Implantes mamarios inyectables: una nueva alternativa menos invasiva para la reconstrucción tras el cáncer de mama

Un biomaterial desarrollado a partir de piel humana podría permitir restaurar el volumen mamario tras la cirugía oncológica con menos cicatrices, menos complicaciones y tiempos de recuperación más cortos.

Por Enrique Coperías, periodista científico

La reconstrucción mamaria tras un cáncer busca recrear el volumen, la forma y el tacto del pecho, e incluye también la reconstrucción del complejo areola-pezón y otros procedimientos estéticos complementarios. Es una técnica definitiva que ha contribuido de forma significativa a mejorar tanto el impacto físico como el emocional del tratamiento del cáncer de mama. Foto: Olga Guryanova

De forma tradicional, la reconstrucción mamaria tras un cáncer ha sido un territorio dominado por el bisturí. Cuando un tumor obliga a extirpar parte o la totalidad de la mama, las opciones habituales pasan por implantes de silicona o por cirugías reconstructivas complejas que trasladan tejido de otras zonas del cuerpo, como el abdomen o la espalda.

Son procedimientos eficaces, pero invasivos, con cicatrices visibles, largos tiempos de recuperación y no pocos riesgos quirúrgicos asociados. En ese contexto, un grupo de investigadores surcoreanos propone ahora una alternativa menos agresiva: un implante mamario inyectable, en forma de pasta, elaborado a partir de piel humana procesada, que podría rellenar los defectos que deja la cirugía oncológica sin necesidad de grandes intervenciones.

El trabajo, publicado recientemente en la revista ACS Applied Bio Materials, describe el desarrollo y la evaluación preclínica de un nuevo material denominado SC Fill paste, una matriz dérmica acelular inyectable diseñada para restaurar volumen de los pechos tras una cirugía conservadora del cáncer de mama.

👉 No se trata de un implante en el sentido clásico, sino de un biomaterial que actúa como andamiaje regenerativo: una estructura que el propio organismo coloniza poco a poco con células, vasos sanguíneos y tejido nuevo.

Reconstrucción mamaria tras el cáncer: un desafío médico y estético

El punto de partida del estudio es una realidad bien conocida en la oncología mamaria. En los últimos años, la mastectomía radical ha ido dejando paso a cirugías conservadoras, que extirpan solo el tumor y una parte del tejido circundante. El objetivo es doble: garantizar la seguridad oncológica y preservar, en la medida de lo posible, la forma del pecho.

Sin embargo, cuando el tumor es grande en relación con el tamaño de la mama —algo frecuente en mujeres con mamas pequeñas—, el resultado estético puede ser insatisfactorio. El hueco que deja la extirpación no siempre puede rellenarse redistribuyendo el tejido mamario existente.

En esos casos, los cirujanos recurren a técnicas de reemplazo de volumen. La más conocida es el uso de colgajos autólogos, es decir, tejido del propio paciente trasladado desde otra parte del cuerpo. Aunque eficaces, estas intervenciones quirúrgicas son largas, técnicamente exigentes y conllevan una segunda herida quirúrgica, con el consiguiente riesgo de complicaciones, dolor postoperatorio y mayor impacto físico. De ahí el interés creciente por materiales biomédicos que puedan simplificar la reconstrucción mamaria.

Esta pasta gelatinosa, elaborada a partir de piel humana modificada, podría restaurar el volumen del pecho rellenando los espacios que deja la extirpación de un tumor.

Esta pasta gelatinosa, elaborada a partir de piel humana modificada, podría restaurar el volumen del pecho rellenando los espacios que deja la extirpación de un tumor. Crédito: Adaptado de ACS Applied Bio Materials (2025), DOI: 10.1021/acsabm.5c01538

Qué es la matriz dérmica acelular y por qué importa

La matriz dérmica acelular (ADM) lleva años utilizándose en cirugía plástica y reconstructiva. Se obtiene a partir de piel humana donada, de la que se eliminan todas las células para evitar rechazos inmunológicos, y se conserva únicamente la estructura de colágeno y otros componentes de la matriz extracelular.

Hasta ahora, este material se ha empleado sobre todo en forma de láminas, como refuerzo o soporte de implantes. El problema es que esas láminas son difíciles de adaptar a defectos irregulares y profundos, como los que deja una tumorectomía.

La innovación del equipo asiático, dirigido por Pham Ngoc Chien y Chan-Yeong Heo, del Departamento de Cirugía Plástica y Reconstructiva en el Hospital Bundang de la Universidad Nacional de Seúl, consiste en transformar esa matriz dérmica en una pasta inyectable.

Para lograrlo, los investigadores sometieron la piel humana donada a un proceso de descelularización mediante dióxido de carbono supercrítico, una técnica que permite eliminar restos celulares de forma eficaz sin dañar la estructura del tejido. Posteriormente, el material se congeló, se pulverizó hasta obtener micropartículas y se mezcló con agua estéril hasta formar una pasta homogénea, lista para ser cargada en una jeringa.

De láminas quirúrgicas a pasta inyectable

El resultado es un material con una textura similar a la de un relleno inyectable, capaz de inyectarse directamente en el defecto quirúrgico y adaptarse a su forma.

La idea es que el cirujano pueda rellenar el hueco con precisión con dicha biopasta, como si estuviera modelando el volumen perdido, sin necesidad de abrir más tejido ni de fijar láminas.

Pero la facilidad de uso no es el único requisito. Un biomaterial implantable de este tipo debe ser seguro, no tóxico, no provocar una respuesta inflamatoria excesiva y, además, integrarse en el organismo. Para comprobarlo, el equipo realizó una batería de ensayos tanto in vitro como in vivo.

Qué dicen los experimentos: seguridad, integración y vascularización

En primer lugar, analizaron la composición del material. Las pruebas mostraron que el contenido de ADN residual —un indicador clave del riesgo de rechazo— era muy bajo, por debajo de los umbrales de seguridad establecidos. También confirmaron la ausencia de proteínas responsables de activar el sistema inmunitario.

En cultivos celulares, la pasta no mostró citotoxicidad y permitió la supervivencia de fibroblastos, las células encargadas de producir tejido conectivo.

El siguiente paso fue evaluar el comportamiento del material en un organismo vivo. Para ello, los investigadores implantaron la pasta bajo la piel de ratas de laboratorio y siguieron su evolución durante seis meses. Los resultados son, en términos generales, alentadores. No se observaron signos de rechazo, infección ni inflamación grave.

Con el paso del tiempo, el material fue siendo colonizado por células del propio animal y atravesado por nuevos vasos sanguíneos, un proceso conocido como neovascularización, fundamental para que el tejido se mantenga vivo y estable.

Si esta pasta inyectable supera las siguientes fases de desarrollo, podría convertirse en una alternativa útil para la cirugía mamaria conservadora, ampliando las opciones terapéuticas y reduciendo el impacto físico y emocional.

Si esta pasta inyectable supera las siguientes fases de desarrollo, podría convertirse en una alternativa útil para la cirugía mamaria conservadora, ampliando las opciones terapéuticas y reduciendo el impacto físico y emocional de la reconstrucción en algunas pacientes. Foto de Klaus Nielsen

Ventajas frente a implantes y colgajos tradicionales

Uno de los problemas clásicos de los implantes mamarios es la formación de una cápsula fibrosa rígida alrededor del material, un fenómeno que puede deformar el pecho y causar dolor. En el estudio, la cápsula que rodeaba la pasta inyectable fue relativamente fina y tendió a estabilizarse con el tiempo, lo que sugiere un menor riesgo de contractura capsular en comparación con otros productos comerciales.

Además, los análisis moleculares mostraron un patrón de remodelación tisular compatible con una cicatrización normal. En las fases iniciales aumentó la actividad de enzimas encargadas de remodelar la matriz extracelular, seguida de una disminución progresiva, señal de que el proceso inflamatorio se resolvía en lugar de cronificarse.

Al mismo tiempo, se observó una producción sostenida de colágeno, esencial para dar consistencia al nuevo tejido.

Límites, riesgos y próximos pasos antes de llegar a pacientes

Conviene subrayar que se trata de un estudio preclínico. Los experimentos se han realizado en animales y en condiciones controladas de laboratorio. No hay todavía ensayos clínicos en humanos ni datos sobre resultados estéticos, durabilidad a largo plazo o posibles complicaciones en pacientes con cáncer de mama, que a menudo reciben radioterapia u otros tratamientos que pueden afectar a la cicatrización.

Los propios autores son prudentes en sus conclusiones. Reconocen que quedan aspectos por optimizar, como son la capacidad del material para mantener su forma con el tiempo o la mejora del contenido de elastina, una proteína clave para la elasticidad del tejido.

También señalan la necesidad de estudios en modelos animales de mayor tamaño, que reproduzcan mejor la anatomía mamaria humana, antes de dar el salto a la clínica.

Medicina regenerativa y futuro de la cirugía mamaria

Aun así, el trabajo se inscribe en una tendencia más amplia de la medicina regenerativa: sustituir implantes inertes por materiales que dialogan con el cuerpo y estimulan su capacidad de regeneración. En el caso del cáncer de mama, donde la supervivencia ha aumentado notablemente en las últimas décadas, la calidad de vida y la imagen corporal son aspectos cada vez más relevantes.

Si esta pasta inyectable supera las siguientes fases de desarrollo, podría convertirse en una herramienta valiosa para cirugías mamarias conservadoras, especialmente en mujeres para las que las opciones actuales resultan demasiado agresivas. No eliminará la necesidad de implantes ni de colgajos en todos los casos, pero podría ampliar las alternativas terapéuticas y reducir el impacto físico y emocional de la reconstrucción.

Como ocurre con tantas innovaciones biomédicas, el camino desde el laboratorio hasta el quirófano será largo y exigente. Pero el estudio demuestra que, incluso en un campo tan explorado como la reconstrucción mamaria tras el cáncer, todavía hay margen para soluciones menos invasivas, más personalizadas y, quizás, más humanas.▪️

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  • Información facilitada por la Sociedad Estadounidense de Química

  • Fuente: Linh Thi Thuy Le, Thuy-Tien Thi Trinh, Nguyen Ngan Giang, Xin Rui Zhang, Yong Xun Jin, Yong Hyun Lee, Yong Woo Shin, Jin Woo Bae, Pham Ngoc Chien, and Chan-Yeong Heo. Development and Evaluation of an Injectable Acellular Dermal Matrix for Breast Reconstruction. ACS Applied Bio Materials (2025). DOI: 10.1021/acsabm.5c01538

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