La tumba vampírica de una joven temida en la Polonia del siglo XVII revela un inquietante ritual

La joven enterrada en la tumba 75 vestía un tocado de seda, plata y oro y, sin embargo, sus vecinos temían que regresara de entre los muertos. Un candado en el pie, una hoz sobre la garganta y un misterioso objeto en la boca revelan el ritual ideado para impedirlo.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Recreación artística del entierro de la joven de Pień, en la Polonia del siglo XVII. Familiares y vecinos contemplan cómo se coloca un candado en el dedo gordo de su pie izquierdo, una medida simbólica destinada posiblemente a impedir que regresara de entre los muertos. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Producciones

Una joven enterrada para que no pudiera regresar

La mujer tenía entre diecisite y diecinueve años cuando murió. La depositaron boca arriba, con la cabeza apoyada probablemente sobre una almohada y vestida con un tocado adornado con seda, plata y oro. Pero alguien cerró un candado en el dedo gordo de su pie izquierdo.

Después, cuando el cadáver aún no se había descompuesto por completo, la tumba pudo ser abierta de nuevo para colocarle una gran hoz sobre el cuello, con el filo orientado hacia la garganta. El entierro reunía el respeto reservado a una joven acomodada y el temor dispensado a quien podía regresar de entre los muertos.

La sepultura, identificada como tumba 75, fue descubierta en 2022 en Pień, en el centro-norte de Polonia. Un equipo internacional encabezado por Dariusz Poliński, de la Universidad Nicolás Copérnico de Toruń, presenta ahora en el Journal of Archaeological Science: Reports el análisis de sus restos. La combinación de una hoz y un candado en una misma tumba no tiene precedentes en la bibliografía arqueológica publicada hasta la fecha, según los investigadores.

¿Era realmente una tumba de vampiro?

La etiqueta de tumba vampírica resulta irresistible, pero también engañosa si se interpreta con las reglas de la ficción moderna. La palabra vampiro no se generalizó en Europa hasta el siglo XVIII.

En el mundo eslavo circulaban nombres como upiór, strzyga o wieszczi para designar a personas fallecidas que, según la tradición popular, podían abandonar sus sepulturas, propagar enfermedades o causar diferentes desgracias.

Los arqueólogos emplean conceptos más precisos:

✅ Enterramiento no normativo: sepultura que se aparta de las prácticas funerarias habituales de una comunidad o una época.

✅ Práctica apotropaica: acción, símbolo u objeto utilizado para alejar el mal o neutralizar una amenaza sobrenatural.

✅ Ritual antidemoníaco: medida destinada a impedir que un difunto considerado peligroso regresara o perjudicara a los vivos.

➡️ «La presencia y la ubicación del candado sugieren prácticas destinadas a proteger a los vivos de la difunta», escriben los autores.

Las imágenes muestran el contorno superior de la fosa y el enterramiento parcialmente descubierto, con la gran hoz colocada sobre el cuello de la joven y las alteraciones del terreno que sugieren una posible reapertura de la sepultura.

Distintas fases de la excavación de la tumba 75 en Pień. Las imágenes muestran el contorno superior de la fosa y el enterramiento parcialmente descubierto, con la gran hoz colocada sobre el cuello de la joven y las alteraciones del terreno que sugieren una posible reapertura de la sepultura. Crédito: Dariusz Poliński et al. / Journal of Archaeological Science: Reports.

Un camposanto apartado de la población

El cementerio de Pień tampoco era un lugar corriente. Se encontraba apartado del poblado, cerca de un cruce de caminos y lejos de cualquier iglesia. No aparece en documentos del siglo XVII. La ausencia de cruces y medallas apunta a una necrópolis protestante, aunque también pudo acoger a personas rechazadas o privadas de sepultura en terreno consagrado.

En 920 metros cuadrados excavados han aparecido 101 tumbas posmedievales, varias decenas con piedras, hoces, candados u otros rasgos inusuales.

La joven yacía sobre la espalda en una fosa poco profunda, desviada del eje este-oeste habitual. Una mancha bajo el cráneo y los hombros parece corresponder a una almohada. Aunque no sobrevivió la madera, pudo ser enterrada en un ataúd. La datación por radiocarbono ofrece un intervalo amplio, pero concentra la mayor probabilidad entre 1620 y 1674, hacia mediados del siglo XVII.

El candado que debía cerrar el camino a los vivos

El primer cerrojo contra la muerte estaba en el pie. El candado triangular debió de colocarse cerrado durante el funeral; apareció abierto porque el mecanismo se rompió más tarde.

El objeto no cumplía una función práctica; podía simbolizar el cierre de la vida terrenal, interrumpir la comunicación entre vivos y muertos o impedir que continuara una cadena de epidemias, muertes y calamidades.

Aunque estos objetos son frecuentes en cementerios judíos asquenazíes, el equipo descarta que Pień lo fuera, porque carece de su organización espacial, sus lápidas y otros elementos característicos. También se conocen candados, aunque con menor frecuencia, en enterramientos cristianos centroeuropeos de Polonia, Alemania, Chequia y Eslovaquia.

Candado triangular de hierro hallado en la tumba 75 de Pień. Los dibujos, la fotografía y la radiografía muestran su estructura y su mecanismo interno.

Candado triangular de hierro hallado en la tumba 75 de Pień. Los dibujos, la fotografía y la radiografía muestran su estructura y su mecanismo interno. Colocado originalmente en el dedo gordo del pie izquierdo de la joven, pudo simbolizar el cierre definitivo de la sepultura e impedir su supuesto regreso al mundo de los vivos. Cortesía: Dariusz Poliński et al. / Journal of Archaeological Science: Reports.

Una hoz preparada para cortarle la garganta

La hoz transmitía un aviso menos metafórico. Medía 36 centímetros, tenía el borde dentado y un mango de abedul, aliso o arce. Estaba atravesada sobre el cuello, con la cuchilla hacia abajo.

En el folclore centroeuropeo, el hierro y el filo protegían contra el mal; si el muerto se incorporaba, la hoja le cortaría la garganta.

➡️ «Una hoz con el filo dirigido hacia el cuello se interpreta inequívocamente como una precaución contra la posibilidad de que la persona enterrada dañara a los vivos», señalan Poliński y sus colegas.

Otros enterramientos con hoces han sido descubiertos en diferentes regiones de Europa central. La posición de la herramienta resulta decisiva: una hoz depositada junto al cuerpo podía proteger al difunto, pero una hoja orientada directamente hacia la garganta pretendía neutralizarlo.

La tumba pudo ser abierta poco después del funeral

El contorno irregular de la fosa, las capas mezcladas y una alteración en su lado noroeste indican que pudo ser reabierta.

Los huesos, sin embargo, conservaban incluso algunas articulaciones frágiles. Esto significa que, si existió una segunda intervención, tuvo que producirse antes de que desaparecieran completamente los tejidos blandos que mantenían unido el esqueleto.

El candado habría formado parte del funeral inicial, sospechan los autores del estudio. La hoz, en cambio, pudo añadirse más tarde como una segunda barrera contra la joven. Una epidemia, una mala cosecha, un brote infeccioso o una nueva muerte quizá reactivaron las sospechas contra ella.

Es una hipótesis, no un hecho probado.

La causa de la muerte continúa siendo un misterio

El esqueleto no explica el origen de ese miedo. El análisis osteológico y el ADN confirmaron que era una mujer joven, de unos 165 centímetros de estatura. No presentaba lesiones producidas antes o alrededor de la muerte ni alteraciones patológicas capaces de esclarecer el fallecimiento.

➡️ «No hay indicios de traumatismos o enfermedades que pudieran haber provocado su muerte», afirma el equipo.

La desaparición de los tejidos blandos impide establecer una causa probable. Una infección, un envenenamiento y numerosas enfermedades letales pueden matar sin dejar marcas reconocibles en los huesos. Los estudios paleopatológicos continúan abiertos, pero por ahora no permiten saber si sufrió una muerte repentina, violenta o considerada especialmente inquietante por sus contemporáneos.

Las áreas señaladas en el cráneo corresponden a las regiones examinadas mediante fluorescencia de rayos X, que revelaron una concentración anómala de cobre en el paladar.

Vista inferior del cráneo de la joven enterrada en la tumba 75. Las áreas señaladas corresponden a las regiones examinadas mediante fluorescencia de rayos X, que revelaron una concentración anómala de cobre en el paladar. El hallazgo sugiere que pudo introducirse en su boca o nariz un objeto o una sustancia metálica, quizá como otra medida contra su supuesto regreso. Crédito: Dariusz Poliński et al. / Journal of Archaeological Science: Reports.

Un misterioso objeto de cobre dentro de la boca

Los científicos encontraron otra pista desconcertante en la cavidad oral. El paladar, la entrada de la faringe, la base del cráneo y las dos primeras vértebras cervicales presentaban una coloración verdosa.

Los análisis mediante microscopía electrónica y fluorescencia de rayos X detectaron concentraciones anómalas de cobre, además de manganeso y oro en algunas muestras.

La distribución de estos elementos sugiere que alguien pudo introducir por la boca o la nariz un objeto o una sustancia que contenía cobre, quizá como una tercera protección que se sumaría a la del candado y la de la hoz.

En cualquier caso, Poliński y sus colegas descartan que se tratara de una moneda. La mancha es demasiado extensa y las proporciones entre los metales no corresponden a una aleación histórica conocida. La naturaleza del objeto continúa sin esclarecerse.

Una mujer rica tratada como una amenaza

La difunta no parece haber pertenecido a los márgenes económicos de su pueblo. Junto a la mandíbula sobrevivieron fragmentos de un galón que adornaba probablemente un gorro.

El tejido combinaba seda, plata pura y plata dorada, materiales de lujo reservados a la aristocracia, la nobleza y la burguesía rica. El empleo de oro auténtico resulta especialmente llamativo: en el siglo XVII, los denominados hilos dorados solían fabricarse con plata o cobre recubiertos.

Los autores consideran probable que la joven perteneciera a una clase social elevada, quizá a la élite social, y juzgan improbable que fuera campesina.

Su alimentación ofrece, sin embargo, un contrapunto. Los isótopos revelan una dieta basada principalmente en cereales, verduras y algo de mijo, complementada con proteínas de animales terrestres y poco pescado. Pese al lujo de su tocado, figura entre el 8 % de los adultos de Pień con menor consumo de proteína animal.

La explicación puede encontrarse en las difíciles condiciones del siglo XVII, marcado por las guerras, las malas cosechas, las epidemiasla y la pequeña edad de hielo. Esta fue un periodo de enfriamiento climático, aproximadamente entre los siglos XIV y XIX, que provocó inviernos más duros, malas cosechas, hambrunas y crisis sociales en numerosas regiones, especialmente en Europa.

¿Procedía de Escandinavia?

El ADN mitocondrial, esto es, el aislado de las mitocondrias, de la joven pertenece al linaje J1c2c1, hoy muy raro entre eslavos y más relacionado con Escandinavia, Alemania y las islas británicas.

En cambio, los isótopos de estroncio y oxígeno conservados en sus dientes encajan con una infancia transcurrida en la región de Pień. Una posible explicación es que fuera descendiente, en segunda generación o posterior, de inmigrantes vinculados con el sur de Escandinavia, los Países Bajos o los territorios alemanes. No hay que olvidar que estas comunidades estaban presentes en la zona durante los siglos XVI y XVII.

Pero la genética no la convierte en extranjera.

➡️ «Ni el ADN mitocondrial ni las proporciones isotópicas pueden determinar con certeza el origen geográfico de una persona», recalcan los investigadores.

Fragmentos del galón ornamental hallado junto a la mandíbula de la joven de Pień.

Fragmentos del galón ornamental hallado junto a la mandíbula de la joven de Pień. La cinta, confeccionada con seda e hilos de plata pura y plata dorada, adornaba probablemente un gorro o tocado. El empleo de estos materiales de lujo indica que la difunta pertenecía a una familia acomodada, quizá a la nobleza. Cortesía: Journal of Archaeological Science: Reports (2026). DOI: 10.1016/j.jasrep.2026.105967.

Qué sabemos y qué continúa siendo una hipótesis

Evidencias respaldadas por los análisis

✅ Era una mujer de entre 17 y 19 años.

✅ Murió hacia mediados del siglo XVII.

✅ El candado estaba sujeto al dedo desde el entierro inicial.

✅ La hoz fue colocada sobre el cuello con el filo dirigido hacia la garganta.

✅ La tumba pudo ser reabierta antes de la descomposición completa del cadáver.

✅ Pertenecía probablemente a una clase social elevada.

✅ Pasó posiblemente su infancia en la región de Pień.

✅ La causa de la muerte permanece desconocida.

Interpretaciones todavía no demostradas

❌ Que la comunidad la considerara literalmente una vampira.

❌ Que su posible ascendencia no local despertara rechazo.

❌ Que la tumba se reabriera después de una epidemia u otra desgracia.

❌ Que el objeto con cobre fuera una tercera medida antidemoníaca.

❌ Que una enfermedad, una conducta censurada o una mala muerte provocaran el tratamiento funerario.

Los autores insisten en que estas explicaciones son «hipótesis basadas en analogías y paralelos etnográficos, no afirmaciones definitivas» sobre las creencias del siglo XVII.

El miedo a los muertos en la Europa del siglo XVII

La tumba 75 no demuestra que existieran vampiros. Revela algo históricamente más importante: la intensidad con la que algunas comunidades europeas temían a determinados difuntos.

No se conoce el nombre de la joven ni el acontecimiento que la convirtió en una amenaza. Su ascendencia, una muerte considerada impura, una enfermedad, una conducta socialmente censurada o una sucesión de desgracias pudieron señalarla.

Su enterramiento muestra que el estatus económico no protegía frente a la sospecha. La misma comunidad que la vistió con seda, plata y oro intentó impedir su regreso con un candado en el pie, una posible sustancia en la boca y una hoz preparada para cortarle la garganta.▪️

PREGUNTAS & RESPUESTAS: Tumba Vampírica y Pień

🧛‍♀️ ¿Dónde se encontró la tumba de la joven?

La tumba 75 fue descubierta en 2022 en un cementerio posmedieval de Pień, en el centro-norte de Polonia, cerca del valle del río Vístula.

🧛‍♀️ ¿Por qué se considera una tumba vampírica?

Porque contenía medidas funerarias destinadas aparentemente a impedir que la difunta regresara o dañara a los vivos: un candado sujeto al dedo gordo del pie y una hoz colocada sobre el cuello.

🧛‍♀️ ¿Qué edad tenía la joven?

Los análisis dentales y osteológicos indican que murió entre los 17 y los 19 años.

🧛‍♀️ ¿Para qué servía la hoz colocada en el cuello?

Según las creencias populares, la hoja cortaría la garganta del cadáver si intentaba incorporarse. Su posición se interpreta como una medida de protección contra la difunta.

🧛‍♀️ ¿Por qué llevaba un candado en el pie?

El candado podía simbolizar el cierre definitivo de la muerte, impedir la comunicación con los vivos o detener una sucesión de epidemias y desgracias.

🧛‍♀️ ¿La joven era pobre o estaba marginada?

Los restos de un tocado confeccionado con seda, plata y oro indican que pertenecía probablemente a una familia acomodada, quizá vinculada con la nobleza.

🧛‍♀️ ¿De qué murió?

La causa de la muerte continúa siendo desconocida. El esqueleto no presenta traumatismos ni enfermedades capaces de explicar el fallecimiento.

🧛‍♀️ ¿Era extranjera?

Los isótopos sugieren que pasó su infancia en la región de Pień. Su ADN mitocondrial podría revelar una ascendencia materna relacionada con Escandinavia, pero no demuestra que ella fuera extranjera.

🧛‍♀️ ¿La tumba fue abierta después del entierro?

Las alteraciones de la fosa sugieren que pudo ser reabierta cuando el cadáver todavía conservaba tejidos blandos. La hoz quizá se añadió durante esa intervención, aunque no puede afirmarse con absoluta certeza.

🧛‍♀️ ¿Qué aporta este descubrimiento?

La tumba ofrece una evidencia excepcional de las prácticas funerarias antidemoníacas de la Europa del siglo XVII y muestra cómo el miedo, la superstición y las crisis colectivas podían determinar el trato dispensado a una persona incluso después de su muerte.

  • Fuente: Dariusz Poliński, Magdalena Zagrodzka, Tomasz Grzybowski, Matteo Borrini, Paige A. Lynch, Maria Cybulska, Jacek Grabarczyk, Magdalena Kowalska, Tomasz Laskowski, Jakub Karczewski, Paweł Molewski, Piotr Engelgardt, Łukasz Czyżewski. A unique, non-normative burial of a young adult female from a 17th-century cemetery in Pień, north-central Poland. A multidisciplinary approach. Journal of Archaeological Science: Reports (2026). DOI: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2026.105967.

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