La expansión del universo sigue acelerándose: un nuevo estudio confirma el papel de la energía oscura

La cosmología moderna respira aliviada. Un nuevo análisis de las supernovas que sirven para medir las distancias cósmicas desmonta la polémica hipótesis de que el universo estaba frenando su expansión y refuerza la evidencia de que la misteriosa energía oscura sigue empujando al cosmos a crecer cada vez más rápido.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Recreación artística de una investigadora analizando datos de supernovas de tipo Ia en una sala de control astronómica.

Recreación artística de una investigadora analizando datos de supernovas de tipo Ia en una sala de control astronómica. Estas explosiones estelares sirven como referencias cósmicas para medir las distancias en el universo y han permitido confirmar que la expansión del cosmos continúa acelerándose, impulsada por la misteriosa energía oscura. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Durante unos meses, una de las ideas más sólidas de la cosmología moderna pareció tambalearse. A finales de 2025, un estudio realizado por un grupo de investigadores surcoreanos provocó una intensa discusión en la comunidad científica al sugerir que el universo podría no estar expandiéndose cada vez más rápido, como se cree desde finales de los años noventa.

Según aquel trabajo, la misteriosa energía oscura que impulsa la expansión cósmica estaría debilitándose y el cosmos habría comenzado a frenar su crecimiento.

La hipótesis era tan disruptiva que, de confirmarse, habría obligado a reescribir buena parte de lo que los astrónomos creen saber sobre la evolución del universo y su destino final. Pero ahora un nuevo análisis internacional acaba de desmontar esa posibilidad. Tras revisar cuidadosamente los datos y los métodos empleados, un equipo liderado por la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, concluye que no existe ninguna evidencia de desaceleración: el universo sigue expandiéndose de forma acelerada, exactamente igual que indican las observaciones aceptadas durante las últimas décadas.

Los resultados, publicados en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, cuentan además con la participación de dos de los protagonistas del descubrimiento original de la expansión acelerada del universo: el astrónomo estadounidense Adam Riess y el astrofísico australiano Brian Schmidt, ambos galardonados con el Premio Nobel de Física en 2011 junto con Saul Perlmutter.

Qué significa que el universo se expanda cada vez más rápido

Para entender la importancia de este debate hay que remontarse a finales del siglo XX. Hasta entonces, los cosmólogos asumían que la expansión iniciada tras el big bang debía estar ralentizándose de forma progresiva debido a la atracción gravitatoria ejercida por toda la materia del universo. La pregunta no era si el cosmos se frenaba, sino cuánto tardaría en hacerlo.

Sin embargo, las observaciones de un tipo especial de explosiones estelares cambiaron radicalmente esa visión.

Se trata de las supernovas de tipo Ia, violentas detonaciones de estrellas enanas blancas que alcanzan un brillo extraordinario. Debido a que estas explosiones presentan una luminosidad máxima muy uniforme, los astrónomos pueden utilizarlas como una especie de faros cósmicos para medir distancias cósmicas gigantescas. Comparando su brillo aparente con su brillo real es posible calcular a qué distancia se encuentran y reconstruir la historia de expansión del universo.

Fue precisamente gracias a estas supernovas de tipo Ia como Riess, Schmidt y Perlmutter descubrieron en 1998 que las galaxias lejanas estaban más alejadas de lo esperado. La única explicación posible era que el universo no solo se expandía, sino que lo hacía cada vez más deprisa. Aquella conclusión revolucionó la cosmología y llevó a proponer la existencia de una fuerza desconocida que fue bautizada como energía oscura.

Aunque nadie sabe exactamente qué es, la energía oscura parece comportarse como una especie de antigravedad que empuja el espacio en todas direcciones. Hoy se estima que representa cerca del 70 % del contenido energético total del universo y que determina gran parte de su evolución futura.

La supernova de tipo Ia SN 1994D brilla en la periferia de la galaxia NGC 4526. Explosiones estelares como esta han servido durante décadas como referencias cósmicas para medir distancias en el universo y descubrir que su expansión no se ralentiza

La supernova de tipo Ia SN 1994D brilla en la periferia de la galaxia NGC 4526. Explosiones estelares como esta han servido durante décadas como referencias cósmicas para medir distancias en el universo y descubrir que su expansión no se ralentiza, sino que continúa acelerándose bajo la influencia de la misteriosa energía oscura. Cortesía: NASA / ESA.

El estudio de 2025 que puso en duda la energía oscura

Por eso el trabajo publicado en 2025 generó tanta expectación. Sus autores sostenían que las supernovas utilizadas para medir la expansión del universo podían no ser tan uniformes como se creía.

Según su interpretación, las explosiones ocurridas en épocas antiguas del universo tendrían características distintas a las actuales y alcanzarían diferentes brillos máximos. Si eso fuera cierto, las mediciones de distancia realizadas durante décadas estarían sesgadas. El aparente efecto de aceleración cósmica podría ser simplemente una ilusión provocada por diferencias intrínsecas en las propias supernovas.

En consecuencia, el cosmos podría estar frenando su expansión en lugar de acelerarla.

La posibilidad generó una enorme conmoción porque atacaba directamente uno de los pilares observacionales de la cosmología contemporánea. Si la hipótesis resultaba correcta, no solo habría que replantear la existencia de la energía oscura, sino también revisar casi tres décadas de investigaciones basadas en ella.

La revisión de los datos saca a la luz el error

La nueva investigación concluye que el problema no estaba en los datos, sino en la interpretación realizada por el estudio anterior.

Los científicos de Southampton volvieron a analizar las mismas observaciones incorporando correcciones que forman parte de los procedimientos estándar utilizados en cosmología moderna. El resultado fue contundente: la evidencia de la aceleración cósmica permanece intacta.

Según los investigadores, uno de los errores fundamentales consistió en asumir que la edad de una galaxia coincide con la edad de la estrella que termina explotando como supernova. Aunque pueda parecer una simplificación razonable, en realidad ambas edades pueden ser muy diferentes.

Las galaxias contienen poblaciones estelares formadas en distintos momentos de su historia. Algunas estrellas pueden haber nacido hace miles de millones de años y otras mucho más recientemente. Por ello, utilizar la edad media de toda una galaxia para estimar la edad de una estrella concreta puede introducir errores significativos en los cálculos.

El equipo también señala que el estudio de 2025 no tuvo en cuenta adecuadamente la masa de las galaxias anfitrionas, una corrección considerada esencial en los análisis cosmológicos actuales porque influye en las propiedades observadas de estas explosiones.

Cuando ambos factores se incorporan correctamente a los modelos, la supuesta señal de desaceleración del universo desaparece.

Phil Wiseman, investigador de la Universidad de Southampton y autor principal del estudio, lideró el equipo que revisó los datos de supernovas utilizados para medir la expansión cósmica.

Phil Wiseman, investigador de la Universidad de Southampton y autor principal del estudio, lideró el equipo que revisó los datos de supernovas utilizados para medir la expansión cósmica. Su análisis confirma que el universo continúa expandiéndose de forma acelerada y refuerza la evidencia de la existencia de la energía oscura. Cortesía: University of Southampton.

Los científicos: la expansión acelerada sigue siendo real

Para los autores del nuevo trabajo, la polémica no revela un fallo en nuestra comprensión del universo, sino un malentendido científico.

🗣️«El trabajo anterior y las mediciones ampliamente aceptadas eran, de hecho, correctos, y nuestra comprensión actual del destino del universo sigue siendo sólida —explica Phil Wiseman, investigador de la Universidad de Southampton y autor principal del estudio. Y añade—: Por suerte, hemos evitado esta crisis, pero el misterio de por qué la tasa de expansión del universo sigue acelerándose permanece. Al demostrar que nuestras mediciones son correctas, podemos volver a intentar comprender qué es realmente la energía oscura, en lugar de preguntarnos si existe».

Las palabras de Wiseman reflejan el alivio de buena parte de la comunidad cosmológica. Durante meses, algunos investigadores llegaron a preguntarse si uno de los descubrimientos más importantes de la astronomía moderna podía haberse basado en una interpretación errónea.

Las afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias

Las conclusiones adquieren todavía más peso porque entre los firmantes se encuentran algunos de los científicos que protagonizaron el hallazgo original de la expansión acelerada del universo.

«Las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas especialmente cuidadosas —señala Riess—. Lo que encontramos es que, cuando calibramos estas supernovas teniendo en cuenta los diferentes entornos y poblaciones de galaxias anfitrionas, la evidencia de la aceleración cósmica sigue siendo notablemente consistente».

La frase resume uno de los principios básicos del método científico: cuanto más revolucionaria es una afirmación, más rigurosas deben ser las pruebas que la respalden. En este caso, la revisión detallada de los datos no ha logrado sostener la hipótesis de que la expansión del universo esté frenándose.

El lado positivo de la polémica

Paradójicamente, los autores consideran que toda esta controversia ha tenido efectos positivos.

🗣️ «La forma en que progresa la ciencia consiste precisamente en cuestionar teorías y observaciones aceptadas —afirma Mark Sullivan, también investigador de la Universidad de Southampton. Y continúa—: Así es como se produce el avance. Aunque esta idea no resultó ser correcta, ha abierto nuevas formas de pensar sobre cómo explotan las supernovas y sobre cómo podemos medir la energía oscura con mayor precisión».

La comunidad astronómica coincide en que todavía existen numerosos interrogantes relacionados con estas explosiones estelares. Las supernovas de tipo Ia son herramientas extraordinariamente precisas para estudiar el universo, pero algunos aspectos de los mecanismos físicos que las desencadenan siguen siendo objeto de investigación.

Brodie Popovic, coautor del estudio, destaca precisamente ese aspecto : «Recientemente nos hemos centrado mucho en la astrofísica de estas explosiones y en cómo afectan a la cosmología. Esta fue una buena oportunidad para revisar todas nuestras suposiciones. Y resulta que sí, entendemos bastante bien estos fenómenos y los estamos teniendo en cuenta en nuestras mediciones cosmológicas».

El centro de la Vía Láctea, captado por el telescopio espacial Spitzer, concentra millones de estrellas, gas y polvo interestelar.

El centro de la Vía Láctea, captado por el telescopio espacial Spitzer, concentra millones de estrellas, gas y polvo interestelar. Comprender cómo evolucionan estas poblaciones estelares resulta fundamental para interpretar las explosiones de supernovas utilizadas por los astrónomos para medir la expansión acelerada del universo y estudiar la naturaleza de la energía oscura. Cortesía: NASA / JPL-Caltech / S. Stolovy (SSC/Caltech).

El gran misterio sigue intacto

La conclusión más importante es que la llamada crisis de la energía oscura parece haber quedado desactivada. El universo continúa expandiéndose cada vez más rápido y el modelo cosmológico estándar mantiene su validez.

Sin embargo, eso no significa que los astrónomos hayan resuelto el problema principal. De hecho, el mayor misterio permanece intacto.

Los científicos siguen sin saber qué es exactamente la energía oscura ni por qué domina la evolución del cosmos. Las observaciones indican que esta extraña componente constituye aproximadamente dos tercios del contenido total del universo y determina su destino a gran escala. Pero su naturaleza física continúa siendo una incógnita.

Podría tratarse de una propiedad inherente del propio espacio vacío, una nueva forma de energía todavía desconocida o incluso una señal de que nuestra comprensión de la gravedad es incompleta.

Los grandes observatorios astronómicos que entrarán en funcionamiento durante los próximos años, junto con misiones espaciales como Euclid, intentarán responder a estas preguntas analizando millones de galaxias y miles de supernovas con una precisión sin precedentes.

Mientras tanto, el nuevo estudio aporta una dosis de tranquilidad a los cosmólogos. El edificio teórico construido durante casi tres décadas sigue en pie. El universo continúa acelerando su expansión y la energía oscura sigue siendo uno de los mayores enigmas de la física moderna.

La revolución, al menos por ahora, tendrá que esperar.▪️(12-junio-2026).

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Universo y Expansión

🌌 ¿Se está frenando la expansión del universo?

No. El nuevo estudio concluye que las observaciones siguen mostrando que la expansión del universo se acelera.

🌌 ¿Qué es la energía oscura?

Es una forma desconocida de energía que parece impulsar la expansión acelerada del universo. Su naturaleza sigue siendo un misterio.

🌌 ¿Cómo saben los astrónomos que el universo se expande?

Midiendo distancias y velocidades de galaxias lejanas mediante observaciones de supernovas de tipo Ia y otros indicadores cosmológicos.

🌌 ¿Quién descubrió la expansión acelerada del universo?

Adam Riess, Brian Schmidt y Saul Perlmutter demostraron en 1998 que el universo se expande cada vez más rápido. Su descubrimiento fue reconocido con el Premio Nobel de Física en 2011.

🌌 ¿Qué papel desempeñan las supernovas en este descubrimiento?

Las supernovas de tipo Ia funcionan como referencias de luminosidad que permiten medir enormes distancias cósmicas y reconstruir la historia de expansión del universo.

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Un estudio publicado en 2025 sugirió que la expansión del universo estaba desacelerándose.

  • La nueva investigación demuestra que aquella conclusión se basaba en errores metodológicos.

  • Los datos siguen mostrando que el universo se expande cada vez más rápido.

  • La evidencia de la energía oscura permanece sólida.

  • Participan científicos galardonados con el Premio Nobel de Física por el descubrimiento original de la expansión acelerada del cosmos.

  • Información facilitada por la Universidad de Southampton y la Royal Astronomical Society

  • Fuente: Phil Wiseman, Brodie Popovic, Mark Sullivan, Adam G. Riess, Dan Scolnic, Rebecca C. Chen, Tamara M. Davis, Lluís Galbany, Isobel M. Hook, Saurabh W. Jha, Lisa Kelsey, Yukei S. Murakami, Mickaël Rigault, Benjamin M. Rose, Brian Schmidt, Mat Smith, Maria Vincenzi. Still accelerating: type Ia supernova cosmology is robust to host galaxy age evolution. Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/mnras/stag797

Anterior
Anterior

Una antigua figurilla de Guatemala podría contener los números escritos más antiguos de Mesoamérica

Siguiente
Siguiente

Una inteligencia artificial descubre profundas desigualdades en los planes climáticos de 158 países