Hallan en Tarteso un carro de bronce único que confirma el comercio de lujo con el Mediterráneo

Un excepcional carro de bronce descubierto en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo (Badajoz) aporta nuevas pruebas de las relaciones comerciales entre Tarteso y diversas culturas del Mediterráneo hace 2.500 años. El hallazgo, único en la península ibérica, apareció junto a cerámicas griegas, marfiles orientales y un recipiente egipcio de alabastro.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Detalle del excepcional carro de bronce hallado en Casas del Turuñuelo (Badajoz), una pieza única en la península ibérica datada en el siglo V a. C. Cortesía: César Hernández (CSIC)

Un carro de bronce sin precedentes en la península ibérica

Cada nueva campaña arqueológica en Casas del Turuñuelo parece destinada a reescribir una parte de la historia de Tarteso. El yacimiento situado en Guareña (Badajoz), considerado ya uno de los enclaves arqueológicos más importantes de Europa para comprender esta misteriosa civilización del suroeste peninsular, ha vuelto a sorprender a los investigadores con un hallazgo excepcional: un carro de bronce cuya estructura y decoración no tienen precedentes en la península ibérica.

La pieza, recuperada durante la octava campaña de excavaciones desarrollada por el Instituto de Arqueología de Mérida —centro mixto del CSIC y la Junta de Extremadura—, constituye una evidencia extraordinaria de las conexiones comerciales que Tarteso mantenía con distintas regiones del Mediterráneo durante el siglo V antes de nuestra era.

Los arqueólogos sostienen que las únicas piezas similares conocidas de este tipo de vehículo proceden de la antigua Etruria, en la actual Italia. Esa singularidad convierte al hallazgo en una pieza clave para reconstruir las redes de intercambio de objetos de prestigio que unían las élites mediterráneas hace unos 2.500 años.

Qué representa el carro hallado en Casas del Turuñuelo

El carro apareció en el sector sur del edificio principal de Casas del Turuñuelo, un complejo monumental que fue sellado de forma deliberada a finales del siglo V a. C. y cuyo excepcional estado de conservación ha permitido recuperar algunos de los descubrimientos más espectaculares de la arqueología peninsular reciente.

La estructura conserva una rica decoración figurativa. En la parte frontal aparece representado Aqueloo, una divinidad fluvial de origen griego asociada en ocasiones al inframundo. En los laterales figuran dos grifos, criaturas mitológicas con cabeza de águila y cuerpo de león. En los extremos, dos figuras humanas con los brazos elevados parecen sostener la caja del vehículo, que se apoya sobre ruedas igualmente decoradas.

🗣️ «Es uno de los hallazgos más relevantes realizados hasta la fecha en este enclave tartésico del siglo V a. C.», destaca Esther Rodríguez, codirectora de las excavaciones.

Aunque los especialistas todavía trabajan para determinar su función exacta, las primeras hipótesis apuntan a un uso ceremonial. Sebastián Celestino, también codirector del proyecto, considera que «podría estar relacionada con actividades rituales vinculadas fundamentalmente con los banquetes». La localización del hallazgo refuerza esa interpretación. «El descubrimiento tuvo lugar al lado de la llamada habitación del banquete, un testimonio del ágape final que celebró la comunidad del Turuñuelo antes de clausurar el edificio», explica el investigador.

Cerámica griega, marfiles orientales y alabastro egipcio: las pruebas del comercio mediterráneo

Pero el carro no apareció solo.

Junto a él, los arqueólogos recuperaron un conjunto de materiales importados que ayudan a comprender mejor la dimensión internacional de Tarteso. Entre ellos figuran cerámicas procedentes del Ática griega, un recipiente de alabastro egipcio y diversos marfiles decorados con guerreros, animales y motivos vegetales.

La procedencia de estas piezas revela contactos directos o indirectos con regiones situadas a miles de kilómetros del valle del Guadiana.

🗣️ «Estos materiales nos están proporcionando una información extraordinaria para comprender las relaciones comerciales entre Oriente y la península ibérica. Estamos documentando importaciones y piezas únicas que ayudan a reconstruir estas redes de intercambio», señala Rodríguez en un comunicado del CSIC.

Los nuevos hallazgos confirman la imagen de una sociedad mucho más integrada en las dinámicas mediterráneas de lo que tradicionalmente se había pensado. Lejos de constituir una cultura aislada en el extremo occidental del mundo conocido, Tarteso participaba activamente en circuitos comerciales por los que circulaban materias primas, objetos de lujo, ideas, símbolos religiosos y formas de prestigio social.

La arquitectura del complejo tartésico

La campaña arqueológica de este año se desarrolló durante los meses de abril y mayo y se concentró en los sectores norte y sur del gran túmulo bajo el que permanece enterrado el edificio principal. Este montículo artificial alcanza unos 90 metros de diámetro y seis metros de altura, una magnitud que refleja la importancia del complejo.

Las excavaciones se han realizado a ambos lados de la estancia H-100, una sala de unos 70 metros cuadrados que constituye el espacio más amplio descubierto hasta ahora en el edificio.

«Los trabajos han permitido documentar nuevas habitaciones y espacios de circulación que amplían el conocimiento sobre la arquitectura del complejo tartésico, cuyo estado de conservación sigue siendo excepcional», explica Rodríguez.

Una especialista del Servicio de Conservación y Restauración de la Universidad Autónoma de Madrid examina uno de los extremos decorados del carro de bronce hallado en Casas del Turuñuelo.

Una especialista del Servicio de Conservación y Restauración de la Universidad Autónoma de Madrid examina uno de los extremos decorados del carro de bronce hallado en Casas del Turuñuelo. Cortesía: CESYR

Una campaña muy fructífera

En el sector norte aparecieron además dos braseros y un caldero de bronce que vuelven a poner de manifiesto la riqueza material de este asentamiento. Aunque la cantidad de cerámica recuperada ha sido menor que en campañas anteriores, los investigadores consideran que los resultados obtenidos son especialmente valiosos.

«Ha sido una campaña muy positiva. Aunque todavía no podemos aportar información concluyente sobre la funcionalidad de los nuevos espacios, los hallazgos materiales están permitiendo avanzar de forma significativa en el conocimiento del comercio mediterráneo y de las conexiones de Tarteso con otros territorios», añade la arqueóloga.

Concluida la fase de excavación, comienza ahora un trabajo menos visible pero igualmente decisivo: la restauración, documentación y análisis científico de los materiales recuperados. Muchas de las preguntas planteadas durante los trabajos de campo solo podrán responderse tras años de estudio en laboratorios especializados.

«La segunda fase de toda excavación arqueológica es indispensable. Ahora comienza un trabajo fundamental que nos permitirá comprender mejor la funcionalidad de los espacios, las relaciones comerciales y, en definitiva, la vida de quienes habitaron este lugar», subraya Rodríguez.

Casas del Turuñuelo, el yacimiento que está transformando el conocimiento sobre Tarteso

Las labores de conservación se desarrollan en el Servicio de Conservación, Restauración y Estudios Científicos del Patrimonio Arqueológico de la Universidad Autónoma de Madrid, una colaboración que acompaña al proyecto desde sus inicios.

Durante la presentación pública de los resultados, celebrada en la sede central del CSIC en Madrid, la presidenta de la institución, Eloísa del Pino, destacó el valor científico de un proyecto que acumula descubrimientos extraordinarios campaña tras campaña.

🗣️ «Casas del Turuñuelo es un ejemplo de cómo la constancia y el apoyo sostenido a la ciencia a largo plazo dan frutos. Desde el CSIC concebimos la arqueología como una disciplina científica de vanguardia que, además de poder reescribir la historia, genera un retorno directo a la sociedad en forma de identidad, cultura y conocimiento científico de máximo nivel», afirma Del Pino.

Del Pino también defendió el modelo de colaboración entre administraciones e instituciones científicas. «Estas alianzas demuestran que la descentralización de la investigación es una estrategia ganadora. Al potenciar y arraigar centros de excelencia científica en todas las comunidades autónomas, logramos que la ciencia de impacto emerja directamente desde todo el territorio, fortaleciendo la cohesión territorial a través del conocimiento».

La consejera extremeña de Industria, Energía, Ciencia y Territorio, Mercedes Morán, destacó igualmente la relevancia internacional que ha adquirido el enclave. A su juicio, el yacimiento «se ha convertido, por méritos propios, en uno de los grandes referentes de la arqueología europea». Y añade—: Hablamos de un enclave que está transformando el conocimiento científico sobre Tarteso al tiempo que está ubicando a Extremadura en el centro de algunas de las investigaciones más relevantes sobre las culturas del Mediterráneo antiguo»

Más de una década de descubrimientos arqueológicos excepcionales

Morán recordó además que los hallazgos obtenidos durante más de una década de excavaciones son «fruto del talento, del esfuerzo y de la colaboración», y reafirmó el compromiso institucional con el proyecto: «Seguiremos de forma decidida apoyando a los investigadores y a todos los implicados en este proyecto».

Las palabras no parecen exageradas. Desde que comenzaron las excavaciones, Casas del Turuñuelo ha proporcionado algunos de los descubrimientos más sorprendentes de la arqueología española reciente. En 2017 apareció el mayor sacrificio de animales del Mediterráneo occidental. En 2023 salieron a la luz las primeras representaciones humanas de Tarteso. Un año después se descubrió una placa de pizarra grabada con escenas de guerreros y un alfabeto paleohispánico meridional. En 2025, los investigadores presentaron el altar de mármol griego más antiguo del Mediterráneo occidental.

Ahora, el carro de bronce añade una nueva pieza al rompecabezas. Una pieza que no solo habla de riqueza o prestigio, sino también de viajes, intercambios y conexiones culturales a gran escala. En definitiva, una prueba tangible de que, hace 2.500 años, Tarteso formaba parte de un mundo interconectado, en el que las mercancías, los símbolos y las ideas recorrían miles de kilómetros mucho antes de que existiera cualquier concepto de globalización.▪️(24-junio-2026)

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PREGUNTAS & RESPUESTAS: Carro de Broce y Tarteso

🛒 ¿Dónde se encontró el carro de bronce?

En el yacimiento de Casas del Turuñuelo, situado en Guareña (Badajoz).

🛒 ¿Por qué es único este carro?

Porque no existen ejemplares similares conocidos en la península ibérica. Los únicos paralelos proceden de la antigua Etruria, en Italia.

🛒 ¿Qué objetos aparecieron junto al carro?

Cerámicas griegas del Ática, marfiles decorados de origen oriental y un recipiente egipcio de alabastro.

🛒 ¿Qué demuestra este descubrimiento?

Que Tarteso mantenía intensas relaciones comerciales y culturales con diferentes regiones del Mediterráneo durante el siglo V a. C.

🛒 ¿Qué es Casas del Turuñuelo?

Es uno de los yacimientos arqueológicos tartésicos más importantes de Europa y uno de los enclaves clave para comprender el final de la civilización tartésica.

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Arqueólogos descubren un carro de bronce único en el yacimiento de Casas del Turuñuelo.

  • Es el único ejemplar conocido en la península ibérica.

  • Sus paralelos más cercanos proceden de la civilización etrusca.

  • Apareció junto a cerámica griega, marfiles orientales y un alabastro egipcio.

  • El hallazgo confirma las intensas redes comerciales mediterráneas de Tarteso.

  • Los investigadores creen que pudo utilizarse en ceremonias y banquetes rituales.

  • Información facilitada por el CSIC

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