Destellos inexplicables en el cielo de los años 50: un nuevo análisis científico confirma su existencia
Durante décadas, los astrónomos los consideraron meros errores en antiguas placas astronómicas, pero hoy resurgen como un enigma real. Un nuevo análisis independiente confirma que aquellos fugaces destellos en el cielo de los años 50 existieron… y aún no tienen explicación clara.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artísitica de unos astrónomos examinando placas fotográficas en un observatorio durante los años 50: en una de ellas, un inesperado punto de luz podría corresponder a uno de los misteriosos destellos fugaces registrados en aquella época. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
Un misterio astronómico rescatado del pasado
En la madrugada de una noche cualquiera de los años cincuenta, cuando los astrónomos aún dependían de las placas fotográficas de vidrio para explorar el cielo, algo extraño quedó grabado en la emulsión: un punto de luz que aparecía en una imagen… y desaparecía en la siguiente, tomada apenas media hora después.
Desde entonces, este tipo de destellos inexplicables en el cielo pasaron inadvertidos o fueron descartados como meros defectos técnicos.
Hoy, sin embargo, vuelven a salir a escena con una renovada fuerza: un nuevo análisis independiente respalda su existencia y sugiere que no son simples artefactos.
Qué son los transitorios rápidos
El autor del trabajo, Ivo Busko, astrofísico independiente y exdesarrollador de la NASA, harevisado, armado de paciencia, miles de placas astronómicas tomadas en Europa en la década de 1950 y se ha topado con numerosas señales que son consistentes con lo que los investigadores llaman transitorios rápidos. Hablamos de fenómenos luminosos extremadamente breves, de duración inferior a un segundo, que dejan una huella inesperadamente nítida en las imágenes astronómicas.
La historia de estos destellos no comienza ahora. En los últimos años, el proyecto VASCO (Vanishing & Appearing Sources during a Century of Observations) ya había identificado eventos similares en los archivos del Observatorio Palomar, en Estados Unidos.
Aquellos resultados despertaron una mezcla de fascinación y escepticismo. ¿Podrían ser errores en las placas? ¿fenómenos astronómicos desconocidos? ¿O algo más cercano, incluso artificial? Como no podía ser de otra manera, los ufólogos entraron en el debate señalando que dichos destellos podrían proceder de civilizaciones extraterrestres.
El hallazgo: confirmación independiente de un fenómeno polémico
La nueva investigación, que aparece publicada en el repositorio de preprintsarXiv, aporta una pieza del enigmático puzle: una verificación independiente utilizando un conjunto de datos completamente distinto. En lugar de recurrir a los estudios del cielo realizados por el observatorio del monte Palomar, en california, durante los años cincuenta, Busko decidió zambullirse en placas fotográficas obtenidas entre los años 1954 y 1957 con el telescopio de Schmidt de 1,2 metros del Observatorio de Hamburgo (Alemania), que están digitalizadas en el archivo APPLAUSE. Este contiene unas 98.000 placas digitalizadas y unos 4.500 millones de fuentes extraídas.
El detalle no es menor. La ciencia avanza, en gran medida, gracias a la reproducibilidad, esto es, que distintos equipos, con métodos diferentes, lleguen a conclusiones similares. Aquí ocurre precisamente eso.
👉 «Mi objetivo inicial no fue estudiar el fenómeno de forma exhaustiva, sino confirmar los hallazgos previos con una metodología distinta», explica Busko en el artículo.
Cómo se detectan estos destellos en placas antiguas
El procedimiento que empleó este astrónomo fue tan meticuloso como ingenioso. Él y sus colegas seleccionaron pares de placas que mostraban la misma región del cielo, tomadas con apenas treinta minutos de diferencia. Después, comparan los objetos registrados en ambas imágenes. Las estrellas y galaxias, por supuesto, aparecen en las dos. Pero algunos puntos de luz solo están en una: esos son los candidatos a transitorios astronómicos.
A primera vista, podría parecer sencillo. Pero las placas fotográficas están llenas de trampas: polvo, arañazos, imperfecciones del escáner. Para filtrar estos falsos positivos, el equipo recurrió a una batería de técnicas estadísticas y análisis de forma. Por ejemplo, descartaron cualquier señal que no aparezciera en dos escaneos independientes de la misma placa, una manera eficaz de eliminar defectos físicos.
Tras este proceso, de las novecientas placas digitalizadas del telescopio de Schmidt, Buska seleccionó 41 placas en las que quedaron grabados setenta posibles eventos extraños. Una inspección visual redujo la cifra a 35 candidatos buenos. No es una muestra enorme, pero sí lo suficientemente significativa como para plantear preguntas incómodas.
La clave científica: por qué no parecen estrellas
La esencia del hallazgo no está solo en la presencia de estos destellos, sino en su forma. En las placas, las estrellas aparecen ligeramente borrosas: la atmósfera, el movimiento del telescopio y la larga exposición difuminan su luz. Sin embargo, los transitorios detectados son más nítidos, más compactos.
Este detalle técnico —la anchura a media altura del perfil de luz, conocida como FWHM (del inglés Full Width at Half Maximum)— resulta crucial. En términos sencillos, el FWHM mide lo ancha que aparece una fuente de luz en una imagen: si imaginamos el brillo como una montaña, el FWHM sería la anchura de esa montaña a la mitad de su altura.
En astronomía, esto permite saber si un punto de luz está más difuminado o más concentrado. Las estrellas, al fotografiarse durante varios minutos y a través de la atmósfera, suelen verse algo borrosas y, por tanto, tienen un FWHM mayor. Sin embargo, los eventos analizados muestran valores sistemáticamente más estrechos que los de las estrellas cercanas, lo que sugiere que su emisión fue extremadamente breve. Dicho de otro modo: no estuvieron ahí el tiempo suficiente como para emborronarse.
Comparación de dos placas astronómicas tomadas con unos 30 minutos de diferencia: el destello aparece claramente en la imagen de la izquierda y desaparece en la derecha (marcado con una cruz), evidenciando su naturaleza fugaz. Cortesía: Ivo Busko
¿Qué podría causar estos enigmáticos flashes?
La imagen que aparece sobre estas líneas ilustra a la perfección este fenómeno: el destello aparece como un punto definido en una placa y desaparece por completo en la siguiente, mientras que las estrellas circundantes permanecen inalteradas. Además, su perfil radial —la forma en que se distribuye la luz desde el centro hacia los bordes— difiere del de las estrellas, reforzando así la idea de que no se trata de objetos convencionales.
Las explicaciones astronómicas tradicionales tienen dificultades para encajar con estos datos. Fenómenos como supernovas, estrellas variables y explosiones de rayos gamma tienen escalas temporales mucho mayores. Incluso los eventos más rápidos conocidos en astronomía rara vez se desarrollan en fracciones de segundo visibles en el rango óptico.
👉 La hipótesis que gana terreno es, paradójicamente, más cercana a la Tierra: reflejos de luz solar en objetos artificiales en órbita. Según el estudio, superficies planas en rotación, como paneles metálicos, podrían producir destellos breves al reflejar el Sol hacia el observador.
Hoy estamos familiarizados con este fenómeno. Los satélites generan ocasionalmente destellos visibles desde el suelo, especialmente cuando sus paneles solares actúan como espejos. Pero hay un problema evidente: las placas analizadas son anteriores al lanzamiento del Sputnik, en octubre de 1957.
Esto abre un abanico de interpretaciones. La más conservadora es que algunos objetos artificiales ya estaban en órbita antes de lo que se reconoce oficialmente, o que los destellos proceden de objetos cercanos —quizá en trayectorias suborbitales o incluso dentro de la atmósfera—. Otra posibilidad es que se trate de fenómenos naturales aún no comprendidos.
👉 Y, en el extremo más especulativo, está la conexión con la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Si existen artefactos no humanos en las proximidades de la Tierra, podrían producir señales de este tipo. El propio artículo menciona esta posibilidad con cautela, y subraya la importancia de establecer primero una base observacional sólida.
Por ahora, los autores evitan conclusiones precipitadas. El trabajo es preliminar, y Buska apenas ha explorado una pequeña fracción del archivo disponible. El siguiente paso será ampliar el análisis a más placas que incluyan observaciones de diferentes noches y telescopios, para construir una base de datos más amplia y buscar patrones: alineaciones, repeticiones, correlaciones...
Por qué este descubrimiento es relevante hoy
También será cimportante comparar estos eventos con los detectados por el proyecto VASCO. Si ambos conjuntos de datos muestran coincidencias —en ubicación, frecuencia o características—, la evidencia de que se trata de un fenómeno real se fortalecería considerablemente.
Más allá de su posible origen, estos destellos plantean una reflexión más amplia sobre el valor de los archivos científicos. Las placas fotográficas históricas del siglo XX, durante años relegadas a almacenes, se han convertido en un tesoro para la astronomía moderna. Su digitalización permite aplicar técnicas computacionales avanzadas a datos históricos, revelando fenómenos que pasaron desapercibidos en su momento.
Es, en cierto modo, una arqueología del cielo. Lo que antes eran manchas ambiguas en un negativo de vidrio ahora se convierten en pistas de procesos físicos —o tecnológicos— que aún no comprendemos del todo.
La historia de estos transitorios rápidos en el cielo está lejos de cerrarse. Pero cada nuevo análisis, como el presentado en este estudio, añade una capa de credibilidad a un fenómeno que durante décadas habitó en la frontera entre el error y el misterio.
Y quizá ahí resida su mayor interés: en recordarnos que el universo —o nuestro entorno más cercano— todavía guarda sorpresas incluso en los datos más antiguos. Solo hacía falta volver a mirarlos con otros ojos.▪️(2-abril-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Destellos y Engimas Astronómicos
🔭 ¿Qué son los destellos inexplicables en el cielo de los años 50?
Son eventos luminosos extremadamente breves detectados en placas astronómicas antiguas que aparecen en una imagen y desaparecen en otra, sin explicación convencional clara.
🔭 ¿Son errores en las placas fotográficas?
El nuevo estudio reduce significativamente esa posibilidad mediante múltiples filtros y validaciones independientes.
🔭 ¿Podrían deberse a los satélites?
Es una hipótesis plausible, pero problemática porque las observaciones son anteriores al lanzamiento del primer satélite artificial.
🔭 ¿Tienen relación con extraterrestres?
No hay evidencia directa. Es una hipótesis especulativa dentro del marco SETI, pero no una conclusión científica.
🔭 ¿Por qué son importantes estos hallazgos?
Porque podrían revelar fenómenos físicos desconocidos o indicar actividad tecnológica no documentada en la historia temprana de la exploración espacial.
Fuente: Ivo Busko. Searching for Fast Astronomical Transients in Archival Photographic Plates. arXiv (2026). DOI: https://doi.org/10.48550/arXiv.2603.20407

