El calentamiento global se acelera desde 2015, según un estudio científico

Un análisis de cinco grandes bases de datos climáticas muestra que la tasa de calentamiento global supera ya los 0,35 °C por década y podría llevar al planeta a superar el límite de 1,5 °C antes de 2030.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Manifestantes reclaman medidas urgentes contra el calentamiento global durante una protesta climática centrada en el límite de 1,5 °C fijado por el Acuerdo de París.

Manifestantes reclaman medidas urgentes contra el calentamiento global durante una protesta climática centrada en el límite de 1,5 °C fijado por el Acuerdo de París. Foto de Mika Baumeister en Unsplash

El calentamiento global parecía avanzar con una regularidad inquietante: una subida constante de la temperatura media del planeta desde los años setenta, a un ritmo aproximado de dos décimas de grado por década. Sin embargo, un nuevo análisis científico sugiere que esa narrativa podría estar quedándose obsoleta.

Según un estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters, el calentamiento de la Tierra no solo continúa, sino que se ha acelerado de forma estadísticamente significativa desde aproximadamente el año 2015.

La conclusión es inquietante. Tras eliminar del registro climático el ruido causado por fenómenos naturales como El Niño, las erupciones volcánicas o las variaciones solares, los datos revelan que la velocidad del calentamiento global durante la última década es mayor que en cualquier otro periodo comparable desde que existen registros instrumentales. Si esta tendencia continúa, el planeta podría superar el umbral simbólico de 1,5 °C respecto a la era preindustrial antes de 2030, un límite central del Acuerdo de París.

«Ahora podemos demostrar una aceleración fuerte y estadísticamente significativa del calentamiento global desde aproximadamente 2015», afirma el estadístico estadounidense Grant Foster, coautor del estudio, en un comunicado del Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK).

Un debate científico muy candente

La pregunta de si el calentamiento global se está acelerando no es nueva. Desde hace años, climatólogos y estadísticos analizan la evolución de la temperatura media global para detectar cambios en la pendiente de la curva. El problema es que el clima presenta variaciones naturales que pueden ocultar o exagerar tendencias a corto plazo.

Un ejemplo famoso fue la llamada pausa del calentamiento global, ampliamente discutida a comienzos de los años 2000. Durante algunos años la subida de temperaturas parecía ralentizarse, lo que alimentó dudas y acalorados debates políticos. Con el tiempo, análisis más detallados mostraron que esa pausa era una ilusión estadística producida por variabilidad natural y por la forma en que se analizaban los datos climáticos.

Algo parecido ha ocurrido con la posible aceleración del calentamiento. Diversos estudios han sugerido que el ritmo podría haberse intensificado en las últimas décadas, pero hasta ahora no se había alcanzado un nivel de confianza estadística suficiente para afirmarlo con claridad.

El nuevo trabajo intenta resolver ese problema mediante una estrategia relativamente sencilla: reducir la influencia de los factores naturales que introducen fluctuaciones en la temperatura global.

Filtrar el «ruido» del sistema climático

La temperatura media de la Tierra no depende únicamente de las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. Cada año también intervienen fenómenos naturales que pueden alterar temporalmente el termómetro global.

Entre los más importantes están:

El Niño–Oscilación del Sur (ENSO), un fenómeno oceánico-atmosférico del Pacífico que puede elevar o reducir la temperatura global durante algunos años.

Las erupciones volcánicas, que inyectan aerosoles en la estratosfera y reflejan parte de la radiación solar, provocando un enfriamiento temporal.

Las variaciones de la actividad solar, que modulan ligeramente la energía que llega a la Tierra.

Para aislar la tendencia subyacente del calentamiento global, los investigadores aplicaron un modelo estadístico que estima el efecto de estos tres factores sobre la temperatura y lo resta de los registros observados. De ese modo obtienen una serie ajustada, menos afectada por oscilaciones naturales.

🗣️ «Filtramos las influencias naturales conocidas en los datos observacionales para reducir el ruido, de modo que la señal subyacente de calentamiento a largo plazo se haga más claramente visible», explica Foster.

Las erupciones volcánicas lanzan aerosoles a la estratosfera que reflejan parte de la radiación solar, un fenómeno natural capaz de enfriar temporalmente la temperatura global.

Las erupciones volcánicas lanzan aerosoles a la estratosfera que reflejan parte de la radiación solar, un fenómeno natural capaz de enfriar temporalmente la temperatura global. Foto: Marc Szeglat

Los datos climáticos de cinco registros

Al hacerlo, la curva de temperatura se vuelve más suave y deja ver con mayor claridad la evolución real del sistema climático. Por ejemplo, los picos asociados a grandes episodios de El Niño —como los de 1998, 2016 o 2024— se reducen notablemente en los datos ajustados.

Los científicos aplicaron este procedimiento a cinco de los principales conjuntos de datos climáticos globales:

1️⃣ Los registros de la NASA.

2️⃣ Los registros de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA).

3️⃣ Los registros del HadCRU.

4️⃣ Los registros del Berkeley Earth.

5️⃣ El reanálisis europeo ERA5.

Todos ellos muestran resultados coherentes.

Una aceleración detectable

Una vez limpiados los datos climáticos, el siguiente paso consistió en comprobar si la tasa de calentamiento ha cambiado desde los años setenta. Para ello los autores utilizaron dos métodos estadísticos diferentes: uno basado en ajustar una curva cuadrática al tiempo y otro que busca un punto concreto en el que cambia la pendiente de la tendencia.

Ambos enfoques coinciden en la misma conclusión: la tasa de calentamiento ha aumentado de forma significativa en la última década.

🗣️ «El dato ajustado muestra una aceleración del calentamiento global desde 2015 con una certeza estadística superior al 98 %, consistente en todos los conjuntos de datos analizados e independiente del método de análisis elegido», explica Stefan Rahmstorf, investigador del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) y autor principal del estudio.

El segundo método identifica un punto de inflexión alrededor de 2013 o 2014, a partir del cual la pendiente de la curva se vuelve claramente más pronunciada. Según los cálculos del estudio, la velocidad actual del calentamiento global se sitúa aproximadamente entre 0,34 ºC y 0,42 °C por década, dependiendo del conjunto de datos utilizado.

Ese ritmo es notablemente superior al promedio de unos 0,2 °C por década que caracterizó gran parte del periodo desde los años setenta.

Además, el análisis de tendencias móviles —ajustes lineales calculados en ventanas de diez años— muestra que la última década presenta el mayor ritmo de calentamiento observado en todo el registro moderno.

En términos estadísticos, la aceleración del calentamiento global alcanza niveles de confianza superiores al 98 % en los datos ajustados, lo que significa que la probabilidad de que sea producto del azar es muy baja.

Distribución de la temperatura en 2025. El mapa muestra cuánto han aumentado las temperaturas locales respecto a la media del periodo 1951-1980, con anomalías especialmente altas en Asia, África, América del Norte y del Sur, y en amplias zonas del Atlántico, el Pacífico Norte y el océano Austral. Cortesía: Berkeley Earth

El papel de los últimos años récord

El contexto reciente del clima mundial ayuda a entender por qué la cuestión ha vuelto a cobrar protagonismo. Los años 2023 y 2024 han sido los más cálidos jamás registrados.

En 2024, la temperatura media global superó momentáneamente los 1,5 °C por encima del nivel preindustrial. No significa que el objetivo del Acuerdo de París haya sido oficialmente rebasado —para ello el promedio debe mantenerse durante dos décadas—, pero sí es una señal de que el planeta se aproxima rápidamente a ese umbral climático.

Los autores del estudio subrayan que la aceleración detectada no depende exclusivamente de estos años extremos. Incluso al eliminar su influencia, el análisis sigue mostrando un cambio claro en la tendencia climática a partir de mediados de la década pasada.

En otras palabras, el aumento reciente no es solo un pico puntual provocado por El Niño o por condiciones meteorológicas particulares, sino parte de un patrón climático más amplio.

¿Qué está provocando el cambio climático?

El trabajo se centra en analizar los datos climáticos y detectar la aceleración del calentamiento, no en explicar sus causas. Sin embargo, otros estudios han propuesto varias hipótesis.

Una de las más discutidas tiene que ver con los aerosoles atmosféricos, pequeñas partículas que reflejan la luz solar y ejercen un efecto de enfriamiento parcial sobre el planeta. Durante décadas, la contaminación industrial generó grandes cantidades de aerosoles que enmascaraban parte del calentamiento causado por los gases de efecto invernadero.

A medida que se han aplicado políticas de calidad del aire más estrictas —especialmente en Europa, Norteamérica y algunas regiones de Asia—, la concentración de estos aerosoles ha disminuido. Esto significa que parte del paraguas que mitigaba el calentamiento se está reduciendo.

Investigaciones recientes estiman que la influencia de las actividades humanas sobre el calentamiento del planeta ha aumentado aproximadamente un 50 % desde el año 2000, en gran medida debido a esa reducción del enfriamiento por aerosoles.

No obstante, persisten incertidumbres científicas sobre la magnitud exacta de este efecto y sobre cómo interactúa con otros factores del sistema climático.

La cercanía del umbral de 1,5 grados

Si el ritmo de calentamiento global observado en la última década se mantiene, las proyecciones derivadas del estudio sugieren que la temperatura global media cruzará el umbral de 1,5 °C antes de 2030.

🗣️ «Si la tasa de calentamiento de los últimos diez años continúa, conduciría a una superación a largo plazo del límite de 1,5 °C del Acuerdo de París antes de 2030», advierte Rahmstorf.

Es importante entender qué significa exactamente ese límite climático. No se refiere a un año aislado, sino a un promedio de veinte años, el criterio utilizado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) para definir cuándo se ha alcanzado oficialmente ese nivel de calentamiento global.

Sin embargo, los años individuales que superan esa cifra suelen ser un indicador temprano de que el sistema climático se aproxima al punto de cruce.

El cambio climático está intensificando las sequías en muchas regiones del mundo al alterar los patrones de lluvia y aumentar la evaporació

El cambio climático está intensificando las sequías en muchas regiones del mundo al alterar los patrones de lluvia y aumentar la evaporación. Foto de Kabiur Rahman Riyad en Unsplash

Un proceso difícil de revertir

Una de las conclusiones más relevantes del estudio es que detener el calentamiento global es posible, pero revertirlo es extremadamente difícil. Diversos modelos climáticos indican que la temperatura del planeta se estabilizará aproximadamente cuando las emisiones netas de dióxido de carbono alcancen cero.

🗣️ «La rapidez con la que la Tierra siga calentándose depende en última instancia de lo rápido que reduzcamos a cero las emisiones globales de CO₂ procedentes de los combustibles fósiles», señala Rahmstorf.

En otras palabras, el calentamiento global no se detendrá simplemente reduciendo emisiones de CO₂: será necesario eliminarlas prácticamente por completo.

Esto convierte las próximas décadas en un periodo decisivo para el clima. Si las emisiones globales continúan elevadas, la aceleración del calentamiento observada podría prolongarse o incluso intensificarse. Si, por el contrario, la humanidad logra reducirlas rápidamente, la curva de temperatura global podría estabilizarse antes de alcanzar niveles más peligrosos de calentamiento.

El mensaje detrás de los datos

Más allá de la complejidad estadística del análisis, el mensaje fundamental del estudio es relativamente claro: el calentamiento global no solo continúa, sino que lo hace a un ritmo cada vez mayor.

Durante años, la narrativa dominante describía el cambio climático como una pendiente constante que avanzaba lentamente pero sin pausa. Los nuevos datos científicos sugieren que esa pendiente podría estar inclinándose más deprisa de lo que se pensaba.

En términos científicos, detectar esa aceleración del calentamiento global no significa necesariamente que el clima esté entrando en una fase completamente nueva. Pero sí indica que el sistema climático de la Tierra responde con rapidez a los cambios en el balance energético del planeta.

Y, sobre todo, recuerda que la trayectoria futura del clima sigue dependiendo en gran medida de decisiones humanas tomadas en el presente. Si algo muestran los registros de temperatura global es que la historia climática del siglo XXI todavía está escribiéndose.▪️(8-marzo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Calentamiento global y Temperaturas

🌡️ ¿Se está acelerando el calentamiento global?

Sí. Un estudio reciente ha detectado que la tasa de aumento de la temperatura global se ha acelerado desde aproximadamente 2015, con una subida cercana a 0,35 °C por década, superior a la media registrada desde los años setenta.

🌡️ ¿Por qué los científicos dicen que el calentamiento se acelera?

Los investigadores eliminaron de los datos climáticos los efectos temporales de El Niño, las erupciones volcánicas y las variaciones solares, lo que permitió identificar con mayor claridad la tendencia real de calentamiento.

🌡️ ¿Cuándo se superará el límite de 1,5 °C?

Si la tasa de calentamiento observada en la última década continúa, el límite de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París podría superarse antes de 2030.

🌡️ ¿Qué causa la aceleración del calentamiento global?

El estudio no analiza directamente las causas, pero otros trabajos sugieren que puede influir la reducción del efecto de enfriamiento de los aerosoles atmosféricos, además del aumento continuo de gases de efecto invernadero.

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