El hielo del monte Ararat guarda un archivo único del clima y de las primeras civilizaciones… pero podría desaparecer antes de ser leído

Un equipo internacional ha acometido la primera exploración científica del glaciar del monte Ararat para extraer el primer testigo de hielo de la montaña y reconstruir miles de años de historia climática, ambiental y humana antes de que el calentamiento global borre para siempre este valioso archivo natural.

Por Enrique Coperías, periodista científico

El monte Ararat, el pico más alto de Turquía, domina el paisaje con su imponente casquete glaciar.

El monte Ararat, el pico más alto de Turquía, domina el paisaje con su imponente casquete glaciar. Bajo ese hielo milenario, los científicos creen que podría ocultarse un archivo único con miles de años de historia climática, ambiental y de las primeras civilizaciones de Anatolia, Mesopotamia y el Cáucaso. Foto de Abdulla Iyaan

El monte Ararat puede convertirse en uno de los archivos naturales más valiosos del Próximo Oriente

A más de 5.000 metros de altitud, donde el aire contiene apenas la mitad del oxígeno disponible a nivel del valle y el viento convierte cualquier trabajo en un desafío extremo, un grupo internacional de investigadores ha realizado por primera vez una exploración científica del casquete glaciar del monte Ararat, que se erige en la montaña más alta de Turquía.

Su objetivo no era solo estudiar el hielo, sino averiguar si este conserva un archivo natural capaz de sacar a la luz miles de años de historia climática y humana antes de que el calentamiento global lo haga desaparecer.

Durante dos semanas de trabajo de campo, un equipo germano-turco formado por especialistas en glaciología y arqueología examinó un territorio que, hasta ahora, había permanecido prácticamente inexplorado desde el punto de vista científico. La expedición constituye el primer paso de un proyecto mucho más ambicioso: extraer en una futura campaña el primer testigo continuo de hielo del monte Ararat, una muestra cilíndrica que permitiría reconstruir la evolución ambiental y la actividad humana de esta región a lo largo de milenios.

Cómo estudiaron el glaciar del monte Ararat

La urgencia del proyecto es evidente. El casquete glaciar del Ararat está retrocediendo cada vez más deprisa como consecuencia del aumento de las temperaturas. Con cada verano desaparecen capas de hielo que almacenan información irrepetible sobre el pasado, un registro que difícilmente puede recuperarse por otros medios una vez que se ha derretido.

Para preparar la futura perforación, los investigadores cartografiaron el glaciar utilizando una combinación de radar de penetración terrestre y técnicas sísmicas activas. Estos métodos permiten conocer con precisión el espesor del hielo y la forma del terreno oculto bajo él, información imprescindible para seleccionar el mejor punto donde obtener un testigo continuo.

🗣️ «A pesar del viento y del frío, obtuvimos todos los datos que necesitábamos —explica el doctor Coen Hofstede, del Instituto Alfred Wegener, responsable de las mediciones realizadas sobre el terreno, en un comunicado de la Universidad de Münster (Alemania). Y añade—: Ahora podemos determinar dónde perforar para obtener el testigo continuo de hielo más largo».

Si la próxima expedición culmina con éxito, el proyecto logrará extraer el primer núcleo glaciar jamás obtenido en el monte Ararat, una referencia científica de enorme valor para estudiar tanto la evolución climática como la historia ambiental del Próximo Oriente.

Las diminutas tiendas del campamento base apenas se distinguen sobre la inmensa ladera nevada del monte Ararat, una imagen que refleja la enorme escala de esta montaña de 5.137 metros y las extremas condiciones en las que trabaja el equipo científico. Cortesía: Alfred-Wegener-Institut / Coen Hofstede

Por qué un testigo de hielo es tan valioso

Aunque los testigos de hielo suelen asociarse a investigaciones climáticas, los científicos creen que el Ararat puede ofrecer también una perspectiva completamente nueva para la arqueología.

«Esto representa una fuente de información completamente nueva para la arqueología —afirma el profesor Achim Lichtenberger, director del proyecto en la Universidad de Münster—. Hasta ahora hemos dependido de lo que permanece enterrado en el suelo. El hielo, en cambio, podría conservar una crónica continua de la actividad humana, capa tras capa, durante milenios».

Cada una de esas capas funciona como una página de un libro natural. En ellas pueden quedar atrapadas partículas microscópicas procedentes de incendios, polvo transportado por el viento, restos de contaminación antigua e incluso señales de fenómenos volcánicos ocurridos hace siglos o miles de años.

Al mismo tiempo, el hielo registra la composición de la atmósfera del pasado, lo que permite reconstruir la evolución del clima con una precisión extraordinaria. Gracias a estos datos, los investigadores esperan comprender cómo afectaron a esta región episodios climáticos bien conocidos, como el período cálido romano y la pequeña edad de hielo de la antigüedad tardía (LALIA). El primero fue una fase de clima relativamente más cálido que afectó a diversas regiones del hemisferio norte aproximadamente entre los años 250 a. C. y 400 d. C. y que coincidió con el auge y expansión del Imperio romano. Por us parte, la LALIA fue un período de enfriamiento climático que se extendió entre los años 536 y 660 d. C.. Se cree que fue desencadenado por varias grandes erupciones volcánicas, que inyectaron aerosoles a la atmósfera y redujeron la radiación solar.

Ejemplo de un ice core o testigo de hielo: este cilindro extraído mediante perforación conserva capas de nieve y hielo acumuladas durante cientos o miles de años. Cortesía: Beyond EPICA project

El lugar donde nacieron la agricultura y la metalurgia

La ubicación del monte Ararat convierte este glaciar en un caso excepcional. Situado entre Anatolia, Mesopotamia y el Cáucaso, ocupa un lugar estratégico en una de las regiones donde surgieron algunas de las primeras sociedades agrícolas y metalúrgicas del planeta.

Mientras que estudios comparables en el área mediterránea solo se han desarrollado hasta ahora en los Alpes, gran parte del Próximo Oriente continúa siendo una incógnita para este tipo de investigaciones.

🗣️ «Esta es la región donde comenzó la agricultura y donde aparecieron los primeros centros de minería y metalurgia —señala el profesor Ünsal Yalçın, de la Universidad de Isparta, en Turquía. Y continúa—: Si tenemos suerte, encontraremos en el hielo no solo información climática, sino también diminutas partículas metálicas procedentes de antiguos hornos de fundición o restos de las primeras prácticas agrícolas basadas en la tala y quema de bosques. El monte Ararat se convertiría entonces en un archivo de toda la región de Anatolia, Mesopotamia y el Cáucaso».

Ese potencial convierte al glaciar en una especie de cápsula del tiempo regional. A diferencia de los yacimientos arqueológicos tradicionales, que ofrecen información puntual de determinados lugares y épocas, un núcleo de hielo puede conservar un registro continuo de acontecimientos ambientales y de la huella que las sociedades humanas fueron dejando sobre el paisaje.

Dos investigadores despliegan los sensores utilizados en las mediciones sísmicas sobre el glaciar del monte Ararat.

Dos investigadores despliegan los sensores utilizados en las mediciones sísmicas sobre el glaciar del monte Ararat. Estos instrumentos permitirán cartografiar el espesor del hielo e identificar el lugar idóneo para extraer el primer testigo glaciar de esta emblemática montaña turca. Cortesía: Alfred-Wegener-Institut / Coen Hofstede

Una carrera contra el calentamiento global

Sin embargo, el tiempo juega en contra de los investigadores. El calentamiento global está acelerando la pérdida de masa del casquete glaciar, y reduciendo de menera progresivael espesor del hielo y destruyendo capas que han permanecido intactas durante miles de años.

Cada temporada de deshielo supone la desaparición de parte de ese archivo natural antes incluso de que pueda ser estudiado. Por ello, los científicos consideran prioritario obtener cuanto antes los primeros testigos de hielo.

La expedición de este verano ha permitido identificar las zonas más prometedoras para la perforación, un paso decisivo para futuras investigaciones. Si la siguiente campaña consigue extraer con éxito los núcleos glaciares, el monte Ararat dejará de ser una página en blanco para la ciencia y pasará a convertirse en uno de los archivos naturales más valiosos para comprender la historia climática y cultural de una de las regiones donde nació la civilización.▪️(1-agosto-2026)

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Científicos alemanes y turcos han explorado por primera vez el casquete glaciar del monte Ararat, en Turquía.
  • El objetivo es obtener el primer testigo continuo de hielo de la montaña.
  • El glaciar podría conservar un registro de miles de años de clima, volcanismo y actividad humana.
  • Los investigadores creen que el hielo puede contener evidencias de las primeras civilizaciones agrícolas y metalúrgicas de Anatolia, Mesopotamia y el Cáucaso.
  • El retroceso acelerado del glaciar por el calentamiento global amenaza con destruir este archivo natural antes de que pueda estudiarse.

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Monte Ararat y Testigo de Hielo

🏔️ ¿Qué han descubierto los científicos en el monte Ararat?

Han realizado la primera exploración científica del glaciar del monte Ararat para identificar el mejor lugar donde extraer el primer testigo continuo de hielo de esta montaña.

🏔️ ¿Por qué es importante el glaciar del monte Ararat?

Porque puede conservar un registro continuo de miles de años de clima, volcanismo, contaminación atmosférica y actividad humana en una región clave para la historia de la civilización.

🏔️ ¿Qué es un testigo de hielo?

Es un cilindro de hielo extraído mediante perforación que conserva, capa tras capa, información sobre la atmósfera, el clima y el medio ambiente del pasado.

🏔️ ¿Qué podrían encontrar los investigadores?

Además de datos climáticos, esperan identificar partículas procedentes de antiguas fundiciones, restos de las primeras actividades agrícolas y otras evidencias relacionadas con el desarrollo de las primeras civilizaciones de Anatolia, Mesopotamia y el Cáucaso.

🏔️ ¿Por qué existe tanta urgencia por estudiar este glaciar?

Porque el calentamiento global está acelerando su deshielo. Cada año desaparecen capas de hielo que contienen información científica única e irrecuperable.

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