¿A partir de qué temperatura deja de ser útil un ventilador? La ciencia tiene una respuesta más compleja de lo que parece

Alcanzar los 35 °C en la habitación no significa necesariamente que debas apagar el ventilador. La temperatura, la humedad, la edad e incluso tu nivel de hidratación determinan si este aliado del verano sigue refrescándote o empieza a jugar en tu contra.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Los ventiladores pueden aliviar el estrés térmico durante una ola de calor, pero su eficacia depende de factores como la temperatura ambiente, la humedad y el estado de hidratación de cada persona.

Los ventiladores pueden aliviar el estrés térmico durante una ola de calor, pero su eficacia depende de factores como la temperatura ambiente, la humedad y el estado de hidratación de cada persona. Cuando el aire es extremadamente caliente, el efecto refrescante puede reducirse. Foto de Wolrider YURTSEVEN

En plena ola de calor, millones de personas recurren al ventilador como primera línea de defensa contra las altas temperaturas. Es barato, consume poca electricidad y proporciona una sensación inmediata de alivio. Pero existe una pregunta que pocos se hacen: ¿puede llegar un momento en que el ventilador deje de enfriar y, paradójicamente, contribuya a calentarnos aún más?

La respuesta es sí. Sin embargo, no existe una temperatura mágica universal a partir de la cual los ventiladores se vuelvan contraproducentes. Todo depende de una compleja combinación de factores, entre ellos la humedad ambiental, la edad de la persona, su estado de hidratación e incluso que padezca determinadas enfermedades o tome ciertps medicamentos.

Según explica la revista New Scientist, la idea tradicional de que los ventiladores son siempre beneficiosos en verano está siendo revisada a la luz de nuevas investigaciones científicas.

Cómo enfría realmente un ventilador

Existe una creencia muy extendida: que un ventilador enfría el aire. En realidad, no lo hace. Un ventilador simplemente mueve el aire que ya existe en la habitación. Su efecto refrescante se basa en dos mecanismos:

✅ Favorece la evaporación del sudor.

✅ Elimina la capa de aire caliente que se acumula junto a la piel.

Dicho de forma sencilla, cuando el sudor se evapora, absorbe calor del cuerpo, lo que reduce la temperatura corporal. Por eso, en condiciones normales, la sensación térmica puede disminuir varios grados aunque la temperatura ambiente siga siendo exactamente la misma.

El problema aparece cuando el aire es extremadamente caliente.

Un ventilador no enfría el aire de una habitación: su función es favorecer la evaporación del sudor y mejorar la pérdida de calor corporal. Por eso puede hacer que la sensación térmica disminuya varios grados sin modificar la temperatura ambiente.

Un ventilador no enfría el aire de una habitación: su función es favorecer la evaporación del sudor y mejorar la pérdida de calor corporal. Por eso puede hacer que la sensación térmica disminuya varios grados sin modificar la temperatura ambiente. Foto de duy duy

El límite de los 35 °C: cuando el aire puede empezar a calentarnos

La temperatura de la piel humana suele situarse entre los 35 °C y 35 °C.

Por debajo de esa horquilla, el aire en movimiento ayuda al cuerpo a perder calor. Pero cuando la temperatura ambiental supera la temperatura de la piel, el fenómeno puede invertirse.

En esas circunstancias, el ventilador empieza a empujar aire más caliente contra el cuerpo. En lugar de extraer calor, puede favorecer que lo absorbamos. Los científicos denominan a este fenómeno ganancia de calor por convección. Sin embargo, eso no significa que haya que apagar de forma automática el ventilador cuando el termómetro supera los 35 °C. La humedad cambia completamente las reglas del juego.

La humedad es el factor que cambia todas las reglas

1️⃣ Cuando el aire es húmedo, el sudor se evapora peor. En estas condiciones, el flujo de aire generado por el ventilador puede mejorar enormemente la evaporación y compensar el calor adicional que aporta el aire caliente.

Diversos estudios realizados en cámaras climáticas han demostrado que los ventiladores siguen proporcionando beneficios incluso con temperaturas cercanas a los 38 °C o 42 °C cuando la humedad relativa es elevada.

2️⃣ Por el contrario, en ambientes muy secos y extremadamente calurosos, el ventilador puede empeorar la situación, porque apenas queda sudor que evaporar y el aire caliente se convierte en una fuente adicional de calor para el organismo.

Las personas mayores responden de forma distinta al calor

La edad introduce un factor decisivo, según los expertos en climatización.

A medida que envejecemos, las glándulas sudoríparas pierden eficacia y producimos menos sudor. Como consecuencia, el mecanismo de refrigeración natural del cuerpo funciona peor.

Esto significa que muchas personas mayores obtienen menos beneficio del ventilador que los adultos jóvenes.

Un estudio publicado en la revista JAMA en 2025 observó que, durante exposiciones prolongadas a temperaturas extremas en interiores, los ventiladores apenas reducían la temperatura corporal central de los adultos mayores.

No obstante, investigaciones posteriores han matizado esta conclusión. En ambientes cálidos y húmedos, los ventiladores pueden seguir reduciendo la carga cardiovascular y mejorar la sensación subjetiva de confort en personas mayores.

Por eso los expertos insisten en que no existe una recomendación única válida para todas las edades.

Las personas mayores son especialmente vulnerables al calor extremo. Con la edad disminuye la capacidad de sudar y regular la temperatura corporal, lo que puede reducir los beneficios que proporcionan los ventiladores durante las olas de calor.

Las personas mayores son especialmente vulnerables al calor extremo. Con la edad disminuye la capacidad de sudar y regular la temperatura corporal, lo que puede reducir los beneficios que proporcionan los ventiladores durante las olas de calor. Foto de Perry Wunderlich

Otro enemigo silencioso: la deshidratación

También hay que señalar que los ventiladores aumentan la evaporación del sudor. Eso es precisamente lo que produce el efecto refrescante. Pero también implica una pérdida adicional de agua.

Cuando una persona está deshidratada, el cuerpo tiene más dificultades para producir sudor y regular su temperatura corporal.

Un estudio reciente publicado en JAMA Network Open por investigadores de la Universidad de Sídney (Australlia) concluyó que la deshidratación modifica de forma significativa la respuesta fisiológica al uso de ventiladores durante episodios de calor extremo u olas de calor. En determinadas circunstancias, el esfuerzo cardiovascular puede aumentar si la pérdida de líquidos no se compensa de modo adecuado y los autores del trabajo aconsejan apagar el ventilador cuando la temperatura sube por encima de los 40 ºC, «ya que puede agravar el estrés térmico debido a que el aumento acelerado de la ganancia de calor por convección compensa el aumento de la evaporación del sudor».

En cualquer caso, la conclusión práctica es sencilla: un ventilador nunca debe sustituir a una hidratación adecuada.

¿Cuándo conviene utilizar un ventilador?

Los científicos todavía no han establecido una cifra única válida para todos los casos, pero las investigaciones permiten extraer algunas orientaciones generales:

✅ Situaciones en las que suele resultar beneficioso

  • Temperaturas de entre 35 y 38 °C.

  • Ambientes con humedad moderada o elevada.

  • Personas bien hidratadas.

  • Adultos sanos sin problemas cardiovasculares graves.

✅ Situaciones en las que conviene extremar la vigilancia

  • Temperaturas superiores a 38-40 °C.

  • Ambientes extremadamente secos.

  • Personas mayores de 65 años.

  • Personas con enfermedades cardiovasculares.

  • Uso de medicamentos que afectan a la sudoración.

✅ Señales de alarma:

  • Busca alternativas de enfriamiento y atención médica si aparecen:

  • Mareos.

  • Confusión.

  • Debilidad intensa.

  • Dolor de cabeza persistente.

  • Ausencia de sudoración.

  • Aumento de la temperatura corporal.

Los estudios sugieren que combinar agua y ventilación puede ser más eficaz que utilizar solo un ventilador. Mojar la piel o aplicar paños húmedos favorece la evaporación y ayuda al organismo a disipar calor con mayor rapidez.

Los estudios sugieren que combinar agua y ventilación puede ser más eficaz que utilizar solo un ventilador. Mojar la piel o aplicar paños húmedos favorece la evaporación y ayuda al organismo a disipar calor con mayor rapidez. Foto de Maria Luiza Melo

Un truco sencillo respaldado por la ciencia: humedecer la piel

Curiosamente, varios estudios científicos recientes sugieren una estrategia sorprendentemente sencilla.

En condiciones de calor extremo, humedecer la piel con agua y utilizar de forma simultánea un ventilador puede resultar mucho más eficaz que emplear el ventilador solo. El agua aporta una superficie adicional para la evaporación, reforzando el mecanismo natural de refrigeración corporal.

Una toalla húmeda sobre la nuca, pulverizar agua sobre brazos y piernas o mojar ligeramente la ropa pueden mejorar notablemente el confort térmico.

Qué dice realmente la ciencia

La vieja recomendación de apagar el ventilador cuando hace demasiado calor resulta demasiado simplista.

La evidencia científica actual indica que el verdadero factor decisivo no es únicamente la temperatura, sino la combinación de temperatura, humedad, edad y estado de hidratación.

Para un adulto joven bien hidratado, un ventilador puede seguir siendo útil incluso cerca de los 40 °C, si la humedad es elevada. Para una persona mayor en un ambiente extremadamente seco, en cambio, podría aportar poco beneficio e incluso aumentar el estrés térmico.

En definitiva, no existe una temperatura universal a partir de la cual los ventiladores dejen de funcionar. Lo importante es comprender cómo interactúan el calor, la humedad y nuestro propio organismo. Porque, en una época deolas de calor cada vez más frecuentes e intensas, saber cuándo encender —o apagar— un simple ventilador puede convertirse en una cuestión de salud pública.▪️(24-junio-2026)

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Ventiladores y Calor

🥵 ¿Los ventiladores enfrían el aire?

No. Los ventiladores no reducen la temperatura ambiental. Su efecto consiste en favorecer la evaporación del sudor y aumentar la pérdida de calor corporal.

🥵 ¿Hay que apagar el ventilador cuando la temperatura supera los 35 °C?

No necesariamente. La humedad del aire y las características de cada persona son factores tan importantes como la temperatura.

🥵 ¿Los ventiladores son peligrosos durante una ola de calor?

No suelen ser peligrosos por sí mismos, pero pueden resultar menos eficaces en ambientes extremadamente secos y muy cálidos.

🥵 ¿Son recomendables para las personas mayores?

Sí, aunque sus beneficios pueden ser menores que en personas jóvenes. Conviene combinarlos con hidratación adecuada y otras medidas de protección frente al calor.

🥵 ¿Qué es más eficaz: ventilador o aire acondicionado?

El aire acondicionado reduce directamente la temperatura del aire. El ventilador solo mueve el aire existente, aunque consume mucha menos energía.

LO ESENCIAL, EN 30 SEGUNDOS: ¿CUÁNDO DEJA DE REFRESCAR EL VENTILADOR?

  • No existe una temperatura universal aplicable a todas las personas.

  • Los ventiladores no enfrían el aire; favorecen la evaporación del sudor.

  • Cuando la temperatura del aire supera la de la piel (unos 35 °C), el ventilador puede empezar a aportar calor al cuerpo.

  • En ambientes húmedos sigue siendo útil incluso por encima de los 38 °C.

  • En ambientes muy secos y extremadamente cálidos puede resultar menos eficaz o incluso contraproducente.

  • Las personas mayores y las personas deshidratadas son especialmente vulnerables al estrés térmico.

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