La araña más rápida del mundo supera los 3,5 metros por segundo… y la ciencia acaba de descubrir por qué
Un fascinante estudio con 258 especies de araña demuestra que la velocidad de los arácnidos no depende solo de su tamaño: la longitud de las patas, el estilo de caza y millones de años de evolución explican por qué algunas son auténticas «Speedy Gonzales» de ocho patas.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Si existiera un Speedy Gonzales entre las arañas, probablemente se parecería a Heteropoda cervina, capaz de correr a más de 3,5 metros por segundo. Ilustración: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
No todas las arañas corren a la misma velocidad. Algunas apenas avanzan unos centímetros por segundo, mientras que otras son auténticos bólidos de ocho patas capaces de recorrer más de tres metros y medio en apenas un segundo. Pero ¿qué determina esa velocidad? ¿Es cuestión de tamaño, de fuerza o simplemente de tener unas patas más largas?
Un ambicioso estudio internacional subido a bioRxiv acaba de responder a estas preguntas tras analizar la mayor base de datos jamás recopilada sobre la velocidad de carrera de las arañas, un trabajo que apunta a que la evolución ha moldeado a estos artrópodos mucho más de lo que se pensaba.
Los investigadores han medido y comparado la velocidad máxima de 258 especies arácnidas pertenecientes a 64 familias, un muestreo sin precedentes que cubre prácticamente todo el árbol evolutivo de las arañas. El resultado no solo identifica a la araña más rápida conocida hasta la fecha —capaz de alcanzar 3,59 metros por segundo—, sino que demuestra que la velocidad depende de una compleja combinación de estos cuatro elementos:
1️⃣ Tamaño corporal.
2️⃣ Anatomía de las patas.
3️⃣ Modo de vida.
4️⃣Historia evolutiva.
¿Cuál es la araña más rápida del mundo?
La campeona absoluta, la Speedy Gonzales del mundo arácnido, resultó ser una araña cazadora del género Heteropoda, concretamente la araña cazadora marrón (Heteropoda cervina/jugulans), un artrópodo de apenas tres gramos de peso que alcanzó una velocidad máxima de 3,59 metros por segundo. O sea, unos 13 km/h. Hasta hoy, el récord mundial oficial de velocidad arácnida lo ostentaba la araña marroquí Cebrennus rechenbergi, que puede alcanzar velocidades de 1,7 metros por segundo cuando se asusta, mediante un movimiento de rodadura y voltereta. Sin embargo, algunos expertos consideran que este dato es incorrecto.
En el extremo opuesto apareció una diminuta araña de apenas un miligramo, Maso sundevalli, cuya velocidad apenas llegó a 0,018 metros por segundo. Entre ambas existe una diferencia de casi doscientas veces.
Sin embargo, el hallazgo más interesante no es quién gana la carrera, sino comprender por qué unas especies son mucho más rápidas que otras.
Una araña cazadora (Heteropoda cervina) corre durante una prueba de velocidad realizada con cámaras de alta velocidad. Cortesía: Christofer Clemente / University of the Sunshine Coast
Qué determina la velocidad de una araña
Durante décadas se asumió que las arañas grandes debían correr más deprisa que las demás simplemente porque poseen patas más largas y músculos más potentes. Sin embargo, el nuevo trabajo demuestra que esa explicación resulta demasiado simplista.
El tamaño corporal importa, sí, pero no explica por sí solo las enormes diferencias observadas entre especies muy similares.
De hecho, los científicos encontraron casos sorprendentes. Dos especies con un peso prácticamente idéntico —unos 200 miligramos— mostraban velocidades máximas que diferían hasta en veintiocho veces. En otras palabras, dos arañas del mismo tamaño pueden tener capacidades atléticas completamente distintas.
➡️ «Nuestro trabajo demuestra que el tamaño corporal solo explica una parte de la historia —señalan los autores del estudio— Para entender realmente por qué una araña corre más deprisa que otra hay que considerar también millones de años de evolución y cómo cada especie ha adaptado su anatomía a su forma de vida».
Cómo midieron la velocidad de 258 especies de arañas
Para llegar a esta conclusión, el equipo de bioingenieros del Imperial College de Londres (Reino Unido) y de la Universidad de Greifswald (Alemán) registró cientos de carreras utilizando cámaras de alta velocidad capaces de grabar hasta 500 imágenes por segundo.
En la mayoría de los experimentos las arañas eran colocadas sobre una superficie cuadriculada y estimuladas suavemente para provocar una respuesta de escape, una técnica habitual en biomecánica porque reproduce uno de los momentos en los que los animales desarrollan su máximo rendimiento físico. Como dato curioso, hay que dicir que algunas arañas no se mostraron tan cooperativas. Como explica Shreyas Kuchibhotla, bioingeniero del Imperial College de Londres , «las tarántulas no están hechas para correr, y preferían mantenerse firmes en su sitio, así que hubo que soplarles con ráfagas de aire comprimido para que se movieran».
Posteriormente, los investigadores analizaron, fotograma a fotograma, los desplazamientos para calcular la velocidad máxima sostenida de cada ejemplar.
Pero medir la velocidad era solo el principio.
Los científicos también tomaron decenas de medidas anatómicas de cada especie: longitud de las patas delanteras y traseras, anchura de las tibias, tamaño del cefalotórax y proporciones corporales. Después combinaron toda esa información con reconstrucciones del árbol evolutivo de las arañas obtenidas a partir de ADN y con sofisticados modelos biomecánicos capaces de separar el efecto del tamaño corporal del resto de factores.
El resultado fue revelador.
Un ejemplar de Heteropoda cervina, una araña cazadora originaria de Australia. Sus largas patas y su cuerpo aplanado le permiten desplazarse a gran velocidad. Cortesía: Tim Ansley
Las patas largas son la clave de la velocidad
Las especies que poseen patas relativamente más largas respecto a su cuerpo tienden a correr significativamente más rápido que las que cuentan con extremidades más cortas. En cambio, unas patas más finas o estilizadas apenas aportan ventaja.
Dicho de otra manera: para una araña resulta mucho más importante aumentar la longitud efectiva de sus zancadas que adelgazar las patas.
➡️ «Las patas largas ofrecen una ventaja clara una vez eliminamos el efecto del tamaño corporal —explican los investigadores— La velocidad máxima no depende únicamente de la fuerza muscular, sino también de cómo está construido todo el sistema locomotor».
Las arañas cazadoras terrestres son las más rápidas
La ecología también desempeña un papel importante.
Las arañas que persiguen activamente a sus presas sobre el suelo fueron, de media, las corredoras más rápidas del estudio. Tiene lógica: para estos depredadores, una fracción de segundo puede marcar la diferencia entre capturar una presa o quedarse sin alimento.
En cambio, las especies que acechan inmóviles a sus presas, como las arañas cangrejo (familia Thomisidae), que esperan camufladas sobre flores hasta que un insecto se pone a su alcance, o las que permanecen protegidas en tubos o madrigueras, como las arañas de tubo (Segestria) y las tarántulas, no necesitan desarrollar una velocidad tan elevada. Su estrategia consiste precisamente en gastar la menor energía posible hasta que la presa se acerca lo suficiente.
Curiosamente, desplazarse boca abajo sobre una telaraña —como hacen muchas especies constructoras de redes— no supone ninguna ventaja ni desventaja significativa para correr más deprisa. La orientación del movimiento apenas influye en el rendimiento locomotor cuando se tienen en cuenta el resto de variables anatómicas.
LA MÁS VELOZ ENTRE LAS ARAÑAS
Vídeo de una prueba de velocidad en la que Heteropoda cervina, una araña cazadora australiana, demuestra por qué está considerada la araña más rápida del mundo, con una velocidad máxima registrada de 3,59 metros por segundo. Crédito: Christofer Clemente/University of the Sunshine Coast.
La evolución también ha moldeado a las arañas más veloces
Otro de los descubrimientos más llamativos aparece al observar la evolución de estos animales.
Los primeros linajes de arañas, representados por grupos antiguos y generalmente de gran tamaño, muestran velocidades bastante próximas a las esperadas para su masa corporal. Sin embargo, los linajes más modernos, conocidos como araneomorfos (Araneomorphae), experimentaron una auténtica explosión de diversidad locomotora.
Algunas familias de este suborden evolucionaron hacia velocidades extraordinarias, mientras que otras sacrificaron rapidez en favor de estrategias de caza completamente diferentes, como el salto, el camuflaje o la construcción de sofisticadas telarañas.
Según los autores, este patrón demuestra que la velocidad de carrera no es simplemente una consecuencia inevitable del tamaño corporal, sino un rasgo sobre el que ha actuado la selección natural durante cientos de millones de años.
¿Existe un tamaño ideal para correr más rápido?
El estudio también aporta una explicación física a un fenómeno observado en muchos animales terrestres: existe un punto óptimo de tamaño para alcanzar la máxima velocidad. Igual que un guepardo supera con facilidad a un elefante, las arañas más gigantes tampoco son necesariamente las más rápidas.
Los modelos biomecánicos empleados por el equipo sugieren que, a medida que aumenta el peso corporal, mover el cuerpo contra la gravedad exige cada vez más energía. Llega un momento en el que ese coste comienza a superar las ventajas de disponer de músculos más grandes, de modo que la velocidad deja de aumentar e incluso puede disminuir en los ejemplares de mayor tamaño.
Aunque todavía hacen falta más datos para confirmarlo estadísticamente, las tarántulas gigantes incluidas en el estudio parecen seguir precisamente esa tendencia.
Más que una carrera: comprender cómo evoluciona el movimiento
Más allá de satisfacer la curiosidad sobre cuál es la araña más veloz del planeta, los investigadores creen que este trabajo representa un paso importante hacia una nueva disciplina conocida como biomecánica evolutiva, cuyo objetivo consiste en comprender cómo las leyes de la física, la anatomía y la evolución interactúan para producir la enorme diversidad de formas y capacidades que observamos en la naturaleza.
Porque, al final, una araña no corre deprisa únicamente porque tenga ocho patas.
Corre deprisa porque millones de años de evolución han afinado cada articulación, cada músculo y cada proporción de su cuerpo para adaptarse al desafío de sobrevivir. Y ese equilibrio entre física y evolución, más que cualquier récord de velocidad, es probablemente el verdadero protagonista de esta investigación.▪️(1-julio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Arañas y Velocidad
🕷️ ¿Cuál es la araña más rápida del mundo?
La araña cazadora Heteropoda cervina (especie casi idéntica a Heteropoda jugulans), capaz de alcanzar 3,59 metros por segundo.
🕷️ ¿Qué influye más en la velocidad de una araña?
Principalmente la longitud relativa de las patas, el tamaño corporal, el modo de vida, la ecología y su historia evolutiva.
🕷️¿Las arañas grandes siempre corren más rápido?
No. El estudio demuestra que especies con el mismo tamaño pueden presentar velocidades hasta 28 veces diferentes.
🕷️¿Por qué las arañas cazadoras son más rápidas?
Porque necesitan perseguir activamente a sus presas, mientras que otras especies esperan inmóviles o utilizan telarañas para capturarlas.
🕷️ ¿Para qué sirve esta investigación?
Ayuda a comprender cómo evolucionan las capacidades locomotoras de los animales y proporciona una base científica para futuras investigaciones en biomecánica, evolución y robótica inspirada en la naturaleza.
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
La araña más rápida registrada alcanza 3,59 metros por segundo.
El estudio analiza 258 especies de arañas de 64 familias.
Las patas relativamente más largas aumentan significativamente la velocidad.
Las arañas cazadoras terrestres son, de media, las corredoras más rápidas.
La velocidad está condicionada tanto por la biomecánica como por la evolución.
Fuente: Shreyas Kuchibhotla, Michael Kelly, Vincent Jackel, Elizabeth Bane, Hendrik K. Beck, Jonas O. Wolff. Evolutionary biomechanics of maximum running speed in spiders (Araneae). bioRxiv (2026). DOI: https://doi.org/10.64898/2026.06.11.731532

