Un mapa 3D completo del páncreas revela células de insulina supervivientes en la diabetes de tipo 1

Durante décadas se creyó que la diabetes de tipo 1 destruía casi por completo las células productoras de insulina. Ahora, un espectacular mapa tridimensional de un páncreas humano muestra que cientos de miles de estas células sobreviven ocultas fuera de los islotes pancreáticos tradicionales.

Por Enrique Coperías, periodista científico

El doctorando Joakim Lehrstrand (en primer plano) y el profesor Ulf Ahlgren trabajan con un microscopio de fluorescencia de lámina de luz, una de las tecnologías avanzadas que permitió crear el primer mapa tridimensional completo de un páncreas humano afectado por diabetes de tipo 1 y detectar células productoras de insulina supervivientes fuera de los islotes pancreáticos tradicionales. Cortesía: Björn Morén

Las imágenes médicas tradicionales ofrecen fragmentos. Cortes bidimensionales, pequeñas muestras de tejido, instantáneas parciales de un órgano extraordinariamente complejo. Pero un grupo de investigadores suecos acaba de lograr algo mucho más ambicioso: reconstruir en tres dimensiones un páncreas humano completo afectado por diabetes de tipo 1 y observar, célula a célula, qué queda tras años de enfermedad.

Lo que encontraron cuestiona algunas ideas asumidas sobre esta dolencia autoinmune, que solo en España a fecta a más de 118.000 personas, y abre nuevas preguntas sobre la sorprendente capacidad de resistencia del organismo.

El estudio, publicado en la revista Science Advances, utilizó técnicas avanzadas de imagen óptica para cartografiar todo el órgano con resolución microscópica. El resultado fue un atlas tridimensional sin precedentes de las células beta —las encargadas de producir insulina— en el páncreas de una persona con diabetes de tipo 1 diagnosticada a los cincuenta años de edad y que falleció diecisiete años después del inicio de la enfermedad.

Qué es la diabetes tipo 1 y por qué este hallazgo es importante

La diabetes de tipo 1 se manifiesta cuando el sistema inmunitario ataca por error a las células beta del páncreas. Se trata de unas célula endócrinas que se localizan en los llamados islotes de Langerhans. Durante décadas, los endocrinólogos asumieron que la destrucción de estas células era casi total y uniforme.

Sin embargo, cada vez existen más evidencias de que muchos pacientes conservan cierta producción residual de insulina incluso después de décadas conviviendo con la enfermedad. La gran incógnita era dónde sobreviven esas células y cómo se distribuyen dentro del órgano.

Para responder a esa pregunta, los científicos de la Universidad de Umeå y de la Universidad de Uppsala, en Suecia, dividieron el páncreas en decenas de lonchas de tejido, las marcaron con anticuerpos fluorescentes capaces de identificar células productoras de insulina y después escanearon cada fragmento mediante técnicas de tomografía óptica e iluminación láser.

Posteriormente, ensamblaron digitalmente todas las piezas hasta reconstruir el órgano completo en 3D.

La gran sorpresa: la mayoría de células beta supervivientes están fuera de los islotes

La imagen final mostró un paisaje biológico inesperado. Aunque la cantidad total de células beta estaba drásticamente reducida —unas sesenta veces menos volumen celular que en un páncreas sano— todavía persistían miles de células productoras de insulina dispersas por la glándula. No formaban los típicos islotes pancreáticos compactos que aparecen en los libros de anatomía, sino pequeños grupos aislados o células individuales desperdigadas por el tejido digestivo.

🗣️ «Nuestros resultados sugieren que el páncreas puede conservar células beta —las células productoras de insulina que normalmente son destruidas en la diabetes de tipo 1— de una forma que hasta ahora no se había reconocido», afirma Ulf Ahlgren, profesor del Departamento de Biología Médica y Traslacional de la Universidad de Umeå y coautor del estudio.

Y ahí apareció la gran sorpresa.

Una población resistente al ataque de las defensas

Los investigadores descubrieron que la mayoría de las células beta supervivientes no estaban dentro de los islotes pancreáticos tradicionales. Aproximadamente el 85 % de las células residuales aparecían fuera de esas estructuras clásicas: como células sueltas o pequeños racimos separados entre sí. Solo un 14,7 % permanecía asociado a islotes endocrinos normales.

En un páncreas sano ocurre justo lo contrario. Más del 90 % de las células beta se concentran dentro de islotes organizados junto a otras células endocrinas. El hallazgo sugiere que las células beta extraislote podrían resistir mejor el ataque autoinmune que destruye el resto del tejido productor de insulina.

🗣️ «El hecho de que estas células se encuentren fuera de los islotes y sean más numerosas que las células beta asociadas a los islotes —es decir, en proporciones invertidas respecto a las personas no diabéticas— sugiere que podrían ser más resistentes a la destrucción o que incluso pueden formarse nuevas células beta», explica Ahlgren.

Es posible que exista una subpoblación de células beta más resistente», plantean los autores en el estudio. También contemplan otras hipótesis: quizá algunas células hayan logrado escapar del ataque inmunitario o tal vez existan mecanismos de regeneración celular aún desconocidos.

Las células supervivientes no son simples restos celulares

Lo más llamativo del descubrimiento es que estos pequeños grupos celulares no parecían restos degenerados de antiguos islotes.

Las imágenes tridimensionales mostraron que estaban separados del resto de células endocrinas y que expresaban marcadores típicos de las células beta maduras y funcionales. En otras palabras, esas células conservaban las características biológicas propias de células beta capaces de fabricar y liberar insulina, lo que sugiere que no eran restos celulares inactivos o degenerados, sino células potencialmente funcionales que podrían seguir desempeñando un papel en la regulación de la glucosa incluso años después del inicio de la enfermedad.

En palabras de los autores del estudio, «no eran simples desechos celulares»

Reconstrucción tridimensional completa de dos páncreas humanos en los que los islotes de Langerhans aparecen teñidos de rojo para identificar las células productoras de insulina.

Reconstrucción tridimensional completa de dos páncreas humanos en los que los islotes de Langerhans aparecen teñidos de rojo para identificar las células productoras de insulina. Aunque el órgano afectado por diabetes tipo 1 (arriba) muestra una pérdida masiva de células beta frente al páncreas sano (abajo), los investigadores detectaron todavía cientos de miles de células positivas para insulina dispersas por el tejido pancreático. Cortesía: Ulf Ahlgren

La diabetes de tipo 1 no daña el páncreas de forma uniforme

La investigación también puso de manifiesto que el daño de la diabetes de tipo 1 no se distribuye de modo uniforme por el páncreas. La cabeza de esta glándula —la zona anatómica más próxima al intestino— conservaba una densidad de células beta hasta tres veces mayor que el resto del tejido pancreático.

Ese patrón regional coincide con trabajos previos, pero nunca se había observado con semejante detalle espacial. El hallazgo refuerza la idea de que la enfermedad avanza de manera heterogénea, y que afecta a unas regiones más que a otras.

Además, las zonas mejor conservadas también mostraban menos signos de atrofia pancreática del tejido digestivo circundante.

Por qué este descubrimiento puede cambiar el tratamiento de la diabetes de tipo 1

La relevancia clínica del descubrimiento podría ser considerable. Aunque la producción residual de insulina en pacientes con diabetes de tipo 1 suele ser baja, incluso pequeñas cantidades pueden mejorar el control glucémico y reducir complicaciones a largo plazo.

Entender por qué ciertas células sobreviven podría ayudar a diseñar nuevas terapias destinadas a protegerlas o estimularlas.

🗣️ «La posibilidad de estudiar células individuales a lo largo de un órgano completo y desde todos los ángulos tiene el potencial de cambiar nuestra manera de entender la pérdida de células beta —señala Ahlgren. Y añade—: Si determinadas regiones del páncreas favorecen la supervivencia de las células beta, comprender esos microambientes podría ayudar a desarrollar terapias capaces de estabilizar o incluso expandir las células beta restantes en la diabetes de tipo 1».

Un cambio de paradigma en la investigación del páncreas

Hasta ahora, la mayoría de estudios sobre diabetes de tipo 1 analizaban pequeñas biopsias o cortes bidimensionales del páncreas. El problema es que este órgano tiene una arquitectura extraordinariamente compleja: millones de islotes y células endocrinas dispersas en una masa de tejido digestivo de unos 70 u 80 centímetros cúbicos. Examinar solo pequeños fragmentos equivale, en cierto modo, a intentar entender un bosque mirando unas pocas hojas.

La reconstrucción tridimensional cambia radicalmente esa perspectiva. Permite observar patrones invisibles en dos dimensiones y seguir la distribución de las células a escala de órgano completo.

🗣️«Este trabajo demuestra que debemos mirar más allá de los islotes cuando estudiamos la biología de las células beta en la diabetes tipo 1», afirma el doctorando Joakim Lehrstrand, del Departamento de Biología Médica y Traslacional, en la Universidad de Umeå, y coautor de la investigación.

Conocer mejor el deterioro pancreático

El estudio también aporta información sobre el deterioro del propio páncreas. Los investigadores comprobaron que el órgano afectado por diabetes de tipo 1 era notablemente más pequeño que uno sano y mostraba signos de fibrosis, alteraciones en conductos y vasos sanguíneos, especialmente en las regiones más castigadas por la pérdida celular.

Sin embargo, ni siquiera el sistema inmunitario parecía atacar de forma homogénea. Las células defensivas infiltradas en el tejido pancreático aparecían distribuidas de manera relativamente uniforme, sin correlacionarse claramente con las zonas donde sobrevivían más células beta.

Eso complica aún más el rompecabezas biológico. Si la agresión inmunitaria está presente en todo el órgano, ¿por qué algunas células resisten mejor que otras?

Qué limitaciones tiene el estudio

Los autores reconocen que el estudio tiene limitaciones importantes. El análisis se realizó sobre un único páncreas completo de una persona con diabetes tipo 1 de inicio tardío. Conseguir órganos completos en condiciones adecuadas para este tipo de estudios es extremadamente difícil, por lo que aún no se sabe si los patrones observados se repiten en pacientes diagnosticados en la infancia o en otros subtipos de la enfermedad.

Aun así, el trabajo supone un salto tecnológico y conceptual notable. Las técnicas empleadas podrían combinarse en el futuro con análisis moleculares mucho más sofisticados capaces de identificar proteínas, señales inmunitarias o mecanismos de protección celular directamente sobre las regiones detectadas en 3D.

«Esperamos que esto nos ayude a comprender si las células beta y su microentorno difieren dentro del páncreas en la diabetes, y de qué manera», concluye Ahlgren.

Animación tridimensional de una región de un páncreas afectado por diabetes de tipo 1 de inicio tardío.

UNAS CÉLULAS SUPERVIVIENTES

Animación tridimensional de una región de un páncreas afectado por diabetes de tipo 1 de inicio tardío. Las células productoras de insulina aparecen en rojo y las células productoras de glucagón en verde, lo que revela la presencia de células beta supervivientes fuera de los islotes pancreáticos tradicionales. Cortesía: Ulf Ahlgren

El futuro: terapias inspiradas en las células que sobreviven

La gran pregunta aquí es si esas células supervivientes podrían convertirse en aliadas terapéuticas.

Durante años, la investigación en la diabetes de tipo 1 se centró sobre todo en frenar la destrucción autoinmune o reemplazar células beta mediante trasplantes y terapias celulares. Pero quizá exista otra vía complementaria: aprender de las células que ya han logrado sobrevivir por sí solas dentro del organismo.

Tal vez el futuro tratamiento de la diabetes no consista únicamente en crear nuevas células beta, sino en descubrir por qué algunas nunca llegaron a desaparecer.▪️(28-mayo-2026)

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Diabetes y Células Beta

🩺 ¿Qué son las células beta?

Las células beta son células del páncreas encargadas de producir insulina, la hormona que regula los niveles de glucosa en sangre.

🩺 ¿Qué descubrió este estudio sobre la diabetes de tipo 1?

El estudio descubrió que muchas células productoras de insulina sobreviven fuera de los islotes pancreáticos tradicionales incluso años después del diagnóstico de diabetes tipo 1.

🩺 ¿Por qué es importante este hallazgo?

Porque podría cambiar la comprensión de cómo progresa la enfermedad y abrir nuevas vías terapéuticas para proteger o regenerar células beta.

🩺 ¿Qué son las células beta extraislote?

Son células productoras de insulina localizadas fuera de los islotes pancreáticos clásicos. El estudio sugiere que podrían ser más resistentes al ataque autoinmune.

🩺 ¿Dónde se publicó la investigación?

Los resultados fueron publicados en la revista científica Science Advances.

  • Información facilitada por la Universidad de Umeå

  • Fuente: Joakim Lehrstrand et al. 3D imaging of an entire pancreas shows inverse proportions of extra-islet versus islet-associated β cells in late-onset type 1 diabetes. Science Advances (2026). DOI:10.1126/sciadv.aed0496

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