Una inteligencia artificial descubre profundas desigualdades en los planes climáticos de 158 países
Un estudio publicado en la revista Nature Communications revela que los países ricos priorizan la salud y la transición energética, mientras que las naciones más vulnerables centran sus esfuerzos en el agua, la alimentación y el acceso a la energía.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Imagen artística de una inteligencia artificial analiza miles de páginas de compromisos climáticos nacionales para identificar cómo los distintos países relacionan la lucha contra el cambio climático con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El estudio revela profundas diferencias entre las prioridades de las economías ricas y las de los países más vulnerables. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
Mientras los países ricos hablan de salud, tecnología y transición energética, los más pobres siguen preocupados por algo mucho más básico: disponer de agua, alimentos y energía suficientes para sobrevivir.
Esta es una de las conclusiones más llamativas de un estudio internacional que ha utilizado inteligencia artificial (IA) para analizar los planes climáticos presentados por 158 países ante Naciones Unidas. El trabajo, publicado en la revista Nature Communications, dibuja un mapa sorprendente de las prioridades globales frente al calentamiento global y muestra hasta qué punto las desigualdades económicas siguen marcando la forma en que cada nación afronta la crisis climática.
La investigación ha sido realizada por especialistas de la Universidad de Alicante (UA), la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el KTH Royal Institute of Technology de Suecia, la Universidad de Oxford y la Universidad de Míchigan, entre otras instituciones. Para llevarla a cabo, los científicos recurrieron a modelos avanzados de inteligencia artificial generativa capaces de examinar miles de páginas de documentación gubernamental e identificar patrones invisibles para un análisis convencional.
Qué son las NDC y por qué son tan importantes
El objeto de estudio fueron las llamadas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), los documentos que cada país presenta de manera periódica dentro del Acuerdo de París—un tratado internacional sobre el cambio climático jurídicamente vinculante que entró en vigor el 4 de noviembre de 2016— para explicar cómo piensa reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático durante los próximos años. Estos textos constituyen, en la práctica, la hoja de ruta climática oficial de cada nación.
En los documentos de las NDC se detallan los compromisos nacionales para:
✅ Reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
✅ Adaptarse a los impactos del cambio climático.
✅ Impulsar la transición energética.
✅ Proteger ecosistemas y recursos naturales.
✅ Alcanzar objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Los investigadores dividieron los documentos en miles de fragmentos y emplearon modelos de lenguaje similares a los que impulsan los asistentes conversacionales actuales para relacionar cada medida propuesta con alguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se trata de una una hoja de ruta global aprobada por Naciones Unidas en 2015 para construir un mundo más próspero, justo y sostenible antes de 2030.
Los ODS incluyen diecisiete grandes metas que abarcan desde la erradicación de la pobreza y el hambre hasta la protección del clima, la igualdad de género, el acceso al agua potable, la educación de calidad, las energías limpias y la conservación de los ecosistemas. Su finalidad es abordar de forma conjunta los desafíos ambientales, sociales y económicos que afronta la humanidad.
El resultado de este trabajo fue una radiografía inédita de las prioridades políticas que subyacen tras los compromisos climáticos de los distintos gobiernos.
Cómo utilizó la inteligencia artificial los planes climáticos nacionales
La primera sorpresa fue descubrir que más de la mitad de los países analizados ni siquiera mencionan explícitamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible en sus planes climáticos. En concreto, el 55 % de las naciones estudiadas elaboran sus estrategias frente al calentamiento global sin establecer una conexión clara con la agenda internacional de desarrollo sostenible impulsada por la ONU.
Los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen la hoja de ruta aprobada por Naciones Unidas para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar el bienestar de la población mundial antes de 2030. El nuevo estudio revela que muchos países siguen sin integrar plenamente estos objetivos en sus planes nacionales frente al cambio climático.
Los países ricos y los países pobres hablan de problemas diferentes
✅ Los países de renta alta tienden a centrar sus compromisos en cuestiones como la salud pública, la innovación tecnológica, la eficiencia energética o la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
✅ En cambio, los países de renta baja y media abordan el cambio climático desde una perspectiva mucho más inmediata y ligada a necesidades básicas. Sus documentos hablan con frecuencia de acceso al agua potable, seguridad alimentaria, suministro energético, agricultura, conservación de recursos naturales y protección de ecosistemas.
En otras palabras, mientras las economías más desarrolladas discuten cómo descarbonizar sectores industriales complejos o acelerar la electrificación del transporte, muchas naciones vulnerables siguen enfrentándose a problemas tan elementales como garantizar la disponibilidad de agua o evitar que las sequías destruyan sus cosechas.
🗣️ «Analizar toda esta información permite entender cuáles son sus prioridades, qué riesgos consideran más importantes y dónde existen posibles incoherencias o puntos ciegos antes de que se adopten nuevas decisiones», explica Javier García Martínez, catedrático de la Universidad de Alicante y uno de los autores del estudio, en un comunicado de la UA.
Un mundo cada vez más polarizado
La investigación muestra además que los países más pobres suelen integrar el cambio climático dentro de una visión más amplia del desarrollo sostenible. Para ellos, las políticas climáticas no aparecen como un objetivo independiente, sino como una pieza más dentro de estrategias destinadas a combatir la pobreza, garantizar la producción de alimentos o mejorar la gestión de los recursos naturales.
Esta diferencia de enfoque preocupa a los autores del estudio, porque podría conducir a trayectorias de desarrollo cada vez más divergentes.
Según Matínez y sus colegas, las prioridades reflejadas en los planes nacionales revelan un mundo cada vez más polarizado. Mientras los países ricos concentran gran parte de sus esfuerzos en la dimensión ambiental del problema, las naciones menos desarrolladas combinan la acción climática con desafíos sociales y económicos que consideran inseparables.
La igualdad de género (ODS 5) es uno de los ODS menos presentes en muchos planes climáticos nacionales, pese a que las mujeres suelen estar entre los colectivos más vulnerables a los impactos del cambio climático y desempeñan un papel fundamental en la agricultura, la gestión de recursos y la resiliencia de las comunidades. Foto de Ian Taylor en Unsplash
La educación y la igualdad de género brillan por su ausencia
La inteligencia artificial permitió detectar también qué temas aparecen sorprendentemente ausentes en buena parte de los compromisos climáticos mundiales.
Entre ellos destaca la educación, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible peor representados en los documentos analizados. La igualdad de género tampoco ocupa un lugar destacado, pese a que numerosas investigaciones han demostrado que ambas cuestiones son fundamentales para construir sociedades más resilientes frente a los impactos del cambio climático.
Para los autores, esta escasa atención a factores sociales clave pone de manifiesto una desconexión preocupante entre dos de las grandes agendas internacionales de nuestro tiempo: la lucha contra el cambio climático y la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
🗣️ «Estos resultados ponen de manifiesto la existencia de importantes desajustes entre la agenda climática y la agenda de desarrollo sostenible impulsadas por Naciones Unidas», señala Sergio Hoyas, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia y coautor del trabajo.
El freno de los «trade-offs»
El análisis también permitió identificar cuáles son las conexiones más frecuentes entre distintos objetivos de desarrollo. Una de las más repetidas es la relación entre energía, infraestructuras y comunidades sostenibles. En numerosos países, especialmente los de renta baja y media, la transición energética aparece ligada a la necesidad de construir carreteras, redes eléctricas, sistemas de abastecimiento de agua y otras infraestructuras básicas.
En muchos casos, estas inversiones generan dilemas complejos. Por ejemplo, ampliar una red eléctrica puede favorecer el acceso a la energía y reducir emisiones, pero también requerir recursos financieros que compiten con otras necesidades urgentes. Del mismo modo, la construcción de infraestructuras puede entrar en conflicto con la conservación de ecosistemas o la protección de la biodiversidad.
Los investigadores denominaron a estas tensiones trade-offs (soluciones de compromiso), es decir, situaciones en las que avanzar en un objetivo puede dificultar el progreso de otro.
Cómo puede ayudar la inteligencia artificial a mejorar las políticas climáticas
Aun así, el estudio concluye que las sinergias superan ampliamente a los conflictos. Es decir, en la mayoría de los casos las medidas climáticas generan beneficios adicionales en otros ámbitos del desarrollo sostenible.
La conservación de bosques, por ejemplo, ayuda simultáneamente a reducir las emisiones, proteger la biodiversidad, conservar los recursos hídricos y mejorar la resiliencia climática de comunidades rurales. Del mismo modo, las inversiones en energías renovables pueden impulsar el crecimiento económico, mejorar la calidad del aire y reforzar la seguridad energética.
➡️ Uno de los aspectos más novedosos del trabajo es que no se limita a describir la situación actual, sino que propone utilizar la inteligencia artificial como herramienta de evaluación de políticas climáticas. En lugar de analizar políticas una vez aplicadas, los sistemas de IA podrían examinar los planes antes de su puesta en marcha para detectar contradicciones, carencias o posibles efectos no deseados.
Los autores sostienen que esta capacidad puede resultar especialmente útil en un momento decisivo. Los Gobiernos de todo el mundo están preparando una nueva generación de compromisos climáticos que definirán sus objetivos hasta 2035. Disponer de herramientas capaces de analizar automáticamente miles de páginas de documentación podría ayudar a mejorar la calidad de esas estrategias y evitar errores de planificación.
El parque eólico marino Rampion, frente a la costa sur del Reino Unido, ejemplifica la apuesta de muchas economías desarrolladas por las energías renovables como herramienta clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles. Foto de Nicholas Doherty en Unsplash
Qué significa este descubrimiento para el futuro
La investigación llega además en un contexto especialmente delicado. Según Naciones Unidas, el planeta sigue encaminado hacia un calentamiento global cercano a los 3 °C durante este siglo si se mantienen las políticas actuales, muy por encima del límite de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París.
Para los autores, comprender cómo cada país interpreta la crisis climática es tan importante como cuantificar sus emisiones. Las narrativas nacionales revelan prioridades, limitaciones y aspiraciones que condicionarán las decisiones políticas de las próximas décadas.
🗣️ «En un momento en que la comunidad internacional debate cómo acelerar la acción climática y financiar la transición energética, el estudio ofrece una radiografía inédita de las preocupaciones, aspiraciones y contradicciones que aparecen en los planes climáticos nacionales de todo el mundo», resume Alberto Conejero, profesor de la Universidad Politécnica de Valencia.
La gran lección del trabajo es que la lucha contra el cambio climático no parte del mismo punto para todos. Mientras unos países intentan construir economías neutras en carbono, otros siguen luchando por garantizar agua potable, electricidad o seguridad alimentaria a millones de personas. Y esa diferencia, detectada ahora por la inteligencia artificial en miles de páginas de compromisos climáticos oficiales, podría convertirse en uno de los mayores desafíos para alcanzar una transición climática justa, verdaderamente global y sostenible.▪️(12-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: IA y Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional
🌎 ¿Qué son las NDC?
Son los compromisos climáticos nacionales que cada país presenta ante Naciones Unidas dentro del Acuerdo de París.
🌎 ¿Cuántos países analizó el estudio?
La investigación examinó los planes climáticos de 158 países.
🌎 ¿Qué inteligencia artificial utilizaron los investigadores?
Los autores emplearon modelos avanzados de inteligencia artificial generativa para clasificar automáticamente miles de fragmentos de texto.
🌎 ¿Cuál fue la principal conclusión?
Que existen grandes desigualdades en las prioridades climáticas mundiales entre países ricos y países pobres.
🌎 ¿Qué temas aparecen menos representados?
La educación y la igualdad de género son dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible menos presentes en los compromisos climáticos nacionales.
🌎 ¿Dónde se publicó el estudio?
En la revista científica Nature Communications.
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
Un equipo internacional de científicos analizó los planes climáticos de 158 países mediante inteligencia artificial.
Los países de renta alta priorizan la reducción de emisiones, la salud y la innovación tecnológica.
Los países de renta baja y media se centran en agua, energía, agricultura y recursos naturales.
Más de la mitad de las naciones no vinculan explícitamente sus compromisos climáticos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La investigación concluye que existen importantes desigualdades y desajustes entre la agenda climática y la agenda de desarrollo sostenible.
Los autores proponen utilizar inteligencia artificial para evaluar la calidad y coherencia de futuras políticas climáticas.
Información facilitada por la Universidad de Alicante
Fuente: Larosa, F., Rhomrassi, L. A., Hoyas, S. et al. Critical misalignments in climate pledges reveal imbalanced sustainable development pathways.Nature Communications (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-026-73564-5

