El origen de la respiración en vertebrados terrestres: un reptil momificado de hace 289 millones de años desvela cómo respiraban los primeros amniotas
Un fósil excepcional hallado en Oklahoma conserva piel, cartílago y hasta proteínas de hace casi 300 millones de años. El estudio del Captorhinus aguti nos muestra por primera vez cómo surgió el sistema respiratorio que aún utilizan los reptiles, las aves y los mamíferos modernos, incluidos nosotros.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación de Captorhinus aguti, un reptil de hace 289 millones de años, preservado en su posición de muerte dentro de una cueva de Oklahoma. Las filtraciones de petróleo, el agua hipermineralizada y los sedimentos finos crearon las condiciones ideales para la momificación y la conservación de tejidos blandos como piel, cartílago y restos de proteínas. Cortesía: Dr. Michael DeBraga.
Un hallazgo clave para entender cómo respiramos hoy
Cada vez que inspiramos y exhalamos, ponemos en marcha un mecanismo tan cotidiano que apenas reparamos en él: el pecho se expande, las costillas se abren, los músculos intercostales trabajan casi sin que lo notemos y el aire llena los pulmones.
Sin embargo, ese gesto automático, que repetimos 20.000 veces al día, en promedio, es el resultado de una innovación evolutiva que tiene cientos de millones de años.
Ahora, un pequeño reptil momificado hallado en una cueva de Oklahoma, en Estados Unidos, ha permitido que los paleontólogos se asomen al origen de ese sistema respiratorio en los amniotas, el gran grupo de vertebrados que incluye a los reptiles, las aves, los mamíferos y a sus antepasados comunes, entre los primeros en conquistar la vida terrestre.
Qué es Captorhinus aguti y por qué debe importarnos
El fósil, descrito en un estudio publicado en la revita Nature, pertenece a Captorhinus aguti, una criatura del Pérmico temprano —hace unos 289 millones de años— de aspecto similar al de un pequeño lagarto.
A simple vista no parece extraordinario: apenas mide unos centímetros. Pero su estado de conservación lo convierte en una pieza excepcional. No solo se han preservado los huesos, sino también piel tridimensional, cartílago calcificado y, de forma insólita, restos de proteínas que anteceden en casi 100 millones de años al ejemplo más antiguo conocido hasta ahora.
🗣️ «Captorhinus es un animalito interesante con aspecto de lagarto que resulta fundamental para comprender la evolución temprana de los amniotas», explica Ethan Mooney, quien codirigió la investigación cuando era estudiante en la Universidad de Toronto (Canadá), en el laboratorio del profesor Robert R. Reisz, y que actualmente es doctorando en la Universidad de Harvard.
Estas criaturas, cuyo tamaño estaba entre los cinco centímetros hasta varios decímetros, formaron parte de los primeros reptiles terrestres que experimentaron con la vida en tierra firme. En su época, no solo sobrevivían: prosperaban y eran abundantes.
Reconstrucción esquelética completa de Captorhinus en vista lateral, con los elementos cartilaginosos destacados en amarillo, descritos por primera vez en este estudio. Cortesía: Reisz et al. (Nature, 2026), modificado a partir de Heaton & Reisz (1980).
Cómo respiraban los primeros amniotas
El hallazgo procede de Richards Spur, en Oklahoma, un enclave excepcional por la riqueza de fósiles del Paleozoico tardío. Las condiciones del lugar, con filtraciones de hidrocarburos y sedimentos pobres en oxígeno, favorecieron una conservación excepcional de este reptil captorrinido. El resultado es un fósil momificado en tres dimensiones, congelado en la postura de su muerte y con una extremidad plegada bajo el cuerpo.
Para estudiar su interior sin dañarlo, Mooney y sus coelegas recurrieron a tomografía computarizada de neutrones en una instalación especializada en Australia. Lo que apareció en las imágenes sorprendió incluso a los investigadores.
🗣️ «Empecé a ver todas estas estructuras envolviendo los huesos —relata Mooney en un comunicado de la Universidad de Harvarad—. Eran muy finas y texturizadas. Y, de repente, ahí estaba: una envoltura clara de piel alrededor del torso del animal. La piel escamosa tiene una maravillosa textura tipo acordeón, con bandas concéntricas que cubren gran parte del cuerpo desde el torso hasta el cuello».
El patrón recuerda al de los anfisbénidos actuales, pequeños reptiles excavadores que también se les conoce como culebrillas ciegas. Por convergencia evolutiva, presentan un aspecto superficial similar al de las lombrices de tierra, junto con claras adaptaciones al medio subterráneo, como la capacidad de excavar y desplazarse plegando la piel en forma de acordeón.
a) Fotografía del fósil aún incrustado en la roca; b) reconstrucción digital mediante tomografía de neutrones (nCT) que muestra el esqueleto y los cartílagos, incluido el esternón y las costillas esternales; c) diagrama ilustrado de Captorhinus aguti. La flecha indica la posición de la cabeza. Cortesía: Reisz et al. (Nature, 2026), modificado a partir de Heaton & Reisz (1980).
Diferencias entre anfibios y amniotas al respirar
Pero la piel era solo el principio. El análisis de tres ejemplares de Captorhinus permitió reconstruir algo mucho más profundo: su aparato respiratorio. En uno de ellos, los científicos identificaron un esternón cartilaginoso segmentado, costillas esternales, costillas intermedias y estructuras que conectan la caja torácica con la cintura escapular.
Por primera vez en el registro fósil, era posible observar este conjunto en un reptil temprano y reconstruir el sistema completo de respiración de un amniota primitivo.
Antes de la aparición de este mecanismo, los vertebrados terrestres dependían de estrategias más limitadas, como las de los anfibios actuales, que respiran a través de la piel y bombean aire con la boca y la garganta. En cambio, la llamada respiración costal, basada en la expansión y contracción del tórax mediante los músculos intercostales, permite introducir más oxígeno en los pulmones y expulsar con mayor eficacia el dióxido de carbono, una ventaja decisiva para animales más activos.
«Proponemos que el sistema encontrado en Captorhinus representa la condición ancestral del tipo de respiración asistida por las costillas presente en reptiles, aves y mamíferos actuales”, afirma Reisz, coautor del estudio e investigador en el Laboratorio de Bioarqueología de la Universidad Jilin, en Changchun (China).
Por qué este descubrimiento cambia la historia evolutiva
Esa innovación no fue menor. El uso de la musculatura torácica supuso un paso clave en la conquista definitiva del medio terrestre. «Fue un cambio radical que permitió a estos animales adoptar un estilo de vida mucho más activo», sentencia Mooney. Ese salto fisiológico pudo contribuir, además, a la rápida diversificación de los primeros amniotas, que acabarían dominando los ecosistemas terrestres.
El estudio guarda aún otra sorpresa. Mediante espectroscopía infrarroja con radiación sincrotrón, los investigadores detectaron restos de proteínas originales en huesos, cartílagos y piel. Nunca antes se habían identificado moléculas orgánicas de este tipo en fósiles del Paleozoico.
«El hallazgo de restos de proteínas es excepcional— subraya Mooney—. Amplía de forma drástica nuestra comprensión de lo que es posible en términos de conservación de tejidos blandos en el registro fósil».
Los fósiles de Captorhinus aguti se conservan ahora en el Museo Real de Ontario, en Toronto, donde seguirán siendo objeto de estudio. Mientras tanto, Mooney continúa investigando la evolución de los reptiles primitivos desde Harvard. Su trabajo, como este hallazgo, apunta en una misma dirección: entender cómo innovaciones aparentemente invisibles —como la forma en que respiramos— moldearon la historia de la vida y, en última instancia, el mundo que habitamos hoy.▪️(8-abril-2026)
GENÉTICA Y EVOLUCIÓN
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Respiración y Amniotas
🫁 ¿Qué es la respiración costal?
Es un tipo de respiración en la que los músculos entre las costillas expanden y contraen el tórax para permitir la entrada y salida de aire en los pulmones.
🫁 ¿Qué son los amniotas?
Son un grupo de vertebrados que incluye reptiles, aves y mamíferos, caracterizados por su adaptación completa a la vida terrestre.
🫁 ¿Por qué es importante este fósil de Captorhinus aguti?
Porque proporciona la evidencia más antigua conocida de un sistema respiratorio moderno en vertebrados terrestres.
🫁 ¿Qué tiene de especial este fósil?
Conserva piel, cartílago y restos de proteínas, algo extremadamente raro en fósiles de esta antigüedad.
Información facilitada por la Universidad de Harvard
Fuente: Reisz, R. R., Mooney, E. D., Maho, T. et al. Mummified early Permian reptile reveals ancient amniote breathing apparatus. Nature (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41586-026-10307-y

