Los perros comparten con los seres humanos los biomarcadores del envejecimiento y la mortalidad
Durante años, los científicos han buscado en la sangre las huellas químicas que revelan cómo envejecemos y cuánto tiempo podríamos vivir. Ahora, un sorprendente estudio demuestra que nuestros perros comparten muchas de esas mismas señales biológicas, lo que podría ayudar a descifrar algunos de los mayores misterios de la longevidad humana.
Un estudio de Yale cuestiona la idea de que el envejecimiento implica deterioro y descubre que muchas personas mayores mejoran con el tiempo
Un amplio análisis de más de 11.000 adultos mayores desvela que casi la mitad de ellos mejora en capacidades cognitivas o físicas con el paso de los años. El hallazgo desafía uno de los supuestos más arraigados sobre la vejez: que envejecer significa inevitablemente empeorar.

