Científicos descubren cómo los detalles visuales irrelevantes alteran nuestras decisiones cuando dudamos

Ver más detalles no siempre ayuda a acertar: cuando dudamos sobre qué hacer, la información insustancial puede contaminar nuestras decisiones. Un estudio con personas, macacos y redes neuronales artificiales desvela cómo esa interferencia nos lleva a responder más despacio y cometer más errores.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Cuando dudamos sobre qué hacer, los detalles irrelevantes pueden mezclarse con la información útil y alterar nuestras decisiones.

Cuando dudamos sobre qué hacer, los detalles irrelevantes pueden mezclarse con la información útil y alterar nuestras decisiones. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Producciones

Imagina que una pantalla te muestra, una después de otra, dos imágenes de unas rayas. Entre ambas cambia tanto su inclinación como la distancia que las separa. Tu tarea consiste en evaluar uno de esos cambios, pero no te dicen cuál. ¿Debes fijarte en si las rayas se han inclinado o en si están más juntas o más separadas?

Cuando tienes clara la tarea, el cerebro puede concentrarse en el detalle pertinente. Cuando dudas, conserva también otras características de la imagen que no son trascendentes y que, por el contrario, pueden interferir en tu respuesta. El error empieza a gestarse antes de pulsar un botón: justo en la forma de representar lo que vemos.

Una investigación de la Universidad de Chicago, publicada en la revista Nature Neuroscience, propone un mecanismo para explicar este problema. El equipo de Cheng Xue, Sol K. Markman y Marlene R. Cohen encontró que la incertidumbre favorece la retención de información visual irrelevante y aumenta su interferencia con las señales utilizadas para decidir.

Qué es la interferencia visual y por qué aumenta con la incertidumbre

Los investigadores llaman a este cruce de señales interferencia entre características visuales. Se produce cuando la actividad neuronal que representa un detalle influye en el juicio sobre otro. Por ejemplo, la separación entre unas rayas puede sesgar una decisión sobre la posición del patrón, aunque ambos cambios sean independientes en la imagen.

También hay que tener presente otro concepto. Nos referimos a la incertidumbre sobre la tare, la duda acerca de qué regla aplicar o qué información evaluar. En este estudio, debe distinguirse de la dificultad para ver un cambio: alguien podía percibir las rayas y, aun así, desconocer qué característica determinaba la respuesta correcta.

«Nuestro cerebro retiene detalles visuales que se supone que debemos ignorar», explica Xue en un comunicado de la Universidad de Chicago. El problema puede afectar a la manera de utilizar la información disponible, incluso cuando esta se recuerda.

Cuando dudamos sobre qué información importa, los detalles visuales irrelevantes pueden influir más en nuestras decisiones, según los experimentos del estudio.

Cuando dudamos sobre qué información importa, los detalles visuales irrelevantes pueden influir más en nuestras decisiones, según los experimentos del estudio. Foto de Ron Lach

Cómo se estudió la toma de decisiones bajo incertidumbre

Una regla que cambiaba sin avisar

Para ahondar en el problema, el equipo reclutó, en conjunto, a 206 adultos con el propósito de someterlos a diferentes pruebas por internet. Estos veían dos imágenes sucesivas de rayas y debían comparar su orientación o su frecuencia espacial: si estaban más juntas o más separadas. En paralelo, una pareja de macacos debidamente entrenados realizaron una tarea semejante, y evaluaron la frecuencia y la posición del patrón.

La dificultad decisiva estaba en las instrucciones ocultas. Solo una característica era relevante en cada ensayo, pero nadie recibía una señal que indicara cuál. Había que deducirla de las respuestas anteriores y sus resultados. La regla cambiaba sin aviso, con una probabilidad del 10 % por ensayo para las personas y del 2,5 % para los animales.

Acertar sugería que convenía mantener la regla. Fallar dejaba abierta una duda: ¿había cambiado la tarea o se había percibido mal la imagen? Esa ambigüedad permitió comparar decisiones con distintos grados de certeza ante cambios visuales iguales.

Respuestas más lentas y menos precisas

Tanto los humanos como los macacos respondían más despacio y cometían más errores perceptivos bajo incertidumbre, esto es,c uando dudaban sobre la tarea. También empeoraba la discriminación de la característica que habían elegido evaluar. En los macacos, la diferencia media de precisión entre las condiciones de mayor y menor certeza rondaba los cinco puntos porcentuales.

Las pruebas de memoria añadieron una pista: cuando dudaban, las personas recordaban mejor los detalles que consideraban irrelevantes. Además, esos detalles influían sistemáticamente en sus elecciones. Los errores seguían un patrón compatible con interferencia.

Qué revelaron las redes neuronales y los registros cerebrales

Para averiguar la razón de todo esto, los investigadores entrenaron dos redes neuronales artificiales: una para responder correctamente y otra para reproducir las elecciones de los macacos, incluidos sus errores. La primera afrontaba la incertidumbre sin perder precisión perceptiva; la segunda, imitaba el deterioro observado en los animales. Comparar sus mecanismos internos ofreció una pista que después se puso a prueba experimentalmente.

Ambas redes conservaban más información irrelevante cuando la regla era incierta. La diferencia estaba en cómo organizaban esa información. La red que acertaba mantenía las características suficientemente independientes; la que imitaba a los macacos las representaba de una manera que favorecía su interferencia. Guardar más detalles, por tanto, no bastaba para explicar los fallos. También importaba que esos detalles se mezclaran con las señales utilizadas para responder.

Podemos imaginar un mapa de actividad neuronal. Cada característica modifica las respuestas de muchas células. Cuando esos cambios siguen direcciones independientes, resulta más fácil distinguir las señales. Cuando se solapan, un detalle puede alterar la lectura de otro. «Ya no puedes mantener separadas las distintas características», resume Cohen en el comunicado universitario.

La interferencia aparece en la corteza visual primaria

El equipo detectó señales de interferencia en V1, una región que interviene en las primeras etapas del procesamiento visual, y registró también actividad en el área parietal 7a. Aplicó después microestimulación eléctrica en V1 de uno de los macacos: bajo incertidumbre, los efectos sobre sus elecciones se entrelazaban como predecía el modelo. La intervención aportó evidencia causal a favor del mecanismo.

La duda podía afectar al rendimiento sin que la regla hubiera cambiado realmente. «La incertidumbre sobre la tarea, incluso sin cambios reales de tarea, puede inducir interferencia entre características», escriben los autores en el manuscrito.

Las pruebas con 206 adultos y dos macacos mostraron que la incertidumbre sobre la tarea se traducía en respuestas más lentas y menos precisas.

Las pruebas con 206 adultos y dos macacos mostraron que la incertidumbre sobre la tarea se traducía en respuestas más lentas y menos precisas. Foto de RDNE Stock project

Lo que aportan otros estudios recientes sobre percepción y flexibilidad cognitiva

Otros trabajos recientes ayudan a completar este panorama: exploran cómo el cerebro mantiene separada la información visual, qué ocurre al cambiar de tarea y cómo esa organización puede deteriorarse en un modelo experimental de alzhéimer.

Una investigación de 2025 publicada en la revista Scientific Reports, y rubricada por Ramanujan Srinath, Amy Ni y otros investigadores, entre ellos Cohen, mostró la otra cara del fenómeno. Utilizaron escenas naturalistas con un objeto situado entre ramas y hojas. Las personas podían juzgar su posición con precisión pese a cambios en el fondo; en macacos, las representaciones neuronales del objeto y del entorno en el área visual V4 eran aproximadamente independientes. El cerebro puede tolerar mucha información adicional cuando consigue organizarla sin interferencias.

Ese mismo año, Tianlin Luo, Mengya Xu, Zhihao Zheng y Gouki Okazawa, del Centro de Excelencia en Ciencias del Cerebro y Tecnología de la Inteligencia, en la Academia China de Ciencias de Shanghái, analizaron en la revista Nature Communications cómo las personas cambiaban entre reglas para clasificar rostros. Tras el cambio, aprovechaban peor la información sensorial durante un breve periodo que se recuperaba en unos cientos de milisegundos. Los autores propusieron una limitación al redirigir esa información hacia la decisión. Es una explicación complementaria: adaptar lo que vemos a un objetivo nuevo requiere reajustes, incluso cuando conocemos la regla.

Por último, la conexión más reciente apunta al deterioro cognitivo. En agosto de este año, un trabajo en la revista PNAS, del que Cohen también es coautora, siguió durante un año a dos macacos con un modelo experimental de alzhéimer basado en alteraciones de la proteína tau, que forma agregados tóxicos conocidos como ovillos neurofibrilares en los pacientes con demencia. Algunas respuestas visuales básicas se conservaron, mientras se deterioraban la coordinación neuronal y la organización de la conducta. También se perdió independencia entre representaciones de características visuales. Esa posible conexión deberá investigarse en pacientes.

El error puede empezar antes de actuar: en un penalti, fijarse en detalles insignificantes antes de dar el puntapié: en macacos, la incertidumbre aumentó la interferencia entre señales en una de las primeras regiones cerebrales que procesan lo que vemos. Foto de Jannes Glas en Unsplash

Qué demuestra el estudio y cuáles son sus límites

Los resultados respaldan un mecanismo concreto: la combinación de mayor retención de información irrelevante y menor independencia entre representaciones puede perjudicar las decisiones perceptivas bajo incertidumbre.

Su alcance está delimitado por el experimento. Se utilizaron imágenes sencillas, los registros cerebrales procedían de dos animales y la intervención causal se realizó en uno. Las pruebas humanas mostraron efectos conductuales; los registros neuronales y la microestimulación se efectuaron en macacos.

La investigación ayuda a entender el precio de la flexibilidad mental, pero todavía falta establecer cuánto explica de la multitarea cotidiana. Percibir correctamente exige conservar la información necesaria y mantenerla distinguible de otros detalles que podrían alterar su lectura.▪️

⏱️ LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Qué se investigó: cómo la incertidumbre sobre la tarea afecta a la percepción y a la toma de decisiones.
  • Cómo se estudió: pruebas con 206 adultos, experimentos con dos macacos rhesus y modelos de redes neuronales artificiales.
  • Qué se encontró: los detalles visuales irrelevantes influían más en las respuestas cuando los participantes dudaban sobre la regla.
  • Qué aporta: registros y microestimulación en la corteza visual primaria, V1, respaldan un mecanismo de interferencia entre características.
  • Qué falta comprobar: cuánto explica este mecanismo de las decisiones cotidianas y de los problemas cognitivos en personas.
  • Fuente: Cheng Xue, Sol K. Markman, Ruoyi Chen, Lily E. Kramer, Marlene R. Cohen. Feature interference as a neuronal basis for the behavioural cost of task uncertainty. biorXiv (2026). DOI: https://doi.org/10.1101/2024.03.04.583375

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