Una lente de contacto inteligente permite detectar el glaucoma antes de que cause ceguera
Durante años, el glaucoma avanza sin síntomas hasta que el daño en la visión es irreversible. Una nueva lente de contacto inteligente promete vigilar la presión del ojo en tiempo real y adelantarse a la ceguera antes de que sea demasiado tarde.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Ilustración conceptual de una lente de contacto inteligente integrada en el ojo humano. El dispositivo, casi imperceptible para el usuario, monitoriza en tiempo real la presión intraocular y transmite los datos de forma inalámbrica, una tecnología que podría permitir el diagnóstico precoz del glaucoma antes de que cause daños irreversibles en la visión. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. En España afecta a más de un 3% de la población y es, junto con la diabetes, la principal causa evitable de invidencia en España.
Su amenaza no reside solo en la gravedad del daño que provoca en el nervio óptico, sino en su carácter silencioso: durante años puede avanzar sin síntomas evidentes, hasta que la pérdida de visión ya no tiene marcha atrás.
La medicina dispone de tratamientos eficaces para frenar su progresión, pero todos dependen de una condición clave: detectar a tiempo los aumentos anómalos de la presión intraocular. Y ahí es donde, paradójicamente, la tecnología clínica sigue siendo sorprendentemente limitada.
Por qué medir la presión intraocular sigue siendo un reto
En la práctica habitual, la presión del ojo se mide de forma puntual en la consulta, mediante una prueba oftalmológica conocida como tonometría. Un instante congelado de un fenómeno que, en realidad, fluctúa a lo largo del día y de la noche, influido por la postura corporal, el parpadeo o el ritmo circadiano. Es como intentar diagnosticar una arritmia con un único latido.
De esa carencia nace una de las grandes aspiraciones de la oftalmología moderna: monitorizar la presión intraocular de forma continua, no invasiva y sin interferir en la vida cotidiana del paciente.
Un equipo de investigadores de las universidades japonesas de Waseda y Yamaguchi ha dado ahora un paso decisivo en esa dirección con el desarrollo de una lente de contacto inteligente capaz de medir la presión ocular en tiempo real y transmitirla de manera inalámbrica con una sensibilidad sin precedentes.
Cómo funciona el sensor integrado en la lente
El avance, publicado en la revista npj Flexible Electronics, combina dos innovaciones que rara vez se encuentran juntas:
✅ Un sensor ultrafino y transparente integrado en la lente.
✅ Un sistema de lectura basado en un concepto de la física teórica conocido como simetría de paridad-tiempo.
La idea de usar lentes de contacto como plataformas de diagnóstico no es nueva. Desde hace dos décadas se exploran diseños que detectan cómo la córnea se deforma ligeramente cuando aumenta la presión interna del ojo.
El reto siempre ha sido lograr sensores de alta sensibilidad para captar deformaciones minúsculas —del orden de micras— sin comprometer la comodidad, la visión y la seguridad del usuario. Muchas soluciones previas se han quedado a medio camino, atrapadas entre dispositivos rígidos, sistemas ópticos poco precisos o transmisiones inalámbricas con señales débiles y ruidosas.
El material que lo ha hecho posible: el polímero conductor PEDOT:PSS
La propuesta actual parte de un material ya bien conocido en la electrónica flexible: el polímero conductor PEDOT:PSS. Sobre una lente blanda de silicona, los investigadores han construido un sensor en forma de anillo compuesto por varias capas ultrafinas. La clave está en cómo responde ese material cuando el ojo se expande ligeramente debido a un aumento de presión.
Al estirarse, una de las capas del polímero se agrieta de forma controlada. Esas microgrietas alteran la resistencia eléctrica del sensor de manera proporcional a la presión intraocular.
El resultado es una sensibilidad notable: el sistema logra detectar variaciones con una respuesta unas quince veces superior a la de diseños inalámbricos convencionales. Traducido a datos concretos, el cambio eléctrico asociado a la presión es hasta 183 veces mayor que en tecnologías previas comparables. Todo ello manteniendo una transparencia superior al 80%, lo suficiente para no interferir en la visión del usuario, y una capacidad de recuperación que permite mediciones repetidas sin degradación significativa del sensor.
Tonometría con tonómetro Goldmann, para medir la presión intraocular en pacientes con glaucoma. Cortesía: Óptica Baca
Simetría paridad-tiempo: física avanzada aplicada a la medicina
Pero medir no basta. El verdadero cuello de botella estaba en la lectura inalámbrica de esa señal. En los sistemas tradicionales, la energía se pierde durante la transmisión entre la lente y el lector externo, lo que aplana la señal y dificulta distinguir cambios pequeños. Para resolverlo, el equipo recurrió a una idea tomada de la física cuántica y adaptada a la electrónica: la simetría paridad-tiempo o simetría PT.
En términos sencillos, un sistema PT equilibra de forma precisa las pérdidas de energía con una ganancia activa. Allí donde un circuito convencional se limita a disipar señal, el sistema PT introduce una resistencia negativa que amplifica selectivamente la respuesta. El efecto es similar al de afinar una cuerda hasta que cualquier vibración, por mínima que sea, resuena con claridad.
En el contexto de esta lente, ese principio permite que el lector inalámbrico —integrado, por ejemplo, en una montura de gafas— detecte cambios extremadamente pequeños en la impedancia eléctrica del sensor ocular.
Resultados experimentales alentadores
🗣️ «La fabricación de un dispositivo funcional sobre una lente de contacto es, en general, muy complicada por las limitaciones de tamaño y la necesidad de mantener la comodidad del usuario —explica Takeo Miyake, profesor de la Universidad de Waseda y coordinador del estudio. Y añade—: Para superar estas barreras, utilizamos técnicas de microfabricación que nos permitieron desarrollar un sensor de presión intraocular que se adapta bien a la lente, manteniendo su flexibilidad y el confort durante el uso cotidiano».
La diferencia es abismal. Mientras que una antena pasiva convencional apenas registra unos pocos ohmios de variación al cambiar la presión intraocular, el sistema PT amplifica la señal hasta varios miles de ohmios, con una relación lineal y estable. El llamado factor Q, que mide la calidad de la resonancia, se multiplica por más de veinte. En la práctica, eso se traduce en una lectura más precisa, rápida y robusta frente al ruido.
“Además, el uso de la simetría paridad-tiempo permite alcanzar una sensibilidad mucho mayor en la detección inalámbrica”, subraya Miyake. “Esto convierte nuestro trabajo en un paso fundamental hacia el futuro de los dispositivos de monitorización diaria y en tiempo real de la salud ocular”.
Validación de la lente inteligente en animales
Para validar la tecnología, los investigadores la probaron primero en modelos artificiales de ojo y en ojos de cerdo, y después en experimentos in vivo con conejos. En estos últimos, la presión ocular se modificó de forma controlada mediante la inyección de hialuronato sódico, un procedimiento estándar en investigación oftalmológica.
Los datos obtenidos por la lente mostraron una correlación extraordinaria con los valores medidos por tonómetros comerciales, con coeficientes de determinación superiores al 97%.
Es decir, la lente no solo detecta cambios: los cuantifica con una precisión clínica equiparable a la de los instrumentos médicos actuales.
Ilustración conceptual de una lente de contacto inteligente que utiliza tecnología inalámbrica basada en simetría paridad-tiempo para monitorizar con alta sensibilidad y en tiempo real la presión intraocular, un avance clave para el diagnóstico precoz del glaucoma. Cortesía: Profesor Takeo Miyake / Universidad de Waseda (Japón)
Seguridad, biocompatibilidad y retos pendientes
La seguridad era otro aspecto crítico de este avance oftalmológico. Durante las pruebas no se observaron aumentos de temperatura en el ojo, un riesgo potencial en dispositivos electrónicos inalámbricos. Además, los ensayos de biocompatibilidad con células corneales humanas mostraron tasas de viabilidad celular superiores al 90%, lo que sugiere que los materiales biomédicos empleados no resultan tóxicos ni agresivos para el tejido ocular.
Más allá de los números, el alcance de esta tecnología es conceptual. Por primera vez, se integra en una lente de contacto un sistema completo de sensado y transmisión que combina alta sensibilidad, comodidad y potencial para uso prolongado.
Si se supera el reto pendiente de la durabilidad a largo plazo —la exposición continuada a líquidos de limpieza y al uso diario—, el dispositivo podría convertirse en una herramienta clínica de enorme valor.
Qué puede cambiar esta tecnología en el diagnóstico del glaucoma
Para los pacientes con riesgo de glaucoma, significaría pasar de controles esporádicos a un seguimiento continuo, capaz de detectar picos de presión nocturnos o transitorios que hoy pasan desapercibidos. Para los médicos, abriría la puerta a tratamientos personalizados, ajustados al perfil real de presión intraocular de cada ojo. Y para la investigación médica, ofrecería una ventana inédita a la dinámica ocular en condiciones reales de vida.
«En conjunto, nuestra plataforma es muy prometedora para la monitorización a largo plazo y no invasiva de la presión intraocular —dice Miyake—. Esto supone una contribución significativa al diagnóstico precoz y al tratamiento del glaucoma».
El trabajo también apunta a un horizonte más amplio. La combinación de electrónica flexible y simetría paridad-tiempo no se limita al ojo: podría aplicarse a otros biosensores portátiles que hoy se ven limitados por señales débiles. En ese cruce entre materiales blandos, física avanzada y medicina personalizada, una simple lente de contacto se perfila como algo más que un accesorio óptico: como un centinela silencioso capaz de adelantarse a la ceguera irreversible antes de que sea demasiado tarde.▪️(27-enero-2026)
Información facilitada por la Universidad de Waseda
Fuente: Xiao, T., Zhang, H., Takamatsu, T. et al. Ultra-sensitive real-time monitoring of intraocular pressure with an integrated smart contact lens using parity-time symmetry wireless technology. npj Flex Electron (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41528-025-00507-3

