¿Por qué nunca hubo dinosaurios diminutos? Un estudio «desentierra» el misterio evolutivo que dio origen a las aves
Aunque algunos dinosaurios apenas alcanzaban el tamaño de un conejo, ninguno llegó a ser tan pequeño como un ratón o un gorrión. Un nuevo estudio propone una explicación sorprendente: la competencia con los primeros mamíferos y, más tarde, la aparición del vuelo cambiaron para siempre el rumbo de la evolución.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística de un Tyrannosaurus rex frente a un Microraptor, dos dinosaurios separados por más de una tonelada de diferencia de peso. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Producciones
Cuando pensamos en dinosaurios, la imagen que suele venir a la cabeza es la de los reptiles gigantes que dominaron los paisajes del Mesozoico, como el Tyrannosaurus rexy los enormes saurópodos, caso del Patagotitan mayorum,quemedía unos 40 metros de largo y pesaba cerca de 70 toneladas. Durante décadas, los paleontólogos han tratado de explicar cómo algunos linajes alcanzaron tamaños descomunales.
Sin embargo, una nueva investigación propone cambiar por completo la perspectiva: quizá la pregunta más intrigante no sea por qué algunos dinosaurios fueron tan grandes, sino por qué ninguno llegó a ser realmente diminuto.
Un estudio publicado en la revista Evolution, realizado por investigadores del Museo Americano de Historia Natural y de la Universidad de Princeton, plantea que los dinosaurios no avianos —todos los grupos de dinosaurios que no pertenecen al linaje de las aves— parecían tener un límite inferior de tamaño sorprendentemente elevado. Incluso las especies más pequeñas conocidas pesaban alrededor de 450 gramos, aproximadamente lo mismo que un conejo grande. En comparación, el colibrí abeja —el ave más pequeña del mundo— apenas alcanza 1,75 gramos; la musaraña etrusca, el mamífero más pequeño conocido, ronda los 1,8 gramos; y algunos gecos enanos apenas pesan unas décimas de gramo.
La diferencia resulta llamativa. Aproximadamente el 75 % de las especies actuales de mamíferos y el 90 % de las aves vivientes son más pequeñas que el dinosaurio no aviano más diminuto del que se tiene constancia.
¿Cómo investigaron los científicos este enigma evolutivo?
Para averiguar por qué ocurrió esto, los investigadores recurrieron a modelos matemáticos capaces de reconstruir cómo evoluciona el tamaño corporal en los vertebrados. Estos modelos parten de un principio relativamente sencillo: la selección natural favorece aquellos tamaños que permiten convertir la energía disponible en descendencia de la forma más eficiente posible.
En otras palabras, cada grupo animal tiende a evolucionar hacia un rango de tamaños que maximiza su éxito reproductivo.
Los científicos sometieron esa hipótesis a una prueba especialmente exigente. Compararon el comportamiento del modelo en mamíferos, aves, lagartos, serpientes, tortugas, cocodrilianos y dinosaurios. El resultado fue revelador: el modelo reproduce con gran precisión la distribución de tamaños de mamíferos y aves, funciona razonablemente bien en las tortugas, pero fracasa claramente con lagartos, serpientes, cocodrilos y, sobre todo, con los dinosaurios.
Cuando los investigadores aplicaron esos modelos a los dinosaurios apareció la gran sorpresa. Incluso tras probar veinticuatro combinaciones diferentes de parámetros fisiológicos, el tamaño corporal más frecuente que obtenían apenas alcanzaba unos tres kilos. Sin embargo, el registro fósil muestra que el dinosaurio no aviano típico pesaba alrededor de 180 kilos. Esa enorme diferencia llevó a los autores a concluir que la fisiología, por sí sola, no puede explicar la evolución del tamaño corporal de los dinosaurios y que debieron intervenir factores ecológicos como la competencia entre especies.
Un modelo de Microraptor es transportado en un carro para ser instalado en una exposición del Museo Americano de Historia Natural. Con apenas unos 450 gramos de peso, era uno de los dinosaurios no avianos más pequeños conocidos, aunque seguía siendo cientos de veces más pesado que las aves más diminutas actuales. Cortesía: Álvaro Keding / © AMNH.
La competencia con los mamíferos pudo marcar el límite
Para Roger Benson, conservador de Paleobiología de Dinosaurios en el Museo Americano de Historia Natural y coautor del estudio, precisamente ahí reside el verdadero interés del trabajo.
🗣️ «A todo el mundo le encantan los dinosaurios gigantes —explica Benson en un comunicado del Museo Americano de Historia Natural—. Pero nosotros decidimos mirar el otro extremo de la escala. La ausencia de dinosaurios diminutos puede ser tan interesante como la existencia de los gigantes. Ya sabíamos que los dinosaurios impidieron que los mamíferos evolucionaran hacia grandes tamaños antes de la extinción masiva del final del Cretácico. Aquí sugerimos que, a su vez, los mamíferos impidieron que los dinosaurios evolucionaran hacia tamaños pequeños».
La hipótesis resulta provocadora, porque invierte una idea tradicional. Habitualmente se considera que los dinosaurios dominaron los ecosistemas terrestres durante más de 160 millones de años y relegaron a los mamíferos a un papel secundario. Sin embargo, este estudio propone que esa competencia pudo funcionar en ambos sentidos: mientras los dinosaurios monopolizaban los nichos de gran tamaño, los pequeños mamíferos ya ocupaban con éxito los nichos ecológicos reservados a los animales minúsculos.
¿Y si simplemente no hemos encontrado esos fósiles?
Una posibilidad aparentemente sencilla sería pensar que esos pequeños dinosaurios existieron, pero nunca dejaron fósiles. Después de todo, cuanto más pequeño es un animal, más difícil resulta que sus huesos se conserven durante millones de años.
Sin embargo, los autores consideran poco probable esta explicación. Los mismos yacimientos fósiles donde aparecen dinosaurios conservan con frecuencia restos de mamíferos, anfibios, lagartos y otros vertebrados mucho más pequeños. Si hubieran existido dinosaurios del tamaño de un ratón, argumentan, lo razonable sería que al menos algunos hubieran aparecido junto a estos otros animales.
Para poner a prueba esa posibilidad, los investigadores analizaron con especial atención dos yacimientos fósiles excepcionales: el Grupo Jehol, en el noreste de China, y la Formación Djadokhta, en Mongolia. Ambos conservan esqueletos de animales muy pequeños —mamíferos, lagartos, aves primitivas y otros vertebrados— con un grado de detalle extraordinario. Si hubieran existido dinosaurios adultos del tamaño de un ratón, estos depósitos serían el lugar más probable para encontrarlos. Sin embargo, tampoco allí aparecen, lo que refuerza la idea de que los dinosaurios no avianos realmente diminutos fueron inexistentes o extremadamente raros.
El registro fósil, por tanto, parece apuntar en otra dirección: los dinosaurios no avianos realmente liliputienses fueron extraordinariamente escasos o, sencillamente, nunca llegaron a existir.
Los animales pequeños dominan los ecosistemas actuales
«Los animales pequeños dominan los ecosistemas modernos —señala Stephanie Lechki, investigadora posdoctoral de la Universidad de Princeton y autora principal del estudio. Y añade—: Si queremos comprender cómo evolucionó la biodiversidad actual, necesitamos entender por qué parece que faltaban dinosaurios diminutos».
Los investigadores creen que la explicación no está únicamente en la fisiología de estos animales, sino también en la ecología.
Factores como la competencia entre especies, la depredación o la disponibilidad de nichos ecológicos pudieron establecer un límite mínimo de tamaño que los dinosaurios no lograron superar.
🦖 Los cinco dinosaurios más pequeños conocidos… y ninguno era tan pequeño como imaginas
Aunque solemos pensar en los dinosaurios como gigantes, algunas especies apenas alcanzaban el tamaño de un conejo. Sin embargo, ninguna llegó a ser tan diminuta como un ratón o un gorrión. Esa sorprendente ausencia es precisamente el misterio que intenta resolver el nuevo estudio publicado en Evolution.
1. Microraptor
Longitud: 40-80 cm
Peso: ~500 g
Pequeño depredador emplumado con cuatro "alas". Probablemente planeaba entre los árboles y constituye uno de los mejores ejemplos de la transición evolutiva hacia el vuelo.
2. Anchiornis
Longitud: 34-40 cm
Uno de los dinosaurios adultos más pequeños conocidos. Vivió hace unos 160 millones de años y ayuda a comprender el origen de las aves.
3. Parvicursor
Longitud: ~40 cm
Su nombre significa "pequeño corredor". Sus largas patas indican que era extremadamente veloz y probablemente cazaba insectos.
4. Fruitadens
Longitud: 65-75 cm
Peso: 500-750 g
El ornitisquio más pequeño conocido. Probablemente era omnívoro y recorría el sotobosque en busca de plantas, semillas e insectos.
5. Epidexipteryx
Longitud: 40-45 cm
Famoso por las espectaculares plumas ornamentales de su cola. No podía volar, pero demuestra que las plumas aparecieron antes que el vuelo.
🔎 El dato que cambia la historia
El más pequeño de estos dinosaurios seguía pesando más de 200 veces que el colibrí abeja, el ave más pequeña del mundo. Mientras hoy abundan vertebrados de apenas unos gramos, ningún dinosaurio no aviano consiguió reducir tanto su tamaño. Según el nuevo estudio, la explicación podría estar en la competencia con los primeros mamíferos y en que solo las aves, gracias al vuelo, lograron escapar de esa limitación evolutiva.
El vuelo trastocó las reglas de la evolución
El estudio también arroja nueva luz sobre una de las transformaciones más importantes de la historia evolutiva: el origen de las aves.
Las aves actuales son descendientes directas de los dinosaurios, pero presentan una paradoja evidente. Muchas de ellas son muchísimo más pequeñas que cualquier dinosaurio no aviano conocido. Según los autores, esa drástica reducción de tamaño corporal tampoco puede explicarse solo mediante los modelos fisiológicos empleados en el estudio.
La clave pudo estar en la conquista del aire.
Cuando las primeras aves desarrollaron el vuelo activo durante el Cretácico Inferior, accedieron a un conjunto completamente nuevo de oportunidades ecológicas. Volar les permitió explotar recursos inaccesibles para sus antepasados terrestres y, con ello, romper las restricciones evolutivas que durante millones de años habían mantenido relativamente grandes a los dinosaurios.
🗣️ «La capacidad de volar pudo abrir formas de vida completamente nuevas — afirma Lechki—. Una vez que las aves ocuparon esos nuevos nichos ecológicos, fueron libres para evolucionar hacia tamaños corporales que simplemente no habían sido posibles para otros dinosaurios».
Fósil excepcional de Microraptor. Sus plumas, preservadas con gran detalle, han sido fundamentales para comprender cómo evolucionó el vuelo en las aves a partir de pequeños dinosaurios emplumados. Crédito: Mick Ellison / © AMNH.
Un misterio que sigue abierto
En cierto modo, el vuelo habría cambiado las reglas del juego evolutivo. Mientras los dinosaurios terrestres seguían compitiendo en un mundo donde los pequeños mamíferos ya ocupaban buena parte de los nichos ecológicos disponibles, las primeras aves encontraron un espacio prácticamente nuevo donde la miniaturización sí resultaba ventajosa.
Los autores consideran que futuras investigaciones ayudarán a comprender mejor qué presiones ecológicas favorecieron determinados tamaños corporales y descartaron otros a lo largo de la evolución.
Los investigadores también encontraron un indicio adicional de que la competencia ecológica desempeña un papel decisivo. Al estudiar aves incapaces de volar y lagartos que viven en islas —donde existen menos depredadores y competidores— observaron que sus tamaños corporales se aproximan mucho más a los predichos por el modelo matemático. Para los autores, es otra señal de que el entorno ecológico puede pesar tanto o más que la fisiología a la hora de determinar el tamaño de las especies.
Para Benson, el misterio sigue abierto y resulta especialmente fascinante por el contraste que plantea la propia historia evolutiva de este grupo.
«Nos encontramos —dice— ante una situación muy curiosa: los antepasados de los dinosaurios podían ser muy pequeños. Los descendientes vivos de los dinosaurios —las aves— también pueden ser de pequeña envergadura. Pero los propios dinosaurios parecían tener prohibido ser diminutos», concluye el paleontólogo. «Y todavía no entendemos realmente por qué. Es una cuestión que debemos seguir investigando si queremos comprender de verdad a los dinosaurios y su fascinante biología».▪️
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
- Los dinosaurios no avianos nunca alcanzaron tamaños realmente diminutos, a diferencia de los mamíferos, las aves y los reptiles actuales.
- Un nuevo estudio publicado en la revista Evolution muestra que la fisiología, por sí sola, no explica este fenómeno.
- Los investigadores proponen que la competencia ecológica con los primeros mamíferos limitó la evolución hacia tamaños muy pequeños.
- El registro fósil respalda la idea de que los dinosaurios diminutos fueron extremadamente raros o no llegaron a existir.
- La aparición del vuelo activo permitió a las primeras aves acceder a nuevos nichos ecológicos y evolucionar hacia tamaños mucho menores.
- El trabajo aporta una nueva perspectiva sobre la evolución de los dinosaurios, el origen de las aves y la historia de la biodiversidad terrestre.
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Dinosaurios y Tamaño
🦕 ¿Existieron dinosaurios muy pequeños?
Sí, pero incluso los dinosaurios no avianos más pequeños conocidos pesaban alrededor de 450 gramos, un tamaño muy superior al de los mamíferos o aves más diminutos actuales.
🦕 ¿Por qué no había dinosaurios del tamaño de un ratón?
El nuevo estudio propone que la competencia ecológica con los primeros mamíferos, más que la fisiología, impidió que los dinosaurios evolucionaran hacia tamaños extremadamente pequeños.
🦕 ¿Qué demuestra el nuevo estudio?
Los modelos matemáticos muestran que la fisiología explica el tamaño corporal de mamíferos, aves y tortugas, pero no el de los dinosaurios, lo que apunta a un importante papel de la ecología y la competencia entre especies.
🦕 ¿Qué papel desempeñó el vuelo en la evolución de las aves?
El vuelo activo permitió a las primeras aves acceder a nuevos nichos ecológicos y evolucionar hacia tamaños mucho menores que los de cualquier dinosaurio no aviano.
🦕 ¿Por qué es importante este descubrimiento?
Porque ayuda a comprender cómo evolucionó la biodiversidad terrestre y ofrece una nueva explicación sobre el origen de las aves, la evolución de los dinosaurios y la distribución del tamaño corporal en los vertebrados.
Información facilitada por el Museo Americano de Historia Natural
Fuente: Stephanie C. Lechki, Roger B. J. Benson. The explanatory power of energetic fitness models across living amniotes and extinct non-avian dinosaurs. Evolution (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/evolut/qpag117

