Un collar inteligente devuelve la voz a los pacientes que la han perdido por un ictus
Tras sufrir un ictus, muchas personas saben exactamente lo que quieren decir, pero no logran articularlo. Un nuevo collar inteligente desarrollado en la Universidad de Cambridge utiliza inteligencia artificial para transformar el habla silenciosa en frases fluidas y devolver la comunicación a quienes la habían perdido.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Revoice es un dispositivo vestible, cómodo y lavable que ayuda a recuperar una comunicación natural y fluida tras un ictus sin recurrir a implantes cerebrales invasivos. Cortesía: University of Cambridge
Perder la capacidad de hablar es una de las secuelas más devastadoras de un ictus. No solo porque la voz sea una herramienta básica de comunicación, sino porque también es un pilar de la identidad personal y de la vida social.
Para miles de personas que sufren disartria —un trastorno motor del habla causado por daños neurológicos— cada frase exige un esfuerzo descomunal, cuando no resulta directamente imposible.
Ahora, un equipo internacional de investigadores ha desarrollado un dispositivo portátil que promete cambiar este panorama: un collar inteligente capaz de transformar los movimientos silenciosos de la garganta en frases fluidas, expresivas y con carga emocional.
🗣️ «Cuando las personas desarrollan disartria después de un ictus, puede resultar extremadamente frustrante para ellas, porque saben con exactitud lo que quieren decir, pero físicamente tienen dificultades para decirlo, ya que el ictus ha desordenado las señales entre su cerebro y su garganta —explica Luigi Occhipinti, profesor del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Cambridge y responsable principal del proyecto. Y añade—: Esa frustración puede ser profunda, no solo para los pacientes, sino también para sus cuidadores y sus familias».
Qué es Revoice y para qué sirve
El sistema, bautizado como Revoice, se describe en un estudio publicado recientemente en la revista científica Nature Communications. Se trata de un wearable —un dispositivo vestible— que se coloca alrededor del cuello y que permite a pacientes que han perdido la voz tras un ictus comunicarse de forma casi natural, sin necesidad de emitir sonido.
El prototipo, que ha sido probado con éxito en cinco pacientes con disartria, ha alcanzado tasas de error muy bajas y, lo que es más importante, un notable aumento en la satisfacción de los usuarios.
La clave del dispositivo está en aprovechar lo que aún funciona cuando la voz desaparece. En muchos pacientes con daño neurológico, los músculos de la laringe y del cuello siguen activándose al intentar hablar, aunque el sonido no llegue a producirse.
¿Cómo funciona un collar que devuelve la voz?
Revoice captura esas vibraciones mínimas mediante sensores textiles ultrasensibles integrados en un collar flexible. Al mismo tiempo, registra el pulso carotídeo, una señal fisiológica que permite inferir el estado emocional del usuario. Ambas corrientes de datos se envían de forma inalámbrica a un sistema de inteligencia artificial (IA) que hace el resto.
A diferencia de otros sistemas de comunicación aumentativa, como los basados en seguimiento ocular, teclados virtuales e implantes cerebrales, el nuevo dispositivo no obliga al usuario a deletrear palabras ni a comunicarse de forma fragmentada.
El sistema decodifica el habla silenciosa en tiempo real, y divide la señal en unidades muy breves, de apenas una décima de segundo. Estas piezas del habla se recomponen de forma continua, lo que permite que la comunicación fluya sin pausas artificiales ni ritmos impuestos por la máquina.
¿Puede la inteligencia artificial ayudar a pacientes con ictus?
Pero el avance más llamativo no es solo técnico, sino conceptual. El sistema no se limita a traducir de manera literal los movimientos del usuario en palabras. En su lugar, utiliza modelos extensos de lenguaje o LLM, similares a los que emplean los asistentes conversacionales, para corregir errores, completar frases incompletas y enriquecer el mensaje con información contextual y emocional. Así, una expresión mínima como «vamos hospital» puede convertirse en una frase plenamente articulada y natural: «Aunque ya es tarde, me siento incómodo. ¿Podemos ir al hospital ahora?».
Esta capacidad de expansión inteligente responde a una necesidad clínica muy concreta. Según relatan los investigadores, muchos pacientes con disartria se fatigan rápidamente incluso al articular palabras en silencio. Obligarles a decir frases largas, aunque no suenen, supone un esfuerzo físico y cognitivo considerable.
Revoice permite que el usuario exprese solo lo esencial, delegando en la inteligencia artificial la tarea de construir un mensaje completo, coherente y emocionalmente ajustado.
Revoice, un collar inteligente desarrollado por investigadores de la Universidad de Cambridge, permite a pacientes que han sufrido un ictus recuperar una comunicación natural y fluida sin necesidad de implantes cerebrales invasivos. Cortesía: University of Cambridge
¿Es invasivo?
🗣️ «En general, los pacientes pueden realizar los ejercicios repetitivos después de cierta práctica, pero a menudo tienen dificultades con las preguntas abiertas y con la conversación cotidiana —señala Occhipinti. Y añade—: Como muchos pacientes recuperan finalmente la mayor parte o la totalidad del habla, no existe una necesidad de implantes cerebrales invasivos, pero sí una fuerte necesidad de soluciones para el habla que sean más intuitivas y portátiles».
El dispositivo integra dos redes neuronales principales:
1️⃣ La primera se encarga de descodificar el habla silenciosa a partir de las vibraciones de la garganta.
2️⃣ La segunda analiza las variaciones del pulso para clasificar el estado emocional del usuario en categorías básicas —neutral, aliviado o frustrado—, especialmente relevantes en el contexto clínico del ictus. Ambas informaciones se combinan después en un sistema basado en modelos de lenguaje que sintetiza la frase final.
En las pruebas realizadas, el sistema alcanzó una tasa de error de palabras del 4,2% y una tasa de error de frases del 2,9%, cifras comparables a las de tecnologías de reconocimiento del habla convencionales en condiciones reales. Además, los pacientes reportaron un aumento del 55% en su satisfacción con la comunicación en comparación con sistemas más simples, que se limitan a mostrar palabras sueltas o frases rígidas.
¿Qué ventajas tiene frente a implantes cerebrales?
Desde el punto de vista del diseño, Revoice apuesta por la comodidad, la portabilidad y la integración en la vida cotidiana. Los sensores están impresos sobre un tejido elástico y transpirable, similar al de una prenda deportiva, y el sistema electrónico consume poca energía, lo suficiente para funcionar durante todo un día con una sola carga.
Los investigadores han puesto especial cuidado en evitar interferencias de señal, un problema habitual en dispositivos colocados en el cuello, mediante aislamiento mecánico y procesamiento inteligente de datos.
El desarrollo se enmarca en una tendencia creciente hacia las llamadas interfaces de habla silenciosa, tecnologías que permiten comunicarse sin sonido a partir de señales fisiológicas. En los últimos años se han explorado enfoques muy diversos, desde electrodos cutáneos hasta neuroprótesis e implantes cerebrales. Frente a estos últimos, Revoice ofrece una solución no invasiva, portátil y potencialmente accesible a un mayor número de pacientes.
Revoice, un dispositivo vestible, cómodo y lavable, puede ayudar a recuperar una comunicación natural y fluida tras un ictus sin necesidad de implantes cerebrales invasivos. Cortesía University of Cambridge
¿Cuándo podría usarse en la vida real?
No obstante, los propios autores subrayan que se trata aún de un primer paso. El estudio se ha realizado con un número reducido de participantes y con un vocabulario limitado, adaptado a las necesidades cotidianas de pacientes en rehabilitación neurológica. En el futuro, el equipo planea ampliar las pruebas a cohortes más grandes, incluir hablantes de diferentes lenguas y refinar el sistema para que funcione de manera completamente autónoma, sin necesidad de servidores externos.
También está previsto mejorar el reconocimiento emocional mediante la incorporación de nuevas señales fisiológicas y reducir aún más el tamaño y la rigidez de los componentes electrónicos. A largo plazo, los investigadores imaginan versiones del dispositivo que puedan integrarse de forma casi invisible en la ropa o que funcionen completamente en el propio collar gracias a computación en el borde.
Más allá de los números y de la ingeniería biomédica, el impacto potencial de una tecnología así es difícil de exagerar. Recuperar la capacidad de comunicarse, aunque sea a través de un intermediario tecnológico, puede marcar la diferencia entre el aislamiento social y la participación social, entre la frustración y la autonomía personal.
🗣️ «Se trata de devolver a las personas su independencia», resume Occhipinti. «La comunicación es fundamental para la dignidad y la recuperación».
Para quienes han perdido la voz tras un ictus, una enfermedad que afecta a unas 120.000 personas cada año en España, de las cuales alrededor de 25.000 fallecen, Revoice no es solo un dispositivo: es una forma de volver a estar presentes en la conversación.▪️
Información facilitada por la Universidad de Cambridge
Fuente: Tang, C., Gao, S., Li, C. et al. Wearable intelligent throat enables natural speech in stroke patients with dysarthria. Nature Communications (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41467-025-68228-9

