La velocidad del caos cuántico tiene límite: un nuevo principio universal en la información cuántica

La información cuántica no se dispersa de forma arbitraria: incluso en el caos más extremo, existen reglas fundamentales que limitan su velocidad. Un nuevo estudio propone un principio universal que redefine cómo entendemos el entrelazamiento, los agujeros negros y el propio tiempo en la mecánica cuántica.

Por Enrique Coperías, periodista científico

La información cuántica no desaparece al caer en un agujero negro: se dispersa y se entrelaza hasta volverse irreconstruíble, un proceso conocido como scrambling cuyo ritmo está limitado por una ley universal.

La información cuántica no desaparece al caer en un agujero negro: se dispersa y se entrelaza hasta volverse irreconstruíble, un proceso conocido como scrambling cuyo ritmo está limitado por una ley universal. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Qué es el «scrambling» cuántico

En el mundo cotidiano, la idea de que existe una velocidad máxima está profundamente arraigada en nuestra comprensión del universo. Nada puede viajar más rápido que la luz, nos enseñó la relatividad de Einstein.

Ahora, un nuevo trabajo en física teórica dirigido por Amit Vikram, ingeniero fisico del Instituto Cuántico Conjunto y Departamento de Física, en la Universidad de Maryland (Estados Unidos), sugiere que algo similar ocurre en un terreno mucho más abstracto: la propagación —o más bien la mezcla— de la información cuántica en sistemas cuánticos también está sujeta a un límite universal.

Vikramy sus colegas Laura Shou y Victor Galitski han demostrado que existe una velocidad mínima a la que puede producirse el llamado scrambling cuántico, un proceso por el cual la información inicial de un sistema se dispersa de forma tan compleja que deja de ser recuperable a partir de sus partes. El hallazgo no solo resuelve cuestiones abiertas en la física fundamental, sino que también conecta con uno de los objetos más enigmáticos del cosmos: los agujeros negros.

Cuando la información se pierde… pero no del todo

En mecánica cuántica, la información no desaparece realmente. Sin embargo, puede volverse casi inaccesible. Este fenómeno, conocido como scrambling, describe cómo un sistema inicialmente ordenado, por ejemplo, un conjunto de cúbits en un estado definido, evoluciona hacia una configuración altamente entrelazada en la que la información original queda distribuida entre todas sus partes. Recordemos que un cúbit es la unidad básica de información en computación cuántica, capaz de representar un 0, un 1 o ambos simultáneamente mediante superposición.

El artículo, publicado en el Physical Review Letters, analiza este proceso en su forma más general: un sistema cuántico que interactúa con un entorno externo. A medida que ambos evolucionan de manera conjunta, la información inicial se filtra hacia el entorno mediante el entrelazamiento cuántico, hasta que ya no puede reconstruirse observando solo el sistema original.

➡️ El entrelazamiento cuántico es un fenómeno por el cual dos o más partículas quedan conectadas de tal forma que el estado de una depende instantáneamente del estado de la otra, incluso si están separadas por grandes distancias. En resumen: lo que le ocurre a una partícula afecta a la otra al mismo tiempo, sin importar la distancia entre ellas.

Este mecanismo está en la base de fenómenos tan diversos como la termalización cuántica, esto es, el modo en que un sistema alcanza el equilibrio térmico; o la famosa paradoja de la información en agujeros negros. En ambos casos, la pregunta clave es la misma: ¿cuánto tarda la información en dispersarse por completo?

El hallazgo básico: un límite universal de velocidad

Hasta ahora, los físicos sospechaban que existía un límite inferior para ese tiempo de mezcla, especialmente en sistemas relacionados con agujeros negros. Sin embargo, esas ideas se basaban en modelos concretos y su validez general era incierta.

El nuevo trabajo da un paso decisivo en la dirección correcta: demuestra que ese límite existe para cualquier sistema cuántico descrito por un hamiltoniano, es decir, sin importar la naturaleza de sus interacciones o su estructura interna. No se trata de una propiedad de ciertos sistemas especiales, sino de una consecuencia directa de la mecánica cuántica.

El resultado central establece que el tiempo necesario para que la información quede completamente dispersa crece, como mínimo, de forma logarítmica con la cantidad de entrelazamiento cuántico generado. En términos más intuitivos: cuanto más compleja es la mezcla de información, más tiempo, aunque crezca de modo lento, necesita producirse.

Por qué este resultado es importante

En el lenguaje técnico del artículo, este límite se expresa en función de la entropía de entrelazamiento, una medida de cómo de entrelazado está un sistema. El hallazgo principal es que el tiempo de scrambling no puede ser arbitrariamente corto: debe ser al menos proporcional al logaritmo de esa entropía. En otras palabras, que si duplicamos o multiplicamos mucho la complejidad del sistema, el tiempo necesario para mezclar del todo la información aumenta, pero lo hace de forma lenta y controlada, no de manera explosiva o lineal.

Este comportamiento logarítmico tiene consecuencias importantes. Por ejemplo, en sistemas grandes, como aquellos con muchos cúbits, implica que la mezcla de información puede ser sorprendentemente rápida, pero nunca instantánea. Siempre existe un cuello de botella fundamental impuesto por la estructura misma de la teoría cuántica.

Además, este resultado establece una conexión directa con la llamada conjetura de fast scrambling, propuesta hace más de una década en el contexto de la gravedad cuántica. Según esa idea, ciertos sistemas, como los agujeros negros, serían los mezcladores de información más rápidos posibles.

El nuevo estudio confirma que esa conjetura no solo es plausible, sino que se deriva de principios generales de la física cuántica.

Incluso en el caos cuántico existe un límite: la mecánica cuántica impone una velocidad máxima a la propagación de la información, análoga a la velocidad de la luz en la relatividad.

Incluso en el caos cuántico existe un límite: la mecánica cuántica impone una velocidad máxima a la propagación de la información, análoga a la velocidad de la luz en la relatividad. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Del caos cuántico a los agujeros negros

La relación con los agujeros negros no es casual. Desde hace años, los físicos sospechan que estos objetos extremos actúan como mezcladores perfectos de información. Cuando algo cae en un agujero negro, su información no se destruye, pero se redistribuye de manera tan compleja que resulta prácticamente imposible recuperarla.

El modelo estudiado en el artículo científico reproduce, de forma abstracta, esta situación: un sistema que interactúa con un reservorio que representa el entorno, análogo al interior de un agujero negro—.

El nuevo límite de velocidad cuántico sugiere que incluso en estos escenarios extremos existe una restricción fundamental: la información no puede dispersarse más rápido de lo permitido por la mecánica cuántica.

Esto tiene implicaciones profundas para la física de agujeros negros y la búsqueda de una teoría unificada de la gravedad cuántica. En particular, ayuda a clarificar cómo se reconcilian las leyes cuánticas con la dinámica de estos objetos.

Más allá de la intuición clásica

Uno de los aspectos más sorprendentes del resultado del trabajo es que no depende de la localidad. En muchos sistemas físicos, las interacciones solo ocurren entre vecinos cercanos, lo que limita la velocidad de propagación de la información. Sin embargo, el nuevo límite es válido incluso para sistemas con interacciones completamente no locales .

Esto lo convierte en un principio verdaderamente universal.

El origen matemático del límite está en una propiedad profunda de las funciones analíticas: su comportamiento en el tiempo está restringido por cómo se comportan en el plano complejo. A partir de esta idea, los autores demuestran que la mezcla de información no puede decaer más rápido que una función doblemente exponencial en el tiempo, lo que conduce al límite logarítmico en el tiempo de scrambling o dispersión de la información cuántica.

Aunque estos detalles técnicos están lejos de la intuición cotidiana, el mensaje general es claro: la estructura matemática de la teoría cuántica impone límites estrictos a la dinámica de la información.

¿Existen sistemas que saturen el límite?

Una cuestión inevitable es si existen sistemas reales que alcancen este límite máximo de velocidad. El estudio muestra que, al menos en teoría, sí es posible construir modelos que se aproximen a él.

Sin embargo, no todos los sistemas físicos lo hacen. Algunos modelos considerados caóticos, como los basados en el modelo Sachdev-Ye-Kitaev, presentan dinámicas más lentas en ciertos regímenes, especialmente cuando intervienen estados con alta degeneración energética.

Hay que decir que el modelo Sachdev-Ye-Kitaev (SYK) es un modelo teórico de física cuántica que, en líneas generales, describe un conjunto de muchas partículas (fermiones) que interactúan entre sí de forma aleatoria y no local; en esencia, es un sistema cuántico caótico idealizado que se utiliza para estudiar cómo se mezcla la información y para entender propiedades de los agujeros negros desde la mecánica cuántica, ya que presenta un caos cuántico extremo y reproduce de forma sorprendente comportamientos similares a los de estos objetos, estableciendo además una conexión profunda entre la información cuántica y la gravedad.

Esto sugiere que ser un mezclador rápido no es una propiedad trivial, sino algo que depende de características específicas del sistema.

Con el tiempo, la información en un sistema cuántico pasa de estar localizada a dispersarse por toda la red de partículas, generando entrelazamiento y perdiendo memoria de su estado inicial.

Con el tiempo, la información en un sistema cuántico pasa de estar localizada a dispersarse por toda la red de partículas, generando entrelazamiento y perdiendo memoria de su estado inicial. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Un nuevo principio para la física cuántica

Más allá de sus aplicaciones concretas, el resultado tiene un valor conceptual profundo. Al igual que el límite de la velocidad de la luz o el principio de incertidumbre, introduce una nueva restricción fundamental en la física.

No se trata de una limitación tecnológica o experimental, sino de una ley inherente a la naturaleza.

➡️ En palabras de los autores, el trabajo demuestra que el límite de velocidad del scrambling es «una propiedad de la mecánica cuántica en sí misma», y no de una clase particular de sistemas.

Hacia una comprensión más profunda del tiempo cuántico

En última instancia, este descubrimiento forma parte de un esfuerzo más amplio por entender la dinámica cuántica fuera del equilibrio en sistemas cuánticos. Mientras que la física clásica describe bien los estados de equilibrio, muchos de los fenómenos más interesantes —desde la computación cuántica hasta la física de agujeros negros— ocurren lejos de él.

Saber cuánto tarda un sistema en perder la memoria de su estado inicial no es solo una cuestión técnica: es clave para comprender cómo emerge el comportamiento macroscópico a partir de leyes microscópicas.

Y ahora, gracias a este nuevo resultado, sabemos que incluso en el caos más extremo, el tiempo sigue teniendo reglas.

Una velocidad límite de la información cuántica, invisible pero inexorable, gobierna también el destino de la información en el universo cuántico.▪️(30-abril-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Sistemas cuánticos y «scrambling»

⚛️ ¿La información se pierde en un sistema cuántico?

No. La información se conserva, pero puede volverse inaccesible debido al entrelazamiento.

⚛️ ¿Qué significa que el tiempo crece logarítmicamente?

Que aumentar la complejidad del sistema incrementa el tiempo de mezcla, pero de forma lenta.

⚛️ ¿Este límite se aplica a todos los sistemas cuánticos?

Sí. Es un resultado universal válido para cualquier sistema gobernado por mecánica cuántica.

⚛️ ¿Qué relación tiene con los agujeros negros?

Los agujeros negros son ejemplos extremos de scrambling o dispersión de la información cuántica, y este límite describe su comportamiento fundamental.

  • Fuente: Amit Vikram, Laura Shou and Victor Galitski. Proof of a Universal Speed Limit on Fast Scrambling in Quantum. Physical Review Letters (2026). DOI: https://doi.org/10.1103/y9z4-v641

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