que ciertos grupos pudieron convertirse en especialistas en explotar recursos tan peculiares como las colonias de insectos sociales.
Lejos de ser un simple mundo dominado por gigantes carnívoros, el ecosistema del Cretácico albergaba una diversidad de estrategias ecológicas comparable a la de muchos ecosistemas actuales.
Y entre todos esos experimentos evolutivos, pocos resultan tan sorprendentes como el de aquellos pequeños dinosaurios corredores que transformaron sus brazos en herramientas de excavación para buscar alimento bajo tierra.
Tal vez, después de todo, los alvarezsáuridos no fueron depredadores frustrados con brazos inútiles. Tal vez fueron algunos de los insectívoros más especializados que jamás hayan existido.▪️(2-junio-2026)
PALEONTOLOGÍA Y ANATOMÍA
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Alvarezsáuridos y Anatomía
🦖 ¿Qué comían los alvarezsáuridos?
Las evidencias actuales sugieren que probablemente se alimentaban de insectos sociales, especialmente termitas y hormigas.
🦖 ¿Eran carnívoros los alvarezsáuridos?
Pertenecían al grupo de los dinosaurios terópodos, tradicionalmente carnívoros, pero podrían haber evolucionado hacia una dieta altamente especializada basada en insectos.
🦖 ¿Por qué tenían brazos tan pequeños?
Los investigadores creen que la reducción del tamaño de los brazos estuvo acompañada por una especialización funcional que aumentó su potencia para excavar.
🦖 ¿Cuál es el alvarezsáurido más famoso?
La especie más conocida es Mononykus olecranus, descubierta en Mongolia y famosa por poseer un único dedo funcional terminado en una gran garra.
🦖 ¿Dónde vivieron estos dinosaurios?
Se han encontrado fósiles de alvarezsáuridos en Asia, América del Norte, América del Sur y Europa.
Fuente: Sidney Leedham, Zichuan Qin, Benjamin William Griffin, Antonio Ballell, Yilun Yu, Xing Xu, Emily Rayfield. Range of motion and myology support a digging function for the forelimbs of alvarezsauroid dinosaurs. Proceedings of the Royal Society B (2026). DOI: https://doi.org/10.1098/rspb.2026.0565

