La miopía podría estar relacionada con cómo usamos los ojos en espacios interiores y con la falta de luz natural

Un nuevo estudio científico propone que el auge global de la miopía no depende solo de las pantallas, sino de cuánto tiempo pasamos enfocando de cerca en interiores con poca luz. La forma en que usamos los ojos al leer, trabajar o mirar el móvil podría estar alterando la luz que llega a la retina y favoreciendo el desarrollo de este problema visual.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Un nuevo estudio apunta ahora a un factor cotidiano y poco visible: la forma en que usamos los ojos en interiores y la cantidad de luz que llega a la retina.

La miopía avanza en todo el mundo a un ritmo sin precedentes y los expertos aún buscan una explicación completa. Un nuevo estudio apunta ahora a un factor cotidiano y poco visible: la forma en que usamos los ojos en interiores y la cantidad de luz que llega a la retina. Crédito: IA-Nano Banana-RexMolón Producciones

La explicación dominante sobre el aumento global de la miopía se ha apoyado en una idea sencilla: mirar mucho de cerca y pasar poco tiempo al aire libre favorece que el ojo se alargue y la visión lejana se deteriore.

Sin embargo, el mecanismo preciso que conecta estos hábitos visuales con la miopía, un problema de visión que dificulta ver bien de lejos porque el ojo enfoca las imágenes por delante de la retina en lugar de directamente sobre ella, ha sido esquivo. Ahora, un nuevo estudio en optometría de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) propone una hipótesis nueva y sugerente: no solo importa cuánto usamos los ojos en espacios interiores, sino cómo se comporta el sistema visual cuando lo hacemos, especialmente en condiciones de contraste y luz que obligan al ojo a esforzarse para enfocar.

La investigación, publicada en la revista Cell Reports, sugiere que el trabajo de cerca y la iluminación interior podrían favorecer la miopía a través de un proceso fisiológico concreto: el exceso de contracción de la pupila durante el enfoque cercano reduce la luz que llega a la retina, debilita la actividad neuronal visual y podría desencadenar cambios que alargan el ojo.

Un problema de salud global: la miopía crece en todo el mundo

En palabras de uno de los responsables del estudio, esta posible conexión llevaba años sin comprenderse del todo.

🗣️ «La miopía ha alcanzado niveles casi epidémicos en todo el mundo y, aun así, todavía no entendemos del todo por qué —afirma Jose-Manuel Alonso, profesor distinguido de SUNY y autor principal del trabajo. Y añade—: Nuestros hallazgos sugieren que un factor subyacente común puede ser la cantidad de luz que llega a la retina durante el trabajo prolongado de cerca, especialmente en espacios interiores».

Como asegura este neurocientífico, la miopía, que suele deberse a que el globo ocular es demasiado largo o a que el sistema óptico del ojo enfoca en exceso, se ha convertido en uno de los principales problemas de salud visual del siglo XXI. En Estados Unidos y Europa afecta ya a cerca del 50 % de los jóvenes, y en algunas regiones de Asia alcanza hasta el 90 %.

A día de hoy, el 19 % de los niños y las niñas españoles de entre cinco y siete años padecen miopía, y se estima que en 2030 esa cifra ascienda al 30,2 % si continúa el ritmo de crecimiento, según un estudio realizado en 2024 por la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Europea de Madrid y la Fundación ALAIN AFFLELOU y publicado en el Journal of Clinical Medicine. Y advierte de que en 2050 la mitad de la población será miope.

Cómo funciona el ojo al enfocar de cerca: la «tríada de la visión cercana»

El equipo de investigadores, dirigido por Alonso, estudió cómo se coordinan tres funciones automáticas del ojo cuando enfocamos objetos cercanos:

1️⃣ La acomodaciós: : el cristalino cambia de forma para enfocar.

2️⃣ La convergencia ocular: ambos ojos giran hacia el objeto

3️⃣ La contracción de la pupila: la pupila se hace más pequeña.

Este conjunto de respuestas, conocido como la tríada de la visión cercana, se activa continuamente cuando leemos, usamos pantallas o realizamos tareas de precisión.

Aunque se sabía que estas respuestas están relacionadas con la miopía, los investigadores querían entender cómo intervienen las dos grandes vías neuronales que procesan la luz en la retina:

✅ La vía ON: se activa cuando aumenta la luz (zonas claras o más brillantes).

✅ La vía OFF: se activa cuando disminuye la luz (zonas oscuras o sombras).

Estas dos rutas trabajan en paralelo para construir la imagen visual y tienen propiedades distintas de sensibilidad al contraste y a la luminancia.

Cómo se llevó a cabo el experimento

Para analizarlo, el equipo realizó experimentos con voluntarios miopes y no miopes. Los participantes debían enfocar pequeños estímulos visuales con distintos niveles de contraste mientras se registraban con precisión sus movimientos oculares y el tamaño de la pupila.

Al introducir desenfoque óptico mediante lentes ajustables, los investigadores podían observar cómo el sistema visual compensaba para recuperar la nitidez visual.

Los resultados fueron claros: cuanto mayor era el contraste de la imagen, más intensas eran la convergencia ocular y la contracción de la pupila. Es decir, el sistema visual se activa más para enfocar objetos con bordes definidos o de alto contraste. Y este efecto era especialmente fuerte en personas con miopía, cuyos ojos mostraban respuestas acomodativas más intensas que las de quienes no la padecen.

Al aplicar desenfoque al ojo que fija la mirada, ambos ojos convergen hacia dentro como si el objeto se acercara y las pupilas se contraen: una respuesta automática del sistema visual para recuperar el enfoque cercano.

Enfocando la mirada

Al aplicar desenfoque al ojo que fija la mirada, ambos ojos convergen hacia dentro como si el objeto se acercara y las pupilas se contraen: una respuesta automática del sistema visual para recuperar el enfoque cercano. Cortesía: Alonso Lab at SUNY Optometry

La clave podría estar en la luz que llega a la retina

Uno de los hallazgos más llamativos es que, en los miopes, la pupila se contrae en exceso al enfocar de cerca. Esta contracción adicional reduce la cantidad de luz que llega a la retina. En condiciones de espacios interiores, donde la iluminación suele ser diez veces menor que en exteriores, esta reducción puede ser significativa.

Según los cálculos del estudio, leer bajo 100 lux de iluminación interior con la pupila muy contraída puede reducir la iluminación retiniana a una décima parte de la que se recibe al aire libre.

El fenómeno se explica por un comportamiento aparentemente trivial del ojo humano.

🗣️ «Con la luz exterior brillante, la pupila se contrae para proteger el ojo, y aun así permite que llegue abundante luz a la retina —explica Urusha Maharjan, doctoranda en SUNY Optometry que llevó a cabo el estudio. Y continúa—: Cuando las personas enfocan objetos cercanos en espacios interiores, como teléfonos, tabletas y libros, la pupila también puede contraerse, no por el brillo, sino para afinar la imagen. En condiciones de poca luz, esta combinación puede reducir de forma significativa la iluminación retiniana».

Hipótesis científica: menos luz en la retina podría favorecer la miopía

Esta disminución de luz podría tener consecuencias biológicas importantes. La retina, como cualquier tejido neuronal, depende de la estimulación luminosa para mantener su actividad. Cuando la señal visual se debilita, las respuestas neuronales disminuyen. Los autores proponen que esta menor estimulación podría activar mecanismos de crecimiento ocular que acaban alargando el globo ocular, el cambio anatómico característico de la miopía.

La hipótesis ayuda a explicar por qué el tiempo al aire libre parece proteger frente a la miopía. En espacios abiertos, incluso con la pupila contraída, la intensidad de luz es mucho mayor y la retina recibe suficiente estimulación. En interiores, en cambio, la combinación de iluminación tenue, enfoque cercano prolongado y contracción pupilar intensa podría generar un déficit crónico de luz en la retina.

El estudio también muestra que las respuestas oculares no son estáticas: se intensifican con el uso continuado. Tras varios minutos de enfoque cercano repetido, tanto la convergencia de los ojos como la contracción de la pupila aumentan progresivamente, un fenómeno descrito como potenciación temporal. Este incremento es más acusado en personas miopes, lo que sugiere que sus ojos entran en un círculo de retroalimentación que podría acelerar el problema.

👉 Otro elemento inesperado fue el papel del parpadeo. Alonso y sus colegas observaron que la relación entre la duración del parpadeo y la contracción pupilar sigue una curva en forma de U: parpadeos muy breves o muy largos influyen de forma distinta en la respuesta del ojo. En los miopes, esta modulación es más débil, lo que apunta a un funcionamiento alterado de los circuitos que regulan la pupila.

Implicaciones para la prevención y el tratamiento de la miopía

Más allá de los mecanismos básicos, los resultados podrían tener implicaciones prácticas. Si la contracción pupilar excesiva reduce la iluminación retiniana y favorece la miopía, intervenciones que aumenten la luz que llega al ojo podrían ayudar a frenar su progresión. Esto incluiría desde mejorar la iluminación interior hasta tratamientos ya conocidos, como el uso de atropina o lentes positivas, que reducen la necesidad de acomodación y mantienen la pupila más abierta.

Incluso el contraste visual podría desempeñar un papel. El estudio muestra que la contracción pupilar se intensifica con estímulos de alto contraste. Reducir el contraste en determinadas tareas visuales podría, en teoría, disminuir esta respuesta y aumentar la luz retiniana, aunque esta idea aún debe probarse en estudios clínicos.

Los autores también advierten de un posible riesgo en la prescripción excesiva de lentes divergentes en niños. Una corrección demasiado fuerte puede aumentar la acomodación y la contracción pupilar, reduciendo la luz retiniana y potencialmente acelerando la progresión de la miopía. Por ello subrayan la importancia de ajustar con precisión las graduaciones y de considerar el entorno visual del paciente.

La lectura prolongada a corta distancia en interiores y con poca luz se investiga como uno de los factores que podrían favorecer el desarrollo de la miopía.

La lectura prolongada a corta distancia en interiores y con poca luz se investiga como uno de los factores que podrían favorecer el desarrollo de la miopía. Foto: Vitaly Gariev

Una nueva forma de entender la miopía

Como toda investigación inicial, el trabajo tiene limitaciones. El número de participantes fue relativamente pequeño y se necesitan estudios más amplios para confirmar los resultados. Además, la hipótesis sobre el papel de la iluminación retiniana en el crecimiento ocular sigue siendo especulativa y deberá probarse de forma directa.

Aun así, el estudio aporta una pieza nueva al rompecabezas de la miopía, una condición que ya afecta a miles de millones de personas en el mundo y cuya prevalencia no deja de crecer.

Más que una simple consecuencia de la genética o del uso intensivo de pantallas, la miopía podría estar relacionada con un equilibrio delicado entre luz, contraste y comportamiento visual.

Conclusión: la miopía no depende solo de las pantallas

La idea de que el ojo necesita una dieta visual saludable —con suficiente luz natural y pausas en el trabajo de cerca— gana así una base fisiológica más sólida.

Si la hipótesis se confirma, prevenir la miopía no dependerá solo de limitar el tiempo frente a pantallas, sino de diseñar entornos visuales que mantengan activa y bien iluminada la retina durante todo el día.

El propio Alonso insiste en que el hallazgo no debe interpretarse como una respuesta definitiva, sino como una nueva vía de investigación. «Esta no es una respuesta definitiva —subraya el neurocientífico—. Pero el estudio ofrece una hipótesis comprobable que replantea cómo interactúan los hábitos visuales, la iluminación y el enfoque ocular. Es una hipótesis basada en una fisiología medible que reúne muchas piezas de la evidencia existente. Se necesita más investigación, aunque nos da una nueva forma de pensar en la prevención y el tratamiento».▪️(18-febrero-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Miopía, luz interior y trabajo de cerca

👁️ ¿Qué es la miopía?
La miopía es un problema de visión que dificulta ver bien de lejos porque el ojo enfoca las imágenes por delante de la retina. Suele deberse a que el globo ocular es demasiado largo o a un exceso de enfoque del sistema óptico del ojo.

👁️ ¿Por qué está aumentando la miopía en todo el mundo?
Los expertos creen que el aumento global de la miopía se debe a factores ambientales como el uso intensivo de visión de cerca, la vida en interiores y la menor exposición a la luz natural, además de la genética.

👁️ ¿Qué relación tiene la luz interior con la miopía?
Una nueva investigación sugiere que pasar mucho tiempo enfocando de cerca en interiores con poca luz reduce la cantidad de luz que llega a la retina. Esa menor estimulación visual podría favorecer el desarrollo de la miopía.

👁️ ¿El uso de pantallas provoca miopía?
Las pantallas no serían el único factor. Los científicos apuntan a que el problema principal podría ser el tiempo prolongado de enfoque cercano —leer, estudiar o usar el móvil— especialmente en ambientes interiores con iluminación baja.

👁️ ¿Por qué pasar tiempo al aire libre protege frente a la miopía?
La luz natural es mucho más intensa que la luz interior y ayuda a estimular la retina. Además, al aire libre se mira a distancias más largas, lo que reduce el esfuerzo de enfoque cercano asociado al desarrollo de miopía.

👁️ ¿Se puede prevenir la miopía?
No siempre se puede evitar, pero los expertos recomiendan pasar más tiempo al aire libre, mantener una buena iluminación al leer o trabajar y hacer pausas frecuentes del trabajo de cerca para reducir el riesgo o frenar su progresión.

👁️ ¿Qué tratamientos existen para controlar la miopía?
Entre las opciones actuales están las lentes especiales, la atropina en colirio, el control del tiempo de pantallas y el aumento de la exposición a la luz natural. Nuevas investigaciones buscan mejorar estas estrategias.

  • Fuente: Maharjan, Urusha et al. Human accommodative visuomotor function is driven by contrast through ON and OFF pathways and is enhanced in myopia. Cell Reports (2026). DOI: 10.1016/j.celrep.2026.116938 External Link

Anterior
Anterior

La Luna sigue geológicamente activa: científicos del Smithsonian detectan tectónica reciente y nuevos riesgos sísmicos para futuras bases humanas

Siguiente
Siguiente

Procesador cuántico de silicio: cómo detecta errores sin destruir el entrelazamiento y acerca la computación cuántica real