Los embriones masculinos se desarrollan más rápido que los femeninos, y ahora ya sabemos por qué
Un nuevo estudio revela que, desde los primeros días de vida, los embriones no siguen el mismo ritmo: los machos pisan el acelerador metabólico mientras las hembras priorizan el control y la regulación. La genética —y no las hormonas— tiene gran parte de la respuesta.