Los milpiés llegaron a tierra 80 millones de años antes que los vertebrados y ayudaron a crear los primeros ecosistemas terrestres

Un nuevo estudio reconstruye por primera vez la historia evolutiva completa de los milpiés, criaturas pioneras de la vida en tierra firme, y sitúa su origen hace casi 460 millones de años, mucho antes de lo que imaginaban los paleontólogos.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Micrografía coloreada de Hirudicryptus canariensis, una de las escurridizas especies cuya secuenciación genética permitió completar por primera vez el árbol evolutivo de todos los órdenes actuales de milpiés.

Micrografía coloreada de Hirudicryptus canariensis, una de las escurridizas especies cuya secuenciación genética permitió completar por primera vez el árbol evolutivo de todos los órdenes actuales de milpiés. Junto a Siphoniulus neotropicus, este diminuto artrópodo ayudó a desvelar un capítulo clave de la historia de los primeros animales que colonizaron la tierra firme hace cientos de millones de años. Cortesía: Rafael Garcia and Paul Marek for Virginia Tech. / Coloreada con Gemini

Mucho antes de que los primeros vertebrados se atrevieran a abandonar el agua y explorar la superficie terrestre, otros pioneros ya recorrían un planeta radicalmente distinto al actual.

No había bosques, ni flores, ni animales de cuatro patas. La tierra firme estaba prácticamente desierta. Sin embargo, unos pequeños invertebrados parecidos a los milpiés modernos ya se abrían camino entre los musgos primitivos, la materia orgánica en descomposición y una mezcla de lodos biológicos que cubría la superficie del planeta.

Ahora, un estudio internacional liderado por investigadores del Virginia Tech ha reconstruido por primera vez la historia evolutiva completa de todos los órdenes actuales de milpiés, para resolver uno de los últimos grandes enigmas sobre el origen de estos artrópodos. Los resultados, publicados en la revista Current Biology, sugieren que los milpiés aparecieron hace casi 460 millones de años, unas tres decenas de millones de años antes de lo que indicaba el registro fósil conocido.

¿Qué son los milpiés?

Los milpiés o diplópodos son artrópodos pertenecientes a la clase de los miriápodos, parientes lejanos de insectos, arañas y crustáceos. Se caracterizan por su cuerpo cilíndrico, alargado y con más de veinte segmentos, formado por decenas e incluso centenares de patas, aunque, pese a su nombre, ninguna especie conocida alcanza realmente las mil.

Hoy, los entomólogos conocen unas 14.000 especies, que están clasificadas en dieciséis órdenes y alrededor de 140 familias.

Estos artrópodos se distribuyen por todos los continentes, excepto la Antártida, y la mayoría de ellos habita en suelos húmedos y bosques, donde desempeña una función ecológica esencial como descomponedora de hojas, madera y otros restos vegetales. Gracias a esta labor de reciclaje, contribuyen a mantener la fertilidad de los ecosistemas terrestres desde hace cientos de millones de años.

El entomólogo Paul Marek sostiene un milpiés en su laboratorio de Virginia Tech.

El entomólogo Paul Marek sostiene un milpiés en su laboratorio de Virginia Tech. Su equipo ha logrado resolver un misterio evolutivo que llevaba más de un siglo desconcertando a los científicos, y completar por primera vez el árbol genealógico de todos los órdenes actuales de estos antiguos artrópodos terrestres. Cortesía: Marya Barlow for Virginia Tech.

Los primeros animales terrestres llegaron antes de lo que creíamos

El nuevo hallazgo convierte a estos discretos artrópodos en algunos de los auténticos arquitectos de los ecosistemas terrestres primitivos. «Los milpiés llegaron a tierra más de 80 millones de años antes que los vertebrados —explica Paul Marek, autor principal del estudio, en un comunicado del Virginia Tech. Y añade—: Realmente prepararon el escenario para la vida terrestre posterior, incluidos los seres humanos y otros vertebrados».

La investigación pone fin a una incógnita que llevaba más de un siglo desconcertando a los especialistas. Aunque los científicos conocían la existencia de dos órdenes extremadamente raros de milpiés —Siphoniulida y Siphonocryptida—, nunca habían podido situarlos con precisión en el árbol evolutivo de estos animales. El problema era simple: apenas existían ejemplares disponibles para realizar análisis genéticos.

El primero de estos grupos está formado por especies diminutas, de apenas un centímetro de longitud, que pasan prácticamente toda su vida bajo tierra. El otro solo sobrevive en unas pocas localidades muy concretas del planeta. «Estos dos grupos eran como nuestras ballenas blancas», reconoce Marek, utilizando la expresión popularizada por la novela Moby-Dick para describir una búsqueda obsesiva.

Diez científicos y una semana de búsqueda para encontrar un único ejemplar

Para resolver el misterio, los investigadores emprendieron expediciones a lugares tan alejados como la región mexicana de Los Tuxtlas y las Islas Canarias. Allí lograron localizar ejemplares de Siphoniulus neotropicus y Hirudicryptus canariensis, dos especies cuyo ADN nunca había sido incorporado a un análisis evolutivo global.

➡️ La tarea resultó mucho más complicada de lo esperado. «Hicieron falta diez personas durante más de una semana solo para encontrar un único adulto de diez milímetros —recuerda Luisa Fernanda Vásquez-Valverde, primera autora del estudio. Y añade—: Encontrarlos en el campo era difícil porque lo único que veíamos era algo parecido a un pequeño nematodo blanco. No supimos con certeza que era un milpiés hasta observarlo bajo el microscopio».

Una vez obtenidas las muestras, el equipo secuenció su ADN y comparó cientos de genes pertenecientes a 82 especies de milpiés actuales. Posteriormente combinaron esos datos con información procedente de veintinueve fósiles. El resultado fue una gigantesca reconstrucción evolutiva que requirió terabytes de datos genéticos y una enorme capacidad de cálculo para rastrear relaciones familiares que se remontan cientos de millones de años.

Los análisis revelaron además una sorpresa taxonómica. Uno de los grupos estudiados, Siphonocryptida, no constituía en realidad un orden independiente, sino que formaba parte de un linaje ya conocido. El otro, Siphoniulida, pudo finalmente ubicarse entre sus parientes más cercanos dentro de la historia evolutiva de los milpiés.

La investigadora Luisa Fernanda Vásquez-Valverde sostiene un milpiés en el laboratorio de Paul Marek, en Virginia Tech.

La investigadora Luisa Fernanda Vásquez-Valverde sostiene un milpiés en el laboratorio de Paul Marek, en Virginia Tech. Como primera autora del estudio, participó en la búsqueda de especies extremadamente raras y en el análisis genómico que permitió reconstruir por primera vez la historia evolutiva completa de los milpiés actuales. Cortesía: Marya Barlow for Virginia Tech.

Cómo era la Tierra cuando aparecieron los primeros milpiés

Pero el descubrimiento más llamativo llegó al estimar la antigüedad del grupo. Según los cálculos del estudio, los primeros milpiés pudieron surgir hace cerca de 460 millones de años, aproximadamente 35 millones de años antes de los fósiles más antiguos encontrados hasta la fecha.

«La mayor sorpresa fue comprobar lo antiguas que resultaron ser algunas de estas líneas evolutivas», afirma Marek.

Retroceder hasta aquella época supone asomarse a un planeta casi irreconocible. Los continentes apenas comenzaban a ser colonizados por formas de vida sencillas. No existían árboles, ni hojas, ni plantas con flores, ni semillas. Tampoco había vertebrados terrestres.

🗣️ «No había vertebrados, ni árboles, ni hojas, ni plantas con flores, ni plantas con semillas —insiste Marek—. Los milpiés se alimentaban de musgos en descomposición, materia orgánica degradada y una especie de sopa biológica primitiva que cubría la superficie terrestre».

Los milpiés inventaron las primeras armas químicas

Su papel ecológico fue probablemente decisivo. Al alimentarse de restos orgánicos y reciclar nutrientes, contribuyeron a transformar unos ecosistemas emergentes que más tarde serían ocupados por plantas más complejas y animales terrestres.

La reconstrucción evolutiva también permitió esclarecer cuándo apareció una de las innovaciones más características de estos invertebrados: sus defensas químicas.

«Ellos fabricaron las primeras armas químicas —señala Marek—. Son pequeñas fábricas químicas».

El estudio sitúa el origen de estos mecanismos defensivos hace unos 260 millones de años, lo que proporciona la estimación más precisa obtenida hasta ahora sobre el momento en que los milpiés comenzaron a producir sustancias tóxicas o repelentes para protegerse de los depredadores.

La extraordinaria diversidad de formas corporales de los milpiés actuales refleja una historia evolutiva que se remonta a casi 460 millones de años.

La extraordinaria diversidad de formas corporales de los milpiés actuales refleja una historia evolutiva que se remonta a casi 460 millones de años. Desde especies capaces de enrollarse formando una esfera defensiva hasta formas alargadas adaptadas a la vida subterránea, estos artrópodos han conquistado una amplia variedad de hábitats terrestres mientras desempeñan un papel esencial en el reciclaje de nutrientes de los ecosistemas. Cortesía: Virginia Tech

Son capaces de liberar incluso cianuro

Estas defensas químicas siguen siendo hoy una de las armas más sofisticadas del reino de los invertebrados. Muchas especies poseen glándulas especializadas que desembocan en unos poros microscópicos, llamados ozoporos y distribuidos a lo largo de los segmentos de su cuerpo, desde donde liberan sustancias irritantes cuando se sienten amenazadas.

El cóctel químico varía según la especie, pero puede incluir benzoquinonas, fenoles, alcaloides, terpenos e incluso compuestos capaces de liberar cianuro de hidrógeno. Algunas de estas secreciones resultan tan agresivas que pueden repeler o dañar a hormigas, arañas y otros pequeños depredadores, además de provocar irritación en la piel y los ojos de animales mucho más grandes.

Lejos de ser criaturas indefensas, los milpiés llevan cientos de millones de años perfeccionando un arsenal bioquímico que les ha permitido sobrevivir a extinciones masivas, cambios climáticos y la aparición de innumerables enemigos.

Aún podrían quedar decenas de miles de especies por descubrir

A pesar de su discreción, los milpiés siguen desempeñando hoy una función esencial en los ecosistemas terrestres. Son algunos de los principales detritívoros del planeta, organismos especializados en descomponer restos vegetales muertos y devolver nutrientes al suelo.

Por eso resulta paradójico que continúen siendo unos grandes desconocidos para la ciencia.

🗣️ «Resulta realmente desconcertante que desempeñen una función tan importante en los ecosistemas y, sin embargo, sepamos tan poco sobre ellos», reconoce Marek.

Y aún queda mucho por descubrir. A pesar de que, como ya hemos menciando, se han descrito más de 14.000 especies de milpiés en todo el mundo, los expertos sospechan que podrían existir decenas de miles más esperando a ser encontradas. El propio equipo ha descubierto nuevas especies en lugares tan distintos como Blacksburg o la ciudad de Los Ángeles.

Para investigadores jóvenes como Vásquez-Valverde, esa es precisamente una de las razones que hacen tan fascinante el estudio de estos animales.

«Existe un enorme potencial para el descubrimiento —afirma esta entomóloga—. Y eso hace que me pregunte constantemente qué será lo próximo que vamos a encontrar». ▪️(13-junio-2026)

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Milpiés y Evolución

🪱 ¿Cuándo aparecieron los primeros milpiés?

Las nuevas estimaciones sitúan su origen hace aproximadamente 460 millones de años, durante el Ordovícico.

🪱 ¿Fueron los primeros animales terrestres?

Se encuentran entre los primeros animales conocidos que colonizaron la tierra firme y llegaron mucho antes que los vertebrados terrestres.

🪱 ¿Por qué son importantes los milpiés?

Reciclan nutrientes al descomponer materia orgánica muerta, una función esencial para el mantenimiento de los ecosistemas terrestres.

🪱 ¿Cuántas especies de milpiés existen?

Se han descrito más de 14.000 especies, aunque los científicos creen que podrían existir decenas de miles más.

🪱 ¿Qué aporta exactamente este estudio?

Reconstruyó por primera vez el árbol evolutivo completo de todos los órdenes actuales de milpiés y reveló que su origen es mucho más antiguo de lo que se pensaba.

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Los milpiés podrían haber aparecido hace casi 460 millones de años, unos 35 millones de años antes de los fósiles más antiguos conocidos.

  • Fueron algunos de los primeros animales en colonizar la tierra firme, más de 80 millones de años antes que los vertebrados.

  • Un equipo internacional ha reconstruido por primera vez el árbol evolutivo completo de todos los órdenes de milpiés vivos.

  • El estudio resuelve un misterio científico que llevaba más de un siglo abierto.

  • Los investigadores también han identificado cuándo surgieron sus características defensas químicas, hace unos 260 millones de años.

  • Información facilitada por el Virginia Tech

  • Fuente: Luisa F. Vasquez-Valverde, Petra Sierwald, William A. Shear, Pedro Oromí, Rafael García, David G. Schmale, Juanita Rodriguez, Matt T. Kasson, Julián Bueno-Villegas, Paul E. Marek. Reshaping the millipede tree of life by inclusion of the last two unsampled orders. Current Biology (2026). DOI: 10.1016/j.cub.2026.05.035

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