Psicopatía y lenguaje: cómo influyen los rasgos psicopáticos en las palabras

Más insensibilidad puede ir acompañada de palabras más positivas; más desinhibición, de relatos más negativos. Un estudio revela que la forma de contar nuestra vida cuestiona el tópico de la psicopatía como una mente vacía de emociones.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Ilustración conceptual de cómo los rasgos psicopáticos se relacionan con distintas formas de expresar emociones y contar experiencias.

Ilustración conceptual de cómo los rasgos psicopáticos se relacionan con distintas formas de expresar emociones y contar experiencias. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Peroducciones

La cultura popular ha convertido al psicópata en un personaje reconocible: frío, calculador, capaz de hablar del sufrimiento ajeno sin alterar el gesto. Pero esa imagen pierde nitidez cuando la ciencia escucha cómo las personas cuentan sus experiencias. El lenguaje asociado a los rasgos psicopáticos puede contener negatividad, referencias al éxito o pocas menciones al miedo. La diferencia depende del rasgo que se examine y del recuerdo que se esté narrando.

La investigación, publicada en Personality and Individual Differences, lleva la pregunta a un terreno cotidiano: qué palabras elegimos para explicar un momento feliz, una caída o un acontecimiento que nos cambió la vida en un momento determinado. Sus autores, Ky Bray y Laura E. Drislane, del Departamento de Psicología de la Universidad de Misisipi, en Estados Unidos, encontraron que hablar de psicopatía como si fuera una característica única puede ocultar diferencias relevantes.

Los resultados muestran que las personas con rasgos psicopáticos también utilizan palabras cargadas de emoción. Sin embargo, esas palabras no permiten saber qué sienten realmente al contar sus experiencias.

«El objetivo aquí no es diagnosticar la psicopatía a partir del lenguaje», advierte Bray en un comunicado de la universidad. La intención está en comprender cómo ciertos rasgos se manifiestan en conductas sutiles. Una narración autobiográfica ofrece una oportunidad para estudiarlo: al recordar, también seleccionamos protagonistas, atribuimos responsabilidades y decidimos qué merece aparecer en nuestra historia.

Qué son los rasgos psicopáticos y cómo se diferencian

La psicopatía se estudia como una configuración de rasgos de personalidad que incluye características interpersonales, afectivas y conductuales, como insensibilidad hacia los demás y dificultades de autocontrol. Para investigar sus componentes, Bray y Drislane utilizaron el modelo triárquico de la psicopatía, que distingue tres dimensiones:

✅ Audacia (boldness): seguridad interpersonal, resistencia al estrés y disposición a asumir riesgos.

✅ Insensibilidad (meanness): escasa empatía y búsqueda del propio beneficio sin consideración por los demás.

✅ Desinhibición (disinhibition): dificultades para controlar impulsos y regular la conducta

Estas dimensiones pueden combinarse de diferentes maneras y presentar distintos grados. Tener confianza o actuar impulsivamente, por sí solo, no equivale a presentar psicopatía. Separar los componentes permite investigar diferencias que una puntuación global podría ocultar.

Cómo se estudió el lenguaje de los participantes

El resumen del artículo científico describe una muestra de 307 estudiantes y 144 adultos que habían estado encarcelados. Los participantes completaron la llamada escala TriPM, un cuestionario sobre las tres dimensiones citadas, y escribieron relatos sobre el momento más alto de su vida, el más bajo y un punto de inflexión.

Después, los textos se analizaron con Linguistic Inquiry and Word Count (LIWC), un programa que calcula la frecuencia de palabras pertenecientes a categorías psicológicamente relevantes.

Los investigadores examinaron vocabulario relacionado con emociones, logros o vínculos sociales, teniendo en cuenta la edad, el género y el grupo de procedencia.

La insensibilidad hacia los demás puede coexistir con un lenguaje positivo, como muestra el estudio sobre rasgos psicopáticos y relatos personales.

La insensibilidad hacia los demás puede coexistir con un lenguaje positivo, como muestra el estudio sobre rasgos psicopáticos y relatos personales. Crédito: IA-Gemini / RexMolón Producciones

Cómo se relaciona cada rasgo psicopático con el lenguaje

Desinhibición: más negatividad, según el recuerdo

La desinhibición mostró el patrón más consistentemente relacionado con las diferencias lingüísticas, según los autores. Las puntuaciones elevadas se asociaron con más negatividad, menos lenguaje positivo, menos referencias a amigos y menos palabras vinculadas con los logros.

El contexto introdujo un matiz fundamental: la mayor negatividad apareció al describir momentos felices y cambios decisivos, pero no los peores episodios. Un mismo rasgo, por tanto, no mantenía una relación idéntica con el lenguaje en todas las narraciones.

Insensibilidad: más palabras sobre logros y recompensas

Por su parte, la insensibilidad ofreció un resultado contraintuitivo: se asoció con un tono más positivo y más vocabulario sobre logros y recompensas. En las narraciones de momentos decisivos también apareció menos lenguaje negativo.

Esto no demuestra que las personas más insensibles sean más felices ni que estén fingiendo. El análisis identifica diferencias en la frecuencia de ciertas palabras. No establece cuánto hay de emoción vivida, selección del recuerdo o presentación de uno mismo.

Audacia: menos menciones a la ansiedad

Por último, la audacia se relacionó con menos términos asociados con la ansiedad y menos referencias a enfermedades mentales. El hallazgo encaja con una dimensión caracterizada por la baja sensibilidad a las amenazas.

Sin embargo, mencionar poco el miedo no demuestra su ausencia. Una autobiografía es un relato elaborado desde el presente, no una grabación de las emociones experimentadas.

La desinhibición implica dificultades para controlar los impulsos y, en el estudio, se asoció con relatos más negativos y menos referencias a amigos y logros.

La desinhibición implica dificultades para controlar los impulsos y, en el estudio, se asoció con relatos más negativos y menos referencias a amigos y logros. Crédito: IA-Gemini / RexMolón Producciones

Qué aportan otros estudios recientes sobre psicopatía y emociones

Esta distinción entre dimensiones ayuda a entender una aparente contradicción de la literatura científica. Una revisión publicada en 2024 en la revista Clinical Psychology Review, encabezada por Blair D. Batky, psicóloga de la Weill Cornell Medical College, en Estados Unidos, encontró una asociación global positiva muy pequeña entre psicopatía y ansiedad o depresión: una correlación de 0,09. También destacó la importancia de cómo se miden estas características. Las puntuaciones altas no implican, de manera general, una vida libre de angustia o tristeza.

Otra revisión de 2024, dirigida por Patrizia Velotti, de la Universidad de Roma La Sapienza, en Italia, reunió 55 estudios con 29.856 participantes en su metaanálisis. Identificó una asociación entre rasgos psicopáticos y dificultades para regular las emociones. Los problemas emocionales también pueden consistir en manejar mal lo que se siente. Sus autores plantean considerar estas dificultades al diseñar intervenciones sobre estados negativos y comportamientos impulsivos.

La evidencia tampoco dibuja un déficit universal en todas las tareas de laboratorio. Un metaanálisis de 2025, encabezado por Hedwig Eisenbarth y publicado en CNS Spectrums, examinó ocho estudios con evaluaciones clínicas y cuestionarios de autoinforme. En ese conjunto no encontró una asociación estadísticamente significativa entre los índices de psicopatía y las medidas de respuesta emocional analizadas. El reducido número de estudios limita la conclusión: no demuestra que no existan diferencias en otros contextos o tareas. Cambridge Core

El vínculo entre lenguaje y rasgos afectivos también se está explorando en la infancia, con preguntas y precauciones específicas. Un estudio publicado en 2024 en Research on Child and Adolescent Psychopathology analizó las conversaciones de 131 niños de cinco y seis años y sus progenitores mientras inventaban historias a partir de libros sin texto. Los mayores niveles de rasgos de insensibilidad emocional se asociaron con menos palabras de emoción positiva en ambos interlocutores. No se observó una relación con la velocidad del habla ni con el uso infantil de palabras de tristeza o enfado.

Este último trabajo estudia características del desarrollo: no permite etiquetar a niños como psicópatas ni pronosticar su destino. Además, las diferencias respecto al estudio de adultos recuerdan que las edades, las tareas y las medidas importan. La comparación ilustra precisamente por qué sería precipitado buscar un vocabulario único que identificase estos rasgos en cualquier persona y situación.

Qué permite concluir el estudio y cuáles son sus límites

El estudio de Bray y Drislane también tiene límites claros. Detecta asociaciones, no demuestra que los rasgos causen una elección de palabras concreta. Combina autoinformes con textos escritos para una tarea; queda por comprobar cómo se trasladan los resultados a conversaciones espontáneas, otras poblaciones y otras lenguas.

Contar palabras permite comparar relatos de forma sistemática, pero no resuelve por sí solo su significado, la intención del autor o la emoción que acompaña a cada frase.

El interés de esta investigación está en ampliar lo que se escucha. Bajo una misma etiqueta pueden coexistir poca sensibilidad al miedo, indiferencia hacia los demás o dificultades para contener impulsos, con expresiones lingüísticas diferentes. Comprenderlas podría orientar nuevas preguntas sobre las relaciones personales y las intervenciones psicológicas. Por ahora, la conclusión es más modesta y más reveladora que un detector de psicopatía: las palabras con las que contamos nuestra vida merecen estudiarse en su contexto.▪️(8-octubre-2026)

⏱️ LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Qué se analizó: los relatos autobiográficos de 451 participantes, que escribieron sobre momentos felices, difíciles y decisivos de su vida.
  • El hallazgo: los rasgos psicopáticos se relacionan con distintos patrones de lenguaje, que también dependen del recuerdo narrado.
  • Desinhibición: se asoció con más negatividad y menos referencias a amigos y logros.
  • Insensibilidad: se vinculó con un tono más positivo y más palabras sobre logros y recompensas.
  • Audacia: se relacionó con menos menciones a la ansiedad y a las enfermedades mentales.
  • La clave: las palabras no revelan directamente lo que siente una persona, y este estudio no permite diagnosticar psicopatía por el lenguaje.
  • Fuente: Ky Bray, Laura E. Drislane. Investigating interpersonal and affective features of psychopathy through language use. Personality and Individual Differences (2026). DOI: https://doi.org/10.1016/j.paid.2026.113978.

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