Poliploidía y cáncer: cómo los cromosomas extra hacen que las células se vuelvan más agresivas

Tener más cromosomas no solo altera el ADN de una célula, sino que puede convertirla en una entidad más móvil, más invasiva y capaz de devorar a sus vecinas. Un nuevo estudio muestra cómo la poliploidía activa mecanismos de estrés que impulsan la agresividad tumoral y abre la puerta a nuevas estrategias contra el cáncer.

Por Enrique Coperías, periodista cientifico

Célula pulmonar de tritón en mitosis, donde se distinguen estructuras clave del proceso de división celular.

Célula pulmonar en mitosis, donde se distinguen estructuras clave del proceso de división celular. Alteraciones en este mecanismo, como la duplicación del material genético sin división completa, pueden dar lugar a células poliploides con mayor capacidad de adaptación, movimiento y potencial agresividad en contextos como el cáncer. Cortesía: Alexey Khodjakov / Wadsworth Center / New York State Department of Health / https://www.nikonsmallworld.com/

La biología celular considera la poliploidía, esto es, el aumento espontáneo del número de copias del genoma dentro de una célula, un tejido o un organismo como una rareza funcional: contar con tres o más juegos cromosómicos puede ser beneficioso en varios contextos biológicos, especialmente cuando el organismo necesita adaptarse, crecer o reparar tejidos, pero la poliploidía también aparece asociada a procesos patológicos como el cáncer.

Ahora, un nuevo estudio publicado en Journal of Cell Biology propone un giro conceptual relevante: lejos de ser un simple rasgo estructural, tener cromosomas de más puede reprogramar de manera activa el comportamiento celular, y volverlo más dinámico, más invasivo y, en algunos casos, más peligroso.

El trabajo, liderado por investigadores de la Universidad de Tulane (Estados Unidos) y la Universidad de Kioto (Japón), muestra que las células poliploides no solo sobreviven mejor en condiciones adversas, sino que desarrollan capacidades propias de células inmunes: se mueven más, exploran su entorno y llegan incluso a devorar a sus vecinas. Este hallazgo no solo aporta una nueva perspectiva sobre la biología del desarrollo, sino que también señala posibles dianas terapéuticas para frenar la diseminación por el organismo de tumores agresivos. En otras palabras, que hagan metástasis.

Las células poliploides se mueven más

En condiciones normales, las células humanas contienen dos copias de cada cromosoma —uno de cada progenitor—, o sea, que son diploides. Sin embargo, en muchos contextos, desde el hígado y el corazón hasta ciertos tumores— aparecen células con múltiples copias del genoma: triploides (3 juegos de cromosomas, tetraploides (4 juegos de cromosomas), pentaploides (5 juegos de cromosomas)…

Esta condición, la poliploidía, se había relacionado con funciones como el crecimiento o la regeneración de tejidos, pero su impacto sobre el comportamiento celular seguía siendo en gran parte desconocido.

El nuevo estudio aborda precisamente esa incógnita. Utilizando como modelo la mosca el vinagre (Drosophila melanogaster), un organismo muy utilizado en las investigaciones de la biología del desarrollo, los científicos indujeron artificialmente la poliploidía en células epiteliales. El resultado fue llamativo: estas células comenzaron a mostrar un comportamiento radicalmente distinto al habitual.

En lugar de permanecer estáticas dentro de su tejido, las células poliploides desarrollaban prolongaciones dinámicas, se desplazaban activamente y, en algunos casos, atravesaban barreras que normalmente delimitan compartimentos celulares. Es decir, adquirían rasgos propios de células migratorias.

El estrés celular activa su comportamiento agresivo

Pero ¿qué desencadena este cambio? El detonante parece estar en el estrés celular.

El aumento del contenido genómico obliga a la célula a incrementar su actividad metabólica y sintética. Ese esfuerzo adicional genera estrés interno, especialmente en el retículo endoplásmico —la estructura encargada de procesar proteínas ene el interior celular— y produce especies reactivas de oxígeno (ROS), moléculas altamente reactivas que actúan como señales químicas.

En palabras del autor principal del estudio Wu-Min Deng, del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, en el Centro Oncológico de Tulane, «este estrés activa una vía de señalización concreta, conocida como eje ROS–JNK». La proteína JNK (quinasa N-terminal de c-Jun) es bien conocida por su implicación en procesos como la inflamación, la apoptosis o muerte celular progtamada y la migración celular. En las células poliploides, su activación no depende de señales externas, sino de este estrés interno generado por el exceso de material genético.

Cuando los investigadores bloquearon esta vía, ya fuera reduciendo los niveles de ROS o inhibiendo la enzima JNK, las células perdieron gran parte de su capacidad de movimiento. El vínculo causal parecía claro: más cromosomas implican más estrés, y este estrés reprograma la célula para volverse más dinámica.

🗣️ «Nuestros hallazgos tienen importantes implicaciones para la biología del cáncer, donde las células poliploides suelen estar presentes en mayor proporción en tumores agresivos y resistentes al tratamiento —afirma Deng en un comunicado de la Rockefeller University Press. Y añade—: Nuestros datos sugieren que los niveles elevados de especies reactivas de oxígeno y la activación de JNK podrían estar detrás de la mayor motilidad de las células cancerosas poliploides. Por lo tanto, actuar sobre las vías de detección del estrés en las células poliploides podría representar una nueva estrategia terapéutica para limitar la invasión tumoral».

Células poliploides (en verde) invaden el tejido circundante en una larva de mosca de la fruta

CÉLULAS POLIPLOIDES DE EXCURSIÓN

Células poliploides (en verde) invaden el tejido circundante en una larva de mosca de la fruta, lo que muestra una capacidad de migración activa asociada a su mayor contenido genético y a comportamientos propios de células invasivas. Cortesía: ©2026 Zhou et al. Publicado originalmente en Journal of Cell Biology. https://doi.org/10.1083/jcb.202507096

Las células poliploides pueden «comerse» a las vecinas

Pero el fenómeno no se limita al movimiento. Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es que las células poliploides adquieren capacidad fagocítica, es decir, pueden engullir a otras células.

En condiciones normales, esta función está reservada a células especializadas del sistema inmunitario, como es el caso de los macrófagos. Sin embargo, las células epiteliales poliploides observadas en el experimento eran capaces de ingerir restos celulares e incluso células vivas vecinas, especialmente bajo condiciones de estrés como la irradiación.

Este comportamiento recuerda a un fenómeno conocido en cáncer como entosis, en el que una célula tumoral engulle a otra. Se ha propuesto que este proceso favorece la selección de células más agresivas dentro del tumor. El nuevo estudio sugiere que la poliploidía podría ser uno de los motores de esta conducta.

De modelos animales al cáncer humano

Aunque los experimentos principales se realizaron en moscas del vinagre, los investigadores extendieron sus análisis a células humanas de cáncer de pulmón. Mediante el uso de fármacos que inducen poliploidía, observaron que estas células también aumentaban su capacidad migratoria.

De nuevo, la clave parecía estar en la misma vía: las células con más cromosomas mostraban niveles elevados de la enzima JNK activada, y al inhibir esta señalización —o reducir el estrés oxidativo— su capacidad de movimiento disminuía de modo significativo.

Este paralelismo entre especies sugiere que el mecanismo es evolutivamente conservado y, por tanto, relevante para la biología humana.

Nuevas dianas terapéuticas contra el cáncer

La relación entre poliploidía y cáncer no es nueva. Muchos tumores contienen células con contenido genómico aumentado, y estas células malignas y poliploides suelen asociarse a la resistencia a los tratamientos y a una mayor agresividad. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro cómo contribuían exactamente a la progresión tumoral.

El nuevo trabajo aporta una posible explicación. Como señala Deng, la poliploidía no solo aumenta la diversidad genética del tumor, sino que activa programas celulares que favorecen la movilidad, la invasión y la supervivencia en condiciones adversas.

Pero no hay mal que por bien no venga. Desde el punto de vista terapéutico, esto abre una ventana de oportunidades. Si el comportamiento agresivo de estas células depende de rutas específicas del estrés, como la señalización ROS–JNK, entonces estas podrían convertirse en objetivos farmacológicos.

De hecho, en los experimentos con células humanas, tanto los antioxidantes como los inhibidores de la proteína JNK lograron reducir la migración celular. Aunque estos resultados son preliminares, apuntan a la posibilidad de diseñar tratamientos dirigidos específicamente contra las células poliploides dentro de los tumores.

Más allá del cáncer: regeneración y reparación

Las implicaciones del estudio no se limitan a la oncología. La poliploidía es un fenómeno común en procesos fisiológicos, como la regeneración tisular y el desarrollo embrionario. En estos contextos, la capacidad de las células para moverse y remodelar tejidos puede ser beneficiosa.

Por ejemplo, estudios previos ya habían mostrado que las células poliploides participan, por ejemplo, en la cicatrización o en la regeneración del corazón en peces. El nuevo trabajo sugiere que estos procesos podrían estar impulsados por mecanismos similares de estrés y reprogramación celulares..

👉 En este sentido, la poliploidía emerge como una especie de interruptor biológico que permite a las células adaptarse rápidamente a situaciones exigentes, aunque a costa de aumentar el riesgo de comportamientos patológicos.

Células poliploides (en verde, señaladas con flechas) migran hacia el tejido circundante en una larva de mosca de la fruta, un comportamiento dinámico asociado a su mayor contenido genético y a rasgos propios de células invasivas.

Células poliploides (en verde, señaladas con flechas) migran hacia el tejido circundante en una larva de mosca de la fruta, un comportamiento dinámico asociado a su mayor contenido genético y a rasgos propios de células invasivas. Cortesía: ©2026 Zhou et al. Publicado originalmente en Journal of Cell Biology. https://doi.org/10.1083/jcb.202507096

Un cambio de paradigma en biología celular

Tradicionalmente, la poliploidía se ha visto como una consecuencia del estrés o de errores en la división celular. Este estudio propone invertir la perspectiva: la poliploidía no solo es una respuesta, sino también un motor activo de cambio.

Al aumentar su contenido genómico, las células no se limitan a crecer o resistir mejor, sino que adquieren nuevas funciones, algunas de ellas propias de células inmunes o invasivas. Es, en cierto modo, una forma de plasticidad celular inducida por el estrés.

🗣️ Como apunta la neurocientífica Youfang Zhou, coautora del estudio y que también trabaja en el Tulane Cancer Center, «este mecanismo podría explicar por qué las células poliploides son tan frecuentes en tumores agresivos y resistentes a tratamientos. No son simplemente células anómalas, sino entidades activamente adaptadas a sobrevivir, moverse y competir».

El reto por delante

Queda aún mucho por entender. No todas las células poliploides se comportan de la misma manera, y factores como el contexto tisular y el grado de poliploidía parecen influir en su comportamiento. Además, intervenir en rutas de estrés celular puede tener efectos secundarios, dado su papel en múltiples procesos fisiológicos.

Sin embargo, el estudio marca un punto de inflexión. Al desvelar el vínculo entre cromosomas adicionales, estrés celular y comportamiento invasivo, ofrece un marco conceptual para abordar uno de los mayores desafíos de la medicina: frenar la propagación del cáncer.

En un campo donde cada detalle molecular puede marcar la diferencia, entender cómo una célula decide moverse —o quedarse quieta— puede ser la clave para detener una enfermedad que, en última instancia, es también una cuestión de movimiento.▪️(22-abril-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Cáncer y Poliploidía

🧬 ¿Qué es la poliploidía en células humanas?

Es la presencia de múltiples copias del genoma en una célula. En humanos suele asociarse a ciertos tejidos y a enfermedades como el cáncer.

🧬 ¿Por qué la poliploidía está relacionada con el cáncer?

Porque aumenta la plasticidad celular, la resistencia al estrés y la capacidad de movimiento, favoreciendo la progresión tumoral.

🧬 ¿Cómo influye en la metástasis?

Las células poliploides pueden moverse más fácilmente, invadir tejidos y sobrevivir en condiciones adversas, lo que facilita la diseminación del tumor.

🧬 ¿Se puede tratar atacando esta vía?

Sí. El estudio sugiere que bloquear el eje ROS–JNK podría limitar la migración de células tumorales.

  • Información facilitada por el Rockefeller University Press

  • Fuente: Youfang Zhou, Xianfeng Wang, Xiaochao Tan, Shingo Nara, Yi-Chun Huang, Yoichiro Tamori, Wu-Min Deng. Polyploidy reprograms epithelial cells for motility and phagocytosis via stress signaling. Journal of Cell Biology (2026). DOI: https://doi.org/10.1083/jcb.202507096

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