Una antigua figurilla de Guatemala podría contener los números escritos más antiguos de Mesoamérica

Mucho antes de que los mayas levantaran sus grandes ciudades y desarrollaran complejos sistemas de escritura, alguien dejó grabados once pequeños puntos en una figurilla de arcilla. Ahora, un nuevo estudio sugiere que esas marcas podrían ser los números escritos más antiguos conocidos de toda Mesoamérica.

Por Enrique Coperías, periodista científico

La figurilla de arcilla hallada en La Blanca (Guatemala) presenta once puntos grabados hace unos 2.700 años. Los investigadores creen que podrían constituir una de las evidencias más antiguas conocidas de numeración escrita en Mesoamérica.

La figurilla de arcilla hallada en La Blanca (Guatemala) presenta once puntos grabados hace unos 2.700 años. Los investigadores creen que podrían constituir una de las evidencias más antiguas conocidas de numeración escrita en Mesoamérica. Cortesía: Julia Guernsey

El hallazgo de La Blanca: una pieza de hace 2.700 años

Hace unos 2.700 años, en una comunidad de la costa pacífica de la actual Guatemala, alguien tomó un pequeño trozo de arcilla y modeló una figurilla de arcilla humana. No era especialmente grande ni espectacular. Con el tiempo se rompió, quedó enterrada entre restos domésticos y pasó más de dos milenios oculta bajo tierra.

Sin embargo, hoy ese modesto objeto podría obligar a replantear uno de los grandes interrogantes de la arqueología mesoamericana: ¿cuándo comenzaron los pueblos mesoamericanos a escribir números?

Un nuevo estudio publicado en la revista Latin American Antiquity analiza una figurilla procedente del yacimiento de La Blanca, en el departamento guatemalteco de San Marcos, y plantea una hipótesis tan sugerente como difícil de demostrar: las once pequeñas marcas circulares impresas en su superficie podrían constituir el ejemplo más antiguo conocido de numeración escrita en Mesoamérica.

La pieza fue hallada en excavaciones arqueológicas realizadas en La Blanca, una de las ciudades más importantes del Preclásico Medio. Los investigadores la datan entre aproximadamente 750 a. C. y 650 a. C., varios siglos antes de las evidencias inequívocas de escritura mesoamericana y numeración que suelen citarse para las culturas mesoamericanas posteriores. Si la interpretación es correcta, estaríamos ante un testimonio excepcional de cómo los seres humanos comenzaron a representar cantidades mediante signos gráficos mucho antes de que surgieran los complejos sistemas de escritura mayas.

Once puntos grabados en una figurilla de arcilla

La figurilla conserva solo la parte superior del cuerpo. Pertenece a un tipo muy peculiar conocido por los arqueólogos comofigurilla lengüeta, que se caracteriza por una cabeza estilizada en forma de lengüeta o tablilla. Justo sobre una banda decorativa que parece representar un tocado aparecen once puntos impresos antes de la cocción de la arcilla.

Lo que ha llamado la atención de los investigadores no es solo el número de marcas, sino su organización. Los puntos no están distribuidos al azar. Se agrupan en tres columnas verticales: una de tres puntos y dos de cuatro. Esa disposición ordenada sugiere planificación y una intención comunicativa concreta.

Según los autores, Julia Guernsey y Stephanie Strauss, de la Universidad de Texas; y Michael Love, de la Universidad Estatal de California, la pieza muestra una preocupación por el orden matemático difícil de explicar como simple decoración. Cada punto podría representar una unidad, de modo que el conjunto expresaría el número once. La hipótesis resulta especialmente atractiva, porque en los sistemas numéricos mesoamericanos posteriores un punto equivalía precisamente a la unidad, mientras que una barra representaba cinco.

➡️ La profesora de arte Guernsey y sus colegas sostienen que la disposición de las marcas «sugiere una preocupación por la organización matemática» y podría reflejar una forma temprana de notación numérica.

La fotografía y el dibujo de la figurilla muestran la disposición de los once puntos grabados en tres columnas sobre una banda decorativa que quizá representa un tocado.

La fotografía y el dibujo de la figurilla muestran la disposición de los once puntos grabados en tres columnas sobre una banda decorativa que quizá representa un tocado. Los investigadores creen que estas marcas podrían constituir una forma temprana de numeración y representar el número 11, lo que convertiría a la pieza en una de las evidencias más antiguas de escritura numérica conocidas en Mesoamérica. Cortsía: Julia Guernsey

Cómo surgieron los primeros sistemas numéricos en Mesoamérica

La idea de que los números precedieron a la escritura no es nueva. En distintas regiones del mundo, desde Mesopotamia hasta Egipto, los especialistas creen que los sistemas de conteo aparecieron antes de los textos capaces de representar plenamente el lenguaje hablado.

Los autores recuerdan que muchas de las primeras formas de escritura surgieron para registrar cantidades, calendarios, intercambios o acontecimientos rituales. En realidad, escribir números puede ser más sencillo que escribir palabras: basta con acordar que determinados signos representan cantidades concretas.

La importancia de los calendarios mesoamericanos

En Mesoamérica, los números desempeñaron un papel fundamental en los calendarios mesoamericanos, la astronomía, la adivinación y la organización social. Los famosos calendarios de 260 días utilizados por mayas, zapotecos y otros pueblos dependían de complejos sistemas numéricos. Sin embargo, las evidencias más antiguas de esos sistemas son escasas y a menudo controvertidas.

Hasta ahora, los investigadores disponían de algunos indicios dispersos: pinturas rupestres, sellos de cerámica o monumentos con posibles referencias numéricas. Pero casi todos ellos son posteriores o presentan interpretaciones discutidas.

La figurilla de La Blanca destaca precisamente porque procede de un contexto arqueológico bien fechado y porque sus marcas fueron realizadas durante la fabricación del objeto, no añadidas posteriormente.

La Blanca, una de las primeras ciudades complejas de Guatemala

Durante el periodo en que fue creada la figurilla, La Blanca era uno de los principales centros urbanos del Preclásico Medio de la costa del Pacífico guatemalteco. Entre los años 1000 a. C. y 900 a. C. alcanzó una posición dominante en la región y desarrolló una compleja organización social, con arquitectura monumental y claras diferencias de estatus entre sus habitantes.

Las excavaciones han recuperado más de 5.000 figurillas de arcilla procedentes de hogares de distintos niveles sociales. Muchas representan seres humanos; otras muestran animales o personajes con rasgos sobrenaturales.

Estas pequeñas esculturas no eran simples juguetes. Los arqueólogos creen que participaban en rituales domésticos y servían para expresar identidades sociales, relaciones familiares o concepciones religiosas. Curiosamente, la inmensa mayoría aparece fragmentada, lo que sugiere que romperlas formaba parte de prácticas rituales deliberadas.

La figurilla con los once puntos procede precisamente de un contexto doméstico modesto, situado a aproximadamente un kilómetro del centro ceremonial de la ciudad. Fue encontrada junto a otros fragmentos de figurillas, cerámica y herramientas de obsidiana, en lo que parece haber sido una vivienda de rango relativamente bajo.

¿Representan realmente los once puntos el número once?

La gran dificultad reside en determinar qué significaban realmente esos once puntos.

Guernsey, Strauss y Love son extremadamente prudentes a la hora de interpretar el objeto que tienen entre manos. Reconocen que no existe ninguna inscripción asociada que permita confirmar la lectura. Tampoco se han encontrado, por ahora, otras figurillas similares con la misma disposición de marcas.

Sin embargo, la ubicación de los puntos resulta reveladora. Aparecen en la zona de la cabeza, una parte del cuerpo que las culturas mesoamericanas consideraban esencial para definir la identidad personal de una persona.

Por ello, los autores proponen una interpretación más ambiciosa. Quizá el número no servía simplemente para contar objetos. Tal vez estaba relacionado con el nombre, el estatus o incluso la identidad ritual del personaje representado.

➡️ En muchas culturas mesoamericanas posteriores, las personas recibían nombres vinculados al día de su nacimiento dentro del calendario sagrado de 260 días. Un número asociado a un signo calendárico podía identificar a un individuo concreto. La figurilla podría reflejar una tradición temprana de ese mismo principio.

Según los investigadores, si los puntos constituyen realmente una notación numérica temprana, la pieza demostraría una estrecha relación entre los números y la identidad personal en las concepciones del mundo de la antigua Mesoamérica.

Estos ejemplos muestran algunos de los indicios más antiguos de numeración y símbolos asociados a calendarios en Mesoamérica.

Estos ejemplos muestran algunos de los indicios más antiguos de numeración y símbolos asociados a calendarios en Mesoamérica. Los puntos aparecen en estelas, pinturas rupestres y sellos cerámicos datados entre los siglos VI y III a. C., proporcionando el contexto arqueológico en el que los investigadores sitúan la figurilla de La Blanca y su posible representación del número 11. Dibujo: Stephanie Strauss, a partir de diversas fuentes arqueológicas

Qué implica este descubrimiento para la historia de la escritura

La importancia del hallazgo no se queda en el descubrimiento de un posible número antiguo.

La pieza forma parte de un debate mucho más amplio sobre los orígenes de la escritura en América. Durante décadas, los especialistas han discutido cuándo comenzaron las sociedades mesoamericanas a utilizar signos con significados estables y compartidos.

En La Blanca ya se habían identificado otros motivos gráficos que recuerdan a símbolos utilizados siglos después por las escrituras mesoamericanas. Algunos aparecen en cerámicas halladas en sectores de élite y presentan semejanzas con signos calendáricos conocidos en épocas posteriores.

La figurilla añade una nueva pieza a ese rompecabezas. Aunque no constituye una prueba definitiva de escritura, sí apunta a la existencia de sistemas visuales de comunicación cada vez más sofisticados para transmitir información.

Los autores sugieren que las tres columnas de puntos podrían incluso reflejar una forma temprana de organizar visualmente los signos, una especie de estrategia de lectura o presentación que anticiparía convenciones desarrolladas más tarde en las escrituras plenamente formadas.

Un misterio sin resolver

La propia singularidad del objeto obliga a mantener la cautela. Los investigadores admiten que la figurilla plantea más preguntas que respuestas.

¿Representan realmente los puntos el número once? ¿Se trata de una referencia calendárica? ¿Identificaban a una persona concreta? ¿Formaban parte de una tradición gráfica hoy desaparecida? ¿O simplemente cumplían una función decorativa que los arqueólogos modernos interpretan en exceso?

Por ahora no existe una respuesta definitiva.

Aun así, los autores consideran que la pieza merece una atención especial. No solo porque podría constituir el ejemplo más antiguo conocido de numeración mediante puntos en Mesoamérica, sino porque se encuentra asociada a un contexto arqueológico bien documentado, algo extraordinariamente raro para los testimonios tempranos de escritura.

Como concluyen en su estudio, este pequeño fragmento de arcilla invita a pensar en los números no solo como herramientas para contar, sino también como instrumentos para construir identidades, ordenar el mundo y comunicar ideas complejas. Hace casi tres mil años, alguien imprimió once puntos en una figurilla de barro. Hoy esos puntos podrían estar contándonos el primer capítulo de una de las grandes historias culturales de América: el nacimiento de la escritura en Mesoamérica.▪️(12-junio-2026)

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Números y Mesoamérica

🔢 ¿Cuál es el número escrito más antiguo hallado en Mesoamérica?

Todavía no existe consenso definitivo. Sin embargo, una figurilla hallada en La Blanca (Guatemala) podría contener una notación numérica datada entre 750 y 650 a. C., lo que la convertiría en la evidencia más antigua conocida de números escritos en Mesoamérica.

🔢 ¿Dónde se encontró la figurilla?

La pieza fue descubierta en el yacimiento arqueológico de La Blanca, situado en el departamento de San Marcos, en la costa pacífica de Guatemala.

🔢 ¿Qué representan los puntos grabados en la figurilla?

Los investigadores creen que los once puntos podrían representar una forma temprana de numeración. No obstante, también estudian otras posibilidades relacionadas con la identidad personal o el calendario.

🔢 ¿Por qué es importante este descubrimiento?

Porque podría adelantar varios siglos las evidencias conocidas de numeración escrita en Mesoamérica y aportar información sobre los orígenes de la escritura y los sistemas calendáricos de las civilizaciones precolombinas.

🔢 ¿Los mayas inventaron estos números?

No se sabe con certeza. Los autores del estudio plantean que algunos sistemas de numeración podrían ser anteriores a la escritura maya y formar parte de tradiciones compartidas por diferentes culturas mesoamericanas.

PREGUNTAS & RESPUESSTAS: Números Escritos Y Mesopotamia

🔢 ¿Cuál es el número escrito más antiguo hallado en Mesoamérica?

Todavía no existe consenso definitivo. Sin embargo, una figurilla hallada en La Blanca (Guatemala) podría contener una notación numérica datada entre 750 y 650 a. C., lo que la convertiría en la evidencia más antigua conocida de números escritos en Mesoamérica.

🔢 ¿Dónde se encontró la figurilla?

La pieza fue descubierta en el yacimiento arqueológico de La Blanca, situado en el departamento de San Marcos, en la costa pacífica de Guatemala.

🔢 ¿Qué representan los puntos grabados en la figurilla?

Los investigadores creen que los once puntos podrían representar una forma temprana de numeración. No obstante, también estudian otras posibilidades relacionadas con la identidad personal o el calendario.

🔢 ¿Por qué es importante este descubrimiento?

Porque podría adelantar varios siglos las evidencias conocidas de numeración escrita en Mesoamérica y aportar información sobre los orígenes de la escritura y los sistemas calendáricos de las civilizaciones precolombinas.

🔢 ¿Los mayas inventaron estos números?

No se sabe con certeza. Los autores del estudio plantean que algunos sistemas de numeración podrían ser anteriores a la escritura maya y formar parte de tradiciones compartidas por diferentes culturas mesoamericanas.

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Una figurilla de arcilla hallada en La Blanca (Guatemala) presenta once puntos grabados hace unos 2.700 años.

  • Los investigadores creen que podrían representar una forma temprana de numeración mesoamericana.

  • La pieza está datada entre 750 y 650 a. C., varios siglos antes de las evidencias inequívocas de escritura maya.

  • El hallazgo podría constituir el ejemplo más antiguo conocido de números escritos en Mesoamérica.

  • Los arqueólogos sugieren que los números pudieron estar vinculados a la identidad personal, los calendarios y las primeras formas de escritura.

  • Fuente: Guernsey J., Strauss S. M., Love M. Numbers and Bodies: Potential Early Numeration on a Middle Preclassic Figurine from La Blanca, Guatemala. Latin American Antiquity (2026). DOI: 10.1017/laq.2025.10146

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