Tejidos inteligentes: cómo los MXenes pueden convertir la ropa en tecnología que monitoriza la salud y genera energía

Los MXenes, una nueva familia de nanomateriales bidimensionales, están transformando la ropa en auténticos sistemas electrónicos capaces de medir señales del cuerpo, generar energía y comunicarse con otros dispositivos. En esta revolución de los tejidos inteligentes, las prendas podrían convertirse en sensores médicos, baterías flexibles y escudos tecnológicos integrados directamente en la tela.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Recreación artística de una prenda fabricada con tejidos inteligentes basados en MXenes: la ropa integra sensores que monitorizan señales biométricas y permite interactuar con interfaces digitales directamente desde la tela.

Recreación artística de una prenda fabricada con tejidos inteligentes basados en MXenes: la ropa integra sensores que monitorizan señales biométricas y permite interactuar con interfaces digitales directamente desde la tela. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Casi desde que se inventó, la ropa ha cumplido funciones bastante simples: protegernos del frío, del calor o de las miradas ajenas. Pero en los laboratorios de ciencia de materiales se está gestando una transformación que podría cambiar esa relación milenaria con lo que llevamos puesto.

En efecto, en un futuro no tan lejano, las camisetas podrían monitorizar nuestro corazón, las chaquetas generar electricidad al caminar y las mascarillas detectar agentes patógenos antes de que enfermemos. La clave de esta revolución se encuentra en una nueva familia de nanomateriales llamados MXenes, capaces de convertir los tejidos en sistemas electrónicos flexibles, casi como una segunda piel inteligente.

Un reciente trabajo científico publicado en la revista tecnológica ACS Omega revisa los avances en este campo y describe cómo estos materiales bidimensionales —formados por carburos y nitruros de metales de transición— están impulsando la próxima generación de textiles electrónicos o e-textiles, tejidos capaces de sentir, procesar información e incluso producir energía.

Qué son los tejidos inteligentes o e-textiles

La idea de integrar electrónica en la ropa no es nueva. Desde hace décadas existen dispositivos portátilesrelojes inteligentes, pulseras de actividad o bandas para medir el pulso— que registran datos fisiológicos. Sin embargo, todos ellos son accesorios externos. Los e-textiles buscan algo más ambicioso: integrar la tecnología directamente en las fibras del tejido, de modo que la prenda siga siendo cómoda, flexible y lavable, pero al mismo tiempo funcione como un sistema electrónico.

👉 Estos tejidos inteligentes pueden medir señales fisiológicas como el ritmo cardíaco, la respiración o la temperatura corporal; registrar movimientos y posturas; o transmitir datos a dispositivos externos. En el ámbito militar, podrían ayudar a monitorizar la salud de los soldados o regular su temperatura. En la vida cotidiana, servirían para controlar la actividad física o detectar problemas médicos de forma precoz.

El desafío ha sido siempre el mismo: cómo integrar electrónica en textiles sin sacrificar las propiedades del tejido. Los primeros intentos consistían en coser hilos metálicos o cables en las prendas. Funcionaban, pero resultaban rígidos, pesados y poco duraderos. Con el tiempo llegaron los nanomateriales, como el grafeno y los nanotubos de carbono, que mejoraron la flexibilidad y la conductividad eléctrica. Sin embargo, tampoco resolvieron del todo problemas como la durabilidad, la estabilidad química o la facilidad de fabricación.

Ahí es donde entran en escena los MXenes.

MXenes: el material que puede convertir la ropa en tecnología

Los MXenes son materiales bidimensionales formados por capas atómicas extremadamente finas. Su estructura laminar permite que los electrones circulen con facilidad, lo que les otorga una conductividad eléctrica muy elevada, comparable a la de algunos metales.

Pero su mayor ventaja es otra: combinan esa conductividad con propiedades que encajan perfectamente con el mundo textil. Son flexibles, dispersables en agua y pueden adherirse fácilmente a fibras naturales o sintéticas. Eso significa que pueden aplicarse a los tejidos mediante técnicas relativamente simples, como sumergir la tela en una solución, pulverizar el material sobre la superficie o incluso imprimir circuitos directamente sobre el tejido.

Gracias a estas características, los MXenes permiten crear telas inteligentes que conservan la suavidad y transpirabilidad de la ropa tradicional, pero adquieren propiedades electrónicas avanzadas, afirman en el artículo científico Nishat Sarmin, Joyjit Ghosh y sus colegas del Departamento de Textiles, Comercialización e Interiores, en la Universidad de Georgia (Estado Unidos).

Esquema del funcionamiento de los textiles electrónicos basados en MXenes

Esquema del funcionamiento de los textiles electrónicos basados en MXenes: las nanosheets de estos materiales bidimensionales se depositan sobre fibras textiles formando redes conductoras que permiten desarrollar sensores de deformación, almacenamiento de energía, blindaje frente a interferencias electromagnéticas y sistemas de calefacción electrotérmica. Cortesía: ACS Omega 2026

Sensores textiles para monitorizar el cuerpo humano

Uno de los campos más prometedores es el de los sensores corporales. Los tejidos recubiertos con MXenes pueden detectar cambios mínimos en la presión o la deformación, lo que permite registrar movimientos corporales extremadamente sutiles.

Por ejemplo, sensores integrados en una camiseta podrían captar el latido de las venas o incluso las vibraciones de las cuerdas vocales. La sensibilidad de algunos de estos dispositivos es tan alta que pueden responder en menos de diez milisegundos a cambios mecánicos.

Esto abre la puerta a aplicaciones médicas inéditas: prendas que monitoricen continuamente pacientes con enfermedades cardíacas, camisetas que detecten caídas en personas mayores o textiles capaces de analizar biomarcadores en el sudor.

Incluso se han desarrollado sensores textiles capaces de interpretar gestos o movimientos para interactuar con dispositivos electrónicos, lo que podría transformar la forma en que controlamos teléfonos, ordenadores o robots.

Ropa que genera y almacena energía

Otra posibilidad fascinante es que la propia ropa genere o almacene energía. Los MXenes poseen propiedades electroquímicas que los convierten en excelentes materiales para supercondensadores y baterías flexibles, capaces de almacenar grandes cantidades de carga en estructuras muy delgadas.

En algunos experimentos, estos materiales han alcanzado capacidades eléctricas muy superiores a las de otros nanomateriales utilizados en dispositivos flexibles.

Además, pueden utilizarse en sistemas de recolección de energía, como generadores triboeléctricos que producen electricidad a partir del movimiento o del roce entre tejidos. De esta forma, caminar o mover los brazos podría alimentar sensores integrados en la ropa sin necesidad de baterías externas.

El resultado sería un ecosistema de dispositivos portátiles prácticamente autónomos.

Protección frente a radiación electromagnética

Los MXenes también destacan en un ámbito cada vez más relevante: la protección frente a interferencias electromagnéticas. A medida que proliferan los dispositivos electrónicos y las comunicaciones inalámbricas, crece la preocupación por las perturbaciones que pueden afectar al funcionamiento de los aparatos.

Los tejidos recubiertos con MXenes pueden bloquear o absorber radiación electromagnética con una eficacia notable. En algunos experimentos se han alcanzado niveles de atenuación superiores a 90 decibelios en capas extremadamente delgadas.

En palabras de Sarmin y Ghosh, esto podría resultar útil en aplicaciones militares, aeroespaciales o industriales, donde la protección frente a interferencias es crítica. Pero también podría tener usos cotidianos en dispositivos electrónicos portátiles.

Tejidos inteligentes con control térmico

Otra línea de investigación explora el control térmico en textiles inteligentes. Los tejidos con MXenes pueden convertir electricidad en calor mediante el efecto Joule, lo que permitiría crear prendas calefactables ligeras y flexibles.

Pero también pueden funcionar de forma pasiva, según Sarmin y Ghosh. Algunas telas recubiertas con MXenes reducen la emisión de radiación infrarroja del cuerpo, lo que ayuda a conservar el calor sin energía externa. En ciertos experimentos, estas telas han logrado aumentar la temperatura de la piel varios grados respecto a tejidos convencionales.

En el ámbito sanitario, además, los MXenes muestran propiedades antibacterianas notables. Su estructura afilada puede dañar físicamente las membranas de bacterias, mientras que sus superficies químicas generan estrés oxidativo que destruye microorganismos. Algunos textiles experimentales eliminan ¡más del 99 % de bacterias comunes en pocas horas!

Esto los convierte en candidatos prometedores para mascarillas reutilizables, ropa hospitalaria o prendas con funciones higiénicas avanzadas.

Interfaces humano-máquina en la ropa

La convergencia entre textiles inteligentes y electrónica flexible también abre un campo nuevo: las interfaces humano-máquina basadas en la vestimenta.

Sensores textiles podrían recoger señales del cuerpomovimientos, presión o incluso actividad cerebral— y traducirlas en comandos digitales. En investigaciones recientes se han desarrollado interfaces basadas en electroencefalografía que permiten controlar dispositivos mediante señales cerebrales utilizando electrodos flexibles integrados en materiales suaves.

En paralelo, los MXenes también se investigan para fabricar antenas ultrafinas o sensores de radiofrecuencia que podrían integrarse directamente en la ropa, facilitando la comunicación inalámbrica en dispositivos portátiles.

Arquitectura de un sensor flexible basado en MXenes integrado en un tejido: las nanosheets del material se incorporan en una capa conductora entre el sustrato textil y una capa flexible protectora, permitiendo detectar deformaciones o presiones mediante cambios en la señal eléctrica. Cortesía: ACS Omega 2026

Desafíos tecnológicos de los textiles inteligentes

Pese a su enorme potencial, los MXenes todavía afrontan varios desafíos antes de llegar a la producción industrial.

✅ Uno de los principales problemas es su susceptibilidad a la oxidación. Cuando se exponen al aire o a la humedad, algunos MXenes pueden degradarse y perder conductividad, lo que compromete su rendimiento en textiles electrónicos.

✅ Otro reto es la durabilidad de los tejidos inteligentes: las prendas deben soportar lavado, fricción y deformaciones continuas sin perder sus propiedades electrónicas.

✅ Además, el proceso de fabricación de algunos MXenes implica el uso de sustancias químicas agresivas, lo que plantea interrogantes ambientales.

Los investigadores trabajan en soluciones como recubrimientos protectores, mezclas con polímeros o métodos de síntesis más seguros.

El futuro de la ropa inteligente

A pesar de estas dificultades, el campo avanza con rapidez. La combinación de ciencia de materiales, ingeniería textil y electrónica flexible está creando una nueva generación de tejidos inteligentes que difuminan la frontera entre ropa y tecnología.

Si las investigaciones continúan progresando, en las próximas décadas podríamos vestir prendas inteligentes que no solo nos abrigan o nos identifican, sino que monitorizan nuestra salud, interactúan con nuestro entorno y generan su propia energía.

En ese escenario, la pregunta que hoy parece provocadora —si nuestra ropa podría llegar a ser más inteligente que nosotros— quizá deje de ser una metáfora para convertirse en una descripción bastante literal de lo que llevamos puesto cada mañana.▪️(7-marzo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: MXenes y tejidos inteligentes

👕 ¿Qué son los tejidos inteligentes?

Los tejidos inteligentes son textiles que incorporan sensores, circuitos o sistemas energéticos directamente en la tela, permitiendo monitorizar señales corporales o interactuar con dispositivos electrónicos.

👕 ¿Qué son los MXenes?

Los MXenes son nanomateriales bidimensionales con alta conductividad eléctrica y gran flexibilidad que pueden integrarse fácilmente en fibras textiles para crear ropa electrónica.

👕 ¿Para qué sirven los e-textiles?

Los e-textiles pueden utilizarse para monitorizar la salud, generar energía, controlar dispositivos electrónicos, proteger frente a radiación electromagnética o crear ropa antibacteriana.

👕 ¿La ropa inteligente ya existe?

Existen prototipos y algunos productos comerciales, pero muchas tecnologías —especialmente las basadas en MXenes— aún están en fase de investigación.

  • Fuente: Nishat Sarmin Rupanty, Joyjit Ghosh, Tasneem Noor, Tanvir Rahman Asif, Sayef Ahmed, Sadhin Howlader, Vladimir Reukov. Advances in Wearable Technology: MXene-Based Multifunctional and Biomedical Smart Textiles. ACS Omega (2026). DOI: https://doi.org/10.1021/acsomega.5c08488

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