El ornitorrinco es aún más extraño de lo que pensábamos: zoólogos descubren una estructura única en su pelo
Ni pico de pato ni huevos: el mayor enigma del ornitorrinco está oculto en su propio pelaje. Un nuevo estudio nos descubre una estructura microscópica inédita que desafía lo que sabíamos sobre el color en los mamíferos.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Un ornitorrinco nadando en aguas poco profundas: este singular mamífero semiacuático esconde en su pelaje una rareza microscópica —melanosomas huecos y esféricos— nunca vista en otros vertebrados, según un estudio reciente que desafía lo que sabemos sobre el color en animales. Image by Gabru PawPixels from Pixabay
El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus) es uno de los animales más fantásticos que han pisado la Tierra. Este mamífero que pone huevos, con un espolón venenoso en las patas traseras y con pico de pato, cola de castor y patas de nutria, parecía ya una rareza evolutiva difícil de superar.
Sin embargo, un nuevo estudio científico acaba de añadir otra capa de extrañeza a la biología de este mamífero semiacuático endémico del este de Australia y de la isla de Tasmania: en el interior de sus pelos se esconde una estructura microscópica nunca vista antes en ningún vertebrado.
La investigación, publicada en la revisyta Biology Letters y liderada por la bióloga Jessica L. Dobson, de la Universidad de Gante, en Bélgica, describe por primera vez la existencia de melanosomas —los orgánulos celulares que sintetizan, almacenan y transportan la melanina— huecos y esféricos en el pelaje del ornitorrinco. Y eso, en términos de biología evolutiva, es una auténtica anomalía.
Qué son los melanosomas y por qué importan
Para entender por qué este hallazgo es relevante, conviene empezar por lo básico. El color del pelo, las plumas o la piel en los vertebrados depende en gran medida de la melanina, un pigmento omnipresente en la naturaleza que cumple múltiples funciones: desde proteger al organismo frente a la radiación ultravioleta hasta contribuir a la termorregulación o al camuflaje.
Esta melanina se organiza en pequeños compartimentos celulares, los citados melanosomas, cuya forma y estructura están estrechamente relacionados con el color que producen.
✅ En los mamíferos, estos melanosomas suelen adoptar formas relativamente simples: esferas o bastones más o menos alargados. Esa geometría no es trivial. Durante décadas, los científicos han observado que los melanosomas más alargados suelen asociarse a tonos oscuros —negros o marrones intensos— mientras que los más redondeados aparecen en colores más rojizos o claros.
✅ En las aves, sin embargo, la historia es más sofisticada. Allí, algunos melanosomas pueden ser huecos y adoptar formas aplanadas o alargadas, organizándose en nanostructuras que generan colores iridiscentes, esos que cambian con el ángulo de la luz. Durante más de medio siglo, se asumió que esta huecura era exclusiva de las aves y que, además, siempre iba asociada a estructuras alargadas.
Cómo se hizo el estudio
Utilizando técnicas de microscopía electrónica, tanto de transmisión como de barrido, el equipo analizó pelos de varias regiones del cuerpo de este animal australiano. Lo que encontraron fue inesperado: abundantes melanosomas huecos, pero no alargados como en las aves, sino prácticamente esféricos.
Estas diminutas estructuras, de apenas unas pocas centenas de nanómetros, presentan una cavidad interna rodeada por una fina capa de melanina. Según los datos del estudio, su forma es casi perfectamente redondeada, con una proporción entre longitud y anchura cercana a uno. En otras palabras, son pequeñas esferas huecas, algo que no se había documentado nunca en ningún vertebrado.
Pero hay un giro aún más intrigante en la investigación. En las aves, los melanosomas huecos están asociados a colores brillantes e iridiscentes. En el ornitorrinco, no. Su pelaje sigue siendo marrón.
Micrografías del pelo del ornitorrinco que revelan la presencia de melanosomas huecos y esféricos (A–D), una estructura inédita en vertebrados: en las imágenes se observan tanto melanosomas sólidos como vacíos en el interior, visibles mediante microscopía electrónica, lo que explica la singularidad microscópica de su pelaje descrita en el estudio. Cortesía: Jessica L. Dobson et al
Posibles funciones del melanosoma hueco: hipótesis actuales
Este detalle desconcierta a los investigadores. Si la estructura hueca no produce efectos ópticos llamativos, ¿para qué sirve? La respuesta, por ahora, no está clara.
El análisis químico sugiere que estos melanosomas contienen principalmente eumelanina, el tipo de melanina responsable de los tonos oscuros. Sin embargo, su forma esférica encajaría mejor con otro tipo de pigmento, la feomelanina, asociada a colores rojizos. Esta discordancia —forma y composición contando historias distintas— desafía uno de los principios más aceptados en la biología del color en mamíferos.
🗣️ «Es una excepción a la regla», vienen a decir los autores. Y las excepciones, en ciencia, suelen ser pistas valiosas.
Más allá de la rareza estructural, el hallazgo abre varias líneas de investigación. Una de ellas tiene que ver con la función de estos melanosomas. Si no contribuyen a generar colores llamativos, podrían desempeñar otros papeles.
La melanina no solo sirve para colorear: también puede reforzar estructuras, proteger frente a la radiación o incluso participar en procesos fisiológicos menos evidentes.
Otra hipótesis apunta a la ecología del ornitorrinco. Este animal pasa buena parte de su vida en el agua, donde la temperatura puede ser un factor crítico. Los investigadores sugieren, con cautela, que las cavidades de aire en los melanosomas podrían contribuir de algún modo al aislamiento térmico, de forma análoga a cómo la estructura del pelo ayuda a retener calor.
¿Están presentes en otros monotremas?
No obstante, esta idea plantea nuevas preguntas: si esa ventaja existe, ¿por qué no aparece en otros mamíferos acuáticos? ¿Por qué tampoco se observa en los equidnas, los parientes más cercanos del ornitorrinco, que también pertenecen al orden de los monotremas?
Recordemos que los monotremas o monotremados (Monotremata) son un orden de mamíferos primitivos —de hecho, los más antiguos que existen en la actualidad— que conservan rasgos propios de los reptiles. Son los únicos mamíferos que ponen huevos (reproducción ovípara) y presentan cloaca, un único orificio por el que desembocan los sistemas digestivo, urinario y reproductor, característica que da nombre al grupo (un solo orificio). Actualmente incluyen al ornitorrinco y a los equidnas, de los que se conocen cuatro especies vivas.
Dobson y sus colegas analizaron precisamente los pelos recogidos de distintas partes del cuerpo de dos especies de equidna: el zagloso común (Zaglossus bruijni) y el equidna de hocico corto (Tachyglossus aculeatus). Y no encontró en ellos melanosomas huecos. Tampoco aparecen en ningún otro mamífero examinado hasta ahora, en una base de datos que incluye más de un centenar de especies.
Comparativa de la diversidad de melanosomas en mamíferos (I) y aves (II): mientras en los mamíferos predominan formas sólidas, esféricas o alargadas (A–D), en las aves aparecen también melanosomas huecos y estructurados (E–H), responsables de colores iridiscentes, lo que subraya lo excepcional del caso del ornitorrinco, que combina rasgos de ambos mundos. Cortesía: Jessica L. Dobson et al
Un innovación de la evolución con implicaciones biomédicas
Esto sugiere que se trata de una innovación evolutiva muy específica del ornitorrinco, o quizá de un rasgo que se perdió en sus parientes cercanos. En cualquier caso, no parece ser una característica ancestral ampliamente distribuida.
La rareza del hallazgo también invita a explorar posibles conexiones con procesos celulares más generales. Los autores mencionan, por ejemplo, que ciertas células cancerosas humanas pueden desarrollar melanosomas con estructuras internas inusuales, a veces con cavidades. Asimismo, mutaciones genéticas en reptiles pueden producir melanosomas parcialmente huecos.
Estas coincidencias abren la puerta a investigar si existe un mecanismo común en la formación de estas estructuras, que podría tener implicaciones más allá del estudio del ornitorrinco, incluso en campos como la biomedicina.
Desde una perspectiva evolutiva, el descubrimiento añade un nuevo capítulo a la larga historia de este animal como puente entre mundos. Ya se sabía que el ornitorrinco comparte rasgos con reptiles (pone huevos), con aves (ciertas características genéticas) y con mamíferos (produce leche). Ahora, también presenta una peculiaridad microscópica que lo acerca —aunque de forma distinta— a las aves: los melanosomas huecos.
➡️ Una estructura microscópica que lo conecta, de forma inesperada, con las aves, pero sin compartir su función.
Por qué el ornitorrinco sigue fascinando a la ciencia
Más de doscientos años después de que los naturalistas europeos dudaran de su autenticidad al verlo por primera vez, y que pensaron que se trataba de un montaje de taxidermia, el ornitorrinco sigue desafiando a los zoólogos.
Y quizá esa sea la lección más interesante del estudio. La biología no es un sistema cerrado de reglas inmutables, sino un mosaico de soluciones evolutivas, algunas de ellas tan inesperadas como una esfera hueca escondida en un pelo marrón.
Quedan muchas preguntas abiertas sobre los melanosomas del ornitorrinco: ¿Cómo se forman exactamente estos melanosomas? ¿Qué genes están implicados? ¿Tienen realmente una función adaptativa o son el resultado de un proceso evolutivo sin una ventaja clara? ¿Existen en otros organismos aún no estudiados?
De momento, lo único seguro es que el ornitorrinco vuelve a recordarnos algo fundamental: incluso en los organismos más estudiados, todavía quedan secretos por descubrir. A veces, basta con mirar más de cerca —mucho más de cerca— para encontrarlos.▪️(26-abril-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Ornitorrinco y Pelaje
🧫 ¿Qué hace especial al pelo del ornitorrinco?
Contiene melanosomas huecos y esféricos, una estructura nunca vista en otros animales.
🧫 ¿Para qué sirven estos melanosomas?
Aún no se sabe. Podrían estar relacionados con aislamiento térmico, estructura del pelo o no tener función clara.
🧫 ¿Existen en otros mamíferos?
No. Se han analizado más de 120 especies y no se han encontrado estructuras similares.
🧫 ¿Cambian el color del ornitorrinco?
No. A diferencia de las aves, no producen colores brillantes ni iridiscentes.
🧫 ¿Por qué es importante este descubrimiento?
Porque rompe reglas básicas de la biología del color y abre nuevas vías de investigación en evolución y biomedicina.
Fuente: Jessica L. Dobson, Frane Babarović, Wanjie Xie, Michaël P. J. Nico, Gerben Debruyn, Karen De Clerck, Matthew D. Shawkey, Liliana D'Alba. A unique hollow melanosome morphology in the hairs of the platypus Ornithorhynchus anatinus. Biology Letters (2026). DOI: https://doi.org/10.1098/rsbl.2025.0721

