Cómo hablan los animales cuando necesitan ayudarse entre especies
En la naturaleza, miles de especies de aves, mamíferos, peces e insectos colaboran cada día para sobrevivir, alimentarse o protegerse. Ahora, un estudio saca a la luz los sorprendentes códigos secretos, desde llamadas, gestos y colores hasta señales químicas, que utilizan para para intercambiar información, coordinar comportamientos y obtener beneficios mutuos más allá de las fronteras entre especies.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Unas mangostas rayadas limpian el cuerpo de un facóquero común en el Parque Nacional Queen Elizabeth (Uganda). Esta singular alianza permite a las mangostas alimentarse de garrapatas y otros parásitos, mientras que el facóquero se beneficia de una eficaz sesión de limpieza y de la eliminación de posibles infecciones cutáneas. Cortesía: Leela Channer
Un delfín emerge del agua y arquea el lomo justo en el momento preciso. En la orilla, un pescador interpreta el gesto como una señal inequívoca: es hora de lanzar la red. A miles de kilómetros de allí, en los bosques africanos, un pequeño pájaro guía a una persona mediante llamadas características hasta una colmena escondida. En un arrecife coralino, un pez adopta una postura inmóvil y ligeramente inclinada para indicar a otro pez que desea una sesión de limpieza de parásitos. No se trata de escenas aisladas ni de curiosidades etológicas.
Son ejemplos de un fenómeno fascinante: la comunicación entre especies para colaborar y obtener beneficios mutuos.
Durante décadas, los científicos han estudiado cómo se comunican los animales con miembros de su propia especie. Sin embargo, una revisión publicada en la revista Animal Behaviour pone el foco en una cuestión mucho menos explorada: cómo distintas especies animales intercambian información para coordinar acciones complejas y cooperar en tiempo real.
🗣️ «A partir de los ejemplos que conocemos, los individuos coordinan sus acciones para acceder a recursos compartidos, como el alimento, o para intercambiar recursos por servicios, como la protección frente a los depredadores —explica la doctora Katie Dunkley, investigadora de la Universidad de Oxford (Reino Unido)y autora principal del estudio. Y añade—: Nos interesaba especialmente comprender cómo el intercambio de información permite una coordinación tan estrecha entre especies diferentes».
La idea resulta extraordinaria ,porque implica superar una barrera que, en apariencia, parece insalvable. Un delfín y un ser humano no comparten lenguaje. Tampoco lo hacen una hormiga y una oruga, ni un pez limpiador y el pez que acude a él para eliminar parásitos. Y, sin embargo, la evolución ha encontrado maneras de construir puentes de comunicación entre organismos separados por millones de años de historia evolutiva.
¿Qué es la cooperación entre especies?
Los investigadores distinguen entre simples interacciones beneficiosas y verdadera cooperación interespecífica. Para que exista esta última no basta con que dos especies obtengan ventajas mutuas. Deben coordinar activamente su comportamiento y responder a las acciones de la otra parte.
Eso significa que cada participante necesita obtener información sobre su socio: quién es, qué pretende hacer, si es fiable y cuándo conviene actuar. Esa información puede llegar a través de un amplio abanico de señales o de indicios:
✅ Las señales son rasgos o comportamientos que han evolucionado específicamente para influir en otro individuo.
✅ Los indicios, en cambio, son características que proporcionan información de forma accidental, aunque no hayan evolucionado con esa función comunicativa.
La diferencia puede parecer sutil, pero resulta crucial para comprender cómo surgieron estos sistemas de cooperación.
¿Cómo se comunican los animales de distintas especies?
Según la revisión publicada en Animal Behaviour, la comunicación desempeña tres funciones fundamentales en la cooperación entre especies:
1️⃣ Identificar y atraer a los socios adecuados.
2️⃣ Iniciar la interacción cooperativa.
3️⃣ Coordinar el comportamiento de ambos participantes y evitar que uno de ellos explote al otro. Esta es quizá la más compleja
En los arrecifes tropicales, por ejemplo, numerosos peces limpiadores presentan llamativos patrones de color azul, negro y blanco. Estas combinaciones actúan como una especie de tarjeta de presentación visual. Informan a otros peces de que no son depredadores, sino proveedores de un servicio de limpieza. Los clientes potenciales reconocen rápidamente esas señales y se acercan con confianza.
La cooperación continúa cuando el pez cliente adopta una postura característica, permaneciendo inmóvil con el cuerpo inclinado. Ese gesto comunica su disposición a ser limpiado. El limpiador interpreta la señal y comienza a retirar parásitos y tejidos muertos de la piel del cliente. Ambos ganan: uno obtiene alimento y el otro mejora su salud.
El pájaro que guía a los humanos
Uno de los ejemplos más sorprendentes procede de África. El indicador grande de la miel (Indicator indicator), conocido como pájaro guía de la miel, ha desarrollado una relación cooperativa con los seres humanos.
El ave localiza colmenas silvestres pero no puede acceder fácilmente a ellas. Los humanos sí pueden abrirlas utilizando humo y herramientas. Una vez obtenida la miel, el pájaro aprovecha la cera y otros restos nutritivos abandonados por los recolectores.
Lo realmente extraordinario es que ambas especies intercambian señales acústicas durante el proceso. El pájaro emite llamadas específicas para atraer a los recolectores y conducirlos hasta el nido de abejas. Los humanos responden con silbidos o sonidos característicos que mantienen la coordinación durante el trayecto.
Se trata de uno de los ejemplos más sofisticados conocidos de comunicación cooperativa entre especies salvajes.
El indicador grande de la miel (Indicator indicator) ha desarrollado una de las colaboraciones más sorprendentes del reino animal: guía a humanos y rateles hasta colmenas silvestres mediante llamadas y comportamientos específicos, y obtiene como recompensa acceso a la cera, las larvas y otros restos nutritivos tras la recolección de la miel. Cortesía: Gisela Gerson Iohman-Braun
Delfines que enseñan a pescar
Algo parecido ocurre en ciertas regiones costeras de Brasil y Myanmar, donde comunidades humanas cooperan con delfines salvajes.
Los cetáceos reúnen bancos de peces y los empujan hacia zonas donde los pescadores pueden capturarlos con facilidad. Cuando llega el momento adecuado, los delfines realizan movimientos específicos en la superficie, como inmersiones bruscas o golpes con la cabeza o la cola. Los pescadores interpretan estas acciones como señales para lanzar sus redes.
El resultado beneficia a ambos. Los humanos obtienen mayores capturas y los delfines aprovechan los peces desorientados que escapan de las redes.
Los científicos aún debaten si estos movimientos son auténticas señales dirigidas a los humanos o simplemente comportamientos que los pescadores han aprendido a interpretar como indicios. Pero precisamente esa incertidumbre convierte al sistema en una ventana excepcional para estudiar cómo nacen nuevos canales de comunicación entre especies.
🗣️ «Estudiar cómo fluye la información entre especies nos ofrece una ventana excepcional para comprender cómo surgen los sistemas de comunicación, cómo cambian con el tiempo y cómo, en algunos casos, pueden coevolucionar», señala Dunkley.
¿Cómo evitan los animales el engaño durante la cooperación?
La cooperación nunca está libre de conflictos. Siempre existe la tentación de aprovecharse del otro sin corresponder adecuadamente.
Por eso muchos sistemas han desarrollado mecanismos de control. En las estaciones de limpieza marinas, algunos peces limpiadores prefieren alimentarse de mucosidad o tejido sano de sus clientes, algo mucho más nutritivo que los parásitos. Cuando esto ocurre, los clientes reaccionan persiguiéndolos o realizando movimientos agresivos que funcionan como señales de castigo.
El mensaje es claro: si engañas, perderás futuros beneficios.
Un fenómeno similar aparece en las asociaciones entre hormigas y ciertos insectos productores de sustancias azucaradas. Las orugas y pulgones utilizan señales químicas, táctiles e incluso acústicas para estimular el comportamiento protector de las hormigas. A cambio, estas reciben una recompensa alimenticia. Pero ambas partes han desarrollado mecanismos para controlar el equilibrio de la relación y evitar abusos.
Este blénido de dientes de sable (Plagiotremus rhinorhynchos) utiliza una sofisticada estrategia de engaño: imita el aspecto y el comportamiento de los peces limpiadores para acercarse a otras especies desprevenidas y arrancarles fragmentos de aletas y escamas. Es uno de los ejemplos más llamativos de fraude en los sistemas de comunicación y cooperación entre especies. Cortesía: Nhobgood Nick Hobgood
Los riesgos de hacerse oír
Comunicar información útil también tiene costes.
Emitir señales requiere energía y tiempo. Además, existe el peligro de que terceros escuchen la conversación. Los científicos denominan este fenómeno escucha clandestina o eavesdropping.
En el caso de los pájaros guía de la miel, sus llamadas pueden atraer a competidores que también desean aprovechar la cera de las colmenas. En otras relaciones cooperativas, los depredadores pueden utilizar señales químicas o acústicas para localizar a los participantes.
Aún más problemático es el engaño. Algunas especies han evolucionado para imitar señales cooperativas sin aportar ningún beneficio real.
Un ejemplo clásico es el de ciertos peces blénidos que copian el aspecto de los peces limpiadores. Los clientes se acercan confiados creyendo que recibirán una limpieza, pero en realidad son mordidos por el impostor.
Este tipo de fraude genera una auténtica carrera evolutiva entre quienes intentan engañar y quienes intentan detectar a los impostores.
Qué tipos de señales utilizan los animales para comunicarse
La revisión destaca que la cooperación interespecífica utiliza una enorme variedad de canales de comunicación.
Las señales visuales, las señales acústicas, las señales químicas, las señales táctiles e incluso las vibracionales forman parte de este complejo sistema de intercambio de información.
En algunas relaciones, varios canales se combinan de manera simultánea. Las orugas asociadas a hormigas pueden utilizar señales químicas, movimientos corporales y vibraciones al mismo tiempo. Este enfoque multimodal aumenta la eficacia de la comunicación y dificulta que los engañadores copien todo el sistema.
🗣️ «En algunas formas de cooperación entre especies, las señales y los indicios varían según el contexto ecológico, las especies implicadas y si la señal es heredada o aprendida. Esto pone de manifiesto hasta qué punto la comunicación interespecífica puede ser flexible y adaptable», afirma la doctora Jessica van der Wal, investigadora del Instituto FitzPatrick de Ornitología Africana y autora sénior del trabajo.
Los autores sospechan además que todavía estamos viendo solo una pequeña parte del fenómeno. Es posible que muchas especies utilicen modalidades sensoriales que los humanos apenas percibimos, como determinadas señales olfativas o eléctricas.
Un lábrido limpiador hawaiano (Labroides phthirophagus), fácilmente reconocible por sus llamativos colores, elimina parásitos y tejido muerto de un pez globo de manchas blancas (Arothron hispidus). Cortesía: Brocken Inaglory
Por qué es importante este descubrimiento para entender la evolución
La gran conclusión del estudio es que la cooperación entre especies ocupa una posición intermedia entre dos mundos. Comparte características con los mutualismos clásicos, donde ambos participantes obtienen beneficios, pero también con la cooperación entre individuos de una misma especie, que exige coordinación rápida y continua.
Precisamente por eso resulta tan fascinante desde el punto de vista evolutivo. Cada interacción representa un delicado equilibrio entre confianza y desconfianza, comunicación y engaño, intereses compartidos y conflictos potenciales.
Los investigadores creen que comprender mejor estos sistemas ayudará a explicar cómo surge la cooperación en la naturaleza y por qué, pese a sus enormes ventajas, sigue siendo relativamente rara. Coordinar comportamientos entre organismos con sentidos, cerebros y formas de vida tan distintos constituye un desafío formidable.
🗣️«Todavía nos queda mucho por aprender sobre cómo funcionan y evolucionan estos sistemas. Esperamos que futuras investigaciones revelen tanto nuevos detalles sobre estas interacciones como otras formas de cooperación entre especies que aún están por descubrir», concluye Van der Wal.
Y, sin embargo, los arrecifes, los bosques y las costas del planeta están llenos de ejemplos que demuestran que la evolución ha encontrado una solución inesperada: aprender a escuchar a quienes hablan un idioma completamente diferente.▪️(19-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Comunicación y Especies
🐠 ¿Qué es la comunicación interespecífica?
Es el intercambio de información entre individuos de especies diferentes mediante señales visuales, acústicas, químicas, táctiles o vibracionales.
🐠 ¿Por qué cooperan animales de distintas especies?
Porque ambas partes obtienen beneficios. Algunas consiguen alimento, otras protección frente a depredadores o eliminación de parásitos.
🐠 ¿Cuál es el ejemplo más conocido de cooperación entre especies?
Uno de los más estudiados es el del pájaro guía de la miel, que conduce a los humanos hasta colmenas silvestres y obtiene como recompensa acceso a la cera y otros restos nutritivos.
🐠 ¿Los animales pueden engañarse entre sí?
Sí. Algunas especies imitan señales cooperativas para obtener beneficios sin colaborar realmente. Este fenómeno impulsa una carrera evolutiva entre engañadores y detectores de fraude.
🐠 ¿Qué aporta este estudio?
La revisión reúne evidencias procedentes de aves, mamíferos, peces e insectos y muestra que la comunicación es uno de los elementos fundamentales para que la cooperación entre especies pueda surgir y mantenerse.
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
Los animales de distintas especies también cooperan entre sí, y para lograrlo han desarrollado sorprendentes sistemas de comunicación.
Intercambian información mediante llamadas, gestos, colores, posturas corporales e incluso señales químicas, lo que les permite coordinar acciones y obtener beneficios mutuos.
El pájaro guía de la miel conduce a los humanos hasta colmenas silvestres, mientras que los humanos le facilitan el acceso a la cera y otros restos nutritivos.
Los peces limpiadores utilizan señales visuales para atraer a otros peces y eliminarles parásitos, estableciendo una relación beneficiosa para ambos.
La comunicación también sirve para evitar engaños y abusos, y ayuda a identificar socios fiables y mantener la cooperación a largo plazo.
Información facilitada por la Universidad de Ciudad del Cabo
Fuente: K. Dunkley, M. Cantor, A. I. Afan, D. S. Ahlibi, S. J. Allen, J. Amphaeris, S. Atkins, M. C. Attwood, K. Bankhead, C. J. Blair, J. L. Bronstein, Y. R. R. Camargo, S. Carvalho, L. W. Channer, R. R. T. Cuthill, J. Das, F. G. Daura-Jorge, A. K. Deb, T. Dixit, E. Dounias, M. Dyble, D. R. Farine, E. Freymann, P. He, L. S. Hoffmann, H. A. Isack, E. B. Ilha, W.-B. W. Kamboe, A. O. Kilawi, A. Kingston, E. A. Laltaika, D. J. Lloyd-Jones, J. Lund, A. M. S. Machado, K. McGarvey, G. M. M'manga, R. Mphetlhe, I. B. Moreno, C. A. Ngcamphalala, S. O. Nhlabatsi, C. J. Nwaogu, R. Pierotti, I. M. Reeves, E. J. H. Robinson, I. Samad, M. Sanda, N. B. Serpa, P. C. Simões-Lopes, C. N. Spottiswoode, T. Soma, H. Sridhar, T. Tun, N. T. Uomini, J. V. S. Valle-Pereira, L. van Holstein, B. M. Wood, D. L. Cram, J. E. M. van der Wal. The ecology and evolution of cues and signals in animal interspecies cooperation. Animal Behaviour (2026). DOI: ttps://doi.org/10.1016/j.anbehav.2026.123611

