Las madres que prohíben amistades a sus hijos sí logran romperlas, y el coste emocional puede ser alto, según la ciencia

Muchos padres creen que vetar ciertas amistades protege a sus hijos. Ahora, un estudio científico revela que esas prohibiciones sí suelen romper las relaciones… aunque pueden dejar importantes secuelas emocionales en adolescentes y familias.

Por Enrique Coperías, periodista científico

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La desaprobación de los padres puede acabar deteriorando las amistades adolescentes hasta provocar su ruptura, según un estudio longitudinal publicado en Child Development.

La desaprobación de los padres puede acabar deteriorando las amistades adolescentes hasta provocar su ruptura, según un estudio longitudinal publicado en Child Development. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

Las madres que desaprueban a los amigos de sus hijos suelen lograr su objetivo: esas amistades terminan rompiéndose. Un estudio longitudinal realizado en Lituania con casi cutrocientos escolares de entre nueve y catorce años concluye que los llamados amigos prohibidos tienen muchas más probabilidades de convertirse en antiguos amigos cuando los menores perciben que sus madres critican o rechazan esa relación.

Pero la investigación añade un matiz inquietante: la ruptura no se produce necesariamente porque el niño cambie de opinión sobre su amigo, sino porque la amistad empieza a deteriorarse desde dentro, erosionada por tensiones, restricciones y sentimientos de rechazo.

El trabajo, publicado en la revista Child Development, aborda una cuestión tan cotidiana como poco estudiada: ¿funciona realmente la intervención de los padres sobre las amistades de sus hijos? Y, sobre todo, ¿qué consecuencias tiene?

Durante décadas, la psicología evolutiva ha demostrado que madres y padres intentan influir en las compañías de sus hijos, especialmente cuando sospechan que pueden ejercer una mala influencia. Sin embargo, apenas existían pruebas sobre si esas maniobras consiguen romper amistades ya consolidadas.

Qué descubrió el estudio sobre los «amigos prohibidos»

Los investigadores siguieron durante tres semestres escolares a 394 estudiantes lituanos de primaria y primeros cursos de secundaria. Los participantes respondieron de manera periódica a cuestionarios sobre el apoyo emocional que recibían de sus mejores amigos y sobre el grado en que percibían una desaprobación, en este caso, materna hacia esas relaciones.

En palabras de los propios autores, hay varias razones metodológicas y sociales detrás de la decisión de centrarse en el papel de las madres. En primer lugar, investigaciones previas en psicología del desarrollo muestran que, tradicionalmente, las madres suelen implicarse más en la supervisión cotidiana de las relaciones sociales de los hijos, especialmente en la infancia y la adolescencia temprana. Por eso existen más escalas científicas y más antecedentes empíricos sobre gestión materna de amistades que sobre la paterna.

Además, el cuestionario utilizado en el estudio —el Parental Management of Peers Inventory— estaba diseñado para medir específicamente cómo perciben los hijos las conductas de sus madres respecto a sus amistades.

A partir de las nominaciones recíprocas de amistad, el equipo identificó 197 parejas de mejores amigos estables y observó qué ocurría con ellas ocho meses después. El resultado fue que aproximadamente una de cada tres amistades acabó disolviéndose.

Y la conclusión principal no dejaba lugar a la duda: cuanto mayor era la percepción de desaprobación materna, mayor era también la probabilidad de que la amistad terminara rompiéndose más adelante. Pero el hallazgo más interesante quizá no sea ese, sino el mecanismo que parece explicar la ruptura.

«Las madres son auténticas sicarias de las relaciones»

Según el estudio, las madres no destruyen directamente las amistades convenciendo a sus hijos de que sus amigos son malas compañías. Lo que ocurre, más bien, es que la desaprobación acaba dañando la calidad de la relación entre los dos menores.

Los amigos empiezan a sentirse menos apoyados, menos aceptados y menos cómodos dentro de la relación. Esa pérdida progresiva de apoyo emocional termina debilitando el vínculo hasta hacerlo desaparecer.

🗣️ «La interferencia materna en las relaciones entre iguales puede ser bastante eficaz —afirma Brett Laursen, profesor de Psicología de la Universidad Atlántica de Florida, en Estados Unidos, y uno de los autores del estudio. Y añade—: Las madres son auténticas sicarias de las relaciones. La mayoría de las amistades no sobreviven a la condena de las madres».

Cómo destruye una madre una amistad, según los investigadores

Laursen y sus colegas plantean varias hipótesis para explicar este fenómeno.

✅ Una de ellas es práctica: cuando los padres restringen encuentros, visitas o actividades compartidas, la amistad pierde oportunidades para fortalecerse.

✅ Otra posibilidad tiene que ver con el clima emocional. Un amigo que siente que no es bienvenido en casa de su compañero puede acabar experimentando incomodidad, tensión o humillación. T

✅ En tercer lugar, también puede ocurrir que el propio hijo, influido por las críticas maternas, empiece a distanciarse sutilmente de su amigo, aunque no sea plenamente consciente de ello.

🗣️ «Quizá los jóvenes se dejen convencer por los argumentos de los padres. O quieran mantener contentos a sus progenitores. O tal vez la amistad termine asfixiada por las restricciones parentales —explica Goda Kaniušonytė, profesora del Instituto de Psicología de la Universidad Mykolas Romeris, en Lituania, y autora principal del trabajo. Y continúa—: En cualquier caso, algunos niños se alejan de una relación después de que la madre exprese su rechazo».

El estudio concluye que la desaprobación materna deteriora progresivamente el apoyo emocional entre amigos hasta aumentar el riesgo de ruptura de la amistad.

El estudio concluye que la desaprobación paterna deteriora progresivamente el apoyo emocional entre amigos hasta aumentar el riesgo de ruptura de la amistad. Foto: Anton Ryazanov

El amigo rechazado suele notar antes el deterioro

«Las madres tienen éxito al provocar cambios en las amistades, pero no necesariamente cambiando la opinión del niño sobre la relación”, señalan los investigadores en su informe en Child Development. En realidad, quienes parecen notar antes el deterioro son los propios amigos rechazados.

Como apunta Kaniušonytė, el estudio constata que la percepción de menor apoyo social aparecía sobre todo en el compañero objeto de desaprobación, no tanto en el hijo cuya madre criticaba la relación.

«La desaprobación materna hace que la relación resulte cada vez menos agradable para el amigo del niño, debilitando de forma gradual los vínculos de amistad hasta precipitar finalmente la desaparición de la relación —señala Laursen—. Las madres consiguen romper las amistades censuradas degradando el entorno interpersonal hasta que ya no puede sostener la relación».

Por qué la adolescencia convierte estas prohibiciones en algo delicado

La investigación entra así en un terreno delicado de la crianza contemporánea: el equilibrio entre protección y autonomía. Durante la infancia temprana, los padres todavía controlan gran parte de la vida social de sus hijos: organizan encuentros, supervisan actividades y deciden con quién pasan tiempo.

Pero al llegar la adolescencia, el grupo de iguales gana peso y la vigilancia adulta pierde eficacia. Los adolescentes empiezan a considerar sus amistades como un asunto personal sobre el que los padres no deberían intervenir demasiado.

Eso explica por qué muchas estrategias de prohibición pueden resultar contraproducentes. Investigaciones anteriores ya habían observado que los intentos de controlar las amistades aumentan, en algunos casos, la rebeldía adolescente o incluso el interés por compañeros problemáticos.

➡️ El nuevo estudio añade otro efecto potencialmente negativo: la ruptura de amistades importantes sin garantías de que las nuevas relaciones sean mejores.

Los autores recuerdan que perder un amigo durante la adolescencia puede tener consecuencias profundas. Las amistades cercanas actúan como una fuente esencial de apoyo emocional, autoestima y protección frente al estrés. Un adolescente aislado o con pocas relaciones tiene además más riesgo de dejarse influir por grupos conflictivos o conductas problemáticas. «No hay ninguna garantía de que los hijos que pierden amigos encuentren después amistades mejores» advierte el artículo.

La prohibición, una mala estratagema

«La prohibición no es una estrategia constructiva para gestionar amistades indeseadas —advierte Laursen. E insiste—: La ruptura de una amistad no es una victoria para los padres. Romper una amistad es fácil. Ayudar a tu hijo a encontrar un sustituto adecuado es difícil, y a veces imposible. Con frecuencia, los jóvenes que eran amigos de un compañero problemático tienen muy pocas opciones para hacer nuevos amigos y terminan eligiendo entre alternativas igualmente problemáticas. O se quedan sin amigos, algo que rara vez es deseable».

El trabajo también desmonta parcialmente una idea habitual entre muchos adultos: que basta con expresar rechazo hacia un amigo para que el hijo «entre en razón». Los datos muestran que el proceso es bastante más complejo.

La desaprobación no opera como una persuasión racional inmediata, sino como una presión ambiental que altera lentamente la dinámica de la amistad.

Las amistades durante la adolescencia son una fuente clave de apoyo emocional y autoestima, según los investigadores de la Florida Atlantic University y la Universidad Mykolas Romeris.

Las amistades durante la adolescencia son una fuente clave de apoyo emocional y autoestima, según los investigadores de la Florida Atlantic University y la Universidad Mykolas Romeris. Foto:  Vitaly Gariev

El mismo impacto en diferentes edades

En este sentido, el estudio resulta especialmente interesante porque analiza amistades reales y recíprocas, no simples percepciones individuales. Cada menor era evaluado junto a su mejor amigo, lo que permitió observar cómo las emociones y actitudes de uno afectaban al otro. Esa perspectiva diádica, poco frecuente en este tipo de investigaciones, ofrece una visión mucho más precisa del deterioro relacional.

Los investigadores también exploraron si la edad modificaba el efecto de la desaprobación materna. Su hipótesis inicial era que el control directo sería menos eficaz en adolescentes mayores, más autónomos y menos supervisados. Sin embargo, los resultados apenas mostraron diferencias importantes entre alumnos de primaria y secundaria. La influencia materna seguía siendo significativa incluso en los cursos más avanzados.

El contexto cultural añade otra capa de interés. Aunque el estudio se realizó en Lituania, los autores sostienen que sus conclusiones probablemente son extrapolables a otros países europeos. Según explican, la cultura juvenil lituana se parece hoy bastante a la de otras sociedades occidentales, aunque conserve ciertos rasgos de crianza más tradicionales.

Qué limitaciones tiene la investigación

Como toda investigación, el trabajo tiene limitaciones. Por ejemplo, solo se analizaron amistades entre compañeros de clase, de modo que quedaron fuera amigos de otros entornos, como el barrio o las actividades extraescolares.

Además, la desaprobación materna se midió a partir de la percepción de los hijos y no mediante entrevistas directas con las madres.

Aun así, los autores recuerdan que en psicología del desarrollo importa tanto —o más— cómo interpretan los hijos las conductas parentales que la intención real de los adultos.

La investigación advierte de que intervenir de forma agresiva en las amistades infantiles puede dañar el vínculo entre padres e hijos y aumentar el aislamiento social del menor.

La investigación advierte de que intervenir de forma agresiva en las amistades infantiles puede dañar el vínculo entre padres e hijos y aumentar el aislamiento social del menor. Foto: Sean Foster

Qué recomiendan los expertos a los padres

La gran pregunta de fondo sigue siendo qué deberían hacer entonces los padres cuando creen que una amistad resulta perjudicial. El estudio no propone una respuesta simple, pero sí lanza una advertencia clara contra las intervenciones excesivamente agresivas. Los investigadores sugieren que preservar una relación cálida y de confianza con los hijos puede ser más eficaz que prohibir amistades de manera frontal.

«La desaprobación puede ser una forma eficaz de romper amistades no deseadas, pero las ganancias a corto plazo tienen costes a largo plazo —dice Laursen. Y concluye—: Intervenir en las relaciones entre iguales puede generar conflictos que dañen el vínculo entre padres e hijos. En lugar de recurrir a enfoques autoritarios, quizá sea mejor que los padres fomenten un clima de calidez y apoyo en casa: condiciones que no solo fortalecen la relación con sus hijos, sino que también ayudan a los menores a resistir la presión negativa de sus iguales y a formar amistades saludables».

En lugar de vetar o condenar, sostienen, quizá resulte más útil crear condiciones que favorezcan relaciones sanas: fomentar espacios seguros, fortalecer la autoestima del menor y mantener canales abiertos de comunicación.

A modo de resumen, estas serían las cinco estrategias más eficaces para gestionar amistades conflictivas:

✅ Mantener una relación cálida y de confianza con los hijos.

✅ Favorecer conversaciones abiertas sobre amistades.

✅ Fomentar habilidades sociales saludables.

✅ Ayudar al menor a ampliar su círculo social.

✅ Crear entornos familiares seguros y emocionalmente estables.

Después de todo, la adolescencia es una etapa en la que las amistades cumplen funciones emocionales fundamentales y en la que las prohibiciones tajantes pueden acabar generando más daño que protección.

Porque los amigos prohibidos no siempre desaparecen por convencimiento. A veces simplemente se desgastan hasta romperse. Y en ese proceso, el precio emocional puede ser más alto de lo que muchos padres imaginan.▪️(21-mayo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Desaprobación Parental y Amistades

👯 ¿Prohibir amistades funciona?

Sí, según este estudio, la desaprobación materna aumenta las probabilidades de que una amistad termine rompiéndose.

👯 ¿Por qué se rompen esas amistades?

Porque la crítica parental deteriora gradualmente el apoyo emocional y la calidad de la relación entre los amigos.

👯 ¿Puede ser contraproducente prohibir amigos?

Sí. Los investigadores advierten de que puede aumentar la rebeldía adolescente, el aislamiento social y el conflicto familiar.

👯 ¿Qué recomiendan los expertos?

Priorizar la comunicación, el apoyo emocional y una relación sólida entre padres e hijos antes que las prohibiciones directas.

  • Goda Kaniušonytė, Mary Page Leggett-James, Brett Laursen. Perceived maternal disapproval of peer affiliates forecasts child friendship dissolution. Child Development (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/chidev/aacag047

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