«Jian changmaensis»: el dinosaurio de cuatro alas que cazaba las primeras aves

Hace 120 millones de años, un extraño dinosaurio emplumado planeaba de un árbol a otro con cuatro alas y acechaba a las primeras aves conocidas. Su descubrimiento no solo saca a la luz una nueva especie, sino que también ayuda a resolver un antiguo misterio sobre los depredadores que dominaban los bosques del Cretácico.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Reconstrucción artística de un ataque ocurrido hace unos 120 millones de años en la actual cuenca de Changma (China). El dinosaurio emplumado Jian changmaensis, un gran microrráptor dotado de cuatro alas, se enfrenta a Gansus yumenensis, una de las aves primitivas más abundantes de la región. Iustración: Lewis LaRosa / Coloreado: Jão Canola.

Hace unos 120 millones de años, en lo que hoy es el noroeste de China, un pequeño depredador emplumado surcaba los bosques planeando entre los árboles. No era un ave, aunque se le parecía mucho. Tampoco era un velocirráptor, aunque pertenecía a su misma familia evolutiva de los dromeosáuridos.

Ahora, el hallazgo de una nueva especie de dinosaurio podría ayudar a resolver uno de los misterios paleontológicos más intrigantes de la región: quién cazaba a las aves primitivas cuyos restos aparecen acumulados por centenares en un famoso yacimiento fósil chino.

La nueva especie, bautizada como Jian changmaensis, ha sido descrita en la revista Annals of Carnegie Museum por un equipo internacional de investigadores. Se trata de un pariente cercano del célebre Velociraptor que probablemente poseía largas plumas, tanto en los brazos como en las patas, que formban una especie de cuatro alas que le permitían planear de árbol en árbol.

El misterio de las aves fósiles de Changma

El descubrimiento procede de la cuenca de Changma, en la provincia china de Gansu, un lugar especialmente conocido por la abundancia de fósiles de aves primitivas. Durante años, los paleontólogos habían encontrado allí cientos de restos de estos antiguos pájaros, incluidos extraños grupos de huesos rotos y fragmentados que recordaban a las egagrópilas —bolas compactas de huesos, plumas, pelos y otros restos— expulsadas por las lechuzas y búhos actuales tras digerir a sus presas.

La existencia de estos restos sugería la presencia de un depredador especializado en aves, pero nadie había logrado identificarlo.

🗣️ «Los científicos llevaban años encontrando en este yacimiento extrañas acumulaciones de huesos de aves rotos, pero no sabíamos qué animal las había producido. Este nuevo dinosaurio microrráptor, Jian changmaensis, es nuestra mejor hipótesis —explica Jingmai O'Connor, conservadora asociada de reptiles fósiles del Field Museum y autora principal del estudio. Y añade—: Es el único dinosaurio hallado en este yacimiento que no era un ave. Además, era carnívoro y mucho más grande que cualquier otro animal encontrado hasta ahora en la zona».

El dinosaurio Jian changmaensis se conoce solo por los huesos de una extremidad anterior, pero su anatomía ha permitido identificarlo como una nueva especie de microrráptor. La reconstrucción muestra el brazo y la cintura escapular del dinosaurio, cuyas características sugieren que estaba adaptado al planeo. Cortesía: Zhou et al.

Dinosaurios del tamaño de un cuervo

Para comprender la importancia del hallazgo hay que retroceder a una época en la que las aves y los dinosaurios convivían. Aunque hoy los pájaros son los únicos dinosaurios supervivientes tras la extinción provocada por el impacto de un asteroide hace 66 millones de años, durante los periodos Jurásico y Cretácico coexistieron con numerosos grupos de dinosaurios estrechamente emparentados.

Entre ellos destacaban los citados dromeosáuridos, una familia de pequeños depredadores emplumados que incluía al famoso Velociraptor. Estos animales compartían muchas características con las aves: tenían plumas, eran ágiles y relativamente pequeños. De hecho, los velocirráptores reales eran bastante más pequeños y mucho más emplumados de lo que muestran las películas de Hollywood, como Parque Jurásico.

Dentro de esta familia se encuentra el grupo de los microrráptores, al que pertenece la nueva especie. Estos dinosaurios solían tener dimensiones reducidas. La especie más conocida del grupo apenas alcanzaba el tamaño de un cuervo.

Un dinosaurio con cuatro alas

Sin embargo, Jian changmaensis parece haber sido considerablemente mayor que sus parientes cercanos.

«Jian es uno de los mayores ejemplares de microrráptor que se han encontrado jamás —confiesa O'Connor en un comunicado del Field Museum de Chicago—. La porción del húmero que conservamos mide unos diez centímetros, por lo que el animal completo probablemente tendría una envergadura cercana a 1,2 metros, aproximadamente el tamaño de una lechuza común».

Aunque los investigadores solo han recuperado parte de uno de sus brazos, las similitudes anatómicas con otros microrráptores permiten reconstruir con bastante confianza su aspecto. Todo apunta a que poseía largas plumas tanto en las extremidades delanteras como en las traseras, una característica que le daba la apariencia de tener cuatro alas.

Estas estructuras no le habrían permitido realizar un vuelo activo como el de las aves modernas, pero sí desplazarse eficazmente planeando.

🗣️ «Jian y los demás microrráptores probablemente no eran capaces de un vuelo verdadero impulsado por el batido de las alas, pero seguramente podían planear como una ardilla voladora», explica O'Connor.

Estos escáneres del interior de los huesos fosilizados de Jian changmaensis revelaron detalles anatómicos ocultos del hombro, el húmero, el radio y el cúbito que fueron clave para identificar la nueva especie y confirmar su pertenencia al grupo de los microrráptores. Fuente: Zhou et al.

Qué revela este hallazgo sobre la evolución de las aves

El nombre de la nueva especie también refleja esta peculiar combinación de rasgos avianos y dinosaurianos. Jian hace referencia a una criatura alada de la mitología china, mientras que changmaensis alude a la cuenca de Changma donde fue descubierto el fósil.

Para los investigadores, el hallazgo va mucho más allá de la descripción de una nueva especie. También aporta información clave sobre los ecosistemas en los que evolucionaron las primeras aves.

«Jian changmaensis revela que los dinosaurios no avianos vivían en lo que hoy es la cuenca de Changma, una zona famosa por sus aves fósiles —afirma Matt Lamanna, conservador de Paleontología de Vertebrados del Carnegie Museum of Natural History e investigador principal del trabajo. Y continúa—: Nuestro equipo ha recuperado más de un centenar de fósiles de aves en Changma, pero solo este único ejemplar de dinosaurio no aviano. Jian proporciona una visión fundamental sobre la historia biológica de la región y sobre el contexto ecológico en el que vivieron los antepasados de las aves actuales».

Por qué es importante este descubrimiento

El descubrimiento también ayuda a comprender mejor uno de los episodios más importantes de la historia de la vida: el origen de las aves modernas.

Aunque muchos de sus parientes dinosaurianos desaparecieron para siempre, un pequeño grupo logró sobrevivir a la gran extinción del final del Cretácico y dio origen a las más de 11.000 especies de aves que existen hoy.

«No se puede entender la vida actual del planeta sin estudiar sus orígenes —dice O'Connor. Y concluye—: Las aves son, posiblemente, el grupo de vertebrados terrestres más exitoso de la Tierra. Aprender sobre las aves primitivas y sobre sus parientes dinosaurianos más cercanos nos ayuda a comprender mejor qué hizo tan especial al grupo de aves que consiguió sobrevivir».▪️(4-juni-2026)

PREGUNTAS & RESPUSTAS: «Jian changmaensis» y Aves

🦖 ¿Qué era el Jian changmaensis?

Era una especie de dinosaurio emplumado perteneciente al grupo de los microrráptores, parientes cercanos del Velociraptor y de las aves primitivas.

🦖 ¿Dónde se encontró el fósil?

En la cuenca de Changma, situada en la provincia de Gansu, en el noroeste de China.

🦖 ¿Tenía cuatro alas?

Probablemente sí. Como otros microrráptores, poseía largas plumas tanto en los brazos como en las patas, formando cuatro superficies alares.

🦖 ¿Podía volar?

Los investigadores creen que podía planear entre árboles, pero no realizar un vuelo activo como el de las aves modernas.

🦖 ¿Por qué es importante este minidinosaurio emplumado?

Porque ayuda a comprender mejor la evolución de las aves, la diversidad de los dinosaurios emplumados y las relaciones ecológicas entre depredadores y aves primitivas durante el Cretácico.

Anterior
Anterior

El James Webb mide por primera vez la masa de un agujero negro dormido del universo temprano

Siguiente
Siguiente

Cómo coronan realmente las abejas melíferas a sus reinas: biólogos descubren que la jalea real no es suficiente