El brillo de la Luna resuelve un enigma de 5.000 años: por qué el dios egipcio Thot tenía cabeza de babuino… y de ibis
¿Y si el misterio de una de las divinidades más importantes del antiguo Egipto pudiera resolverse simplemente analizando el color de la luz de la Luna? Un estudio revela que el pelaje del babuino hamadríade y el plumaje del ibis sagrado reflejan un brillo casi idéntico al de nuestro satélite, lo que ofrece una nueva explicación científica sobre el origen de las dos formas animales del dios Thot.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística del dios egipcio Thot en sus dos representaciones zoomorfas más características: el babuino hamadríade y el ibis sagrado. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Producciones
Durante siglos, egiptólogos e historiadores se han preguntado por qué Thot, uno de los dioses más importantes del antiguo Egipto, era representado con dos animales tan diferentes como un ibis sagrado y un babuino hamadríade. Un nuevo estudio propone ahora una explicación tan sencilla como sorprendente: ambos comparten un rasgo que habría fascinado a los antiguos egipcios, el color de la luz de la Luna.
La hipótesis, publicada en la revista Time and Mind, combina arqueología, egiptología, biología y óptica para abordar uno de los enigmas más persistentes de la religión egipcia. Sus autores, Nathaniel J. Dominy, de Dartmouth College (Estados Unidos), y Catherine Hobaiter, de la Universidad de St Andrews (Reino Unido), han recurrido a una técnica poco habitual en este campo: la espectroscopia, un método capaz de medir con precisión las propiedades de la luz reflejada por diferentes superficies.
El resultado es llamativo. El pelaje gris plateado del babuino hamadríade (Papio hamadryas) y las plumas blancas del ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus) presentan una firma espectral prácticamente indistinguible de la luz de la Luna. Según los investigadores, esta semejanza podría explicar por qué ambas especies fueron elegidas para representar al dios lunar por excelencia del antiguo Egipto.
Un dios con dos rostros animales
Thot ocupaba un lugar privilegiado en el panteón egipcio. Era el dios de la sabiduría, la escritura, la magia, el conocimiento y el orden cósmico. También estaba íntimamente asociado con la Luna, cuya evolución en el cielo servía para medir el tiempo y regular el calendario.
Desde hace más de un siglo, los especialistas han intentado comprender por qué este dios aparecía representado unas veces como un ibis y otras como un babuino.
El caso del ibis parecía relativamente comprensible. Su largo pico curvado recuerda al creciente lunar y su plumaje blanco y negro podía evocar las distintas fases de la Luna. Sin embargo, el babuino siempre había supuesto un problema mucho mayor.
A diferencia del ibis, los babuinos ni siquiera vivían de forma natural en Egipto durante el Holoceno. Los animales tenían que ser importados desde regiones situadas al sur del valle del Nilo mediante complejas rutas comerciales. Además, los antiguos egipcios conocían dos especies diferentes de babuinos: el babuino oliva (Papio anubis) y el babuino hamadríade (Papio hamadryas). Ambos fueron momificados y utilizados en rituales religiosos, pero solo uno de ellos fue elevado al rango de manifestación divina de Thot.
La comparación entre la Luna y el babuino hamadríade revela la clave del estudio. Abajo, los análisis espectrales muestran que el pelaje de esta especie refleja la luz con un patrón prácticamente idéntico al de la luz lunar, mientras que el babuino oliva presenta una firma óptica muy diferente, lo que podría explicar por qué solo el primero fue asociado al dios egipcio Thot. Cortesía: Stephen D. Nash / IUCN SSC Primate Specialist Group, 2013.
Una pista escondida en el propio nombre de Thot
El punto de partida del nuevo trabajo procede de una investigación lingüística reciente que sugería que el antiguo nombre egipcio de Thot significaba algo parecido a la cosa blanca o la cosa brillante, y que guardaba relación con antiguas raíces afroasiáticas vinculadas al resplandor lunar.
«Esa idea nos llevó a formular una pregunta muy concreta —explican Dominy y Hobaiter—. ¿Y si el babuino hamadríade fue elegido porque el color de su pelaje, igual que el plumaje del ibis, recuerda al de la luz de la Luna?».
Era una hipótesis que podía ponerse a prueba de forma objetiva.
La espectroscopia pone a prueba una creencia de hace cinco mil años
Para comprobarla, los investigadores utilizaron registros espectrales de la luz lunar obtenidos previamente mediante instrumentos de alta precisión y los compararon con las propiedades ópticas del pelo de doce babuinos conservados en las colecciones del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, además de varios ejemplares de ibis sagrado.
La espectroscopia permite medir cuánta luz refleja una superficie en cada longitud de onda visible, lo que genera una especie de huella dactilar cromática imposible de apreciar solo con el ojo humano.
Los resultados fueron blancos y en botella.
El babuino oliva mostró un patrón característico de tonos verdosos, coherente incluso con su nombre común. En cambio, el babuino hamadríade reflejaba aproximadamente un 65 % más de luz y presentaba un perfil espectral prácticamente idéntico al de la luz lunar, especialmente entre los 600 y los 700 nanómetros, donde ambos alcanzan su máxima reflectancia.
➡️ «Encontramos que el pelo jaspeado del babuino hamadríade y el plumaje del ibis sagrado poseen perfiles espectrales indistinguibles de la luz de la Luna —señalan los investigadores—. Este resultado refuerza la idea de que ambas especies recibieron un carácter divino porque su coloración se asemeja al resplandor lunar».
Representación del dios egipcio Thot con cabeza de ibis, símbolo de la sabiduría, la escritura, la magia y la Luna. Un nuevo estudio propone que el plumaje blanco del ibis sagrado fue asociado a esta divinidad porque refleja la luz con un patrón muy similar al resplandor lunar. Crédito: IA-Gemini / RexMolón Producciones
El babuino que parecía iluminado por la Luna
El estudio también desvela un detalle especialmente interesante.
Los machos adultos del babuino hamadríade desarrollan durante la madurez una abundante melena gris plateada sobre los hombros y unos grandes mechones blancos alrededor del rostro que los convierten en animales extraordinariamente llamativos.
Los análisis demostraron que estas zonas reflejan aún más luz que el resto del cuerpo y que su luminosidad supera incluso la de otros primates conocidos por poseer pelajes especialmente brillantes.
«El color blanco plateado del babuino hamadríade y el brillo excepcional de los machos adultos podrían explicar por qué precisamente esta especie y este sexo fueron elegidos como manifestación de Thot», concluyen Dominy y Hobaiter.
Los antiguos egipcios distinguían perfectamente unas especies de otras
La investigación desmonta además una posible objeción.
Podría pensarse que los antiguos artistas egipcios no diferenciaban unas especies de otras, pero las pruebas indican exactamente lo contrario.
Los egipcios representaban con gran precisión distintas especies de ibis y también distinguían claramente entre el babuino oliva y el babuino hamadríade. Por tanto, la elección del segundo no habría sido casual, sino deliberada.
Según los autores, todo apunta a que seleccionaron precisamente el animal cuyo aspecto visual reproducía mejor el color y el brillo asociados a la Luna.
Cuando los babuinos «lloraban» por la Luna
El trabajo de Dominy y Hobaiter no se limita al color. Los investigadores han recuperado antiguos textos clásicos que describen un comportamiento sorprendente de los babuinos durante determinados fenómenos astronómicos.
En el tratado Hieroglyphica, atribuido a Horapolo en el siglo V, se afirma que, durante la conjunción entre el Sol y la Luna, los babuinos dejaban de comer, permanecían encorvados y parecían entristecerse, como si lamentaran la desaparición temporal del astro nocturno. Incluso se aseguraba que los sacerdotes podían anticipar estos acontecimientos observando a los animales mantenidos en los templos.
Aunque pueda parecer una leyenda, observaciones modernas realizadas durante eclipses solares han documentado que los babuinos hamadríades cautivos reducen bruscamente su actividad habitual, permanecen agrupados, aumentan su vigilancia e incluso emiten vocalizaciones poco frecuentes, comportamientos interpretados como signos de ansiedad ante la alteración repentina de la luz ambiental.
Estatuilla de diorita negra que representa a Thot en forma de babuino, datada hacia 1017 a. C. y conservada en el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania (Penn Museum). Cortesía: Mary Harrsch
Un descubrimiento que une arqueología, biología y física
Para los autores, el estudio demuestra hasta qué punto los antiguos egipcios observaban con enorme atención el mundo natural.
Muchas divinidades del panteón egipcio están asociadas a animales por características relativamente evidentes. Anubis aparece como un cánido, porque estos animales frecuentaban los cementerios, mientras que Hathor adoptaba la forma de una vaca por su relación con la maternidad y la fertilidad.
En cambio, la doble representación de Thot había permanecido como uno de los mayores misterios de la iconografía egipcia.
Ahora, una combinación de lingüística histórica, biología evolutiva y análisis espectral propone una respuesta elegante: el ibis sagrado y el babuino hamadríade no compartían únicamente un significado religioso. Compartían también un mismo lenguaje visual. Ambos reflejaban la luz de una manera extraordinariamente parecida al resplandor de la Luna, el astro con el que los egipcios identificaban al dios del conocimiento.
Cinco mil años después, la ciencia moderna parece haber encontrado una explicación cuantificable para un símbolo que había permanecido oculto desde el nacimiento de una de las civilizaciones más fascinantes de la historia.▪️(1-agosto-2026)
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
- La luz de la Luna presenta una firma espectral muy similar al pelaje gris plateado del babuino hamadríade.
- El plumaje blanco del ibis sagrado también reproduce ese mismo patrón espectral.
- Solo el babuino hamadríade, y no el babuino oliva, fue asociado a Thot.
- Los resultados respaldan una reciente hipótesis lingüística según la cual el nombre de Thot significaría «la cosa blanca» o «la cosa brillante».
- El trabajo combina egiptología, arqueología, biología evolutiva, óptica y espectroscopia, ofreciendo una explicación científica a un símbolo religioso con más de cinco mil años de antigüedad.
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Thot y Babuinos
🐒 ¿Quién era Thot en el antiguo Egipto?
Thot era el dios egipcio de la sabiduría, la escritura, la magia, el conocimiento y la Luna. También estaba relacionado con el tiempo y el orden cósmico.
🐒 ¿Por qué Thot tenía forma de babuino e ibis?
Según este estudio, ambas especies presentan una coloración muy similar al resplandor de la Luna, lo que pudo motivar su asociación con un dios lunar.
🐒 ¿Qué descubrió exactamente la investigación?
Los investigadores comprobaron mediante espectroscopia que el pelaje del babuino hamadríade y el plumaje del ibis sagrado reflejan la luz con un perfil espectral prácticamente igual al de la luz lunar.
🐒 ¿Por qué no eligieron al babuino oliva?
Porque su pelaje posee un perfil óptico diferente, con tonalidades más verdosas, que no coincide con la firma espectral de la luz de la Luna.
🐒 ¿Por qué es importante este descubrimiento?
Porque proporciona una explicación científica y cuantificable para uno de los símbolos más antiguos y enigmáticos de la religión del antiguo Egipto, integrando datos de diversas disciplinas científicas y humanísticas.
ARQUEOLOGÍA EGIPCIA
Fuente: Dominy, N. J., & Hobaiter, C. Moonlight and the apotheosis of sacred baboons. Time and Mind (2026). DOI: https://doi.org/10.1080/1751696X.2026.2696260

