Los primeros caballos domesticados: nuevas investigaciones revelan que los seres humanos ya montaban y criaban caballos hace más de 5.000 años
Mucho antes de los carros de guerra y las grandes conquistas, nuestros antepasados ya mantenían una relación compleja con los caballos. Un nuevo estudio científico adelanta siglos el origen de la equitación y reescribe uno de los grandes capítulos de la historia de la humanidad.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación de un asentamiento de la cultura yamnaya en la estepa póntica-caspia. La escena ilustra la transición gradual hacia la domesticación, con hombres y mujeres adiestrando caballos en corrales rústicos y montándolos a pelo, siglos antes de la aparición de los carros de guerra. Crédito: IA-Nano Banana 2-RexMolón Producciones
La historia parecía clara: el caballo no habría sido domesticado hasta alrededor del 2200 a. C., coincidiendo con la expansión de los carros de guerra en Eurasia. Antes de esa fecha, según la interpretación dominante de los últimos años entre los arqueólogos, los seres humanos apenas habrían experimentado de forma marginal en el arte de amansar a los caballos salvajes.
Pero una nueva revisión científica acaba de dinamitar esa cronología y devuelve el protagonismo a un proceso mucho más largo, complejo y fascinante. Los primeros jinetes podrían haber cabalgado siglos antes de lo que se pensaba.
El trabajo, publicado en la revista Science Advances por los arqueólogos David Anthony, del Hartwick College (Estados Unidos), y Martin Trautmann y Volker Heyd, de la Universidad de Helsinki (Finlandia), revisa de forma crítica los grandes estudios genéticos recientes sobre el origen del caballo doméstico. Y su conclusión es contundente: la domesticación del caballo no fue un acontecimiento puntual ni una invención repentina, sino un proceso gradual que comenzó ya en el cuarto milenio antes de nuestra era y quizá incluso antes.
🗣️ «La domesticación plena llegó tarde, pero los caballos ya se utilizaban de formas sofisticadas y generalizadas mucho antes. Ese desfase cambia nuestra manera de entender la historia humana», advierte el profesor Heyd en un comunicado de la Universidad de Helsinki.
¿Por qué es importante la domesticación del caballo?
La cuestión no es menor. La domesticación del caballo transformó la movilidad humana, las guerras, el comercio y probablemente incluso la expansión de las lenguas indoeuropeas. Entender cuándo comenzó esa relación entre los seres humanos y estos equinos equivale, en parte, a comprender cómo nació el mundo euroasiático moderno.
Sin duda alguna, la doma del caballo transformó profundamente nuestra historia como civilización:
✅ Revolucionó la movilidad y el transporte.
✅ Facilitó las migraciones a larga distancia.
✅ Cambió las estrategias militares y comerciales.
✅ Impulsó la expansión de las lenguas indoeuropeas.
✅ Alteró la organización social y económica de Eurasia.
Durante los últimos años, varios estudios genéticos habían defendido que el verdadero caballo doméstico apareció cuando ciertos linajes desarrollaron mutaciones favorables relacionadas con la resistencia física y la docilidad. Aquellos caballos, pertenecientes al llamado linaje DOM2, comenzaron a expandirse de forma explosiva hace unos 4.200 años y acabarían convirtiéndose en los antepasados de prácticamente todos los caballos actuales.
Mapa de la expansión de las tres grandes poblaciones de caballos identificadas por los investigadores —DOM1, DOM2 y DOM3— entre el 3500 y el 2100 a. C. Según el nuevo estudio, distintos grupos humanos comenzaron a domesticar y montar caballos en varias regiones de Eurasia mucho antes de la domesticación plena del linaje DOM2, antepasado de todos los caballos modernos. Cortesía: Jani Närhi
Botai: el yacimiento clave para entender los primeros caballos domesticados
La interpretación parecía lógica: si esos animales eran más resistentes y manejables, cabe la posibilidad de que fueron los primeros realmente domesticados. Pero Anthony y sus colegas sostienen que esa visión confunde el éxito genético posterior con el inicio de la domesticación. Que un tipo de caballo acabara imponiéndose no significa que antes no existieran otros caballos ya controlados, criados, ordeñados o montados por humanos.
Las pruebas arqueológicas acumuladas empiezan a contar otra historia.
Uno de los escenarios clave está en Botai, en las estepas de Kazajistán. Allí, hace unos 5.500 años, grupos humanos especializados convivían casi exclusivamente con caballos. Los animales representaban el 99 % de los restos faunísticos hallados en el asentamiento. Había indicios de corrales, estiércol acumulado, sacrificios sistemáticos y hasta residuos químicos de leche de yegua.
Las marcas en los dientes que sugieren que ya existían jinetes
Pero el detalle más sugestivo apareció en los dientes.
Algunos premolares equinos mostraban desgastes muy concretos, compatibles con el uso de bocados de cuerda. Anthony y otros investigadores compararon esas piezas dentales con las de caballos modernos montados experimentalmente con frenos orgánicos y encontraron marcas extraordinariamente similares. Para los autores, aquello sugiere que ciertos caballos de Botai ya eran montados hacia el 3500 a. C.
La idea no convence a todos los expertos. Algunos arqueólogos creen que aquellos animales podían ser simplemente caballos salvajes cazados de manera masiva. Pero el nuevo estudio insiste en que el conjunto de evidencias —corrales, leche, control de rebaños y posibles bocados— apunta claramente hacia una forma temprana de domesticación de caballos.
Y Botai no estaría solo.
Tres grandes linajes de caballos participaron en la domesticación
Los autores identifican al menos tres grandes poblaciones de caballos implicadas en los primeros experimentos humanos:
1️⃣ Los DOM1 de Asia Central.
2️⃣ Los DOM2 de las estepas póntico-caspias, en el norte del mar Negro y el Caspio
3️⃣ Un tercer grupo europeo, bautizado provisionalmente como DOM3.
Precisamente en las estepas occidentales aparece otro de los protagonistas del debate: la cultura yamnaya.
Reconstrucciones y modelos de carros utilizados en las estepas euroasiáticas durante el tercer milenio a. C. La combinación de vehículos con ruedas y caballos transformó la movilidad humana y facilitó las grandes migraciones de pueblos pastores como los yamnayas a través de Eurasia. Cortesía: D. W. Anthony; Cambridge University Press; N. Shishlina / Museo Histórico Estatal de Moscú; Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
Los yamnaya: los pastores que pudieron cambiar la historia de Eurasia a caballo
Los yamnaya o yamna fueron pastores nómadas que, hace unos 5.000 años, a finales de la Edad del Cobre y comienzos de la Edad del Bronce, protagonizaron una de las mayores expansiones humanas de la prehistoria. Las migraciones de la también conocida como cultura del sepulcro desde las estepas euroasiáticas transformaron genéticamente Europa y posiblemente difundieron las lenguas indoeuropeas. La gran pregunta es cómo lograron desplazarse tan lejos y tan rápido.
Hasta ahora, muchos investigadores atribuían esa movilidad de los yamayas solo al uso de carros tirados por bueyes. Pero Anthony y su equipo creen que los caballos desempeñaron un papel mucho más importante.
🗣️ «Hoy sabemos que la rueda y el caballo llegaron prácticamente al mismo tiempo. Los carros revolucionaron el transporte, pero un jinete podía recorrer en horas distancias que a un carro le llevaban días», señala Heyd.
Las evidencias son variadas y llamativas.
Restos de leche de yegua en sarro dental humano
En yacimientos yamnaya han aparecido restos de leche de yegua incrustados en el sarro dental humano. También se han encontrado esqueletos humanos con dolencias compatibles con la monta habitual. Y los caballos ocupan un lugar destacado en rituales funerarios y depósitos ceremoniales.
En el enorme asentamiento de Mykhailivka, en Ucrania, los caballos representan cerca del 18 % de los individuos animales identificados. En algunos túmulos funerarios se enterraron incluso decenas de cabezas de caballo junto a personajes de alto rango.
Todo ello apunta, según los autores, a una relación mucho más estrecha entre humanos y caballos de la que admiten las interpretaciones más conservadoras.
Un ejemplar de caballo de Przewalski en el zoológico de Korkeasaari, en Helsinki. Considerado durante mucho tiempo el último caballo verdaderamente salvaje del planeta, estudios genéticos recientes indican que desciende de antiguas poblaciones domesticadas por humanos hace más de 5.000 años. Cortesía: Korkeasaari Zoo.
El ADN confirma que los ancestros de los caballos modernos ya existían hace más de 5.000 años
La genética también empieza a alinearse con esa idea.
Los estudios recientes muestran que los caballos yamnayas pertenecían precisamente al linaje DOM2, el mismo del que descienden casi todos los caballos modernos. De hecho, los investigadores calculan que esos équidos aportaron alrededor del 95% de la ascendencia genética de los caballos domésticos posteriores.
Es decir: los ancestros directos del caballo moderno (Equus ferus caballus) ya estaban presentes en las estepas mucho antes del supuesto momento oficial de la domesticación.
Además, los genes relacionados con la resistencia física y la reducción del miedo comenzaron a ser seleccionados siglos antes de lo que se pensaba. Según el nuevo análisis, la presión selectiva sobre esos rasgos pudo empezar ya entre el 3500 a. C y el 3000 a. C.
Eso implica algo fundamental: para que existiera selección genética ligada a la monta, nuestros ancestros ya debían de estar utilizando caballos regularmente.
Europa Central también pudo ser un foco temprano de domesticación
La revisión también rescata un capítulo menos conocido: la posible domesticación temprana de caballos en Europa Central.
En regiones de Alemania, Hungría o la actual República Checa, varios yacimientos muestran cambios significativos en el tamaño y la variabilidad de los caballos ya hacia el 3500 a. C., un patrón que suele asociarse al manejo humano. Algunos animales incluso portaban genes responsables de pelajes manchados, como el tobiano, que se caracteriza por tener grandes manchas blancas de bordes redondeados, distribuidas principalmente sobre el lomo y los costados, y que solo aparecen en caballos domesticados.
Los investigadores sugieren que distintas poblaciones humanas pudieron estar experimentando simultáneamente con caballos en lugares muy alejados entre sí. No habría existido un único centro de domesticación, sino varios procesos paralelos, con intercambios genéticos constantes entre regiones.
Figura cerámica hallada en el yacimiento de Kapitan Andreevo, en el sureste de Bulgaria, que muestra a un joven montado sobre un toro o buey hace unos 7.000 años. La pieza refleja cómo las primeras sociedades euroasiáticas ya experimentaban con el control y la monta de grandes animales mucho antes de la domesticación plena del caballo. Cortesía: Volker Heyd / Museo Arqueológico Nacional de Sofía, Bulgaria.
Un vínculo entre el ser humano y los caballos que cambió el mundo
La imagen resultante pues se parece menos a una revolución tecnológica repentina y más a una larga coevolución entre seres humanos y animales.
Durante siglos, tal vez milenios, distintas comunidades fueron aprendiendo a controlar, criar, montar y seleccionar caballos sin comprender todavía que estaban desencadenando una de las grandes transformaciones de la historia humana.
🗣️ «El papel de los caballos en los grandes acontecimientos históricos es casi imposible de medir; de ahí el dicho de que el mundo fue conquistado a caballo», resume Heyd.
El caballo permitió recorrer enormes distancias, vigilar rebaños, conectar territorios y acelerar intercambios culturales. En las vastas estepas euroasiáticas, donde las distancias eran inmensas y los inviernos brutales, montar a caballo podía marcar la diferencia entre sobrevivir o desaparecer.
Otro de los mejores amigos de nuestra especie
Quizá por eso la domesticación no surgió de repente, sino como una suma de pequeños avances prácticos acumulados generación tras generación.
La gran paradoja es que el caballo moderno, descendiente del exitoso linaje DOM2, terminó borrando casi por completo el rastro genético de aquellas primeras experiencias. Los caballos que hoy conocemos son solo los supervivientes de una historia mucho más diversa.
🗣️ «Hoy, los caballos son para muchas personas una fuente de atracción, compañía y amistad. Por eso es importante conocer las primeras etapas de la relación entre humanos y caballos y cómo surgió inicialmente esta asociación única», concluye Heyd.
Y, sin embargo, bajo los dientes desgastados de Botai, los túmulos yamnaya y las antiguas estepas del mar Negro todavía permanece la huella de los primeros jinetes.▪️(16-mayo-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Caballos y Domesticación
🏇🏻 ¿Cuándo se domesticó el caballo por primera vez?
Las nuevas investigaciones sugieren que los humanos comenzaron a manejar y montar caballos al menos desde el 3500 a. C., mucho antes de la fecha tradicionalmente aceptada de 2200 a. C.
🏇🏻¿Dónde se domesticaron los primeros caballos?
Los principales focos identificados se encuentran en:
Kazajistán (Botai),
las estepas póntico-caspias,
y posiblemente Europa Central.
🏇🏻¿Los yamnayas montaban a caballo?
El nuevo estudio sostiene que sí existen evidencias arqueológicas y genéticas compatibles con la monta habitual entre poblaciones yamnaya.
🏇🏻¿Los caballos modernos descienden de aquellos primeros caballos?
Sí. La mayoría de los caballos actuales descienden del linaje DOM2, presente en las estepas euroasiáticas hace más de 5.000 años.
BIOLOGÍA ANIMAL
Información facilitada por la Universidad de Helsinki
Fuente: David Anthony et al. Horse genetics, archaeology, and the beginning of riding.Science Advances (2026). DOI:10.1126/sciadv.ady7336

